Leyendo Leon de ojos verdes

Por: | 07 de julio de 2009

Hace un mes viajé a Ibiza, ¿o fue hace más? En  mayo viajé a Ibiza; delante de mi,  en el avión, una señora iba leyendo León de ojos verdes, de Manuel Vicent. Desde que fui editor, y antes, me ha interesado mucho ver qué va leyendo la gente a mi alrededor; y cuando fui editor me fijaba sobre todo si los libros los había publicado la editorial para la trabajaba, Alfaguara. He conservado esa vinculación sentimental, y sigo haciendo lo mismo. A veces avisaba a los autores. "Eh, que vi a alguien leyendo tu libro en la playa del Sardinero" En este caso, llamé a Manuel Vicent. "Eh, que una señora te lee en el avión a Ibiza". Como es habitual, Vicent no me creyó, e interrumpí a la señora, antes del despegue, para convencer a Manuel de que no le llamaba para halagarle el oído con una mentira. "Que le paso al autor". Hablaron, la señora quedó muy feliz, porque admira a Vicent, le lee habitualmente, y estaba disfrutando muchísimo de esa novela, que es además una excelente novela, refrescante, íntima, una de las mejores historias mediterráneas de Vicent. Pues cuando acabó el viaje el marido de esta señora me explicó que eran de Valencia; la conversación derivó hacia el asunto de los trajes de Camps, en un momento en que el PP y algunos de sus medios cercanos tachaban ya el asunto como algo del pasado, porque la suposición indicaba que no iba a seguir adelante, que el juez lo iba a archivar. Como si el cohecho no fuera un delito sino un rasguño moral, un silbido, nada, como hoy mismo se observa en algunos titulares de la prensa de la desfachatez. En fin. Lo cierto es que el marido de la señora que leía León de ojos verdes me dijo, casi al despedirse: "Estudié con el juez; le conozco bien. Se equivocan quienes dicen que no llegará hasta donde tenga que llegar para esclarecer este asunto. Es independiente y es concienzudo, y no se dejará arrastrar por esa ola que dice que son cuatro euros los que le regalaron a Camps". Claro, con esta declaración no puede hacer uno nada en la prensa, pero en un blog sí la puedo contar, porque desde entonces vengo diciendo, cada vez que hablamos de este tema, lo que me dijo aquel hombre cuya mujer  no cesó de leer durante todo el viaje. Para placer de Vicent.

Hay 22 Comentarios

Juan, vas a dejar en el blog ese "Allbarración" para nombrar a un lugar de reminiscencias tan entrañables y tan hermoso como ayer nos contaste...? Albarracín no merece ese castigo.

De Manuel Vicent, disfruto siempre sus artículos, hubo uno, hace mucho tiempo, antes de que el pan nuestro de cada día fueran las pateras, en el que como un profeta pringado de poesía vaticinaba el futuro inmediato de inmigrantes subsajarianos... llegaría a oleadas imparables, buscando pan... no olvidaré nunca la impresión que me produjo esa visión terrrible y cómo la describía. Y cómo se ha cumplido. Y cómo sigue, por desgracia.

Un abrazo

VICENT
6 100

Perdón, viCent

Esto suena a copla. ¿Es Vient cupletista?


¡muchos tienen suerte!

En contraposición a los demás comentarios vertidos anteriormente, sólo voy a hacer referencia a la última novela de Manuel Vicent y, espero que predecesora de otras muchas.
El azar quiso que me asignaran su libro en el programa "El Público lee", de Canal 2 Andalucía, espacio dedicado a los libros y desgraciadamente valorado por muy pocos.
Cada domingo leía, y leo, su columna dominical de este periódico, pero nunca había "caído" en mis manos alguno de sus libros.
Me llevé una gratísima sorpresa, tanto por la calidad de la novela como por la personalidad de su autor.
Fracamente, harían falta mentes tan lúcidas e inteligentes como la suya, en una sociedad que, día a día, retrocede a pasos agigantados.

¿Y cómo es que Juan José Millás, mi novelista español favorito no tiene un blog en EL pais todavía?


Esta combinación de calcetines y sonetos de Shakespeare es deliciosa.


http://www.interviu.es/default.asp?idpublicacio_PK=39&idnoticia_PK=57526&idseccio_PK=558

Lu


Juanjo de mi vida: no estás loco, es que te ha tocado La Primitiva.

Quedamos mucha gente como ese Juez, por fortuna no han logrado jacksonizar el planeta crítico y pensante, y la historia del avión ya la recordaba, porque no recuerdo bien, donde, pero la contaste antes o si leí alguna similar en otro blog de El país. Supongo.

Así que ya que estás de intermediario, pásale mi factura al autor del morbo que alimentó mi sometimiento al experimento Pandora, Panda, Pandemia, y dentro de unos años quedarás como uno de mis apóstoles.

A propósito, el Papa Benedicto en la encíclica ratificó mi concepto sobre hacer la REVOLUCIÓN ÉTICA Y POÉTICA y sostener LA VERDAD a toda prueba.
En épocas de crisis irreversible y manifiesta del periodismo gráfico, donde hay tanto en juego, por burlarse de los lectores considerándolo poco menos que niños del kindergarten, no está mal, que teniendo al alcance un medio horizontal, como lo llama tu amigo, mi admirado Vicente Verdú, dejaras de seleccionar el material que te conviene y hablaras sobre el que nos concierne a todos, los motivos del lobo, por supuesto.


Lu

Hago mías tus sabias palabras:

Como si el cohecho no fuera un delito sino un rasguño moral, un silbido, nada, como hoy mismo se observa en algunos titulares de la prensa de la desfachatez.
Pregunta por La Jime que gime.

Milagro, escribí que llamé antes del despegue.


Maestro Cruz
La pereza y la cobardía son las causas de que una gran parte de los hombres permanezca, gustosamente en minoría de edad a lo largo de la vida,a pesar que hace ya tiempo la naturaleza los liberó de dirección ajena( naturaliter majorennes);y por eso tan fácil para otros el erigirse en sus tutores
Kant
P.D.Nadie se merece unos dirigentes tontos zafios, insultantes a la inteligencia humana y corruptos sean del partido,medio de comunicación ó religiosos de la tendencia que sea.
Saludos Paco

Todo lo que escribe Vicent es belleza, desde luego. Pero me surge una duda, señor Cruz: ¿qué clase de móvil tenía usté, que pudo hablar tranquilamente a través de él a nosecuántos millones de palmos sobre el nivel del mar? A mí es que no suele funcionarme. Cosas de la clase turista, supongo.

¡Anda! .. después de casi un año de dejarme las uñas rascando la tecla para promocionar unos ojos de León verdes , y de no recoger más que balas y lomas , ahora D. Juan quita la escarcha y la tierra que recogiera mi empeño en la lectura de este libro y lo deja al descubierto con el brillito de los pequeños grandes tesoros.
¡Ah D. Vicent!
Esperemos que la lejía no le haya blanqueado el corazón hasta hacerle desaparecer todas esas cosas del corazón que no entienden los que tienen por corazón una máquina con cuatro agujeros y dos tubos .
Y esperemos también que nunca se canse de ser hombre ni de escribir sus poemas hechos cuento .
Pues no, hoy no voy a hablar fervorosamente de la músika y el color que se desprenden de todas esas tardes pasadas en la terraza del hotel Voramar , ni de la mujer de la bicicleta roja o de aquel baile final ,porque ya su lectura se hizo región sola , y se fue , como muchas otras , al fondo de esos mares y crepúsculos anaranjados que duermen en el recuerdo .. pero no puedo callarme que me da rabia qye se critique o se desestime lo que no se ha leido . Ea!
No siempre coincido con el Vicent columnista de periódico ( aunque ,ojo, que ya quisieran muchos , pero muchos , llegar a las dimensiones poéticas que alcanza cuando tiene un día inspirado ... ok , Millás es bueno pero Vicent es único, porque la poesía lo ha tocado .. y eso lo sabemos los que leemos poemas y nos sumergimos a diario en sus aguas de palomas con llamas ) y cuando en algún tema se ha pasado quinientos pueblos sin nigún tipo de cortedad así lo he manifestado . Pero eso no quita para que le siga reconociendo sus meritos de escritor-poeta más que de hielo pensante .

Los escritores que vienen del periodismo, me suelen gustar porque dicen con mucha naturalidad lo que pensamos pero no sabemos comunicar.
En realidad tanto Arturo Perez Reverte, como Millás, Rivas o Vicent, son a veces descarnados por la realidad que nos rodea, con tanto muermo, tanto sopor de las masas, que alguien tiene que dar un puñetazo en la mesa y decir "Coño que os pasa" que os estan robando la ilusión y no respirais.
Pues, eso es lo que esperamos cuando buscamos a nuestros amigos los articulistas de prestigio.
Salud.

Pues en mi imaginario individual, puedo ver a Manuel Vicent desempeñando la primera autoritat de la Generalitat valenciana, y a Camps, acercándose con éxito y clamor a la literatura, juas, juas :>)
(lo siento, pero Manuel Vicent ni fu ni fa como señor de la literatura; y el president Camps como paradigma de la ignominia para un representante del pueblo, aún menos). Tal vez es que algo me pasa con las celebridades valencianas, puesto que Sorolla que es mi valenciano favorito, junto a obras propias de un genio, también cae y se recrea cantidubi en el bodrio y la astracanada. En las celebraciones valencianas tampoco es que predomine la contención. Los autores con mayor clarividencia, deberían estar hablando a toda hora de esa contaminación innecesaria, maltrato infame a la Naturaleza que supone la tira de cohetes hasta el despropósito. Sigue la mano blanda respecto a esos abusos con fuego en las fiestas populares y ellos (los valencianos) son sus primeros propagadores. Manuel Vicent tiene unos ojos preciosos, pero lo cortés no quita lo valiente. También Vázquez Montalbán se llamaba Manuel y, lamentablemente para los que nunca pudimos decirle lo bueno buenísimo que era, ya no está en el cuerpo. Así que, sin haber leído de Vicent más que sus columnas del periódico, me quedo con Juan José Millás, que también es valenciano y con menos años luz de distancia del mundo mujer.
Con esto de la horizontalidad, los lectores de a pie, andamos ufanos diciendo esto y lo otro en la red. Yo se lo diría igual en persona, si tuviera blog, que no lo tiene. Lo digo con fundamento, puesto que algunas de sus opiniones me han levantado de la silla, pero de levantarse para caer para atrás. Lo he buscado de bloguero para darle un toque de opinión, pero ni rastro. Quienes escriben desde el pontificado y la jerarquía, son muy procelosos de mantener la distancia. No basta con escribir bonito, sin duda. Hay que mantener el tipo entre unos y otros para llegar a la fibra sensible de la generalidad lectora. Llevar un blog no es obligado, pero enaltece a quien lo tiene. Cuando Manuel Vicent tenga blog suyo, si no me he muerto antes, me compraré León de ojos verdes, que tanto os gusta.
Hoy te voy a echar una flor, Juan. Te lo mereces por habernos mejorado un montón la teclegrafía; ya me estaba acostumbrando a la maraña tuya de otros días.

Vicent es un escritor amable, sugerente, fresco...
Camps y Fabra son dos mundos distintos.
Hay un refrán que dice:
" más sabe el diablo por viejo que por diablo".
Creo que un tribunal popular sería un error, porque la gente no se atrevería a emitir su voto.
El poder del PP en Valencia es inmenso,y el PSOE está continuamente enzarzado en disputas que no llevan a ninguna parte.
Aquí la izquierda no tiene fuerza, sin embargo los otros tienen miles de afiliados que van a votarles sin ningún rubor, pese a todo lo que aquí sucede, que no es poco.
Vivimos en una dictadura disfrazada de democracia, somos la comunidad autónoma con más paro de toda España.

Juan, Manuel Vicent es el culpable de que siempre empiece a leer el País al reves.
Siempre le busco en la última pagina.
Desde el libro de Malvarrosa, pasando por Caín, estoy dentro de sus fans de lectores.
En cuanto al Presidente de la Generaliadd de Valencia, soy pragmatico, no cambiare mi opinión sobre la justicia hasta que lea la sentencia condenatoria, tras tener presente las pruebas de la Guardia Civil, los inspectores de Haciendad y la del Cuerpo General de la Policia Nacional.

El testimonio de tu vecina del avión, es al parecer muy estendido entre el paisanaje, pero los medios afines al PP, no aceptan la más minima posibilidad de que lo que ha pasado con los trajes sea un delito.
Como vienen demostrando tienen dos varas de medir las actuaciones de los politicos y los jueces, si son rivales o contrarios a su ideologia, piden rapidamente su dimisión, o castigo y si son amigos, miran hacia otro lado o alegan la presunción de Inocencia de sus amigos.
Hay que esperar sentados en la acera de la calle, para ver pasar el cortejo de los deshonestos.
Salud.

He tenido la suerte de leer el libro de M. Vicent este invierno, en la maravillosa terraza del hotel Voramar donde se desarrolla la novela, los lunes por la mañana ya que este año he tenido libre en el trabajo.
Ojalá tengas razón con el tema de Camps y actúe la justicia, pero viendo el tema Fabra tengo mis dudas.
Un placer.
Beatriz
Beatriz

que vergüenza que este señor no dimita aún

Hablando de otra cosa, pero de lo mismo, esta mañana he leído sobre los problemas en China: "El Gobierno ha clausurado Internet en toda la ciudad. Sólo funciona en la sala de prensa de uno de los grandes hoteles, donde han tenido que concentrarse los periodistas para poder trabajar y enviar las crónicas."
Me pregunto si esto nos podría ocurrir aquí, en España, o solamente puede ocurrir en los once países que según Reporteros sin Fronteras son los enemigos de Internet: Arabia Saudita, Birmania,China, Cuba, Egipto, Irán, Uzbekistán, Siria, Túnez, Trukmenistán y Vietnam.
¿Podría ocurrir técnicamente que en España nos dejara el gobierno sin Internet y sin móviles?

Mi queridísimo Juan,

Es tan placentero leer mientras se viaja que, mientras lo hacemos, olvidamos el porqué estamos en ese transporte y el porqué debemos o queremos viajar hacia ese lugar... Es el poder de la lectura...

Un abrazo

muy atinada reconstruccion, John Doe. La suscribo. El señor habló así, mientras íbamos caminando por la pista. Me he limitado a compilarlo, lo cual es legítimo en periodismo, creo. En todo caso, gracias por mostrar esa inquietud.

Querido Juan,
Otro MANUEL luminoso el VICENT.
Lo descubrí en sus artículos de El País y desde entonces lo disfruto. Aún me nace la sonrisa cuando recuerdo NO PONGAS TUS SUCIAS MANOS SOBRE MOZART, cuento maravilloso que da título al primer libro suyo que leí.Igual que aquel artículo sobre la Feria del Libro en que diferenciaba las casetas entre las que tenían "bicho" y las que no disponían de semejante tesoro. Precisamente ese fin de semana me acerqué a la Feria a ver que tal le sentaba el papel y me encontré con un "bicho" amable y sonriente, aunque muy acalorado.(De eso hace ya tiempo, acababa de publicar SON DE MAR, bellísima
historia de amor en la que la sensualidad del mediterráneo, nos hechiza desde la primera página.¡Que magníficos momentos nos regalan los libros hermosos escritos por las manos y el corazón de personas hermosas!
En cuanto al (todavía) presidente de la Generalitat Valenciana (me niego a nombrarlo). Espero que muy pronto podamos ver en las portadas de los periódicos, su moreno artificial y su sonrisa ídem,
palidecidos por las pruebas de sus abusos y por la vergüenza,
aunque de ésta última, creo que ha de tener menos que trajes "regalados".
Ay que razón tenía Don Antonio:
SON MALA GENTE QUE PASA Y VA APESTANDO LA TIERRA...
Un abrazo.

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura?. ¿Y qué de quienes la hacen?. Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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