Los aviones de Azcona

Por: | 19 de octubre de 2009

Estos días romanos he estado en Via Veneto, y cada vez que pasaba por los hoteles de la calle de La Dolce Vita recordaba la anécdota que solía contar Rafael Azcona sobre uno de los días más felices de su vida. Había recibido (creo que de su amigo Marco Ferreri) el encargo de escribir un guión. Como primera providencia, se compró una pila de folios, quizá quinientos folios, y se subió a la terraza del hotel, a inspirarse. Como no se sentía suficientemente estimulado, comenzó a hacer aviones de papel, que iba arrojando hacia la calle. Cuando había acabado casi completamente la colección de folios blancos, se produjo el milagro. Uno de aquellos avioncitos frágiles se mantuvo en el aire ¡16 minutos!, y Rafael respiró su emoción como si hubiera escrito el mejor guión de su vida. Estos días he paseado por esa y por muchas calles romanas, y siempre he asistido con el entusiasmo de un muchacho a la alegría romana, a esa especie de culto a la facilidad de la vida que muestran los romanos en cualquier circunstancia. Un amigo, Pedro Jesús Fernández, escritor y viajero, me decía el sábado que a los romanos lo que les gusta es transar, ponerse de acuerdo, evitar las situaciones límite, las discusiones inncesarias, y eso lo trasladan a las relaciones personales y a las relaciones colectivas. Tú no ves en Roma una discusión por el tráfico, hablan alto, como nosotros, pero discuten lo menos posible. Viven contemplando una ciudad increíble, y la tratan como si aún se estuviera haciendo. El respeto que tienen por lo que ya tuvieron es ejemplar: no permiten grandes almacenes en el entorno histórico, los desplazan a la periferia, cuidan su memoria como si la vieja Roma pudiera despertarse y vengarse de los depredadores. En los restaurantes, por otra parte, estos ciudadanos supuestamente ruidosos comen como si se estuvieran susurrando, y comen casi siempre bien, en los sitios caros y en los sitios baratos. Ese gusto por la vida es lo que se queda en la memoria, como se queda la belleza de las estatuas o de los museos o de los parques o de los muros que contemplan una historia que parece haciéndose todavía. En ese ambiente no me extraña que Azcona se hubiera extasiado viendo volar tanto rato uno de sus numerosos aviones de papel.

Hay 29 Comentarios

Mcjaramillo, divertido me ha dejado tu guasa.

Leí los rudimentos de la aurora,
los esplendores lánguidos del día,
la pira y el construye y ascendía,
y lo purpurizante de la hora;

el múrice, y el tirio, y el colora,
el sol cadáver, cuya luz yacía,
y los borrones de la sombra fría,
corusca luna en ascua que el sol dora;

la piel del cielo cóncavo arrollada,
el trémulo palor de enferma estrella,
la fuente de cristal bien razonada.

Y todo fue un entierro de doncella,
doctrina muerta, letra no tocada,
luces y flores, grita y zacapella.

-Quevedo-

Roma Ciutat Aperta, es una ciudad que me gusta, se mezclan monumentos, fuentes plazas, terraazas, el Coliseo, El Vaticano y mirando los guardias el tamaño de mi traje, justo casi por encima de la rodilla y algo escotado, pero estaba muy bien, y además solo había una fila pequeña entre lo normal y lo prohibido.
UFFF que calor y que frio según cuando vayas.
A mi me sorprendió como los romanos ante cualquier pregunta se encojen de hombros, como que no va con ellos. Las motos menos mal que yo me sentia como Vacaciones en Roma. Una Ciudad Aperta, si señor.

Queridos amigos: he vuelto.
Un saludo para tod@s.
Fe de erratas:
Chapuza, no Capuza.

Es verdad. Yo leí esta mañana el comentario de John; era uno de tantos; atacaba a todo el mundo y loaba a Capuza; todo en la línea de lo acostumbrado tratándose de él. Al menos, una servidora, ya se ha acostumbrado a estas incursiones suyas en el blog de Juan Cruz. Estoy más por pensar que se trata de un fallo cibernético; los ordenadores también se toman sus manías y a lo mejor le ha tomado manía especial a él y se lo quita de encima con efecto retroactivo, jajaja (es broma).
Señor Ferran: sólamente me referiré a usted cuando lo considere imprescindible; si no desea contestarme, haga lo oportuno; los foros son espacios abiertos a todo el mundo, los que nos caen bien y los que nos caen menos bien. Lo siento por usted, si es que me ha tomado también manía. No soy ninguna inteligencia artificial, que soy una persona.

No te asombres, María, sobre los comentarios "romanos". En este blog es normal. Tú es que quizá no eres poética, mujer. Ten cuidado, porque aquí cuando se dicen verdades terminan censurándote. Saludos.

Bueno, ya han borrado todos los comentarios de John desde hace varias semanas. Así se construye la democracia... ¡y la memoria histérica!

María, acaso tienes razón; cuento la Roma que vi, que también existe. Sin duda existe la otra, y en cuanto vuelva (que volveré) la contaré también. La que vi es apasionante, lo sigue siendo, pero acepto, cómo no, que existe la otra. Como existe un Madrid que no se cuenta, y un Londres que tampoco se cuenta, y Lisboa... Y mi propio pueblo tiene sus oscuridades. Gracias por el comentario.

Me asombra leer estos comentarios. Después de vacilar durante un buen rato, a la única conclusión que he llegado, es que no han vivido en Roma, simplemente la han visitado entre alegría, romanticismo y añoranza. Les invito a conocerla, la historia es indiscustible, el resto...les invito a pasar un día en la Roma real, la del trabajdor que también sale un rato después de su jornada laboral a tomar algo, y les aseguro que lo normal es las discusiones por tráfico, los atropellos (demasiado común), el barullo, el estrés y pocas sonrisas, desgraciadamente escasean, quizá en la Vía Veneto, en los Luxury Hotels, la vida sea una "maravilla", pero en el resto..., que no por ser "la ciudad eterna" deja de ser ruidosa y malhumorada tantas veces. Vivir en Roma me ha enseñado a amar España bastante más y criticarla bastante menos. Una española bastante realista y objetiva que vive desde hace mucho en esta Roma también un poco mía..

Yo no le llamé nada... esta vez.

No sí si Mar le llamó 'plasta'. Lo que sí sé es que se lo llamé yo. Porque a veces me cansa con el 'monotema', se hable de lo que se hable, no importa: él dale y dale, vuelta la burra al trigo... pero ese comentario se ha desaparecido. El porqué no lo sé. Estaría bien que alguien nos lo contara.

Don Juan: me encantan sus psots de la vida cotidiana, de las pequeñas cosas que han sucedido, como si usted también se hubiera inspirado haciendo avioncitos.
No conozco Itaia, pero com si la conociera, añoro algo que en España no tenemos:
"a los romanos lo que les gusta es transar, ponerse de acuerdo, evitar las situaciones límite, las discusiones inncesarias, y eso lo trasladan a las relaciones personales y a las relaciones colectivas".
¿Son más educados que nosotros? ¿De verdad? y entonces...como cabe Berlusconi en ese contexto

Leí el comentario de Doe y estaba escrito con su característico estilo, con mucho de ironía y humor. No veo razón para censurarlo.
Tal vez sea peor de lo que uno imagina, pues a juzgar por lo que supe le han borrado todos los comentarios de los últimos días. ¿Qué ha sucedido?

Ya sé: Berlusconi sigue comprando "medios" en España.

Quizás fue un despiste por ausencia de los contoladores aèreos. Habrá aparecido en el cielo americano otro globito y éste quizás sí con niño dentro.

Yo leí el comentario de John. Era como muchos suyos, le dije que era una coñazo y mar lo llamó plasta.
Ahora solo habrá comentarios sobre la censura del blog, llegaremos a los 200 y la publicidad asegurada.
Saludos a los BECARIOS.

Ya ves, Miguel... ¡La democracia!

Hasta a mi, Chapuza, me dan ganas de irme a la playa...

Alguien ha hecho avioncitos, como los de Azcona, y ha tirado por la ventana mis comentarios de protesta sobre la supresión de los comentarios de J. Doe.

Yo no entraría en el "juego", Ferran...
Saludo cordial.


La verdad, Marisol, es que no hay manera. ¿Tanto te cuesta dejar de aludirme cuando yo no lo hago nunca contigo? Déjalo ya, mujer, deberías tener en cuenta tu propia imagen. Seguramente tienes cosas interesantes que decir (yo no te las responderé, tras el insulto que ahora no dejas de reiterar y los juicios de intenciones, artes adivinatorias de mi carácter, de mis amigos, de mis relaciones, acompañadas de denigrar a quienes en este lugar pueden respetarme). Yo nunca he hecho lo mismo contigo. No me pidas que responda a argumento alguno tuyo, porque perdiste ese derecho cuando recurriste al sarcasmo y a la burla. Y este, bien te lo aseguro, es el último comentario que te dedico. Tú verás si, estando las cosas como están, dejas que la gente pueda intervenir o te empeñas en querer crear un espacio de debate no sobre la opinión, sino sobre quien opina, entrando en terrenos personales que no son de tu incumbencia ni del interés de nadie.

Observo que todos los comentarios de los últimos días de John han desaparecido y que yo no puedo poner un comentario respondiendo a algunas intervenciones pasadas. Siempre pensé que estas anomalías eran simples problemas técnicos, ahora creo que son cosas de los becarios, como diría Alena. Bueno, pues nada... Saludos a todos, me voy a la playa.

Pues lo he pasado muy bien hasta ahorita; pero se acabó. Aquí mi colega de Historia, de cuya actuación para conmigo deduzco muchas otras en el trato con el resto de la gente y me callo opinión para no levantar más ampollas, se tiene cautivado el personal (salvo honrosas excepciones de otros blogueros con los que no concordaré en otras cosas y otros temas, pero sí en el rechazo que me producen las actitudes recalcitrantes para quienes pisan distinto de ellos) con trato de favor incluido. Y pues, sólo faltó la entrada del titular del blog, con el debido respeto llamándome al orden. Nunca he tenido fama de follonera y aún sigo pensando que darme por aludida en un caso así es una bajada de pantalones de lo más insensata. A todos nos gusta ese trato exquisito que tanto se airea por el sitio. Y yo me incluyo. Qué se le va hacer. Salió rana.
Adiós.

La primera vez que fui a Roma fue para ver la segunda parte de Novecento de Bertolucci por aquel entonces no autorizada en Francia, habéis leído bien en Francia, era por Todos los Santos en suma por esta época, y Roma brillaba en la luz dorada del otoño.
En los autobuses nos devolvían como cambio caramelos o chicles, los coches iban como locos pero apenas hacías ademán de poner el pie en la calzada ya habían frenado y cuando a unos italianos les dijimos que veníamos para ver la película nos cubrieron de atenciones. La ví en el Trastevere, en cine de barrio, en italiano, le felicidad.
Y me quedé enamorada de Roma, he ido más veces, no me canso de pasear sus calles,y nos os digo su patrimonio.
Me hace un efecto especial el de estar en nuestra casa, su cultura y su historia nos han impregnado desde la infancia.
Sigue siendo la capital del mundo ¿latino? ¿romano?

Juan, de Ricardo Costa, el chivo "espiatorio" que "procesa" amistad, decían ayer en El Mundo: "Su pasión por la política condicionó su formación universitaria. Pudo estudiar en Pamplona, como buena parte de la élite adinerada, y renunció para no perder de vista el trampolín del PP. Por eso cursó Económicas en Valencia, donde luego ejerció como profesor en las aulas de la Universidad Católica. Hoy en día sigue preocupado por su currículo. Todos los años se reserva una semana para someterse a un curso intensivo de inglés en Londres con un profesor personal y actualiza sus conocimientos con másters de especialización".
Es increíble.

En lo de hablar alto discrepo. Nosotros somos los campeones indiscutibles. No sé si eso es bueno o malo. Pero que conste en acta.

En lo demás, de acuerdo. Que comen bien seguro. Fueron capaces de inventar dos platos que se conocen en todos los rincones del planeta: la pizza y los spaghetti. No se puede decir lo mismo de ningún otro país.

Pero yo entraba para hacerle una pregunta al respetable: ¿Han visto ustedes la foto de B.B. que publica EL PAIS?

Cómo está la criatura! La única mujer en la historia que fue capaz de remover los cimientos del Vaticano y ponerlos furiosos.

Capaz soy de irme a Paris ex-profeso a ver la exposición fotográfica que muestran en su honor.

Capaz.

Y de paso darle dos besitos a maririu en la cara.

Ayer entré y dije oleaje brutal. Rectifico: apocalíptico.

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Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

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