Comencé a leer Mira si yo te querré, de Luis Leante, último premio Alfaguara de novela; tuve que intervenir, con mucho gusto, además, en el acto de entrega del premio, y observé la sorpresa de los periodistas, e incluso del jurado, de ver premiada la novela de un escritor que no conoce ni Dios. En el mundo de los premios literarios, donde lo habitual es que ganen los que ya lo ganaron todo, que un nuevo escritor emerja no sólo es una noticia sino que es una buena noticia.
