Durante mucho tiempo, la aplicación clínica rutinaria de las células madre se ha limitado única y exclusivamente a los trasplantes de médula ósea y a la aplicación de sangre del cordón umbilical, en donde residen células madre hematopoyéticas, para el tratamiento de diversos cánceres hematológicos. Sin embargo, los más recientes ensayos clínicos experimentales con este tipo de células podrían cambiar este panorama en un futuro próximo. Hay dos campos de la medicina regenerativa en los que los tratamientos experimentales con células madre son especialmente prometedores, tanto como para que la idea de que se hagan un hueco en la práctica clínica diaria sea algo cada vez más realista.
Estos 2 campos prometedores de la medicina regenerativa se encuentran tanto en el tratamiento de las enfermedades de la piel como en el tratamiento de enfermedades de huesos y articulaciones. Ambos siguen en fase experimental en humanos, pero los resultados que se están obteniendo invitan a un razonable optimismo. Debido a ello, algunos médicos han optado por adelantar estos tratamientos en la práctica clínica, aun cuando la ciencia sigue intentando perfeccionar estas terapias y se encuentra todavía valorando sus posibles riesgos y beneficios. Por ello, otros médicos se han pronunciado en contra de esta euforia y prefieren que sean los cautelosos ensayos clínicos los que tengan que decidir el futuro de estas terapias en la consulta médica.