La biblioteca de Borges

Por: | 07 de abril de 2008

Entre las numerosas aportaciones que ayer traía El País del domingo --Elvira, Enric, Vicent, la entrevista con Eguiguren, tantas cosas-- quiero destacar hoy el artículo de Mario Vargas Llosa sobre la biblioteca de Borges. Me dieron ganas de ir a la biblioteca, a esa biblioteca, pero también a cualquier biblioteca, dejar que el tiempo fluya pareciendo siempre el mismo tiempo, entre libros antiguos o nuevos, abiertos por una página que me golpee o me estimule, que me haga sentir un lector verdadero, alguien que no puede vivir de otro modo que leyendo y mirando, asimilando palabras nuevas como nuevas emociones. Acabo de venir de escuchar a muchos escritores, pero nada hay comparable a escuchar a los escritores en sus propios libros. Leí el artículo ya en Madrid, de vuelta de Granada, y después saqué de mi propia estantería Las personas del verbo, de Jaime Gil de Biedma. Leer la poesía de Gil de Biedma es leer un libro de historia y de ironía sentimental. Y después me metí en Nieve, de Orhan Pamuk, que es un libro de extrema delicadeza. Ahora, ya temprano, la vida me lleva a las noticias, y no sé si en las noticias encuentran ustedes mucha poesía. O sí: ayer leí también esa historia del marinero (de los marineros) grancanario cuyo barco nuevo le dejó casi para siempre en alta mar, hasta que le rescataron. La crónica de Antonio Jiménez me puso los pelos de punta. Un relato de un náufrago es siempre una pieza que pone los pelos de punta, y ésta estaba hecha con la contención exigida para que se traslade el drama como fue. Ahora escribo de ello y recupero el miedo que sufrí. Naufragar, qué forma dramática de vivir.

Hay 38 Comentarios

¡Ah!, que bonita es tu biblioteca, Maririu. De las que a mí me gustan. Cuado era estudiante (o, mejor dicho, cuando iba a la universidad, porque nunca he dejado de ser estudiante), en las mañanas tenía un horario muy estrambótico, con una hora de clase por aquí, otra por allá y una o dos horas libres en medio que aprovechaba estudiando en la biblioteca de la facultad (si tenía la suerte de encontrar sitio), pero era fea con ganas. Parecía una caja de zapatos con ventanas. Pero bueno, yo iba a lo mío, que era estudiar. Por las tardes y los fines de semana en la época de exámenes, me iba a la de l’Ateneu, que la tenía muy cerquita de casa. Ahí nos juntábamos estudiantes de varias licenciaturas y cada dos o tres horas hacíamos una pausa breve. Me gustan esos ambientes de otras épocas que perviven en la actualidad. Quizá, porque siempre he vivido en pisos antiguos.

¡qué buenos recuerdos!
satalia en el único sitio que he encontrado una foto de "mi" sala de lectura es ahí:

http://www.evene.fr/culture/lieux/bibliotheque-nationale-de-france-richelieu-582.php

Ojalá demos ganas de estudiar a alguien o simplemente de ir a leer.

Cuando era pequeña había en mi ciudad una biblioteca en un lúgubre pasaje.Un día me atreví a entrar y aún me dura el susto; viejos muebles, un olor extraño, un señora que tras un mostrador, tan feo y triste como ella, miraba con desdén, casi no me atreví a tocar un libro. Años después abrieron una nueva en un precioso edificio, fui , como todos los habitantes, por verlo desde entro y...me quedé. Cuando cambié de ciudad lo primero que hice fue buscar su biblioteca y se convirtió en el mejor cuarto de estar (el de mi casa era feo y frío), fue el único sitio en el que "me" encontraba y en el que se ausentaba mi angustia. Estoy feliz de tener una buena biblioteca.
Durante mis vacaciones en Londres fui a la British Library y comprendí que aquí, en España, nos queda mucho todavía para entender. No hablo únicamente de la belleza del sitio (es magnífica) sino de como se integra en la vida de sus usuarios. Allí hay lugares donde comer, donde tomar un café, donde ver una exposición o donde puedes utilizar cualquier ordenador, también llevar el tuyo. Puedes sentarte en cómodos sofás y leer o simplemente mirar. La biblioteca como una fiesta, como una invitación a divertirse y sentirse cómodo y bien.
Un saludo.

También a mí me gustan las bibliotecas.
Recuerdo con mucho cariño aquellas tardes que pasé siendo estudiante en la biblioteca de l’Ateneu Barcelonès, horas y horas frente a los apuntes y los libros en aquellas mesas largas de madera y bajo aquellas lámparas en forma de hongo que no recuerdo si la cúpula era verde o blanca o si la luz que daban era amarillenta, pero que, en cualquier caso, eran lámparas antiguas, originales, como las estanterías, como las escaleras que llevaban a las librerías más altas, como el techo artesonado, como aquel pavimento de azulejos blancos y negros que tanto se estilaba hace cien años, como el edificio entero. Como aquel jardín al que la biblioteca circundaba, un jardín con palmeras y con mesas y con sillas y con plantas y con jardineras octogonales de cuadritos blanquiazules. Y aquel olor a madera...
Es tan bello el recuerdo que tengo de este lugar y de lo vivido, que he querido traeros unas fotos. Os presento la biblioteca en la que he pasado más horas.

http://mywebpage.netscape.com/tuckiefotos3/SCW7/Pict9664.jpg
http://sos-monuments.upc.es/ateneu/Ateneu,-2.jpg

Veo que la luz de las lámparas no era ni verde ni amarilla sino blanca.
Atención a la segunda foto. Imaginaos ahí dentro en un día de lluvia. Bello.

Yo de ayer destaco a Rosa Montero y Elvira Lindo. Y de estos últimos días a Juan Cruz (que pilla por aquí muy cerca), el hombre que algún día debería escribir el libro Toda una vida pasándomelo pipa.
Esperemos que mañana en el cara a cara con el señor Montero la literatura no llegue al río. Ni el flamante premio Azorín se lo haga encima de todos los periodistas enviados. Lo de este señor es puro punkismo cósmico, nada de folklore intergaláctico, como él dice. Esperemos que no acapare para él solo todo el entusiasmo por su visión mediática y su literatura. De todos modos, muchas felicidades, por si las necesita.

Interesante...

"ironía sentimental".. ¿donde estará lo sentimental en la ironía? con su retórica de lo veladamente opuesto.
-Muchas veces mostrando desprecio como suigéneris......
burla velada, en el mejor de los casos!

Náufrago. Más que navegar por la Internet, náufrago en ella. El oleaje de la red me trajo hasta aquí el otro día. Desde la orilla del desastre, picado de sal y enredado en páginas líquidas escribo "lefa" por ser "lefa" lo que me sale de los huevos.Manuel Vicent con su soplido de saxo emulando al Caín de la balada, pero qué puta eras, Jaime Gil de Biedma. El talento no se hereda pero hay veces que la geometría rompe las reglas genéticas y así, mi amigo Silver Kane fecundó el vientre de una dama y tuvo su fruto envuelto en las páginas del Calcio. Enric, ese mola. Y también Vargas Llosa, el Flaubert de los cholos, su Fiesta del chivo me empalma. Y qué decir de Fernando Vallejo, rompeculos, heredero de Céline, del soplido de Caín y de Charlie Parker . Eso es prosa y lo demás mojigatería. A ver si aprendemos, Juan, que todavía estás a tiempo. Un saludo.

Ah, "me" se olvidaba. El miércoles día 9 de Abril, a eso de las siete de la tarde, en Madrid, librería Estudio en Escarlata, presento mi penúltima novela. Pólvora negra. Quedan todas y todos invitadas.
Y a ti, Juan, te espero en la rueda de prensa. Desde los mares de la Internet, tiendo mi mano, a ver si cara a cara arreglamos diferencias. Ya sabes por donde voy. También de donde vengo: De la orilla del desastre. Pues eso.

El ambiente de las bibliotecas es mágico, yo les debo mis estudios,nos quedábamos hasta las 10 de la noche en la de la Sorbona durante la Licenciatura y luego ya pasé, y he durado, a la Bibliothèque Nationale la de verdad, rue de Richelieu, desde entonces siento una enorme simpatía por las lámparas de porcelana verde que iluminaban las caras estudiosas de tantos.
Descubrí tantos libros... mi mayor placer era mientras esperaba los de estudio devorar los de recreo, los "usuels", al abasto del público, los clásicos, me acuerdo que a George Sand solo la leí allí.
Las escenas en la biblioteca, en las novelas y películas inglesas, a menudo traen la solución al embrollo.
Un lugar de paz y esperanza.
Al leer el artículo de Vargas Llosa me entraron ganas de volver a leer "La Tía Julia y el escribidor" porque recordaba lo que me reí con su pintura de los argentinos. En eso estoy.

Ayer mismo soñé con un antigua biblioteca en la que solía estudiar. Casi todos los libros eran técnicos, y leía con pasión el National Geographic para olvidar la ardua tarea de calcular gradientes y nablas. ¿Por qué estas casualidades? ¿Por qué ayer después de escribir en mi blog todo la semana sobre el mar y los navegantes, Manuel Vicent escribió su columna-poema de vientos marinos y hoy Juan Cruz de naufragios?
¿Será El País, en realidad Matrix y mis recuerdos hacia el pasado o hacia el futuro son los que este diario genera?

Las personas del verbo, uf, es sin duda desde que lo leí uno de mis libros preferidos: qué delicadeza, precisión, de esas palabras. Qué honestidad de Gil de Biedma, también; y compromiso. Es difícil para mí recordar mayor placer que cuando tenía esa poesía en los labios. Sin embargo dejé sin terminar Estambul, con lo que me estaba gustando desde el principio, no se sabe por qué hubo varios días que me costaba hacia la mitad. Volveré más adelante, sin duda no estaba yo en plan, a veces pasa. Ahora voy con Auden, por Jordi Doce, y En el Camino, Kerouac. También con el blog de Benitez Ariza. Y con este. Está nublado.

Apreciado Juan.
Es realmente maravilloso el mundo de las bibliotecas y las bibliotecas de los escritores en particular.
Señor Tondike esta es la última vez que me dirijo a usted, nunca, nunca jamás le he mandado nada.no le he ordenado nada,ni sutilmente,ni indirectamente y no me gusta que digan cosas de mí que no son ciertas, escriba lo que quiera y hasta siempre y disculpas por si lo ofendo.
Saludos Paco


Deduzco por lo que he leido en sus artículos que es Vd. de Canarias. Le digo algo. Me quedo con un pequeño pueblecito, llamado El Médano. Allí, en su playa, y en la Montaña Roja, pasé horas deliciosas y cargadas de ensueños y sueños. Solía estar en el Hotel del Médano. Da la sensación, que te encuentras en medio del mar.
Hermosos días, que conservo en el sitio especial de los recuerdos bonitos. Quisiera volver. Algún día...
Saludos
Rosa
http://lacomunidad.elpais.com/pasalavida/posts

Respecto a su post de ayer, sobre Jon Lee Anderson, sobre el periodismo, si a alguien le interesa (quizá usted/es ya conozca/n esta web), existe un Seminario virtual de Literatura y Periodismo muy interesante, en el que periodistas como el mismo Anderson hablan de su trabajo, con textos y con videos, en español.
Además, el título es el que me llevó hasta él: El gran viaje de Kapuscinski (me faltan los acentos sobre las consonantes!!).
Disfrútenlo: http://www.elboomeran.com/minisites/kapuscinski/index.html

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura?. ¿Y qué de quienes la hacen?. Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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