José-Miguel Ullán. Una devastación

Por: | 24 de mayo de 2009

En el mundo que vivo, en el que me he hecho, se está produciendo una devastación. En los dos últimos días hemos perdido sucesivamente a dos personas fundamentales en la historia literaria a la que nos acercamos a principios de los años setenta. El viernes murió Rafael Conte y anoche murió José-Miguel Ullán. He escrito para el periódico una semblanza de José-Miguel y empiezo precisamente por señalar esta devastación. Como señala hoy Elvira Lindo en su columna dominical de EL PAÍS, uno de los defectos de las necrológicas es atribuir al fallecido la identidad del que lo describe. Es algo contra lo que se debe luchar, e intento hacerlo. Confieso que es difícil hacerlo así a veces, porque muchas veces la propia identidad se ha ido haciendo con o gracias a otras identidades. Ullán fue el primer escritor no canario que conocí; enviaba colaboraciones precisas, exactas, escritas con una enorme profundidad literaria, al periódico en el que yo entonces estaba, El Día de Tenerife, y luego le conocí en París, quizá en 1972, camino de Neuchatel, Suiza, donde hubo un encuentro literario en el que también conocí a Ignacio Gómez de Liaño y a Saúl Yurkievich. Ullán fue para mi un deslumbramiento especial. Su inteligencia se juntaba con su ironía, y ambos factores eran un arma poderosísima ante la que tú tenías muy poco que hacer. Era muy emocionante su relación con su madre, y con Vilarino de los Aires, su pueblo de Salamanca. En París vivía un exilio peculiar: había dejado España en 1966 (la fecha no la he puesto en mi crónica de EL PAÍS, lo siento) porque no quiso hacer aquí el cuartel, que hizo más tarde, en la democracia, diez años más tarde, y en Tenerife, además. En ese exilio parisino fue un agitador cultural, un periodista, un poeta... Bueno, muchas de esas cosas las cuento hoy en EL PAÍS. Ahora registro aquí la emoción reiterada de la pérdida este día en que de nuevo la devastación hace sombra sobre el paisaje. Y es una sombra cruel, una nube negra y definitiva, concreta. Como decía mi madre cuando se producía un suceso del que no había regreso: de aquí adelante no hay más puerto.

Hay 21 Comentarios

Hola Juan y estimad@s amig@s:-)
Mi ordenador sigue estropeado, así que solo puedo leer. Pero estoy buscando las palabras (con espacios y letras -un tranquillo que descubrí- bien complicado) que necesito y las pego. Este comentario lo escribí el domingo y lo guardé, me puse a ver el partido del Real Madrid y me olvidé que no lo había enviado. Quizá no lo creáis, porque muchos no lo haríais, pero yo soy muy tozuda. Con paciencia de chinos, lo sé. Ya sé qué mis aportaciones no son magníficas, ni imprescindibles. Pero tengo severos problemas con la memoria: todo lo recuerdo. Mal asunto. Malo cuando no se encuentra arreglo. Pero recurro a ese refugio maravilloso, consejo de Juan, que es la Poesía. Y vaya placer, mi alma se sosiega y crece. Siente que el sol siempre saldrá aunque llueva muy fuerte, porque en esta época donde se nos ha marchado tanta gente querida y además tan útil a la sociedad, solo queda pensar que, al menos la mayoría lo han hecho de manera natural, como pequeño consuelo. ¡Ay! porque a otros nos los han arrancado con mano cruel y malvada hiriéndonos de muerte, con su propósito descorazonado. Debiéramos marcharnos los menos útiles sería mejor, yo me cambiaría. Pero no puedo. Así que debo continuar y andar, que arrieros somos, sí. Seguir como mejor se pueda con sus ausencias y el perdigón bien clavado. Que en nuestra memoria palpitan sus recuerdos lo que suavizan nuestras llagas y reavivan nuestros corazones.
Quisiera extenderme para supurar mejor la herida y dejar la pus donde mejor se adhiera, pero tardo diecinueve, veinte, noventa veces más sobre lo que normalmente tardaba ocho... sin pegarlas, de cuando estaba bien mi ordenador.
Disfruto el blog, con mucha gente de almas interesantes y sensibles de las que he aprendido muchísimo lo que agradezco. Espero su comprensión en mis errores y maltrecho post éste. Gracias a Juan y su blog tan lleno de vitalidad donde hallamos sosiego, aunque a ratos se esfumen, por los aguijones envenenados de algunos. Pero continuamos el andar para hacer camino, como aconseja Machado,
Llevaré este ordenador a reparar amigos ya que nada ordena, solo desordena.
Un beso grande. Pero hoy solo
aseguro el de Juan, por cosas de Tecún Umán... (Por cierto mirad a la estrella increíble y maravillosa de Susan Boyle).
http://www.youtube.com/watch?v=8vht-EtfdNc&feature=related

para Maite: suelo encontrar los articulos de Elvira Lindo en Opinion y me gusta leerlos para su buen humor para hablar de temas intelingentes como lo dices. Cuendo esté en Espana leo los suplementos de papel con el diario "de verdad". Seràs mucho màs astuta con Internet que yo que soy un cero en este dominio. Me basta para encontrar ya muchas cosas interesentes pero seguiré tus consejos. Gracias otra vez.

Gracias a ti, Catherine.
Elvira Lindo escribe todos los domingos unos artículos inteligentes y, lo que es muy importante, llenos de buen humor. Es posible que te pasen desapercibidos si miras el diario a través de internet porque creo que no aparecen en la página principal. Para verlos has de ir a la "Edición impresa" (a la derecha de la pantalla) y una vez dentro ir a "Suplementos" (a la izquierda de la pantalla). Dentro de "Suplementos" busca el que se llama "Domingo". Dentro de este suplemento suelen haber algunos buenos artículos además de los de Elvira Lindo.
Pero los de Elvira Lindo son siempre estupendos y te los recomiendo. El de la semana pasada (17 de mayo) era también muy bueno, se llamaba "De Franco a la LOGSE". En fin, haz la prueba, busca alguno de los domingos anteriores, casi seguro que te gustarán. Saludos.

Maite gracias por poner el articulo que me interesa mucho.Pasa algo raro con elpais.com en mi ordenador. Puedo leer el post de Juan Cruz pero no tengo el articulo de Elvira Lindo y me parece que toda la portada de Opinion es la de ayer, con Rivas etc... menos las vinetas y Juan Cruz, y quizàs otras cosas que no habré abierto.

ecribi un largo comentario que no quiso salir de mi ordenador.
Decia: no se hacen hagiografias solo en los entierros de famosos sino también en cada familia. A menudo me da rabia.
Me da rabia también la politica de la derecha francesa, otra vez con la insegurirad, este ano no solo en los barrios sensibles sino también en las escuelas dicen.
Qué de los verdaderos problemas, los socioeconomicos?

X

Con más aliento que mayo
busca a medianoche el mar.
Márcola de olivos blancos
En la cadera faucal.

La estela del caracol es de cristal.
Lluvia espesa aguarda su girasol.
¡Oh tragaluz de manteca!

No, no llovizna: tilín.
Vola el sereno tinero
-dando tumbos porque sí-
palpa la llave primero.

Y luego:

Ella mira la llave, recelosa;
pasa al metal y deja la cadera.
Y él murmura, murmura a su manera:
- Osa mayor, querida mariposa...


José Miguel Ullán: “Maniluvios”. Saturno, 1972, p. 54.


Quiero rescatar la reseña que de esta obra recogiera entonces -abril de 1973- la revista Triunfo bajo el título "Ullán, la palabra irredimible":

http://www.triunfodigital.com/mostradorn.php?año=XXVII&num=551&imagen=47&fecha=1973-04-21
http://www.triunfodigital.com/mostradorn.php?año=XXVII&num=551&imagen=48&fecha=1973-04-21


No hay devastación, Juan, mientras no nos asista el olvido. Y claro que hay más puertos, la mejor forma de honrarles es resistiendo.

Estimado Juan y blogueros:
Estoy totalmente de acuerdo con suspiro: La maravillosa VIDA pero, claro, la fulana de la muerte no se detiene. Aunque amamos la VIDA por encima de todo, tenemos que recordar a los que se fueron y que amábamos, admirábamos,...
Pero no creemos en la muerte ni somos tanatófilos.
Amamos la VIDA y la ALEGRÍA como la que nos está dando el Tenerife, camino hacia la Primera División, y como la que nos dio hoy nuestro equipo juvenil, al eliminar al juvenil del Real Madrid y clasificarnos para los cuartos de final de la Copa del Rey.
Un saludo para los amantes de la VIDA desde Tenerife.

quizás, aquellas veredas de aires de sombras que cruzan el Duero... quizás, en Villarino, en la rivera, vislubró las palabras que arrastraba el agua... y saltaron para hilvanar sus dibujos o tus libros... quizás entre el duero y villarino... José-Miguel Ullán, manó.

gracias maite por ponernos el artículo de lindo.
Ayer me quedé con las ganas de leer el de millás y el enric, tanto hablar de ellos y nadie fue capaz de hacerlo. aqui se da por hecho que todo el mundo es muy inteligente y sabe llegar al El pais, recorrer sus entrañas cibernéticas y lerrlo todo y no es así. es sumamente dificil, al menos para mi, una analfabeta funcional.
Saludos

Me ha parecido genial la serie de reportages titulados "Croissant en la Croisette" que han llevado a cabo Carlos Boyero, Borja Hermoso y Jesús Ruiz Mantilla. Mi más entusiasta felicitación a los autores y a la Dirección de EL PAIS.

Parece que mayo marcea.
Por norma general, los médicos no nos dejan morir antes de los ochenta, pero por si acaso, hay que tener los papeles en orden, arrojar lo que no sirva y disfrutar cada día como si fuera el último. Tenemos que visitar a los amigos (sin hacernos pesados, por supuesto). Un abrazo.

Querido Juan: una tristísima noticia. Una gran pérdida.
Abrazos,

Diego

Poema No Llores Más de

Para de matar a los muertos,
No llores más, no llores más
Si deseas aún escucharlos,
Si esperas no perecer.
Su susurro es imperceptible,
Ellos no hacen más ruido
Que el crecimiento de la hierba,
Felices donde el hombre no transita.

Giuseppe Ungaretti

Maestro Cruz
Te acompaño en el sentimiento y a su familia un abrazo y animo en estos tristísimos momentos.
Hoy en este post asistimos a las dos clases de personas que hay en este país, gente sensible y agradecida a los que les enseñaron ó le sirvieron de referentes a los que la nobleza de corazón y de mente les empuja a escribir unas notas sobre personas que nos han dejado una huella que se mantendrá mientras existan este tipo de seres humanos encabezados en este blog por el Maestro Cruz y luego están los descerebrados que no respetan ni a los muertos y dejan y esparcen lo que son “mierda”mi más enérgica repulsa y desprecio para semejantes alimañas.
PD.Muchos saludos Chapuzas y espero que regreses no solo para decir que estas bien y en otro blog,lo tuyo no es contagioso y no es nocivo para la salud mental ni física lo es los trolls que pululan por la red.
Saludos Paco

Unidad, nos hemos salvado,

Aunque fuera preciso creerse
en los brazos del sueño primero:
esas sombras que cruzan el Duero
para oirse gemir en la noche
de la otra orilla, al desnacer,
lo mismo:

¿Qué es esto que yo no he sido?

-José-Miguel Ullán-

A mi las playas siempre me habían parecido lugares democráticos: son gratis (casi todas), vamos desnudos, o casi, y desprovistos de cosas que pueden hacer ver nuestra posición social. En las playas es difícil distinguir a un millonario de un mendigo. La riqueza – al contrario que la elegancia – no es innata, se adquiere .No están mal como referentes poéticos o de libertad. Se nos dice en la presentación del blog que seamos libres y disfrutemos la playa. Es una declaración ( idealista) de buenas intenciones. La cruda realidad es que debajo de nuestros adoquines cotidianos no está la playa y la debemos buscar lejos y como excepción de domingos o vacaciones. La playa, a diario, sólo es un trabajo para mariscadoras ateridas de frio, con problemas importantes en la circulación de las piernas o para gentes que se juegan la vida para coger percebes que se comerán los ricos. Me gusta el mar, vivo cerca de él pero se habla insuficientemente de él cuando sólo es una referencia de ocio y no un lugar( y un medio) terrible de trabajo. Gauguin buscó en unas islas el Paraíso – ayudado de otros paraísos menos naturales – y le costó la vida.
Lamentablemente las palabras siguen teniendo dueño. Aunque sea como una maldición, recordaba, en este sentido, una conversación entre Vázquez Montalbán y Haro Técglen. Decía Manuel:” de la palabra comunismo se apoderó el estalinismo y ¿ quién sale ahora con esa palabra a la calle?.
Digo todo esto porque he entrado en el blog que sugiere Chapuza : “La playa de John Doe”

Paso por aquí y veo en el post de ayer que algunos contertulios comentan ciertas ausencias. En concreto, Miguel Mora pregunta por mí. Bueno, Miguel, sigo vivo y escribo de vez en cuando (ahora no tengo mucho tiempo) en este blog:

http://lacomunidad.elpais.com/johndoebeach/posts

Es un blog con un tufillo marxista que tira "palante" (no "patrás") y unos magníficos artículos de John Doe, que escribe muy, pero que muy bien. También escribe nuestro querido burguesito Gaspard, al que hacemos rabiar un poco, pero que se divierte como un niño. Eso ya es algo.

Estáis todos invitados, salvo los "trolls" que, de todas maneras, nada pueden hacer porque se borran sus comentarios de inmediato. Disidencia, sí, mercenarios, no. Así somos en las "repúblicas comunistas", no perdemos el tiempo con tonterías porque hay mucho que hacer, mucho que inventar, mucho que reflexionar para aspirar a un mundo más justo. Entre todos, vamos a hacerlo, seguro. Saludos cordiales.

TESTAMENTO

la voz es voz
hiciera
añicos las palabras redentoras

...la quijada blandida,
la mueca de tu hermano,
la saliva secreta, la agonía
capaz, de darte posesión primera,
última ya (oh cuerpo ensangrentado),
herencia de este salmo, tierra ajena,
fuga para siempre, libertad cautiva...

la voz es voz
no existe

no existe aroma nuevo

cerrad mis párpados

JOSÉ MIGUEL ULLÁN. "Testamento". En "Ardicia. Antología poética (1964-1994)", 1994, p. 216.

Por Dios ! ¿ Otro muerto?
Me amenaza de nuevo la petrificación y el efecto retardado .
La muerte se está convirtiendo en estos últimos días en visitante de trato preferencial en nuestras vidas y yo ya la veo como que se está apoderando de nuestra memoria y de nuestros sentidos desde su insuperable caballo troyano.
Mon Dieu ! hemos de construirnos sin moralejas ( sí , sí , sí ) una casita psicológica y moral que nos permita apartarnos del hábito de mirarla a la cara desde el lunes al sábado , porque sabido es que todo lo que se repite se instala en el alma haciendo el efecto del boomerang nunca lanzado.
Lo siento , apenas si me repuse del presente sangrado de un ayer vestido de luto y ya está otra vé ahí jincando la quijada esta Bestia que ignora que su costumbre de comer carne viva es de la más altamente criticadas .
¿ Y si le hablamos y se queda?
Desagradable me resulta la melaza pegajosa de sus alas negras y desagradable por igual su orden y magisterio en esta batalla que es el vivir diario.
Amigos, amigos , cuando la mosca está atrapada en el papel vicioso de su propia opinión, escapar del asunto se convierte en misión complicada . Por favor , por favor , saludemos a la VIDA , cantemos con indolencia y poemas a sus ojos entornados , a su naturaleza de Madre que en su lecho nos acoge con pasión infinita . La VIDA; la VIDA , alas, , huir , volar y dejar que su fuste respiratorio se incorpore a nuestros sentidos con la fuerza de cien mil caballos . Ella no entiende de credos ,partidos ni dinero , ella sólo defiende su independencia en medio de esta devastación que la exterioridad pragmática de la Negra en su soledad sublime se ha propuesto imponernos .
Amemosla con los ojos abiertos y con los ojos cerrados , amemosla en su treinta mil variaciones , amemosla como cortadora de cesped por la mañana y como lluvia verde que nivela el terreno en esas largas noches de imsonio .
Ahora por hablar de ella ya la siento en mí como una tromba que estalla con ojos fascinados al leer lo que estoy escribiendo.

¡Un beso VIDA!. ¡ Un beso Guapissima!
Save it for me , sweet love !

Sobre necrológicas y obituarios Elvira Lindo escribe hoy un artículo muy acertado en El País. Se llama "Flores a los muertos". Ahí va:

Me gustan las necrológicas. Preferiría, obviamente, que la vida fuera eterna y no fueran necesarias. "Morirse es una impertinencia. Nadie tiene ganas de morirse", dijo Castilla del Pino. Completamente de acuerdo. Pero la muerte es consustancial a la vida, así que, como eso es lo que hay, reitero mi afición a las necrológicas. Puestos a elegir, prefiero la necrológica periodística, que da recuento de los avatares y logros de una vida, a las flores literarias que colocan amigos y conocidos a la memoria del finado. A mí, la pura narración de una vida me conmueve. He leído esta semana, por ejemplo, la necrológica de Daniel Carasso, el hombre que dio nombre a Danone, y me ha fascinado la manera en que este empresario cruzó un siglo entero haciendo de su pequeño derivado lácteo un símbolo. En general, prefiero las necrológicas que cuentan las vidas de empresarios, aventureros, científicos o inventores. Sus necrológicas suelen ocupar ese lugar discreto de la sección de Obituarios, pero uno se encuentra allí con el tesoro de una vida memorable y desconocida. Tengo más problema, lo confieso, con las necrológicas escritas en pan de oro, aquellas que se dedican a intelectuales y artistas. Ahí empieza el desparrame. Llevamos días empapados en ellas: las muertes de Castilla del Pino, Antonio Vega y Mario Benedetti, cada uno significativo en tres mundos bien distintos, han sacado muchas plumas a pasear. Cuando los muertos son célebres la necrológica nos oculta la trayectoria (que es lo que importa) para cargarse de adjetivos. Y lo que pretenden esos adjetivos es beatificar al muerto, en muchas ocasiones con mucha más devoción que la Iglesia católica. Es una beatificación que convierte hasta los pecados (que lo hay en toda vida) en virtudes. De Castilla del Pino, por ejemplo, bastaba reseñar su valiosa obra intelectual y su importancia clínica para dar cuenta del tamaño de su figura. Pero no. En la labor fanática de loar al difunto se recordaba ese amargo capítulo de la muerte de cinco de sus hijos, pero no se hacía para señalar algo que sin duda es decisivo en la vida de un padre, sino para comunicarnos al común de los mortales que la obra de un intelectual (de verdad) no puede detenerse por contratiempos familiares. Recordé la entrevista que hace ya no sé cuántos años le hizo el periodista Arcadi Espada y publicó este periódico. Lo expeditivo de las contestaciones del psiquiatra sobre la muerte de sus hijos heló la sangre de muchos de sus admiradores (la mía también). El juicio que yo haga de aquellas declaraciones se queda en mi casa, pero lo que no es tolerable es que una necrológica tache de conservadores a aquellos que tienen a su familia como prioridad absoluta en la vida. De cualquier forma, el desvelo conocido de grandes intelectuales (Darwin, por ejemplo) hacia sus hijos, desmiente la teoría de que los pensadores necesiten más tiempo y energía para su oficio que cualquier otro trabajador. Pero hay que santificar. En eso los comunistas han sido más papistas que el Papa. En la memoria colectiva caló hace ya mucho tiempo que sólo los intelectuales comunistas van al cielo. No bastaba en estos días rubricar la importancia de Mario Benedetti como poeta que tenía la capacidad de llegar al corazón de un público masivo, había que señalar su compromiso, como si sólo hubiera uno, un compromiso con mayúsculas, el político, como si todas aquellas personas que entregan su vida a hacer bien su trabajo o la entregan al bienestar ajeno no estuvieran a diario comprometidas en mejorar el mundo o en reducir el infierno. La 2 emitió varias entrevistas con el poeta uruguayo. Alguna de hace unos veinte años. Muchas opiniones envejecen con el tiempo, pero de qué manera ocurre con las opiniones políticas: las sabidas justificaciones del castrismo o el culpabilizar de todos los males de América Latina al imperialismo yanqui, sonaban tan a discurso de otra época que no sé si el propio poeta se hubiera sentido a gusto escuchándose a sí mismo pronunciarlas. La tercera beatificación fue la de Antonio Vega. Ésta la tolero más, imagino que por tratarse de un héroe de la cultura popular. A Antonio Vega le lloraron los que tarareaban sus canciones. Eso es bonito. Pero los políticos estuvieron a punto de llevar el llanto popular al ridículo apareciendo en tromba por la sociedad general de autores y haciendo unas declaraciones pomposas que en nada encajaban con el personaje. Por otra parte, la poética que surge en la prensa cuando se trata de retratar a alguien que fue víctima de las drogas es, sin duda, otro clásico de la beatificación cultural. Eso mismo señalaba Diego Manrique en un artículo elogioso sobre el músico, pero sin recurrir al papanatismo. Tampoco hay que dejar atrás a esos amigos que escriben sus recuerdos dirigiéndose al muerto. Dios mío, esa lírica produce sonrojo. Y aquellos otros que se aprovechan de él para echarse flores a sí mismos ("cuánto le gustaban mis libros"). Así que entre tanta floritura, entre tanta innecesaria santificación, se alzó la columna más luminosa del mes, la que escribió Rosa Montero después de la muerte de su marido, Pablo Lizcano. Fue un recuerdo lleno de elegancia y bondad, como es ella. -

opio una frase que he colgado en mi comentario de hoy al post de ayer, como tú dices una devastación

los españoles de pro están desapareciendo como moscas (con perdón) y lo que me duele es que no han visto cumplirse aquello para lo que tanto han trabajado, al contrario.
Porque de verdad estamos ante la España esperpéntica.

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Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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