Jesús Ruiz Mantilla, el autor de Gordo, acaba de publicar otro libro sobre la memoria del placer, Placer contra placer. Con la misma velocidad de escritura, con esa capacidad de convertir en sencillo y veloz aquello que a otros nos costarían muchas perífrasis, Mantilla, compañero de El País, cántabro arraigado en el aire de una memoria marina que no quiere perder, escribe un libro alentado por el recuerdo de los días felices. Y lo que cuenta tiene que ver no sólo con sus días felices, sino con la felicidad o el placer de los que le van leyendo. Porque parte de la infancia, que es el territorio común de la vida, y ahí nos encontramos todos, con sensaciones parecidas; y es curioso, aquellas sensaciones lejanas y que a todos nos competen regresan a nuestra pituitaria como si siempre hubiéramos sido felices entonces. "Le felicidad", dice Mantilla, "es la quimera que llevamos dentro". En épocas de melancolía (ahora mismo: llueve en Madrid, es lunes, las tareas superan el tiempo para llevarlas a cabo, la melancolía es el peso de lo que no se puede hacer), esa quimera levanta el ánimo, lo dispone a repetir, con la memoria, los placeres del pasado; la memoria alivia la melancolía, es su aire. Mantilla se recuerda "descubriendo el mundo y el amor con la persona que más quiero, sentándome en un parque de París a comer un bocadillo de jamón y queso mientras soñábamos algún día entrar en un tres estrellas michelín". Cada cosa a su tiempo, dice más tarde Jesús, porque cuando ya se entra en un tres estrellas se tiene nostalgia (o melancolía) de aquel momento del bocadillo. Personalmente, recuerdo un instante muy feliz, e inesperado, de mi vida: solo, en un quiosco de Cannes, comiéndome un bocadillo de salami en medio de la playa, tomándome un botellín de agua Perrier. Fue un instante feliz, armónico, extraño. Mantilla se define como "objetivamente feliz". Se le nota. En este libro, además, se sabe por qué. Seguro que ustedes tienen memorias chiquitas, o grandes, que explican instantes armónicos, felices, momentos que sólo se pueden repetir si la memoria quiere.
Hay 22 Comentarios
Valorar los momentos presentes, de forma consciente, como únicos e irrepetibles, nos hará disfrutar de la vida y las personas que los acompañan. Los malos encuentros del pasado, y su recuerdo, hacen por contraposición, más intensos y duraderos los placeres del momento. Felicidades y placeres para Jesús Mantilla.
Publicado por: Carlos Fernández-San Julián | 18/06/2008 9:00:39
Apreciado Juan
Si la felicidad es la actividad conforme con la virtud, es claro que es la que está conforme con la virtud más perfecta, es decir, la de la facultad más elevada.
Aristóteles
PD Felices sueños Alena, Tersat,Venecia (que bonito lo que dices en tu comentario) y apreciados bloqueros, ser felices y no permitáis que nada ni nadie os perturbe. No pueden ni deben.
Saludos Paco
Publicado por: francisco gomez | 02/06/2008 23:27:06
Espoleada por un viento
que igual viene que va vuelvo a galopar...
Me viene:
¡ Solo está ! Ni las nubes,
ni las fugas de pájaros ,
han de negar su terso
resplandor ingrato.
¡ Firmamento total ,
todo espacio desierto ,
sin fin de la medida
en la palabra : cielo!.
Desbordando en el aire
las luces recidivas
aclaran felizmente
nuestra nada divina.
El universo en calma..
-Árboles a la orilla
soñolienta del agua-
Sobre la tierra estoy .
¡ Dejadme estar ! Sonrío
a todo el orbe : extraño
no le soy , porque vivo.
Cernuda.
Yujuuuuuuuu !
¿ Las mentes se comunican sin haberse visto ni antes, ni ahora , ni nunca ?.
Las doce de la mañana de un cualquier domingo , y bajo una torcida y vieja encina , una raida tabla se convierte en mullida silla que te permite contemplar el espectáculo más maravilloso del mundo .Es la Naturaleza y la fuerza enorme con la que te puede sacudir en cualquier rinconcillo.
A lo lejos , entre colinas de diferentes colores el agua serpentea , seduce y sueña . Un caballo y su mula se susurran y con su potrillo juguetean .
Aquí , muy, muy cerca, dos enormes pavos reales frotan sus colas , y dos gallitos muy gallos se pelean . Cuatro pollitos picotean y disputan con un puñado de hambrientos pajarillos , las miguillas que en el suelo han dejado unos jovencisimos humanos.Endulza los sentidos el sonido de un vientecillo que te hace cerrar los ojos y desear que el momento se prolongue hasta lo eterno.
Es la VIDA y sentir sobre la piel su beso es algo tan indescriptible como intenso . Es un beso cálido y apasionado y en ese momento pienso que si tuviera que ponerle nombre a lo que siento le llamaria yo FELICIDAD a eso.
Guardados en la memoria cada segundo , cada minuto de ese espacio de tiempo hubiese querido ser pintor para plasmar en colores el valiosisimo regalo con el que nos obsequió el Gran Ingeniero.
Publicado por: Venecia | 02/06/2008 22:00:08
¡Anda, qué gracioso el "otro coleguita"! porque, supongo que Otro, es su nombre y Coleguita, su apellido ya que tanto le indigna el anonimato (???) de Alena Collar. Tampoco sabía que, "identificarse" (cómo releñe saber que en realidad se hace eso en este medio?) ya diera licencia para insultar. ¡Mare,mare!.
No robes le dijo un ladrón a otro.
Amiguitos?, por favor, por favor.
Publicado por: tersat | 02/06/2008 21:40:39
Cuando se entra en un sitio, se está dentro; cuando se está dentro, no es lógico ni adecuado chillar y alegar que se está por azar; si se está por azar, uno va y se sale; si no se sale, se forma parte; si se forma parte, no debe uno hacerse el indignado porque suena a farsa ; si se indigna, no chilla porque si se chilla, aturde y ensucia el lugar que él mismo ocupa. Si se defiende la libertad hay que proceder ateniéndose a ella porque, si no te atienes, la utilizas malamente abusando de lo defendido y vaciándolo de contenido. Y por último si se habla se demuestra y si no uno debe obligarse a callar, y callar no es silenciar sino hablar donde corresponda, sobre todo por coherencia con aquello que se utiliza para decir que se lucha.
Publicado por: tersat | 02/06/2008 21:29:50
señora alena collar:
¿no le da vergüenza insultar a Lucía amparada desde el anonimato y la complicidad que le brinda su red de amiguitos?
¿Cómo sabe que tiene empanadas mentales? ¿No será usted una empanada en sí misma adicta al sistema por beneficio personal?
¿Además, cómo podemos afirmar que la argentina no ha iniciado acciones legales? ¿Acaso no leyó que es abogada? Supongo que ella conocerá muy bien las sanciones del falso testimonio como los periodistas debieran conocer las reglas de la ética y la difamación por la omisión de información real.
Si se siente agredida, póngale una denuncia por injurias y no intente amordazar a la víctima.
Eso habla pestes de su civilidad.
Publicado por: Otro coleguilla. | 02/06/2008 21:21:37
alena: ¿por qué se siente con derecho a insultar a Lucía desde el anonimato?
Aplíquese el cuento, señora.
Publicado por: cualquier comentarista | 02/06/2008 21:16:06
¡Coño, que diver!...
Una de espías...
Me pido ser 007.
Mire usted: Lucia, con toda sinceridad; ¿no ha pensado nunca que de sus empanadas mentales no tenemos la culpa los blogueros que aquí leemos?...
En mi tierra, no sé en la suya, cuando se vierten acusaciones hay que dar nombres y apellidos, irse a un juzgado de guardia, poner la denuncia y esperar que la Justicia falle. Y tener mucho cuidadito de paso con levantar falsos testimonios y con injurias porque están penadas con cárcel.
Y ya que estamos, como nos apoda a todos como "coleguitas de El País", le diré que a mucha honra.
Mejor ser coleguita de El País que colega de los injuriantes.
Publicado por: alena collar | 02/06/2008 20:52:45
Se me olvidaba hoy sale en la Opinión de Tenerife un artículo mío en la sección de Opinión, Juan he leído atentamente el tuyo de ayer en DA
Publicado por: Carmen Coello | 02/06/2008 20:16:03
Mantilla en su primer libro hace honor a su físico, ahora cuenta los placeres de la vida ,se ve que es feliz.
Los placeres son las pequeñas cosas del día a día, cundo se rompe algo en tu vida se te olvidan los buenos momentos, somos lo suficientemente inteligentes como para tener memoria selectiva.
Las mínimas cosas buenas de cada jornada son las que ahora valoro de verdad, mis hijos mis amigos y reitero es la segunda vez que lo digo en dos años, me siento feliz
Publicado por: Carmen Coello | 02/06/2008 20:13:26
De nuevo, vuelta al "faro" que dejé vacío durante dos días.
"La memoria alivia la melancolía", cuánto me gustaría que fuese cierto pero, no ocurre así para mí; lo que sí ocurre es que la memoria suele despertarme la nostalgia.
Yo que tengo una memoria de carpa , si tengo la inmensa suerte de recordar muy bien las sensaciones y, como vivir ha resultado ser, para mi, un viaje en una montaña rusa (muchas veces arriba y, otras tantas abajo), eso me hace festejar casi cualquier cosa : un libro nuevo, ir al cine, el estreno de unos zapatos o cualquier otra nimiedad, me hacen sentirme una privilegiada y ¿feliz?, creo que sí, que esto es lo más parecido a la felicidad o, ella misma.
"Para vivir la felicidad es necesario ante todo desligarse del tiempo y,con ello, tanto del temor como de la esperanza, pero la mayoría de los hombres pierden esa capacidad con los años". -Hermann Hesse-
Un saludo.
Publicado por: tersat | 02/06/2008 17:21:26
la memoria alivia la melancolía, es su aire.
m
nunca había oído eso ( leído, en este caso) lo pensaré, siempre pensé que un bacalo no duelem, está inherte, y cuando se enciende, y antes de comerlo pues dicen que puede llegar la melancolía,
osea, traduciendo
que cuando le pregunto a mis surcos me dicen que melancolía es el recuerdo que añoras y no será jamás... m?
pero pensaré eso
qué grato ,pues otra idea.el atún, pues...qué bello, uy! me encantan las patatas y el riego, así es..(.)
Publicado por: Ana | 02/06/2008 15:53:48
Por eso dice Jorge Manrique: "a nuestro parecer / cualquiera tiempo pasado / fue mejor". No es pesimismo ante el futuro (que es el estereotipo contra lo que el publicista ha hecho revelarse a ese niño -terrible- del anuncio), sino amor a la vida, que es pasajera; y la persoana, que es a la vez un futuro incierto, proyectos, se da cuenta un día, que tanto anhelar -tanto vivir de la ilusión- se paga con la moneda de dos caras de la nostalgia y la melancolía por lo que se tuvo y se acabó y, a veces, no se supo apreciar.
Publicado por: Pablo Aparicio Durán | 02/06/2008 15:11:49
Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado
fue mejor.
Hola. Un momento que añoro es el de la memorización de estos versos en la infancia, de estos y de la "Canción del pirata" , y de "La princesa está triste /qué tendrá la princesa/ los suspiros se escapan de su boca de fresa"; O "Qué es poesía, me preguntas mientras clavas en mi pupila tu pupila azul"... Recuerdo el placer de memorizar, de "perder el tiempo" en memorizar porque sí, emulando a los que ya se lo sabían.
Publicado por: lola | 02/06/2008 14:17:14
Apreciado Juan
La felicidad que puñetera (perdón por la expresión) la buscamos pero llega cuando quiere y como quiere en el momento que quiere. Cuando recordamos, que selectiva es la memoria para lo malo y que olvidadiza a veces es para lo bueno. Espero que tengáis una semana feliz.
PD Un petición especial para Alena Collar ,que sigas deleitándonos con tus comentarios.
Saludos Paco
Publicado por: farncisco gomez | 02/06/2008 13:43:13
Juan, creo que los que hemos tenido una niñez humilde, nos es más facil conseguir la felicidad´.
La ausencia del mal rollo.
Salud
Publicado por: Antonio Corbalán | 02/06/2008 13:24:46
Me puse a recordar a Proust y su magdalena...a cuenta de ese recuerdo (de Proust, digo), una joyita de la literatura francesa...
A menudo los recuerdos más felices son de cosas muy sencillas; por ejemplo, aquellos calcetines nuevos, blancos, el día de Domingo de Ramos...
Saludos cordiales.
Publicado por: alena collar | 02/06/2008 13:15:57
Ayer a última hora dejé colgada esta invitación pero como era un poco tarde y quizá muchos no la vieran la reitero aquí.
Aprovecho la ocasión para invitar a los lectores de este blog a la presentación de mi libro Cotidianos en Barcelona c/Segre 24/32 en el Auditori de la Biblioteca de Can Fabra, el miércoles día 4 a las 19.30 horas. Finalizado el acto se servirá un pica-pica.
http://luisveagarcia.com
http://cotidianos.com
Publicado por: Luis Vea García | 02/06/2008 12:36:15
Hola mi esmado Juan, siempre es un placer leer lo que escribes, hoy en especial me encanta, me compraré ese libro que habla de la felicidad. la felicidad en el recuerdo,es hemasa, pero yo la quiero día a día hermosa y sencilla no se debe bucar lejos, por lo general la tenemos cerca el caso es saber encontrarla, seber apreciar lo que tenemos sin olvidar que hemos ganado aveces con tanto esfuerzo.
Es la falta de explendor y la notoria ausencia de una emoción o placer
llamada felicidad, que los humanos debemos analizar creo que soportamos un défice inesperado de este bien, estoy casi segura que es por casas evolutivas. Creo que es muchas veces desproporcinada
las formulas de buscar la felicidad.
Un cordial saludo para todos los Blogueros.
Publicado por: Marina Filgueira García. | 02/06/2008 12:23:23
Ultimamente está de moda pensar en el lugar dónde está la felicidad. Habría que hallarla de una puñetera vez.
Publicado por: elintenso | 02/06/2008 12:07:40
Cierto: la felicidad vive en el recuerdo. Estamos tan ocupados viviendo que no valoramos lo bueno de lo que nos pasa; y es con el tiempo cuando añoramos aquellos momentos felices, sobre todo si los comparamos con los desgraciados. Pero en ese instante, no recordamos los grandes acontecimientos de la vida, sino aquellos más sencillos e íntimos que teníamos arrinconados en la memoria. Yo, por ejemplo, estoy seguro de que el día que entre en un restaurante de tres estrellas michelin, recordaré las deliciosas lentejas con chorizo que me ponían en el restaurante de enfrente.
Publicado por: Tomás García | 02/06/2008 10:26:15
La plenitud. A veces pienso qué la diferencia de la felicidad.
Publicado por: Pacorro | 02/06/2008 9:59:23