Mira que te lo tengo dicho

Sobre el blog

¿Qué podemos esperar de la cultura? ¿Y qué de quienes la hacen? Los hechos y los protagonistas. La intimidad de los creadores y la plaza en la que se encuentran.

Sobre el autor

Juan Cruz

es periodista y escritor. Su blog Mira que te lo tengo dicho ha estado colgado desde 2006 en elpais.com y aparece ahora en la web de cultura de El País. En cultura ha desarrollado gran parte de su trabajo en El País. Sobre esa experiencia escribió un libro, Una memoria de El País y sobre su trabajo como editor publicó Egos revueltos, una memoria personal de la vida literaria, que fue Premio Comillas de Memorias de la editorial Tusquets. Otros libros suyos son Ojalá octubre y La foto de los suecos. Sobre periodismo escribió Periodismo. ¿vale la pena vivir para este oficio?. Sus últimos libros son Viaje al corazón del fútbol, sobre el Barça de Pep Guardiola, y Contra el insulto, sobre la costumbre de insultar que domina hoy en el periodismo y en muchos sectores de la vida pública española. Nació en Tenerife en 1948.

Eskup

Joaquín Díez Canedo deja el Fondo de Cultura

Por: | 16 de enero de 2013

Ruido en el mundo editorial, desconcierto, evidencia de que estamos en el último periodo de un mundo en extinción. ¿O no? Pero hay especies que sobreviven, con ideas propias, que provienen de una experiencia que comparten con sus maestros.

Hay muchos nombres propios en la nómina de la resistencia editorial. Y entre ellos hay uno que concita sobre sí la experiencia de un maestro en particular, su padre, y una pasión muy propia, la de editar lo mejor posible en un universo que se resiste a perder la brújula de la calidad. Es Joaquín Díez Canedo y lo acaban de despedir del Fondo de Cultura Económica, una de las principales editoriales del mundo y sin duda el faro editorial y cultural de México. Le sucederá un periodista, José Carreño Carlón, ex portavoz de Carlos Salinas de Gortari (que fue presidente de México), periodista y académico... Parece, pues, que el viento de la política mexicana, que ahora vuelve a ser conducida por el PRI que en su día (¿o todavía?) encarnó Salinas, regresa para marcar con su impronta también la política de la industria cultural en el país de Rulfo, Paz, Fuentes, Elena Poniatowska y Monsiváis...

    Díez Canedo es físico, porque no quiso dedicarse a las letras, como su padre, el legendario Joaquín Diez Canedo, exiliado español que encarnó durante décadas la editorial Joaquín Mortiz, que fue la que primero publicó en lengua española desde México a autores como Günter Grass; él fue quien impulsó desde que empezaron a publicar a escritores como Jorge de Ibargüengoitia, los citados Paz y Fuentes, José Agustín o Rosario Castellanos... La presencia del padre fue poderosa para el hijo, de modo que un día éste guardó los bártulos de su carrera y se introdujo igualmente en este universo de ruidos sintácticos, de egos y de ambiciones defraudadas o no. El mundo de la edición.

    Le dejaron poco tiempo para completar su ciclo en la potente editorial. El Fondo de Cultura Económica es, como la UNAM o como en este momento la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, un codiciadísimo puesto cultural en México, y le han hecho sitio en ese lugar tan preciado a alguien directamente relacionado con la política, la del pasado y la del presente. Díez Canedo fue nombrado para este cargo en 2009, después de haber trabajado como editor en el grupo Patria, en la UNAM y en la Editorial Clío. Estuvo un tiempo en la gerencia del Fondo y regresó a la dirección general de la que ahora es apeado. Nació en 1955.

    Entrevisté a Díez Canedo para mi libro Un oficio de locos. Conversaciones con editores fundamentales, que publicó recientemente Ivory Press. Decía en la introducción que Diez Canedo es ecléctico, ante el futuro que se anuncia tan complicado en el mundo de la edición, posición que quizá hubiera compartido su padre. "Alguien decía", comentaba entonces, en la introducción a la entrevista, "que cuando hay temporal hay que juntarse para que el viento no nos derribe". Se ve que el temporal mexicano ha sido tan potente al menos como la capacidad de aquel histórico Diez Canedo para convencer a su hijo de que editar es un oficio tan bello como conocer bien las leyes de la física. Las leyes de la física política parece que en este caso han podido sobre la pasión que este joven Díez Canedo terminó heredando del fundador de Joaquín Mortiz.

    En aquella ocasión le pregunté al Díez Canedo de la actualidad si la figura del editor (su padre, él, la gente como él) debería ser ahora considerada de otra manera. Me respondió: 

    --De otra manera, sí. Lo que veo en la Red es un enorme ruido. Es decir, ¿quién escoge, quién determina? Una obra es algo que una persona tarda muchos años en concebir, y, en este punto, el editor tal vez está siendo víctima de (o está siendo castigado por) un pecado de soberbia al intervenir demasiado en la obra personal de ciertos autores en representación de lo que él cree que es su mercado. (...) Creo que el editor siempre peca un poco de entrometerse en la obra del autor, a veces en exceso. Ahora lo está pagando. La labor del editor consiste sencillamente en encontrar obras más o menos terminadas y en ponerlas al alcance del público.

    Eso es el editor, sencillamente, gente que le comunica a la gente lo que puede la imaginación de otro, y lo asume como suyo, se convierte en portavoz del genio; ese concepto, y uno de sus representantes, es lo que ahora corre el riesgo de diluirse al frente del Fondo de Cultural Económica, y parece interesante avisarlo.

 

El País

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