08 mayo, 2008 - 11:41
El perfume del café
Jorge Fernández, el director de Adn, la revista literaria de La Nación, escribió uno de los grandes libros argentinos (y es un libro pequeño) de esta última década; ustedes lo pueden encontrar en bolsillo en España y en cualquier formato en Argentina, seguramente también lo hallarán en cualquier otro país donde se lea en español. Pues Jorge Fernández, un hombre que proviene de Asturias pero que nació en Buenos Aires de esa Mamá asturiana y extraordinaria en 1960, puso a hablar anoche a Manuel Vicent en La Boutique del Libro de San Isidro, un barrio bellísimo y periférico de Buenos Aires. Escuchar a Vicent es una gozada, aunque uno lo haya escuchado muchas veces. Este viaje que hago con él, y que hoy, esta tarde, se prolonga en Montevideo, es el enésimo de nuestra lista; así que le he escuchado, le he leído, e incluso le he intuido en muchas de las situaciones en las que le pone la vida. Alejado de toda solemnidad, tímido como los animales tranquilos, tiene en sus ojos, irónicos, punzantes, divertidos, extrañados, el comentario inmediato a lo que ocurre; luego lo verbaliza, pero ahí, en los ojos, azules, a veces adolescentes, a veces dotados de la agudeza radical de los adultos, tiene las respuestas a lo que pasa. Su charla con Fernández (autor, además, de un personaje, Fernández, que se le parece a él pero que es muchos argentinos) fue sublime, como un trozo de literatura entre Buster Keaton y Rafael Azcona, a quien por cierto dedicó Vicent el homenaje que los amigos nunca cesaremos de dedicarle a aquel gran hombre. Contó numerosas anécdotas y apólogos, y de todas las que escuché, y anoté, me quedé con esta, impresionante. Un amigo suyo agonizaba, él entró en el cuarto, el amigo abrió los ojos y dijo, como si atrajera la frase de un sueño muy profundo: "El perfume del café". Luego siguió durmiendo. De ese elemento, de ese sueño, y de ese diálogo, Vicent puede empezar a esculpir una obra de arte. La creatividad nace de la nada, suele decir Vicent. En su caso, la creatividad nace de una experiencia insólita, honda, divertida, con el perfume más recóndito de las palabras. Y del café. Luego en la librería ofrecieron a los que asistieron un asado; no es común que en una librería te den de comer, pero los argentinos te dan de comer primero y luego te preguntan de donde vienes.

Apreciado Juan.
Espero que la feria y las charlas con el gran Vicent te ayuden a recuperar
tu estado anímico, lo deseo muy sinceramente .Creo que le envías una idea
a los libreros con lo de la comida antes de una charla ó presentación de un libro.Algun librero creo se acordara de mi abuelita, perdón señores y señoras librero/a/s.
Te marchas a un país con un nombre oficial precioso Republica Oriental de Uruguay
la Suiza de América con una población de un nivel cultural y de estudios impresionantes. Los genios tienen la facultad de ser esponjosos y oír, sentir y oler lo que los seres normales no somos capaces de percibir.
Saludos Paco
Publicado por: francisco gomez | 08/05/2008 12:10:42
Amigo Juan, hoy hace un día lluvioso y estamos encantados del agua que cae placidamente sobre los campos y las ciudades del sureste.
Hoy, un día despues de la convocatoria de 300 alcaldes de las Comunidades de Valencia, Murcia y la ciudad de Almeria por Andalucia, en el Edificio de la Lonja de Orihuela, de Alicante en donde han firmado un documento pidiendo agua del trasvarse del rio Ebro.
No hay nada nuevo bajo el sol.
Salud.
Publicado por: csanchez.antonio | 08/05/2008 13:17:06
Hay amigos tan embriagadores y estimulantes como el olor del café.
Publicado por: mcjaramillo | 08/05/2008 13:28:50
me encantó!!un oasis entre tanto dorado!!que lindo es haberte encontrado, de a poco te ire desglozando, conociendo!que gusto me da!
felicitaciones
Publicado por: LAURA | 08/05/2008 13:41:56
Te leo y me parece como si estuvieras hablando de un país casi perfecto.Y no del que hizo la mayor suspensión de pagos del mundo...Por favor,Juan,deja ya de babear...
Y en cuanto a la deuda de los españoles "con los argentinos" será con algunos argentinos del mismo como ellos lo tienen con algunos españoles.A ver si nos dejamos de lugares comunes.Que aburren ya hasta a las vacas argentinas.
Publicado por: monica | 08/05/2008 13:45:02
Paseamos un lugar, vivimos en una tierra y conocemos y sentimos pero no lo que todos los que pasean o viven viven, sino lo que nosotros sintiendo vivimos. Eso hace peor o mejor un lugar, una tierra? no la hace diferente, aún conociendo su íntima "verdad", porque las cosas, los lugares, las personas, los recuerdos y tantas otras muchas cosas, son lo que uno vive, siente y recuerda.
Esas librerías maravillosas, esos insomnios calmados con los libros en la calle, cuando pensé en una ocupación siempre quise tener una librería así.
El aroma del café ¡hmmm! y dormir después un poco, no es mala manera...para nada, incluso para decir adiós.
Un saludo.
Publicado por: tersat | 08/05/2008 13:59:04
Bien Juan, pero si bajás un poco hasta Paraguay, recién alumbrado a la vida democrática, no dejes de visitar a Jacobo Rauskin, uno de los grandes poetas latinoamericanos desconocido en España. Jacobo ganó el pasado año el Nacional de Literatura de su pequeño país, violado sistemáticamente por sus dictadores y prepotentes vecinos. Os dejo unas pruebas de su extrardinaria poesía. Y a Juan la promesa de su email si la desea. Es estos momentos inaugura en la Feria del Libro de Buenos Aires el Festival Internacional de Poesía:
POETA Y ALDEANO
Madame Blablá lo había condenado al silencio creador. El mar a contraluz: un desierto, un baldío de los dioses. Y un día, aquel hombre de pueblo (del pueblo de Tomás Moro a orillas de un café) volvió a su aldea natal y a su mesa de bardo. Saludó, bebió y salió a dar una vuelta. La calle de siempre, las puertas de costumbre, la muralla decrépita y el muro sinónimo. Ventanas y árboles. Árboles inmensos, en generoso túnel, en complejísima jungla, en urbana disposición de jardín y en su mínima expresión: fronda. Nada cambia, se dijo; a lo sumo, pensó, madura. Iguales: un día, el sol, las hormigas. Maduros: unos árboles increíbles. Siguió caminando. ¿La calle de siempre? (Las otras no existen en profundidad; dos o tres cuadras no son sino heridas muy superficiales en un cuerpo compacto de campo y de cielo). Siguió caminando. Una nube, ventanas, un gorrión, árboles, una mula, el invariable candor de lo geórgico, cierta bosta, la plaza aún cuadrada y su palmera... ¿ya enana? Ah, nostalgia... de perfección.
(De: Poemas viejos, Editorial Arandurã, 2001)
SEÑORA DE COMPRAS
Quiere Doña Foránea
comprar hoy una hamaca.
Qué lástima, qué pena,
hamacas hoy no vende Don Folclor.
Comprar quiere hoy Doña Foránea,
sin servilletas, un mantel.
Mala idea no es
pero manteles hoy no vende Don Folclor.
Doña Foránea quiere
carretas, bueyes, flamboyanes,
ranchitos unipersonales
y trenzas y rodetes
al sol, al sol en la jubilosa mañana
y en mil cacharros de cerámica.
Para decirlo de otro modo,
Doña Foránea quiere el día de ayer.
¿Y por qué no se lleva
una buena docena de postales,
tarjetas donde todavía vive
el Paraguay de antes?
Viejas postales rejuvenecidas,
postales antañonas retocadas,
arcaizantes postales desteñidas.
Las venden, las liquidan en la calle,
a medio dólar cada una
a un maravedí la docena.
(En las circunstancias actuales,
no es el maravedí
moneda más imaginaria
que el peso, que el real o el guaraní).
(De: Andamio para distraídos, Editorial Arandurã, 2001)
Ahora van estos otros que Rauskin nos envía:
AL SUR DEL RÍO GRANDE
Había una vez un tren con rebeldes.
El tren se demoraba un rato y la gente subía,
los rebeldes eran cada vez más numerosos,
la revolución era la única esperanza.
El tren cruzaba un feudo.
Se fusilaba a los señores feudales
y el tren seguía abriéndose camino a balazos.
Alguien escribió entonces en la locomotora
el nombre de su novia.
Todos vimos la misma película.
Todos vivimos la película de la misma manera.
Sucedió hace mucho tiempo.
La revolución, dicen, era posible entonces.
O era un sueño posible, que es lo mismo.
PRELUDIO
Busca y busca el amor una palabra
y la encuentra en los bordes del silencio.
Tiemblan las hojas, pero calla el viento.
ELLA
El aire, el aire dulce,
el aire que la ciñe como a tallo.
Flor entreabierta, flor de blusa blanca,
flor de pies momentáneamente descalzos.
El cielo suelta estrellas, el viento sigue su camino
y, como siempre, rueda la luna en busca de un poeta.
Si pregunta por mí, alguien tendrá que decirle
que no estoy, que soy feliz en un encantamiento
que tiene el nombre de la mujer amada.
Sus ojos dicen lo que sus labios callan,
su cabellera se derrama en mi mano
y un beso encuentra su lugar
en el pequeño cuenco que hace el cuello cerca de la oreja.
ESPECTÁCULO
Ya oí llorar a muchos cantores.
Los buenos, desde luego, imitan al pueblo.
Y, mientras tanto, mientras el presentador,
de pie en el patio, repitiendo una fórmula,
presenta al guitarrista de la noche
y pide un fuerte aplauso, mientras saluda
a tal cantor, a tal cantante
y a la promesa que nos llega del brazo
de su igualmente promisoria madre,
algo, por suerte, nos va dejando al margen.
Susurra el viento, viaja un aroma
y, en los confines del verano,
mi estrella es un jazmín errante.
Entonces, para mí, la noche es el espectáculo.
Yo sólo escribo y digo alguna glosa
nocturna, musical, autobiográfica.
(De: Espantadiablos, Premio Nacional de Literatura de Paraguay, 2007)
Publicado por: Miguel V. Cernuda | 08/05/2008 14:23:22
Hay en la Casa de América una exposición de fotografías del editor Mario Muchnik, "Volverte a ver" de un viaje que hizo a Argentina en 1971. En la primera planta hay fotos de Buenos Aires, en la segunda, de Tampa, Jujuy... Argentina es muy contradictoria. Está de moda en Madrid. También en la Fundación Telefónica exponen fotografías de Buenos Aires años 40.
Es tierra de buenos artistas, pero no de buenos financieros. Ahora parece que no tienen calderilla para dar cambio, y se pagan las monedas más caras que su propio valor. Tal vez, los mejores argentinos han emigrado.
Publicado por: Din | 08/05/2008 14:31:25
Doy fé que los argentinos son entrañables, hospitalarios ,lo primero que hacen al recibirte es poner "comida".
Hoy debo estar un poco torpe, ¿la novela a la que te refieres es"corazones desatados?, tiene muy buena pinta ,ya lo he dicho en la playa ,de maravilla.
Juan , como conoces perfectamente nuestras "movidas canarias", posiblemente te encontrarás con negocios de políticos y gente influyente de tu isla en esa visita que piensas hacer en Montevideo, aquí la gente que nos preocupa la política, podríamos llamarlo con sarcasmo "diversificación del mercado ", pero es lo que hay ; simplemente somos diferentes
Publicado por: Carmen Coello | 08/05/2008 14:54:51
Gracias por darnos a conocer a la Mamá de Jorge.
http://www.rba.es/libros/mama_jorge-fernandez-diaz_libro-OBOL080-es.html
Publicado por: adsuar | 08/05/2008 15:02:32
Esa Argentina tan entrañable, ese Buenos Aires tan intelectual me suenan a tango.
Todo muy bonito, muy amable...Y en el campo vuelve la huelga, los humos son recientes, y muchos argentinos se preguntarán como terminará todo...
Los argentinos como los demás buenos y malos, independientemente de los que conocemos y pueden ser grandes amigos.Lo que yo me reí con los argentinos de "la tía Julia y el escribidor"
Me gusta más el perfume del café, magnífica metáfora. La confiada conversación, el calor del afecto, la sonrisa y el placer de la amistad.
Digo como Ana ¡Bello, pues!
Publicado por: maririu | 08/05/2008 16:09:28
Ésa, señor Cruz, es la creatividad divina. La de los hombres, sale de la misma persona que es cada uno y de su circunstancia, como diría Ortega. Hasta la creatividad divina -y me contradigo- podríamos decir que tampoco sale de la nada, pues Dios es tres personas a la vez; pero, bien mirado, si es omnipotente Dios, podrá, digo yo, crear de la nada. He ahí el misterio.
Claro, que para los que viajan en esa nave Enterprise que va hacia la "laicidad" (sic), planeta, estrella o galaxia ésta donde se podrá vivir expulsando toda tendencia del espíritu del hombre a pensar en un dios, cuanto más en varios, resultará esto una insolencia.
Espero no dar asco a personas como Maruja Torres, pero, diré también que a ese lugar viajan algunos sólo bajo determinadas condiciones: se va también con una serie de ideologías solidarias -o parásitas-, o no se va. Una de éllas es el feminismo exacerbado; otra, esa que no sé qué nombre darle, pero, según la cual, un feto no es un ser vivo con derechos, quizá porque antes debe escribir una columna del periódico o decir >.
Publicado por: Pablo Aparicio Durán | 08/05/2008 16:17:22
Juan: ¿cuándo duermes? ¿Escribes en el sueño y, por algún extraño artilugio cuya clave sólo tú posees, esos textos escritos en el aire se vuelcan en tu blog? Tuve el privilegio de inmiscuirme sin invitación en el asado, y la esgrima de anécdotas entre Vicent y tú ha sido uno de los momentos más disfrutables de los que guardo memoria. Gracias por esos instantes y no tardes en regresar a la Argentina. Carlos.
Publicado por: carlos | 08/05/2008 16:30:51
Apreciado Juan.
Si siguen Adsuar,Alena y mcjaramillo la clase magistral se está convirtiendo en un
doctorado sobre Borges.Yo particularmente estoy disfrutando por la calidad de sus argumentos y por las razones que tan educadamente exponen.
Saludos Paco
Publicado por: francisco gomez | 08/05/2008 16:42:31
"El calor del afecto, la sonrisa y el placer de la amistad". Eso siento, a veces, yo aquí.
Publicado por: mcjaramillo | 08/05/2008 18:07:58
yo también mcjaramillo y me gusta mucho el café tanto como la amistad.
pero estos días esto gafe, hoy también he escrito antes de leer el texto de Juan Cruz.
Publicado por: maririu | 08/05/2008 18:41:38
De M.Vicent admiro especialmente su lucha contra eso que se vino a llamar "fiesta nacional".
Un saludo a todos.
Publicado por: luis vea garcía | 08/05/2008 18:42:24
A mí, la amistad me sienta muy bien, el café, fatal, ¡y mira qué me gusta!...
Publicado por: mcjaramillo | 08/05/2008 18:53:26
Veo que ayer un tal lisístrato tenía la audacia de introducir a Pío Moa en una discusión literaria, cuando lo suyo es la historia. Pero fue una audacia bien traída. A mí también me sorprendió, en Años de Hierro, la agudeza de su crítica literaria, agudeza directa, nada barroca, sin retórica y sin hojarasca. En cambio en el comentario de Juan Cruz apenas encuentro otra cosa que palabrería. Bien mirado, la literatura hoy, en España, es pura y simple palabrería que ni los mismos autores se la creen.
Publicado por: Sorianinski | 08/05/2008 19:27:11
La alegría es un prodigio,
amigo.
-¿Tan sencillo?
-Más sencillo.
amigo.
No sé que he visto y no visto,
amigo,
mas tú me das algo mío,
amigo.
Cuando cantas, sé que vivo,
amigo.
Cuando callas, cuánto abismo
dices, digo.
Gabriel Celaya
Publicado por: maririu | 08/05/2008 19:32:56
A media luz la tarde va y viene. Ni llora, ni llueve, pero sus ojos entornados invitan a recogerse en el libro de la melancolía y de los recuerdos.
Llegada de la calle se comprende porque Tarzán despreciaba la civilización y amaba tanto la Naturaleza de su primitiva y salvaje selva africana.
¡ Cómo aprisiona y devora vida el ritmo de nuestras ciudades!
" Y el alma del lector quede temblando"-decía Huidobro.
Carambaa!..Enmudece el Silencio y tiembla la muerte cuando la Belleza pronuncia palabras.
Hoy no sé qué me hizo viajar al mundo del embeleso,si el transporte onírico suscitado por el excitante del alcaloide concentrado ,o la semblanza de unos azules ojos adolescentes ( Me he enamorado de Vicent, aunque confieso que sus daguerrotipos y sus columnas de Hércules me transportan desde hace mucho al reino de los babeos..) o esas poesías ofrecidas por M.V. Cernuda.
Magnolios , limoneros y susurros tibios guarda esta tarde el blog de los sueños.
Borrachita sin haber bebido más que palabras y Belleza. Agradezco.
Publicado por: Venecia | 08/05/2008 19:35:44
¿No les empalaga tanta cursilería?
Publicado por: sorianinski | 08/05/2008 19:42:22
Sorianinski, estoy de acuerdo con su elección de lectura, lo que me sorprende es que teniendo como asesores de cabecera a Pio Moa, Cesar Vidal y Jimenez Lo Santos, le quedan aún ganas de acudir a escritores que gustan de poesía que dan paz y sosesiego a sus lectores.
Publicado por: csanchez.antonio | 08/05/2008 19:53:41
Pues mire usted, siempre he creído que los buenos escritores no proporcionaban paz y sosesiego, sino cierta inquietud a sus lectores. Los otros son más bien como los libros de autoayuda y esas cosas, literariamente mediocres.
Publicado por: sorianinski | 08/05/2008 19:57:23
Y a Vd., ¿no le empalaga tanta mala sombra?.
Publicado por: mcjaramillo | 08/05/2008 20:01:22