No me gustó La piel que habito. Y después me gustó mucho La piel que habito.
Cuando la vi no me di cuenta de lo que había dentro y me quedé en la piel.
Cuando pasaron unas horas, e incluso unos días, sentí que no era sobre la piel; era sobre la venganza, sobre el odio, sobre la viscosa presencia de esos dos factores, mezclados con el muy perjudicial ingrediente de la envidia, y era no sólo un película, es decir, una obra de arte, una delicada apuesta por el cine como medio de ahondar en el alma: era también un ensayo, una purga del corazón del artista que la firmaba, Pedro Almodóvar.
Mi cambio de opinión me enseñó algunas cosas: que uno no debe hablar de nada antes de que un sexto sentido le diga, horas después, qué vio, pues el cine, como la literatura, es una carta que uno abre cuando está solo.
Solo, estando solo, pues, creí entender mejor la carta.
Y yo creo que lo que hay en esa carta que ahora ha sido premiada en Londres y que se somete en seguida al juicio de los jurados de los Goya es aún mucho más profundo. Y sólo lo podrá explicar el propio Almodóvar, pero quizá no todavía.
Las imágenes inquietantes de la película, fotografiadas con la precisión melancólica de un artista de la luz, están aún en mi memoria como si las acabara de ver. Pasaba con algunos filmes radicales de Ingmar Bergman. Detrás de los ojos de este cineasta había el mismo asombro que habita ahora en la piel del alma de Almodóvar.
Hay 11 Comentarios
Todos a la carrera.
Publicado por: Hristo el payaso | 17/02/2012 18:34:14
Por posar como La Piedad.
Publicado por: Fabril tu mirada | 17/02/2012 18:18:07
A ver si el Expósito aprueba lo que agradece El País y la COPE.
Publicado por: Fabril tu mirada | 17/02/2012 18:12:35
Voy a leer poesía rica, rica. Ñamñam. A falta de buena prosa, verso colectivo.
Publicado por: Anónimo | 17/02/2012 14:40:22
Sigue usted, don Juan Cruz, una prosa tan pobretona con la que se cree capaz de tratar de cualquier tema. En el fondo no dice nada, pero esa poca nada que dice ni siquiera la dice bien. Su prosa, me temo, maltrata todo lo que toca. Aquí lo critican y creo que con razón:
http://rafaeljosediaz.blogspot.com/2012/02/de-un-reciente-obituario.html
Publicado por: Aridane Rodríguez Fumero | 17/02/2012 11:45:17
No he visto esta película de Almodóvar. Con este director me ocurre exactamente lo mismo que con Woody Allen, con quien le veo similitudes.
La comparación con Bergman me parece interesante aunque...
Por otro lado, la crítica de Boyero me 'suena' verosímil.
Publicado por: NB | 17/02/2012 10:22:18
Tranquilo, Juan, vuelve a verla, ya verás aque ahora toca que no te guste... es lo que se llama ciclotimia...
Publicado por: Sherca | 17/02/2012 9:36:20
Yo también estoy de acuerdo. Me ocurre como a J.L. Mañanas. No la he podido ver por circunstancias. Pero Amodóvar me parece profundamente español. Alguien con una capacidad extraordinaria para comunicar comportamientos y devenires ,que comienza abortando, como si necesitase cierta inmunización para penetrar en la conciencia. No sólo en la del espectador. También en la de sus personajes y en la de la crítica. He tardardo en reconocer algunas de sus creaciones no porque hubiera profundizado poco en el tema, sino porque ni yo, ni las fuentes de referencia, habíamos madurado lo suficiente. Esta distonía la maneja magistralmente. Los acelerones exagerados, las situaciones extremas que supuestamente nunca llegarían, terminan por componerse ,en realidad, para aportar coherencia y credibilidad a su discurso. No se puede calificar como maquinación, ni cómo cábala, ni como robo. Resulta impresionante. Ni siquiera se trata de un universo propio, porque es también el nuestro, y el de ellos, y el de los otros. Aunque sólo fuera el de algunos, se deja ver.
Publicado por: Belén Mtnez. Oliete | 16/02/2012 22:03:11
Por fin un gachupín se atreve a decir las verdades.
http://bit.ly/zxrygo
Me interesa su opinión. Mucho. ¿Qué me dice, mi Juan?
Publicado por: Mariano (México DF) | 16/02/2012 18:07:22
Tuve la misma sensación cuando la ví. Y fui con amantes de Almodóvar a verla. Ninguno de ellos salió satisfecho, pero a mí me parece un peliculón, de esos que dice ¿pero cómo se le ha ocurrido esto?
Publicado por: Mundo virtual | 16/02/2012 15:59:00
El cine de Almodóvar siempre ha sido intimista y estructurado en el lenguaje de las emociones. Todas sus películas contienen esas componentes universales que nos caracterizan como seres humanos, celos, envidia, dolor por el abandono, enajenación, soledad, vidas marcadas por las cicatrices, pasión y sus consecuencias. No he visto la película “La piel que habito” por lo tanto no puedo opinar directamente sobre ella, lo que si me imagino es el trabajo sobre los personajes que habrá realizado conociendo como se ha esmerado siempre Almodóvar en esa parte tan profunda del ser humano.
En cuanto la vea podré dar una opinión más precisa tal vez de lo que ahora he querido decir.
Publicado por: J.L. Mañanas | 16/02/2012 10:11:45