40 Aniversario

Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

Eskup

Sábato, don Ernesto

Por: | 30 de abril de 2011

Siempre he hablado de usted a las personas mayores; algunos me pidieron que les tratara de tú y nunca me salió, seguí tratándolos de usted. Me pasó con don Ernesto Sábato; viví con él muchas anécdotas, algunas vivencias que conté en alguno de mis libros; algunas no han salido nunca de mi memoria, y quizá no saldrán jamás. Pero una voy a contar ahora, por la íntima emoción que me produjo cuando tuvo efecto. Fue en Buenos Aires, el último otoño (de España). Después de un acto literario me vino a ver Elvira González Fraga con un sobre que me pidió que abriera cuando ya estuviera solo. Lo guardé hasta que llegué al hotel. En el sobre había una lupa; en la carta Elvira, la compañera de Sábato durante muchos años, me explicaba que esa lupa había estado durante años sobre la mesa de don Ernesto, con ella leía; ya no la usaba, y me pedía que me la quedara. Ahora está aquí, en casa, como un símbolo de aquella dificultad para mirar que jamás le quitó la lucidez para averiguar, para saber, para imaginar el difícil futuro de los hombres que atravesaban el túnel que a él mismo lo había cegado. He escrito sobre don Ernesto para EL PAÍS (está en la edición digital), pero me sentí convocado aquí a contar esa íntima historia, que acaso no cabe en la narración de las primeras impresiones que me ha producido su muerte. 

Javier Rioyo en el Cervantes de Nueva York

Por: | 30 de abril de 2011

Han nombrado a Javier Rioyo director del Instituto Cervantes de Nueva York, cargo en el que va a suceder a un novelista, Eduardo Lago, que a la vez sucedió a otro novelista, Antonio Muñoz Molina. Rioyo no es novelista, es lector, y además ha visto a su alrededor muchísimas novelas. Como Luis Alegre, que es su amigo, Rioyo es el amigo de todo el mundo, y todo el mundo le debe un favor, una atención; sobre todo, una atención. Es periodista, noctívago, pero sobre todo es un hombre atento: atento a lo que sucede, y también atento a lo que necesitan los otros; vive en medio de la vorágine española, que es muchas veces desconsiderada y terrible, pero en la alta frecuencia y en la baja frecuencia Rioyo siempre ha tenido ocasión, muchas veces sin que se sepa, de apoyar causas en peligro, personas que no sabrán nunca que él dio la cara por ellas, libros que corrían el riesgo de irse por el sumidero de las novedades... Así que muchos no saben que él ayuda y esconde la mano porque esas cosas se saben a veces por casualidad, y yo he tenido (como otros, seguramente) de saberlo por casualidad, y ahora aprovecho esta buena noticia para ponerlo de manifiesto. Nueva York es una de las grandes sedes del Cervantes, quizá la más importante, porque está instalada en el centro del mundo en el que se crea la dinámica de la cultura, muchísimas veces para bien; la labor que han hecho, sucesivamente, Muñoz Molina y Lago pone el reto que asume Rioyo ante un enorme desafío, que él arrostrará, sin duda, con esa energía que le ha permitido estar siempre en misa y repicando, o de noche haciendo creer a los otros que sigue siendo de día. Le vamos a echar de menos en la radio, y sobre todo le van a echar de menos aquellos que, sin saberlo, o sin tener conciencia de ello, se han beneficiado a lo largo de muchos años de una generosidad a la que jamás le ha faltado el sentido del humor. Hace mucho que quería decir estas cosas de Javier Rioyo, y ahora hay una buena oportunidad para hacer este panegírico que desde mi punto de vista se merece desde hace rato.

Los blogs y los libros

Por: | 28 de abril de 2011

Estuve ayer tarde, antes de oscurecer, en uno de los actos de La Noche de los Libros. Antes pasé a ver a Alberto Fuguet, el autor de Missing (una investigación), el libro verdaderamente interesante, insólito, del que me parece que hablé aquí alguna vez antes. En todo caso, ayer había en EL PAÍS una interesante entrevista con él que le hizo Ana Marcos, y en enero Mario Vargas Llosa publicó en su Piedra de toque una excelente recensión de esta investigación familiar tan audaz del notabilísimo autor chileno, de modo que sí hay buenas oportunidades que contrasten ustedes mi entusiasmo con palabras ajenas. Y después de ver a Alberto (que me contó la excitante continuación, aún no escrita, de Missing) fui a escuchar cómo leía Ana María Matute, con esa voz blanca y como llena de historia, la voz de su edad y también de sus sueños, el principio del Quijote, en el Círculo de Bellas Artes. Cuando acabó el periplo me fui a ese acto de La Noche de los Libros, al atardecer. Estaban en la mesa Winston Manrique, mi compañero de EL PAÍS, que hacía de moderador, y los escritores Care Santos y Alejandro Gándara; hacía mucho que no veía a estos dos amigos; con Alejandro trabajé en EL PAÍS, leí con muchísima admiración su novela La media distancia, que quizá fue el primero de sus libros, y siempre he seguido con muchísimo interés su peripecia. Me dijo Care que un día vino a mi despacho de editor y me preguntó qué tendría que hacer para escribir, y que yo le dije: "Vive". Seguramente lo dije porque me lo estaría diciendo también entonces a mi mismo. Bueno, pues me invitaron a estar en esa mesa, en la que ellos hablaron de sus blogs literarios (el de Care Santos se titula La tormenta en un vaso, y el de Gándara se halla en elmundo.es, y se titula El escorpión); en ambos hablan de libros, sobre todo. En el curso de la conversación Care citó dos blogs que le gustan, el de Fernando Valls y el de Vicente Luis Mora. Les conté mi experiencia, cómo nació este blog, cómo se ha ido desarrollando, y allí en público lamenté algo que suelo lamentar aquí y que sobre todo comento en privado, mi desconcierto ante el tono de algunos comentarios, que muchas veces expresan desconsideración, muchas veces anónima o seudónima, hacia algunas propuestas de comentaristas. La conversación fue interesante; a mi me dio la oportunidad de reflexionar sobre este universo de internet, que a veces me maravilla y a veces me preocupa. Cuando dije lo que me preocupaba Care me dijo algo que anoté para desarrollarlo otro día, me dijo que parezco un cascarrabias. Quizá, pero a veces la rabia es simplemente porque no entiendo cómo se puede desperdiciar la oportunidad de aprender de otros, o de conversar con otros, menospreciando lo que el otro te dice. Pero así es la vida. Después me fui al campo del Madrid, a ver el partido, y al final escuché lo que dijo Mourinho. Espero no ser igual de cascarrabias que el entrenador del Madrid.

El enfrentamiento

Por: | 27 de abril de 2011

Hoy utilizo el formato Arial, la letra Arial, para escribir del más famoso de los enfrentamientos actuales, el que mantienen Mourinho y Guardiola, y viceversa. Obviamente, se trata de fuegos de artificio destinados a dar moral a los futbolistas, a los del Madrid sirve Mourinho y a los del Barça sirve Guardiola. Creo que la letra Airal, tan airosa, le quita solemnidad a este lance que se acabará, como dice hoy Alfredo Relaño en el As, y como dijo el propio Guardiola en su ahora tan conocida rueda de prensa, en cuanto comience el partido, a las nueve menos cuarto de la noche. Ese será el momento decisivo, y pasará lo que tenga que pasar. Y no pasará más, porque los futbolistas, que son profesionales, saben perfectamente que ahí dentro no hay interferencia que las propias de la inteligencia que muestren en su desempeño. Ahora bien, creo que este enfrentamiento en el que Guardiola ha entrado de una manera que ha sorprendido a la mayoría tiene en este caso algo de simbólico, y conviene destacarlo. Lo que ha sucedido a lo largo de la temporada es que Mourinho ha decidido ocupar todo el espacio de las palabras, de las buenas y de las malas, y ha convertido su humor (el bueno y el malo) en elemento sustancial de la dialéctica futbolística, dejando a un lado, a veces muy despectivamente, a los entrenadores de los otros clubes y, últimamente de manera muy notoria, a los periodistas, a sus propios directivos y a algunos de sus jugadores, a los que rescató, de todos modos, de manera notable cuando ya parecían parte indisoluble del banquillo y de la melancolía. Sin nombrarlo fue irónico, e incluso sarcástico, con el Barça y con Guardiola, y cuando ya llegó directamente a la burla, que fue ayer mismo, antes de la comparecencia de Guardiola, lanzó sobre éste la sombra del ridículo. Y Pep aprovechó la circunstancia para arengar a los suyos arremetiendo contra Mourinho. Sería interesante, de todos modos, leer la comparecencia entera (yo la leía en As, que no es sospechoso de guardiolismo) y ahí lo que dice no es exactamente lo que se dice que dijo, pues los titulares de la prensa, en general, llevan a pensar que lo que dijo Guardiola fue tan solo que Mou "es el puto amo (de la sala de prensa)". Dijo mucho más, y una lectura detenida de lo que dijo muestra al Guardiola verdadero, no sólo al Guardiola que quiso poner en su sitio al adversario con el que se enfrenta esta tarde desde las 20.45. Ojalá sea un buen partido, y ojalá esto sirva para que, utilizando al Alberto (Einstein) al que alude, Mourinho empiece a valerse de la teoría de la relatividad para bajarse los humos en los que anda subido. 

No suelo responder a los comunicantes que escriben con seudónimo o desde el anonimato. Porque es como si hablaras sin verle la mirada al que te escucha. Pero hoy voy a hacer una excepción, que ni es la única ni será la única, imagino. Y es que en el post anterior ha entrado un amable comunicante a ponderar el artículo que he escrito en EL PAÍS de hoy sobre la sentencia que condena a Miguel Ángel Rodríguez por los insultos (EL insulto) que profirió contra el doctor Luis Montes, anestesista del Hospital de Leganés. Sugiere el comunicante que debería decir lo mismo de María Antonia Iglesias y de otros tertulianos, imagino que se refiere a los tertulianos del programa La Noria, de Telecinco. Aunque creo que en algunos artículos ocasionales de los que hago para las páginas de Televisión de mi periódico, cuando están ausentes los titulares, me he referido a esos tonos agridulces y altisonantes, y en general despectivos de lo que debe ser la naturaleza del diálogo, sí debo decir por qué me parece más grave lo que representa Miguel Ángel Rodríguez. En general, esos tertulianos (María Antonia Iglesias entre ellos, ya que el comunicante la cita, pero hay otros muchos) discuten y se ponen a caldo uno frente al otro, a veces ante la mirada complaciente y otras veces ante la mirada preocupada (eso quiero entender) de Jordi González, el moderador, o el que tendría que moderar. Habitualmente ese griterío que protagonizan va contra terceros, es decir, contra gente que no está presente, personas públicas y en concreto políticos, pero muchísimas veces va contra ellos mismos; se llaman farsantes, mentirosos, se dicen de todo, y unos se defienden mejor y otros se defienden peor, unos gritan más, otros gritan algo menos, pero dirimen sus diferencias ahí, no hay otros daños colaterales, aunque a veces el dañado por ese tono faltón es el telespectador, qué duda cabe. En ese mismo programa (como bien dice el juez que condenó a Rodríguez) el ex portavoz del Gobierno de Aznar insultó de manera reiterada y con un insulto que la cultura del siglo XX convirtió en el peor de todos los insultos (Nazi) a un hombre que había sido puesto en el punto de mira por el partido al que el insultante periodista pertenece. Fue aún peor su intervención en 59 segundos de TVE. Ahí reiteró sus argumentos (?) con una sola palabra, la palabra Nazi. No es correcto que estas cosas queden impunes, y el juez hizo bien en tomar cartas en el asunto. El blog de hoy de Miguel Ángel Rodríguez añade a la injuria que ahora le penaliza el juez, pues Rodríguez arroja una nueva herida sarcástica que hace brotar en los pies de las televisiones y del propio Montes: ¿por qué no le dan el derecho de réplica a Montes, por qué no le dieron la oportunidad de defenderse de lo que él mismo dijo en esas teles? La ironía, decía Pemán, es peor que el fascismo, y de eso don José María sabía muchísimo. Rodríguez no es Pemán, no sabe usar la ironía, por eso prefirió el insulto. Y cuánta ironía le haría falta a esos que discuten; ironía contra sí mismos también, para no entender que lo que sale de sus bocas es tan grave o tan importante como para ser dicho como si fuera un grito y un mandoble del que el otro se tiene que defender para demostrar que tiene, ay, lo que hay que tener.

"La verdad es una cosa tan buena que la falsedad no puede vivir sin ella". Esa es una frase de Ambrose Bierce, del libro La mirada cínica que ha editado en España Sequitur, en su colección de Epigramas. Lo estaba leyendo esta mañana antes de comprar EL PAÍS, y cuando compré EL PAÍS dejé a un lado la lectura del libro, que luego reemprendí. En la sección de política nacional hallé estos titulares:

-"El Consejo de Europa suspende a España por la oscura financiación de los partidos". Como fotonoticias aparecen estos titulares presidiendo la misma información: "Una Fundación  para la campaña de Aguirre", "Contratistas para la campaña de Camps".

-"Cargos del PP lograron comisiones de la red Gürtel en la campaña de Rajoy". Hay un recuadro que dice: "¿Cobro en B Andalucía"

-"Gema Amor. Ex consejera y exconcejal del PP en Benidorm: ´El PP de Camps se ha convertido en una secta´"

Pensé que la frase de Bierce le viene bien a la situación. En todo caso, es evidente por qué el Partido Popular quiere que en España se cambie radicalmente de conversación. Joyce decía que ya que no puede cambiar de país hay que cambiar de conversación. Pues el PP quiere el cambio para que cese la conversación que no quiere.

Concha Velasco y La vida por delante

Por: | 24 de abril de 2011

Estuve el jueves viendo La vida por delante, en el Teatro de La Latina; la obra es de Romain Gary, la dirige José María Pou y tiene a Concha Velasco al frente del reparto. Hace un trabajo excelente Víctor Sevilla, que le da la réplica juvenil a la veterana actriz. La obra está llena de sugerencias para la polémica contemporánea: la edad, la salud, el porvenir, la juventud, las razas, la enfermedad, la memoria, la muerte. La escritura de la obra es de una enorme agilidad; todos esos asuntos tan vidriosos, sobre los que también puede transitarse con pies solemnes, los domina Gary con enorme soltura, con un sentido del humor que a veces parece suicida, pero que siempre tiene claras sus fronteras. Así que la lógica de la obra se va trasladando con una enorme veracidad a un espectador que sabe que allí se está hablando de algo muy serio (la convivencia entre religiones, el tratamiento civil y médico de la enfermedad terminal y de la muerte) pero que forma parte de las conversaciones naturales que se tienen con los misterios más complejos de la vida. Así que hay risa y estupor casi al mismo tiempo. No sorprende, porque ya uno se lo espera, la enorme vitalidad que despliega Concha Velasco en el escenario; ya hay muchas películas, muchas obras de teatro, muchos musicales, mucha televisión en su vida, y sigue ahí, manteniendo muy alta su profesionalidad, su sentido del humor, que tanta melancolía oculta. Allí estaba, al final de la obra, en su camerino, mostrando con orgullo y alegría las fotos de su nieto vestido con la camiseta del Real Madrid (el equipo de la abuela, también) y algunos de los retratos que la siguen a todos sus camerinos. Juvenil siempre, esta mujer que es Madame Rosa en el escenario, una mujer que llega al final de su vida con la voluntad de seguir pero consciente de que la vida es una frontera que es una pared que dice en algún momento No Va Más, Concha Velasco me contó que ahora estrena Internet, al fin sus hijos la han llevado a ese símbolo de la modernidad; así que ahora se puede conectar cada mañana para saber aún más de lo que ya sabe acerca de lo que ocurre. Sin el maquillaje de su personaje, me pareció que era más Concha Velasco que nunca, así que le dije que por qué no hacía ya una autobiografía. Y la va a hacer, la tiene prevista; será una autobiografía musical que estrenará el 1 de septiembre en el teatro al que su pueblo, Valladolid, le pondrá su nombre. El Teatro Concha Velasco. Se lo merece. Estaba feliz, y estaba melancólica. Pero esta es otra historia.  

Ayer me estuvieron ponderando los valores de la letra helvética y me regalaron un video de Gary Hustvist sobre los méritos de esta letra. Lo veré inmediatamente, pero de momento les estoy haciendo caso y escribo este blog con esta letra tan elegante y tan contundente pero delicada al tiempo para dedicar un homenaje a las letras que tienen como resultado el objeto más perfecto y más necesario entre todos aquellos que contribuyen a nuestro conocimiento y también a nuestra felicidad, el libro. Hoy es el Día del Libro; se celebra en España, y sobre todo en Cataluña, donde este día está asociado también a la rosa, en momentos de grave preocupación por el porvenir del comercio del libro, como consecuencia de la competencia que viene, el libro digital. Creo que la preocupación es lógica, pero pienso también que pasará este momento y el libro, en cualquier formato, mostrará la salud que requiere para ser, como decía ayer Luis Landero en EL PAÍS, el centro del mundo. Quien entra en una librería, decía el autor de Juegos de la edad tardía, está entrando en el centro del mundo. El libro te excita, te ordena, enfoca tus emociones, te hace volar hacia historias ajenas que terminan siendo tuyas, te eleva, te estrella, te hace reír, te llena de emociones que ya son para siempre emociones tuyas, te da conocimiento, te estimula a conocer más, resucita tu propia memoria, lima tus convicciones y te hace entender a los otros. ¿Qué más da el formato? En mi opinión personal, el libro vivirá siempre, y en cuanto a la polémica acerca de los formatos, si será de papel o será electrónico, coexistirán ambos, estarán juntos en las librerías, y éstas han de ser mejores, más exigentes consigo mismas, las librerías tienen que ganarse ese carácter de centro del mundo que les atribuye Landero. Lo hacen ya en muchos sitios y en difíciles circunstancias, pero han de tomarse aún más en serio ese papel, para que el libro no se les vaya de las manos. Cuando pase la polémica actual veremos juntos el e book y el libro de papel, y ni los que acudan a uno serán más modernos ni serán dinosaurios los que elijan los otros. Porque además se los llevarán juntos, depende de para qué. De momento, viva el libro, vivan todos los libros, y viva el día de hoy, y viva la letra Helvética, por cierto.  

Justo el resultado

Por: | 21 de abril de 2011

Y si hubiera sido el resultado contrario hubiera sido justo también. En el partido de anoche pudo haber ganado cualquiera de los dos, y ganó el fútbol, fue un buen partido. Un partido efervescente, lleno de detalles que ayudan a comprender la grandeza diversa de este deporte, concebido para que la gente se agrupe, en el campo y en el graderío, y para que la asociación de ideas sea el principio de todas las jugadas. Es un deporte estimulante que resulta engrandecido por encuentros así, en los que los futbolistas se olvidan de sus respectivas mezquindades y se dedican a hacer posible la brillantez de sus compañeros. Disfruté, la verdad, y aunque al final el Barça fuera empujado por la burbuja del Madrid a la derrota, creo que tenemos motivos y razones para estar contentos del nivel que alcanzaron, sobre todo en el segundo tiempo, los futbolistas que manejan el centro del campo del Barcelona, Busquets, Xavi e Iniesta. Me alegró también de que Pinto hiciera tan buen partido, porque es un hombre sacrificado por la brillantez de su titular. Y Casillas fue el héroe del Madrid, sin duda; sin sus paradas el gol de Cristiano hubiera sido irrelevante porque no hubiera habido prórroga. Bueno, veo que me está saliendo demasiado el azulgrana que llevo dentro (y fuera) así que corto aquí, con el desconsuelo, por cierto, de comprobar que ninguno de los que expresaron aquí sus apuestas o sus deseos dio el resultado correcto. Pero haré lo posible para que reciban libro al menos los que adivinaron que habría prórroga. A ver si la editorial me acepta este cambio súbito de las bases. Gracias por participar, en todo caso. Y enhorabuena a los madridistas, algunos de los cuales se paseaban aún esta mañana por las calles de Madrid, mojadas por la lluvia y transitadas por muy poca gente cuando estuve paseando por ahí con la perra Rita. 

Apuesta con libro. Barça-Real Madrid (o viceversa)

Por: | 19 de abril de 2011

Quisiera abrir una apuesta sobre el resultado del importante partido de mañana entre el Madrid y el Barcelona, para la Copa del Rey. Quien la gane recibirá un libro. La editorial Aguilar ha tenido la gentileza de poner a mi disposición Reacciona, prologado por Stèphane Hessel (el autor de Indignáos) y en el que escriben José Luis Sampedro, Federico Mayor Zaragoza, Baltasar Garzón, Ignacio Escolar, Carlos Martínez Alonso, Ángels Martínez i Castells, Rosa María Artal, Juan Torres López, Javier López Facal, Javier Pérez de Albéniz y Lourdes Lucía. Para recibir el obsequio es imprescindible identificarse, en mi correo electrónico, con un nombre propio y la dirección, en el caso de acertar, para recibir los libros en sus respectivos domicilios. Mi apuesta, aunque no concurso, es que el Barça ganará por tres goles a uno. Sigan apostando, si les parece y si les apetece. No es imprescindible aportar resultados distintos a los que ya hayan propuesto otros comunicantes; se regalarán tantos libros como resultados acertados haya.

El País

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