Están hablando de periodismo (y de narrativa) en la UIMP de Santander dos de los grandes periodistas-narradores de América Latina, Juan Villoro y Leila Guerreiro, mexicano, argentina. Los señalo porque en América Latina se está haciendo ahora el periodismo literario más atrevido de nuestra lengua. Y en ellos simbolizo a muchos compañeros y colegas suyos que están levantando a peso la lengua narrativa como instrumento eficaz para contar las cosas que ocurren allí y por el mundo.
El curso está dirigido por Basilio Baltasar y organizado por la UIMP y la por la cátedra Jesús Polanco, que nació para seguir la vocación de la extraordinaria persona que le da nombre, para juntar el pensamiento o la creatividad latinoamericana con los mismos elementos de la vida española. Un puente, exactamente.
Esos dos periodistas-narradores identifican, junto a otros, sin duda, un estado especialmente saludable del periodismo en lengua española. Basan su escritura en los hechos, en su conocimiento, en el sentido del humor, en el manejo deacuado de su propia cultura, tienen como referencias a grandes maestros del género, no renuncian a ello, y no renuncian a ninguno de los instrumentos que el periodismo tradicional (que es también el llamado nuevo periodismo) ofrece a los que quieren romperlo para hacerlo mejor.
Decía en la sesión de ayer Joaquín Estefanía que el periodismo está siendo sometido a una tormenta perfecta, desde dentro y desde fuera, y Juan Luis Cebrián aseguró (como Manuel Vicent dice a veces) que el periodismo fue siempre narrativo, literario, literatura. En España tenemos muchos ejemplos de que esto es así, y los tenemos en la actualidad y en la historia.
Creo que el futuro del periodismo pasa por reivindicar esa condición narrativa, literaria, para contar hasta el fondo las cosas; decía Azorín que, para hacer buen periodismo, había que ir derechamente a las cosas. Hasta cierto punto. El periodismo literario (por ponerle ese adjetivo a lo que es periodismo a secas) basa su eficacia en la introducción de la duda, del circunloquio, de la referencia extraviada que regresa al texto para explicarlo mejor.
Eso es lo que hacen Villoro y Guerreiro, por citar estos dos nombres ya que se da la coincidencia de que están en Santander. Ellos son elementos de una geografía humana periodística que le da mucho sentido al futuro de este oficio que quizá no sea el mejor del mundo pero es el que nos gusta a los que creemos que es el mejor oficio del mundo después del noble oficio de vigilante de playas desiertas.
Hay 5 Comentarios
Interesante, creo que vale la pena leer a Juan Villoro sobre el periodismo narrativo aquí: http://prodavinci.com/2010/07/21/juan-villoro-un-accidente-afortunado/ y también esta entrevista a Leila Guerriero: http://prodavinci.com/2010/07/11/leila-guerriero-contar-una-historia-es-un-intento-de-entender-al-mundo/
Saludos Juan
Publicado por: Rafael Navarro | 28/07/2010 21:09:32
Pues el circunloquio y la referencia extraviada hacen amena la cuestión, algo imprescindible en esta sociedad rápida que rápidamente pasa a otra cosa. A veces, sin embargo, habría que darle cierto crédito a Azorín. Hay periodistas/literatos que circunloquian demasiado, que usan toda la columna para una idea que cabe en una línea. Rellenan hueco, y cuando hacen eso se nota demasiado. No digo nombres. Esperemos que vuelvan del veraneo con más datos en la despensa. El extravío en algunas firmas es agradable, o muy agradable.
Busco trabajo de vigilante de playa desierta.
Publicado por: Lola | 27/07/2010 20:20:24
Yo todo lo que puedo contar, se lo debo al periodismo, a los periodicos tanto de derechas como los de izquierdas.
Ellos me enseñarón a leer mucho, me dijerón lo importante que era saber cosas para despues saber elegir, me fueron empujando para lograr tener criterio y saber optar por uno u otro camino que la vida me presentaba.
Salud.
Publicado por: Antonio Corbalán | 27/07/2010 20:17:51
Juan,
No tengo más remedio que dejarte un beso virtual en tu blog ya que no he tenido suerte de hallar tu correo personal. Te encontré hace poco entre mis recuerdos en una fotografía (tiempo á). Va un beso, te sigo y leo y disfruto siempre.
PD. El periodismo sigue siendo el mejor oficio del mundo, aunque las más de las veces inútil.
Publicado por: Gloria | 27/07/2010 19:54:19
Pobre Juan, los del PP, no dejan en paz ni las islas de corrupción.
http://www.elpais.com/articulo/espana/Ediles/PP/Tenerife/compraban/articulos/lujo/fondos/municipales/elpepuesp/20100727elpepinac_8/Tes
Menudo tema para hacer periodismo narrativo, literato y descriptivo.
Yo de niño, tendría 16 años, oí una definición que pocas veces oigo hoy, y es que "El periodista es el notario de lo que pasa en el mundo".
Es bonito si no estuviera ceñido por el contrapeso de las jefaturas de las redacciones.
Salud y Resistir.
Publicado por: Antonio Corbalán | 27/07/2010 11:31:14