Es uno de los grandes fabuladores que tiene la lengua española; sus libros componen, todos juntos, una memoria en las que se mezclan la historia personal, el humor, la capacidad para contar y una memoria minuciosa al servicio del detalle y de la vida. Y de la risa. Es uno de los escritores más felices que conozco como lector y de los más melancólicos que he visto como persona. Alfredo Bryce Echenique. Un gran tipo.
