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14 julio, 2009 - 08:00

El error

Un error fatal, el que provoca una muerte, debe dejar en el causante una huella terrible. Creo que para hablar de eso, y hoy un motivo espeluznante en la vida española, hay que ponerse en la piel y en el alma de la persona que esté en esa situación. Cortázar tiene ese cuento, No se culpe a nadie, que es un título que siempre evoco para aliviar la pasión por culpar que hay en el género humano. Culpa es antes que perdón, pero perdón debe ser al tiempo que culpa. En este error, por otra parte, se juntan hechos que hacen más dramática si cabe la muerte del niño, nacido de una mujer que murió a consecuencia de la gripe A. Cuando nació el niño, alguien dijo: "De aquella muerte nació otra vida". Sí, era una metáfora consoladora. Ahora la desgracia ha convertido aquel bello deseo en otra tachadura. Estamos rodeados del error que nosotros mismos cometemos; nadie en la vida está privado de cometer errores. Hay gente que va por la vida como si jamás lo hubiera cometido; somos hijos y padres del error; cometerlo no nos hace menos humanos, ni más, nos hace simplemente humanos, reos de nuestra condición radicalmente imperfecta. Un error fatal. Cualquier profesional lo puede cometer. Cuando ocurre conviene que alrededor el coro no grite culpa: quien lo causo ya lo sabe.

Comentarios

Suscribo su comentario íntegro. Al 100x100.

Hay gente (mucha) que cuando te ve cometer un error, te machaca, se crispa y te recuerda (justo en aquel momento) que siempre haces lo mismo. Cuando lo cierto es que llevabas 1.000 aciertos acumulados previos al error.

Otra conducta peligrosa de la condición humana es que se te juzga única y exclusivamente por aquel error. Y arrastras la huella eternamente.

Que generalmente coincide con aquellos que jamás reconocen un error.

Buenos días.

Estimado Juan:

Una noticia que me produjo escalofríos. Desde luego, ante el dolor, queremos ver algo positivo, ya no el final feliz de la película pero, por lo menos, un final abierto a la esperanza. En este caso no pudo ser.
Respecto al tema de la culpa también me viene a la mente el cuento "Sábado de Gloria" de Mario Benedetti.

Un cordial saludo

Siempre he pensado que el término "error humano" es una redundancia, es de nuestra especie en todos sus ámbitos y como tal, en este caso, te pones en el pellejo del profesional que ha herrado y lo compadeces, a la víctima también por supuesto
¡Pobre del que no reconozca que se equivoca continuamente! esa persona sí que tiene un grave problema de miseria humana

Impecable texto: somos unos cuantos los que pensamos en esa persona, en cómo la marcará esta desgracia, en su desesperación.

El que cometió el error ya lo sabe… ¿y?

En este tremendo cuadro del drama hay muchos personajes.

Unos tendrán la conciencia comida de por vida, otros sufrirán el dolor de una pérdida eternamente y otros han muerto.

El ejercicio de humanidad de ponernos en el lugar del otro es interesante.

Pero es que ahora, en estos momentos, me cuesta escoger personaje.

Profesionales… inmensa palabra.

Sólo deseo que al menos, el que decida ser profesional donde esté en juego la vida, lo sea.

No es muy grande el deseo.

Querido Juan,
Creo que hoy, todos los que nos acercamos a este rinconcito en busca de una mirada más luminosa para enfrentarnos a la realidad agazapada ahí fuera, haremos nuestras cada una de las palabras que acabas de regalarnos.GRACIAS POR ESO.
En un bellísima reflexión a raíz de la muerte de Angel González, Manuel Rivas recordaba la exclamación de Antón Tovar cuando tropezó con el entierro de un niño: ¡No estoy de acuerdo!
Pues eso, NO ESTAMOS DE ACUERDO!!!
Como pequeña ofrenda a esa pequeña vida tan inútilmente sufrida quiero dejar los versos del amado Federico:

QUIERO DORMIR EL SUEÑO DE LAS MANZANAS/ALEJARME DEL TUMULTO DE LOS CEMENTERIOS...
PORQUE QUIERO DORMIR EL SUEÑO/DE AQUEL NIÑO QUE QUERIA
CORTARSE EL CORAZON EL ALTA MAR...
QUIERO DORMIR UN RATO, UN MINUTO, UN SIGLO/PERO QUE TODOS SEPAN QUE NO HE MUERTO/
QUE HAY UN ESTABLO DE ORO EN MIS LABIOS/ QUE SOY EL PEQUEÑO AMIGO DEL VIENTO OESTE/QUE SOY LA SOMBRA INMENSA DE MIS LÁGRIMAS.
Un abrazo muy apretado de compasión a todos los que hoy sufren la pérdida y la culpa.

NADA DE ESO FUE UN ERROR... ESO LE DIJO ZP A LA VICE AYER

http://comielotrodia.wordpress.com

Y repito, consciente de mi error al incluir mi comentario en la entrada de ayer cuando quería incluirla en la de hoy...

"Duro como él solo, pero no puedo más que estar totalmente de acuerdo con el comentario de John Doe (13/07/2009 22:35:35) en Un día de verano. Todos y cada uno de nosotros somos responsables de nuestros actos y de los actos moralmente inaceptables que permitimos se comentan. Demasiadas excusas para demasiados “errores”, “daños colaterales” y miserias e injusticias varias."

Antiguamente se decía "En el pecado lleva la penitencia". Es una desgracia. Pobre chica y pobre niño, y pobre enfemera también. Esto no me provoca ira, sino compasión. Que pague el hospital, pues la joven enfermera debería haber estado controlada por alguien con experiencia, eso que se valora ya tan poco.

Post Scriptum: "Oh, what a tangled web we weave / When first we practise to deceive!" ...dice una de las citas más famosas de la lengua inglesa (Walter Scott, Marmion, Canto VI, Stanza 17) (John Doe, ayer a no sé qué hora) . He tenido que desempolvar mi Collins Junior. Finalmente creo que es algo así como "¡Oh (esto es igual en español), qué red tan enmarañada tejemos, cuando engañamos por primera vez!" O sea, que "una mentira lleva a otra mentira" (refrán popular).
La petición de la traducción no era retórica. Trataré de equivocarme mejor la próxima vez, como decía Becket. (como decía que decía el que decía, siempre estamos así) ¿Te parece más correcto el linkeo que el copia-pega? A mí también. Te voy a linkear a un chiste de Mauro Entrialgo sobre trolls, hombre, que no lo puedo copiar.

http://www.escolar.net/MT/archives/2009/05/%C2%BFque-es-un-troll.html/comment-page-1/

No va por ti, es sólo que me parece bueno el chiste, pero por cierto, ¿tienes algo contra el ria ria ria pi ta del intrumento español de percusión? ¿algo contra los salones? Deberías tener tu propio blog, Johny Doe, todo en inglés como la Educación para la Ciudadanía.

Juan, compadece al culpable y condena el error.
Nadie esta libre de cometer un error, seguramente yo cometa cien todos los días, lo que cambia el mio sobre otros es la importancia o el resultado del mismo.
El enfermero, cuando saco la geringa del cuerpo del niño, se dío cuenta y penso, "Tierra tragame" y seguramente desearia que ese día no haber ido a trabajar.

La cruel coincidencia otra vez ha hecho coincidir otra muerte con el error del niño del Gregorio Marañon, la muerte de Chamorro.
Descanse en paz y mis condolencias a su familia, amigos y colegas.
Salud.

Así me lo explico yo: "No se culpe a nadie, que es un título que siempre evoco para aliviar la pasión por culpar que hay en el género humano". Eso no quiere decir que el caso que nos ocupa sea similar al caso del cuento. Juan Cruz construye su lenguaje con títulos de libros. Muy a menudo los títulos de los post son títulos de libros y después no se habla mucho del libro en cuestión, sino de su título, y de la vida. Juan, toda buena acción tiene su justo castigo.

En efecto todos cometemos errores. La diferencia entre ellos radica en la trascendencia de las consecuencias.
Cuando alguien tiene entre sus manos la vida de alguien, debería asumir sus tareas actuando de forma profesional y responsable. Los errores aparecen a menudo por inatención,por el desgaste de la rutina que nos confunde y convierte en banales actos que son trascendentes.

Que este error y todos los demás errores, nos sirva para evitar cometer otros.

Eduardo Chamorro, hombre de letras nacido en 1946, falleció ayer en Madrid, a los 63 años, tras una larga enfermedad, ha informado su viuda.
Los restos del finalista del premio Planeta en 1992 con La cruz de Santiago serán incinerados mañana en el cementerio madrileño de la Almudena, tras el funeral en el Tanatorio de la M-30.

"Consumíamos cualquier sustancia prometedora que quedara a nuestro alcance. Cualquiera", escribió Chamorro en una obra sobre Juan Benet
Aunque el escritor nació en la capital española, estuvo siempre ligado personal y profesionalmente a Galicia, donde ha colaborado con el diario La Voz de Galicia.
En ese medio publicó su último artículo el pasado viernes, titulado "Al gusto de Rusia", sobre las relaciones diplomáticas entre el presidente Obama y sus homólogos rusos, el tándem Putin-Medvédev.

Entre sus textos más divulgados constan el ensayo histórico "El enano del rey" o el político "25 años sin Franco", mientras que en narrativa publicó la novela de misterio "Guantes de segunda mano".
Chamorro fue de los primeros en estudiar la figura del ex presidente socialista Felipe González, un trabajo de investigación que quedó plasmado en la biografía, "Un hombre a la espera".

Yo le conocí por sus conversaciones en radio y los espacios de coloquios de los años 80 en la SER y RNE.
Repito, Descanse en Paz, un periodista y escritor que militaba en las ideas socialistas.

Mi querido Juan,

Así es. Somos humanos. Y como humanos que somos llevamos en nuestros caracteres propios el hecho de cometer errores. Lo hacemos continuamente y a diario. Es algo inevitable. Es algo, simplemente, humano...

Un abrazo

De entre todas las frases leídas en el post, me queda más cerca "no estoy de acuerdo", que en realidad quiere decir "pudiendo haber sido de otra manera". Pero es que el niño muerto se toca en este país a diario. Es un niño que podría estar muy vivo, pero no lo está porque la fatalidad lo aparta de un manotazo para acaparárselo todo ella en un alarde desbocado de avaricia. La salud es un estado de la nación y un estado de cosas, no es sólo la Sanidad Pública. Hace un mes estuve acompañando a una persona de avanzada edad al centro de salud del pueblo donde vivo, para una oxigenoterapia. Nos dejaron en una habitación que el centro dispone a tal efecto. Había una camilla cubierta con un manto de tela desechable. El rollo de esa tela no había sido cortado en su momento y caía directo de la camilla al suelo. Se lo hice observar a la enfermera, quien se esforzó por decirme que ya lo diría, aunque no era ciega y no podía venirle de nuevas. Así estuvo igual durante toda una semana. Un mes después, he tenido que acompañar a la misma persona mayor para su cita médica rutinaria. La degradación ha alcanzado a la sala de visitas para a.t.s. y me he tenido que sentar donde un pañuelo sucio, supermanoseado, tirado en junto a la silla del consultorio. Al salir del centro, un caballete barraba por el exterior el paso de la puerta. He dado unos golpes a la hoja de cristal, pero el operario no me ha oído. Entonces, he empujado la puerta, topando consiguientemente con la escalera. El operario, ha bajado de las alturas con un cubo de pintura en la mano y un cigarro en la boca. Le he dado las gracias, pero no me ha contestado porque igual si lo hace ya se quema con la colilla. El espectáculo es decadente, va a más y da mucha pena. Si esto me ocurre en un centro de asistencia primaria, qué no va a ocurrir en un hospital, me digo. Tenemos a nuestro alcance todo y más para que las cosas vayan bien, pero las hacemos mal, que es como si la enfermedad se estuviera apoderando del sistema. A medida que ha ido avanzando la mañana, el cielo se ha ido cerrando con la fuerza de un bulbo oscuro que predice el aguacero. La tierra, abierta cada una de sus esporas, llama al agua con sus múltiples lenguas minerales. Ahora mismo, me gustaría ser Obama para hacerme con una mareante mosca que no me la quito de encima. Aunque no llueva, el calor irá a más. Eso por seguro.
Mi frase del día que aquí quiero dejar: "Si puedes emplear el inexorable minuto
recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos
tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,
y lo que es más, serás un hombre, hijo mío". Es, cómo no, el final de If, de Rudyard Kipling.

Estoy de acuerdo contigo al 100% Juan. Cuando pasan estas cosas, no faltan aquellos que juzgan y culpan hasta la saciedad al causante del error, y bastante debe tener ya esa persona. Si fuera por esos que juzgan y culpan sin una pizca de compasión, entonces quizá no existirían médicos, ni enfermeros, ni personas dedicadas a salvar vidas porque existe la posibilidad de que no puedan salvarnos o cometer un error (como todos los cometememos en nuestras profesiones).

Ayer cuando leí la noticia en lo único que podía pensar era en la persona que cometió el error. En esa persona que no tiene consuelo por mucho que sepa que somos humanos. En esa persona que llevará siempre encima el peso del instante fatal, del "si hubiera..." Tengo yo esa manía, la de ponerme siempre en el lado del que mete la pata, y es angustioso.
Agradezco su reflexión y expreso la mía: si fuéramos un poco más despacio en esta vida, si caminaramos más lento, si no corrieramos tanto, a veces por culpa de otros, estoy convencida de que habría menos instantes fatales...
Hoy nos deberíamos sentir un poco culpables todos porque le podía haber pasado a cualquiera.


en suma
"el que no haya cometido pecado que tire la primera piedra."

Maestro Cruz
Lo dije ayer y lo repito hoy primero lasa condolencias a la familia y en especial a ese esposo y padre que se ha quedado solo y después mientras esperamos las conclusiones del informe la tristeza por el error que no exonera de responsabilidad a los que la tengan.Una cosa no quita la otra pero la prioridad es para los afectados en primer termino que estaban en manos de profesionales de la medicina a los que debemos tener confianza como la tenemos en nuestros semejantes al salir a las carreteras donde no esperamos que gentes drogadas y borrachas nos maten.No debemos creer que siempre se equivocan ó dejar o sembrar la duda, dónde hay seres humanos siempre habrá errores siempre y siempre deberemos pedir responsabilidades pero sin volvernos unos paranoicos por favor.
Saludos Paco

Yo ya me callo.

NADA DE ESO FUE UN ERROR... ESO LE DIJO ZP A LA VICE AYER

http://comielotrodia.wordpress.com
.. Genial!!!!!

ni Tierno Galván lo hubiese dicho mejor!!!!!
genial, bestial y genial!

NADA DE ESO FUE UN ERROR... ESO LE DIJO ZP A LA VICE AYER

http://comielotrodia.wordpress.com

Terrible. Ayer oía la noticia y bajé descompuesta. Vaya confluencia de coincidencias. En el avión coincidí el otro día con la enfermera de mis hijos y casi tres horas de avión dan para hablar. Me contó cosas, además de que yo pregunto mucho, que invitan a una larga reflexión. No sé si las condiciones. En fin, el dolor ahora no se puede dividir. Creo que ya no existe la culpable, sino otra víctima más.

saludos blogueros
natalia

John Doe que supongo se declara próximo al marxismo o, por lo menos al materialismo, tiene una visión idealista de la existencia. Excesivamente individualista: cree que los errores los cometen las personas, casi instaladas como seres asociales y sin relación con los demás. Cree que el hombre es perfecto y no puede equivocarse, si se equivoca se le castiga. Crimen y castigo. Dice “Los únicos que tienen derecho a hablar de desgracia son los que la padecen”, como si la autora del error fuese un ser que ni siente ni padece, olvidando que , a partir de ahora, va a estar – siempre- acompañada por su propia desgracia. El hecho de que no haya actividad humana sin error no es una excusa: es una realidad. Por lo menos en nuestro mundo, ignoro si también en el mundo ideal de John.
Las condiciones más idóneas para hacer algo son siempre perfeccionables, a eso se tiende pero nunca se alcanza. Con el esquema de Doe no despegaría ningún avión ni se iniciaría ninguna intervención quirúrgica: siempre se esperaría un poco más, todo puede hacerse en mejores condiciones.
Los trabajadores de cualquier sistema, sean funcionarios o no, ¿ siempre son cómplices del sistema, ¿ cual es el mundo de Jonh Doe?, ¿en qué paraíso trabaja?. Espero que no retuerza estos argumentos que complementan mi opinión de ayer en el blog. Con John casi nunca me entiendo pero no quisiera parecer que el que “calla otorga”.

Caústico, pero certero, John Doe. Si hubiera más críticos, esta sociedad no se hundiría tan penosamente en lo precario inseguro.
“Cando penso que te fuches / negra sombra que me asombras / ó pé dos meus cabezales / tornas facéndome mofa”. El fuego. Hoy cobra para mí más fuerza el poema de R. de Castro aludido en el post anterior. Está ardiendo Sierra Cabrera. Tengo esa maravilla de plegamiento terráqueo que es la montaña andaluza nada más salir al jardín. No sé las dimensiones de ese humo negro, pero no se ve nada. También, me queda de frente y ante la vista el racimo de casas apiñadas en la colina que configuran el pueblo de Mojácar. Pero tampoco se ve nada. Quizás estemos dentro de una burbuja y a salvo de la quema, aunque tampoco nadie nos ha dicho nada. Vivimos en el campo y no tenemos otro teléfono que el móvil. Qué miedo. Y qué lástima.
“donde está ubicada su casa, hubo una colonia de hormigas y animalitos varios que se buscaron otra casa para que usted puede vivir en la suya”. Entresaco este texto de una intervención de ayer. A la misma persona -quería decirle y no me dio tiempo, así que espero hoy pase por aquí-, le recomiendo que se vea el último programa de Redes, emitido el domingo, 12, a las 21:00 h. en tve2. Acerca de cómo la arquitectura e ingeniería progresista se implica cada vez más con la sabiduría de los animales y el respeto al medio ambiente. El programa de Punset siempre se puede volver a ver en su página, smart planet, o en programas emitidos de la página rtve2.

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