Injustas alarmas

Por: | 20 de noviembre de 2013

La derrota ante Sudáfrica y el mal juego desarrollado por la selección española en los dos amistosos jugados en África, han hecho saltar las alarmas, desde mi punto de vista de forma injustificada e injusta, sobre el estado de nuestro fútbol y el futuro del equipo. Olvídense de estos encuentros cuanto antes. No aportan nada.

Busi

Chabangu controla el balón ante Busquets. Reuters

Digo de forma injusta y también precipitada, porque estos partidos no son en nada comparables a los de competición. Por lo tanto, no se puede acusar al equipo de no hacer el juego espectacular y brillante con el que ganó la Eurocopa de 2008, ni tan práctico y eficaz como el que les llevó a conquistar el Mundial del 2010 y la Eurocopa de 2012. Tampoco, que esté al nivel de la fase de clasificación recién terminada, donde junto a partidos de trámite, sellaron el pase al Mundial, con un golpe de autoridad en el Stade de France en Paris, cuando empezaban a aparecer las primeras dudas. ¿Qué está ocurriendo?

Pues que la selección jugaba y ganaba a través del toque, de la presión y el control del balón. Y ese fútbol ha sido la envidia de muchos que nunca esperaban que España rompiera por ahí. Y paseó ese fútbol por el mundo. Ese nuevo estilo brillante y práctico que les hacía controlar los partidos e imponer su jerarquía. En definitiva, ser el número uno, cosa que algunos parecen no haber asumido, después de cinco años de éxitos.

Que ese juego no aparezca en los amistosos (?) no es un motivo de alarma ni, por supuesto, para reproches. Sería absurdo exigirles, a siete meses del Mundial, un estado de forma afinado, un desgaste físico inútil y una entrega exagerada, cuando hay otras prioridades.

Los futbolistas y entrenadores, establecen esas prioridades cuando planifican la campaña y entre ellas, la última, son los partidos amistosos dentro de la temporada regular, por innecesarios. Y estos, para España y el resto de selecciones  que no se jugaban nada, solo han traído lesiones, malestar, cansancio y parece que a algunos, también dudas.

FIFA y UEFA han de darse cuenta de que las fechas que se reservan en el calendario han de ser para partidos de competición. Quiero decir que si hay repesca, como ha sido en este caso, que jueguen los que han de pasarla y dejen en paz a los demás. No les carguen de minutos malgastados, ni de viajes absurdos, largos y que producen un enorme desgaste físico. 

Ahora bien, también está la otra parte. ¿Qué pasa con el estilo España? Ese que decía Menotti que no habíamos encontrado ya que no sabíamos si queríamos ser toros o toreros. Pues no ha pasado nada ya en su momento decidimos ser toreros, porque es él quien pone el arte por encima de la fuerza. Pero ese arte se puede mostrar de diferentes formas, en función de quien lo realice. Y aquí vienen las dudas.

El estilo España lo ha marcado Xavi Hernández. Y gira a su alrededor. Control, toque y mando cuando se tiene el balón y perdido éste, presión muy arriba para intentar recuperarlo lo antes posible. De esta forma, siempre termina apareciendo el espacio por donde entrar. Así terminan llegando los goles. Pero realizado a la velocidad adecuada y con la precisión que te da la técnica. Si no, falta eficacia.

Xavi

Del Bosque, Xavi, Navas y Pedro, en un entrenamiento de la selección. Reuters

Pero Xavi se ha hecho un "poco" mayor, y sin él, no se puede jugar como si estuviera. Es lo mismo que Holanda, que tiene un estilo que impuso Cruyff: sigue jugando bien, pero sin él no es lo mismo. Como Brasil tiene su estilo que impuso Pele, pero no es lo mismo sin él. ¿O es que Argentina ha renunciado a su forma de jugar? No, pero no está Maradona.

El fútbol es de los futbolistas y si tienes el mejor del mundo, en su época, vendrán los títulos. Y España no tiene al mejor jugador del mundo, pero tiene a los cuatro o cinco siguientes y esos son  muchos quilates. La prueba son los títulos. Y como son ciclos, un día terminará el nuestro, y muchos apuntan a que será en Brasil en base a partidos como estos últimos. Yo, de momento, no lo creo.

Ya veremos.

CR, el madridismo y el Balón de Oro

Por: | 11 de noviembre de 2013

Me gusta Cristiano Ronaldo. No ahora, sino desde que apareció con la camiseta del Sporting de Portugal, hace ya muchos años. Me alertó sobre él mi buen amigo Marcelino Bessa Tavares, Administrador General de TV Sport de Portugal. Me dijo: "Hay un chico en el Sporting con unas condiciones excepcionales para triunfar en el fútbol. Intenta verle".

Bessa Tavares es un gran conocedor del fútbol, ya que entre otras muchas labores que ha realizado en su vida -periodista, presentador de televisión, director de deportes de la Radio Televisión Portuguesa, comentarista de atletismo...- fue director general deportivo del Portimoense, en tiempos en que este club estaba en la primera división. Y esa temporada, no solo triunfó el equipo, sino que saltó a la fama el entrenador, Artur Jorge, a quien él Bessa Tavares había contratado. 


CrCristiano Ronaldo celebra un gol a la Real Sociedad./ EFE

"Menudo futbolista", le dije. Poco tiempo después, se lo llevó Sir Alex Ferguson al Manchester United. Allí, en Manchester, sobre el césped de Old Trafford, le saludé por primera y última vez, hasta ahora. Fue en Marzo de 2008 con motivo de la firma de un contrato de patrocinador del United que hizo un buen amigo y me pidió que le acompañara. Asistieron al acto de la firma el entrenador y cuatro jugadores de aquel año: el capitán Gary Neville, Paul Scholes, Rio Ferdinand y Cristiano.  Antes de pasar a la firma estuvimos charlando de manera muy relajada con ellos, sobre el césped. Rafa Carabante, madridista hasta la médula, desgraciadamente ya fallecido, le comentó que se hablaba mucho de su fichaje por el Real Madrid y que si había alguna posibilidad de que sucediera. Cristiano le contestó, con una sonrisa que transmitía ilusión: : "De momento no hay nada. Tal vez en el futuro". El resto ya lo conocen.

Desde mi óptica, Cristiano ha tardado demasiado tiempo en entrar  en el corazón de los blancos y no ha sido porque él no haya respondido, que lo ha hecho desde el primer partido, pero la llegada y permanencia de José Mourinho como entrenador le ha perjudicado. Cristiano, aunque tenga el mismo manager, no es, ni había sido, un futbolista del clan. Casi siempre mantuvo un distanciamiento con las  polémicas y enfrentamientos de su entrenador. En el caso Messi, excepcional futbolista, por supuesto, el argentino estaba mas arropado por el club y por sus compañeros. Pero esta temporada es distinto. Cristiano está mas relajado, mas apoyado. Se siente querido y admirado y lleva una campaña perfecta y sin la "mosca" de Mourhino creando problemas. Ahora sí, el Bernabéu, a coro, se ha entregado y ha trasmitido su afecto y apoyo total al jugador. Ahora si caminan juntos hacia el balón de oro. 

No he coincidido con él aquí en España. Pero me  ocurrió un hecho  que le puede servir, a quienes están lejos de esas otras cosas que tiene el fútbol. Mientras comía, un día recibí una llamada telefónica. Un amigo estaba con el rabino de Madrid y me pidió que le ayudase a preparar un encuentro entre Ronaldo y Simón Peres. Este último no quería regresar a Israel sin haber tenido un encuentro con el jugador. Y regresaba al día siguiente. El Madrid estaba en Lyon pues esa noche había Champions League y no había forma de cerrar la cita. Llamé a Bessa Tavares y al final hubo encuentro en Madrid.

Esta temporada Cristiano y el madridismo van de la mano y se nota. Sobre todo en el jugador. Está rápido, seguro, goleador,  integrado ayudando a los nuevos, sobre todo a Bale.

Es hora de que el Balón de Oro reconozca a este portugués,sin complejos absurdos, que está disfrutando como nunca. Y el madridismo con él.

Entrenadores devaluados

Por: | 27 de octubre de 2013

Imagino que Ancelotti y Martino no tardarán en entender el fútbol en el que se han metido. Si no lo hacen, no estarán mucho tiempo por aquí, entrenando uno, al mejor equipo del siglo XX y el otro, al mejor de lo que llevamos del XXI.

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Martino y Ancelotti se saludan tras el partido.

Me cuesta recordar partidos entre Barcelona y Real Madrid tan escasos de juego como el del sábado. De fútbol del bueno. De ese que nos han deleitado en los clásicos, tanto en el Camp Nou como en el Bernabéu. Ese juego que los jugadores de los dos equipos saben hacer. La alineación del Real Madrid ya apuntaba las intenciones de su entrenador con Ramos en el medio campo y Bale de delantero centro.

En el caso de Ramos, que es extraordinario como central y lateral, lo del mediocampo ha sido un experimento que con lo mal que ha salido, no tendrá continuidad y quedará como un mal recuerdo para el jugador, al  mismo tiempo que deja un lunar o borrón importante en la, hasta ahora, exitosa carrera del entrenador.

Es verdad que hay jugadores que rinden muy bien en varios puestos y la historia está llena de casos. En el Real Madrid el ejemplo más claro fue Pirri, que llegó del Granada como un prometedor centrocampista o medio derecho, es decir, como un futbolista de ataque, y las circunstancias hicieron que jugase, con excelente rendimiento y en determinados partidos, como delantero centro y terminase como líbero. Pero Sergio Ramos no es Pirri, aunque se le parezca. Illarramendi, nada más entrar en el campo, lo demostró, y el entrenador, con ese cambio, pareció entender su error.

En el caso de Bale, es más grave. Vamos a ver. Gareth Bale es un excelente futbolista galés, que destacó como defensa en el Southampton. Y por ello le fichó el Totemham, en mayo de 2007. Fue declarado mejor jugador de la Premier en las temporadas 2010/11 y 20112/13 y en esta última también fue elegido mejor jugador del año por la asociación de periodistas de fútbol ingleses.  

Villas-Boas, el entrenador portugués de Tottenham, la pasada temporada, le adelantó hasta colocarle como media punta, por detrás del delantero centro, y marcó 22 goles en Liga y 31 en total, que está fenomenal. Demuestra que fue un acierto, pero nadie se había atrevido a tanto, hasta que Ancelotti le puso contra el Barcelona de delantero centro. Total, que el chico debe estar alucinando, los que le conocen también, y los aficionados, sean madridistas o no, buscando las virtudes de un jugador por el que se han pagado en torno a los 100 millones de euros y no saben ubicar en el terreno de juego.

Bale
Bale, sustituido por Benzema.

Tan raro se sintió en el campo del Barca, que tras una hora deambulando por las inmediaciones de la portería de Valdés, cuando se produjo el cambio y cedió su sitio al habitual ocupante, Benzema, que es muy bueno, ese día, nos pareció mejor. Con Illarra y Benzama en sus sitios naturales, el Madrid se lo puso duro al Barcelona y a Undiano y el partido pudo cambiar.

El fútbol siempre tuvo y tendrá defensas, medios y delanteros aunque les denominemos carrileros, medias punta, medio centro o como quieran llamarlo. Y cada puesto y posición en el terreno de juego tenía asignado un número. Con el tiempo, cambiaron los nombres de las posiciones y los números, pero el futbolista tiene unas condiciones específicas, que le hacen destacar en un puesto concreto, que a su vez se complementa con el que está a su lado. Y así los once forman un equipo. Como una orquesta. Unos tocan el violín, otros el trombón y a veces algunos tocan varios instrumentos. Pero la mejor orquesta no es la que tiene los ocho mejores violinistas, como el mejor equipo no es el que tiene los siete mejores delanteros. Hay que combinarlo bien.

En cuanto al Barcelona, intenta mantener su estilo y mientras estén en el campo Xavi, Iniesta, Messi y compañía es difícil que cambie, pero ya lo están intentando, porque el físico no perdona y para que el juego del Barca sea efectivo hay que hacerlo a una velocidad mucho más rápida que la que le ponen ahora.

La calidad y el toque, andando, no son útiles, ni prácticos. Es más, es un fútbol dudoso. De ahí que Martino quiera buscar algunas variantes antes que se le agote el filón. Pero tendrá que tener paciencia porque los futbolistas claves pueden estar cansados, diezmados por las lesiones o fuera de forma. Pero no acabados.

Así pues, uno por poner a los más valiosos aunque estén fuera de sitio y el otro, por dejarles en el sitio para mantener el estilo, aunque no estén en forma, han devaluado uno de los partidos de referencia de la Liga española.

Y de paso, se han devaluado, sobre todo Ancelotti, a sí mismo.  

España, ante Brasil 2014

Por: | 18 de octubre de 2013

Hoy toca la selección española de fútbol. El equipo que ha dominado este deporte durante los últimos años, tras ganar la Eurocopa de Suiza y Austria 2008 en Viena. Allí, su exhibición de juego y el título correspondiente, le valieron el reconocimiento como líder de un nuevo órden en el fútbol europeo y mundial que nadie ha discutido. Ahora, ya clasificados, hay que defender el título Mundial en Brasil 2014.

Y la pregunta es: ¿Cómo va a defender España ese trono y su liderazgo mundial?

La respuesta natural: pues con las mismas armas con las que ganó ese reconocimiento y sus títulos. ¿Pero cuenta con las mismas mimbres? Y si es así, ¿están en condiciones de rendir esos  mismos jugadores al nivel que exige la competición, teniendo en cuenta que algunos de ellos están al límite de la edad en la que su rendimiento pueda ser competitivo?

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Iniesta y Negredo celebran el tanto del segundo ante Georgia. / Juan Carlos Cárdenas (efe)

Veamos y analicemos. De los 23 jugadores que ganaron la Euro 2008 en Viena, están, nunca mejor dicho, fuera de juego: Palop, Capdevilla, Juanito, Marchena, De la Red, Senna y Güiza. Fernando Navarro y Sergio García están en activo, pero no seleccionables desde hace tiempo.

Se mantienen desde entonces y han ganado otra Eurocopa, en 2012, y un Mundial, en 2010: Casillas y Reina, Xavi, Ramos, Xabi Alonso, Iniesta, Cesc, Arbeloa, Silva y Torres. Es decir diez jugadores que además son la base del equipo, puesto que nueve de ellos pueden considerarse dentro de los titulares habituales.

También llegaron en 2010 y son campeones del Mundo y de Europa 2012: Valdés, Villa, Busquets, Piqué, Javi Martinez, Albiol, Navas, Pedro y Mata.

Sumen ustedes a Cazorla, que se quedó fuera del Mundial, pero ha vuelto, a Fernando Llorente, que ha perdido puesto en favor de Negredo por no jugar en su club, y solo queda la incógnita de Puyol, al que siempre hay que esperar hasta el último minuto.

No está nada mal el panorama. La base se mantiene. Y sin querer ejercer de seleccionador, parece claro que los tres porteros se van a mantener, pues el que decide, es decir, Vicente Del Bosque y su equipo técnico, en ese puesto, no tienen dudas, siempre que no haya lesiones o baja forma alarmante. Y con ellos el puesto está muy bien cubierto. Tan bien como en el Mundial 2010 y en las Eurocopas.

En cuanto a jugadores de campo se pueden añadir y quedarían a la espera jugadores como: Koke, Izco, Juanfran, Monreal, Jordi Alba, Soldado, Mario Suárez o el ahora muy cotizado Morata y el más deseado hoy, Diego Costa. Pongamos alguno más y tendremos la lista de treinta con la que trabajan los técnicos.

Y hasta ahí podemos llegar en estos momentos.

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Casillas y Piqué, ante Georgia. / Fernando Bustamante (AFP)

Con estos jugadores, entiendo que España puede afrontar con garantías  la defensa del título Mundial ganado en Johannesburgo en 2010. Y lo puede hacer tal vez de una forma no tan brillante como en 2008, que fue un cambio total al fútbol que se hacía en Europa. Un fútbol que se había quedado en tierra de nadie, a mitad de camino entre la elaboración y el contragolpe, entre la técnica y la táctica, entre lo individual y lo colectivo. Un fútbol desubicado con la mezcla de jugadores llegados de todos los rincones del mundo. Un fútbol, en definitiva, huérfano, al que España le mostró el camino de la recuperación, empezando por lo más básico, que es la técnica, el toque, la clase, la calidad, que es lo que marca la diferencia entre un jugador, un buen jugador y un gran jugador.

Así lo hizo en el Mundial. Jugó mucho con cabeza, manejando los partidos desde la posesión del balón y el ritmo de juego, hasta los marcadores. Juego menos brillante, menos lúcido, pero más práctico. Calculando el esfuerzo y transformando el juego de ataque cuando las circunstancias lo exigieron. Poniendo en juego a sus extremos. Y lo repitió en la Eurocopa 2012

Por lo tanto hay que vigilar el aspecto físico pues una competición tan corta y exigente, te obliga al máximo y esa es una incognita que solo llegado el momento, mes de mayo, se puede conocer. Es indudable que lo van de tener en cuenta el seleccionador y su equipo y que la edad de algunos jugadores va a obligar a un seguimiento muy directo del estado físico de los seleccionables. Y eso puede condicionar al equipo y el juego.

Quiero decir que España, en determinadas circunstancias y sin perder su base que es el toque, tiene también otras posibilidades de juego más directo y de menos posesión. Antes también, pero lo necesitaba menos. Ahora estamos viendo como los equipos se cierran cada vez mejor ante nuestros jugadores. Lo vimos en Sudáfrica, en la Eurocopa de 2012 y en la clasificación mundialista. Y nos saldrán así en Brasil. Por lo tanto hemos de acostumbrarnos a ver, en determinados partidos, a una España diferente pero no por ello menos competitiva. 

Pero bueno hoy es el día para celebrar la clasificación, que no es poco. Tiempo hay para preparar el Mundial y dedicarle la máxima atención. Ahora el fútbol nos reclama de nuevo la atención en la Liga, la Copa y las Competiciones Europeas. A nosotros nos encanta este ritmo aunque a veces también nos canse.

Imagínense a los futbolistas. Aunque les encante su profesión.     

En favor de Morata

Por: | 08 de octubre de 2013

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Morata celebra su gol ante el Levante (Jose Jordan /AFP)

Sigue el Real Madrid con las mismas formas con las que empezó el campeonato pero ya han pasado siete jornadas y el juego es poco convincente. Los defectos parecen claros: mucha distancia entre líneas, poca presión defensiva, mala defensa en jugadas a balón parado y movimientos lentos en grupo. También un poco atropellados, en sus muchas acciones individuales, de jugadores como Di María, Benzema y Marcelo, que a veces aportan algo. Pero en realidad, solo las de Cristiano Ronaldo suelen producir peligro y goles. Tampoco es nuevo, ni muy diferente a los años pasados, ya que el Madrid es así. Un equipo eléctrico, que le gusta la velocidad más que la creación, sin renunciar a ella.

Es su estilo, el estilo Real Madrid y le ha ido muy bien históricamente. Lo que ocurre es que estos últimos años, el juego de toque y elaboración del Barcelona y la selección española, muy vistosos y eficaces, que les han dado la hegemonía europea y mundial, ha caído como una losa sobre el Real Madrid, como si el suyo no fuera fútbol, que también lo es. Y en vez de seguir manteniendo sus formas, como avergonzados, al intentar cambiar se han quedado a mitad de camino. En ese lugar indeterminado, donde solo valen las victorias y los títulos. Y estos llegan con cuentagotas.

El sábado, faltando veinte minutos para el final, Ancelotti se la jugó y dio entrada a Morata, que parece llamado a ocupar el puesto de titular que, hasta ahora, mantiene Benzema, para enfado de muchos aficionados.  Con Morata en el campo y posteriormente Jesé, los delanteros del Castilla la pasada campaña, el equipo y el partido cambió. Cambió a mejor para los madridistas. Morata es un chico al que le corre sangre madridista por las venas y, además, es un gran jugador que ya no está en formación. Tiene calidad, toque, buen golpeo de balón, velocidad, gol, ambición y ese espíritu que se transmite en los vestuarios de la Ciudad Deportiva y en los del Bernabéu. Y le aportará al conjunto más profundidad y más goles que con Benzema. Y en esta ocasión, en Valencia, el gol que inició la remontada.

 

Los inesperados, en ese momento, tres puntos que se llevaron los blancos ante el Levante los ganaron en apenas cinco minutos. Cinco minutos locos que hemos visto en muchas ocasiones y que forman parte de la historia de las remontadas blancas Y esta era importante, no ya por el rival, pero sí por la distancia que podían haber puesto Barcelona y Atlético, que jugaron después.

Tras el parón por las selecciones, ¿qué esperamos de Ancelotti? Pues no esperen mucho más que lo ya visto. El técnico italiano, al que mucha gente reprocha ese comportamiento tan frío y distante en el banquillo, incluso cuando las cosas están tan mal como el sábado, yo creo que no va a cambiar nada de forma radical y lo que venga lo irá haciendo poco a poco. Para él, triunfos como el del sábado son “victorias a la milanesa”, y él se hizo grande en el Roma y en el Milan y por eso no va a modificar sus planteamientos. Cuando lo haga será por otros motivos. Fundamentalmente cuando tenga a Bale, del que parece que todo el mundo se ha olvidado en tan solo unos días, después de un verano cargante. Y no deberíamos olvidarnos del galés porque su lesión ya está dando demasiados comentarios. Las lesiones del cuádriceps son peligrosas. Lo son en sí mismas, pero mucho más si están mal curadas por precipitación, por querer jugar antes de tiempo. Dejen al chico que se cure. De verdad. Porque tiene mucho y muy  bueno para ofrecer y el Madrid lo necesita. Nada se gana, por adelantar su reaparición. Y se puede perder muchísimo.

En fin, que "Carletto", como le denominan cariñosamente en Italia, está curtido por la parte milanesa, en ese mundo de las victorias agónicas, inesperadas y de último minuto. Por eso no se inmuta. Y aprendió el oficio, “el más bonito del mundo si no hubiera partidos los domingos”, de entrenadores como Liedholm, el sueco que llevó a la Roma a la final de la Copa de Europa en 1984, un tipo que ponía como primer valor futbolístico la técnica, y más tarde a Arrigo Sacchi, en el Milan, un entrenador para el que lo más importante era la táctica, sobre todo a la hora de organizarse defensivamente, dando mucha libertad a los jugadores en ataque. Si le añadimos seleccionadores como Bearzot vemos que preparado está para llevar adelante su trabajo, como demostró en la Juventus, Chelsea y PSG, entre otros.

Y además, ¿Se acuerdan cuando se hablaba de "la flor en el culo" de Miguel Muñoz? Pues me da que Carletto, tiene "Culetto".

 Es una SCHERZO, escrita con todos mis respetos, para un gran entrenador y su equipo.

 -Scherzo: broma, en italiano

Jugar al balón

Sobre el blog

Antes de jugar al fútbol, en mi pueblo jugábamos al balón. Salíamos de la escuela y quedábamos para jugar al balón. En la era. Nunca habíamos visto un partido de fútbol de verdad, pero lo imaginábamos observando a nuestros mayores y escuchando la radio. Después, la televisión. El fútbol nos metió en casa y hoy hemos vuelto "al fútbol en el Bar". Tras mi recorrido por los campos de medio mundo, vuelvo al pueblo y en las tabernas el gol suena diferente, pero la pasión es la misma. La gran diferencia es que antaño, al finalizar los partidos, discutíamos sobre juego y jugadores y hogaño, perdemos el tiempo hablando de árbitros.

Sobre el autor

José Ángel de la Casa

. Mi vida profesional comenzó en un pasillo de la Casa de la Radio, en Prado del Rey, en Madrid, una tarde de octubre de 1973, en un encuentro, casual, con Juan Antonio Fernández Abajo: “ Si lo haces bien, continuarás” me dijo nada mas conocerme y saber de mi interés en trabajar en deportes. ¿Sabrias transmitir atletismo? fue su segunda oferta, ya para televisión, en 1977. ¿Te atreves a transmitir fútbol? fue la siguiente dos meses mas tarde.Y al día siguiente estaba en la cabina del Bernabeu. Han pasado 36 años y he disfrutado de mi profesión. He conocido paises, personajes y he estado en los mas grandes eventos deportivos gracias a este trabajo y a mi única empresa, RTVE.Como siempre, aquello que haga, será con cierto distanciamiento crítico. Método Stanivlasky.

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