La Doctora Shora

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Un espacio en donde la medicina se asoma en sus múltiples formas: Para asombrarnos con sus maravillas, para concienciarnos con sus limitaciones, para aprender con sus descubrimientos y para cuidarnos con sus conocimientos. Porque si la salud es lo más importante, conocer las herramientas con las que podemos mantenerla es indispensable.

¿Y si la radiación a bajas dosis protegiera frente al cáncer?

Por: | 28 de marzo de 2012

RadiaciónLas radiaciones ionizantes (aquellas que poseen la suficiente energía como para alterar los átomos) han estado siempre presentes en nuestra vida de forma pacífica. Estamos inmersos en una radiación natural, proveniente tanto desde el cosmos como desde nuestro interior, con la que convivimos desde nuestros más remotos orígenes. Sin embargo, el ser humano se volvió plenamente consciente del lado más oscuro de esta radiación con los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki y, más tarde, con el accidente de Chernóbil. La radiación ionizante perdió así cualquier apariencia inocente que pudiera tener, para convertirse en un demonio invisible.

Desde de esos trágicos sucesos, el conocimiento que poseemos sobre los efectos de la radiación sobre la salud del ser humano se ha incrementado sustancialmente. Sabemos muy bien cómo afecta la radiación a una persona, qué enfermedades le provoca a corto o largo plazo y cómo se relaciona con la aparición de malformaciones en fetos... a dosis medias y grandes. El panorama cambia radicalmente cuando la radiación extra que recibe una persona (además de la radiación natural) es pequeña, mínima o hasta casi imperceptible. ¿Cualquier mínima radiación adicional es peligrosa para el ser humano? Lo cierto es que no lo sabemos con certeza, pero el principio de precaución nos obliga a asumir de partida que sí. Muchas vidas humanas (trabajadores de centrales nucleares, radiólogos...) no deben ponerse en riesgo por lagunas de conocimiento y, ante la duda, la prudencia es la ley.

 

Existen razones de peso por las que los efectos de la radiación ionizante a dosis bajas son todavía poco conocidos. El principal problema es que no es nada fácil cuantificar cambios en la frecuencia de aparición de enfermedades (sobre todo el cáncer) cuando las dosis recibidas por unas personas son pequeñas, aún empleando grandes estudios epidemiológicos. Los esperados efectos sobre la salud son pequeños y es muy difícil distinguirlos de otros factores que influyen en la aparición de enfermedades y que pueden engañarnos en los resultados finales.

De hecho, cuando se estudian los efectos de las radiaciones a dosis bajas en estudios epidemiológicos encontramos resultados contradictorios entre ellos. Varios estudios reflejan cierto efecto beneficioso contra el cáncer mientras que otros reflejan incremento del riesgo. De entre todos esos estudios hay uno especialmente llamativo por sus circunstancias y resultados. Hace 28 años, en Taiwán, un acero contaminado radiactivamente con Cobalto 60 se utilizó para la construcción de 180 edificios. La grave chapuza supuso que los habitantes de dichos edificios estuvieron expuestos a dosis bajas de radiación durante un tiempo de entre 9 y 20 años.

Los epidemiólogos, esperando encontrar aumentos de la frecuencia de cáncer entre estos habitantes, se encontraron con un resultado del todo inesperado: Las personas que habían vivido durante todo ese tiempo en esos edificios tenían una notable menor frecuencia de mortalidad por cáncer y menor frecuencia de malformaciones congénitas que la población general de Taiwán. Concretamente, entre esta población particular había una mortalidad por cáncer de 3.5 por cada 100.000 personas y una prevalencia de malformaciones congénitas de 1.5 casos por cada 1.000 niños por debajo de 19 años. Teniendo en cuenta que las cifras en el mismo intervalo de tiempo (20 años) en la población general del país era, en cuanto a mortalidad por cáncer, de 116 casos por cada 100.000 personas y 23 malformaciones por cada 1.000 niños por debajo de 19 años, estamos hablando de una gran disminución de la mortalidad por cáncer y aparición de malformaciones congénitas.

El estudio no era precisamente perfecto (la revista en la que se publicó no aporta mucha credibilidad) y entre sus sesgos se encontró que la media de edad de la población habitante de dichos edificios era sensiblemente menor a la población general, más envejecida. Sin embargo, cuando se realizaron estudios epidemiológicos más rigurosos también se encontró menor frecuencia de cáncer en la población expuesta al cobalto 60.

 Ante estos datos, ¿nos enfrentamos a las limitaciones de los estudios epidemiológicos o a un fenómeno contrario al sentido común? La respuesta a esta cuestión aún se desconoce pero muchos científicos proponen la hormesis por radiación como una posible explicación. ¿En qué consiste este fenómeno? Según esta hipótesis, las dosis bajas de radiación, lejos de provocar un incremento de enfermedades como el cáncer, provocarían un efecto beneficioso y protector, al poner en marcha mecanismos defensivos propios en el organismo.

En toxicología este fenómeno está bastante bien descrito para determinadas sustancias consideradas tóxicas que, a dosis pequeñas (que no homeopáticas), producen efectos beneficiosos e incluso contrarios a los que se producen cuando se encuentran a dosis medias y altas. ¿Existe este mismo fenómeno en radiación? En el laboratorio, se ha podido confirmar que se da en cultivos celulares y en animales. Tras exponerlos a dosis bajas de radiación ionizante se ha comprobado cierta protección posterior al desarrollo de cáncer. Lo que sigue siendo un misterio es si este fenómeno puede darse en toda la complejidad del cuerpo humano.

Aunque, a primera vista, la hormesis por radiación pudiera parecer un completo disparate, no hay que olvidar que el cuerpo humano posee una serie de sistemas protectores contra los efectos de la radiación (como la reparación del ADN, la muerte de las células cancerosas...) que podrían verse potenciados ante dosis bajas de radiación, sin llegar a provocar efectos dañinos, dando como resultado un beneficio global. Aún no sabemos con certeza si lo anterior ocurre pero ante todas estas incógnitas sólo un hecho permanece claro: Cualquier dosis de radiación es culpable de incrementar el riesgo de enfermedades, hasta que la ciencia demuestre rotundamente lo contrario. Y así lo afirma con fuerza la Comisión Internacional de Protección Radiológica.

Para saber más:

La hormesis y el riesgo de contraer cáncer tras una exposición a dosis bajas de radiación ionizante

Hormesis por radiación

Hormesis por radiación y la asunción de la linearidad sin umbral

Efectos biológicos de dosis bajas de radiación: del daño y la hormesis

Hay 32 Comentarios

Bueno, pues aunque sé poco del tema, me animo a dejar una cuestión; espero que no esté muy mal fundamentada. Si no he entendido mal, la longitud de onda y la frecuencia son inversamente proporcionales: a más frecuencia, menos longitud de onda, más ciclos caben y más pequeñas son sus crestas, con lo cual mayor es la posibilidad de alterar la micro-estructura de las cosas. Esta seria la radiación ionizante de la que habláis, o sea, con poder para arrancar electrones de los elementos y alterar las propiedades químicas de los compuestos que forman. Entiendo que una cosa así equivaldría, por ejemplo, a una mutación del ADN: la desnaturalización de alguno de los nucleótidos A, C, G y T. Un principio general es este: normalmente, o no pasa nada con las mutaciones del ADN o si pasa algo no suele ser nada bueno, por ejemplo, cáncer. El artículo de la doctora Shora sugiere que, si se trata de radiación ionizante de baja intensidad, esta podría prevenir contra el cáncer. LA CUESTIÓN: ¿podría tener que ver con el número de mutaciones que puede inducir la radiación ionizante en función de su intensidad? Me refiero a esto: si una radiación ionizante es muy intensa tiene la posibilidad de inducir muchas mutaciones, en tal caso, tiene mayores posibilidades estadísticas de afectar a un gen relacionado con el cáncer monogénico, con lo que cualquier otra expresión positiva de la radiación pasaría desapercibida. Sin embargo, si se trata de baja intensidad, afectaría con mayor probabilidad: negativamente, a cánceres relacionados con lo poligénico y por tanto remitiría también a la interacción del sujeto con el ambiente (lo que es más difícil de rastrear y evaluar en conjunto); positivamente, tendría la posibilidad de mejorar la expresión de algún gen implicado en la expresión del cáncer -ahora que ese 98% de ADN basura no es tal basura, hay más dianas implicadas-. Lo cual es más fácil de rastrear comparando incidencias de la enfermedad entre grupos de población. Lo que quiero decir es si no será todo una cuestión de que en la radicación ionizante de baja intensidad es más fácil cuantificar lo positivo (manifiesto por los resultados finales) que lo negativo (indisociable de otros factores que confluyen). Si la cuestión que planteo es una solemne tontería, háganmelo saber.

Tryul o como sea, dice que:

"Pues ahí tenemos un ejemplo de lo que los magufos consideran una serie de referencias bibliográficas que respaldan sus tesis. Sólo le ha faltado alguna comunicación publicada por el Dr. Tornasol en una aventura de Tin Tin."

Mas bien es contrario el efecto, que no leas las referencias expuestas es otro cantar. Prefieres pasar por los cerros de Ubeda en lugar de confrontar un argumento.
Las referencias que expuso fryedman son publicadas en revistas de revisión por pares. Estan indexadas en PubMed. Por cierto lindo ad-hominem de tu parte.


Felipe:

Gracias por tu comentario.

"¿Se sabe que hay radiación de fondo en algunos sitios mayor que otra (presencia de radón, por ejemplo) se ha constatado alguna diferencia epidemiológica en la presencia de cancer?"

El estudio más completo que he visto sobre este asunto (exposición a radón en interiores) es este meta-análisis:

http://jnci.oxfordjournals.org/content/89/1/49.full


Encuentran una mezcla de resultados que achacan principalmente a las limitaciones de estos estudios. En cuanto a la exposición a radón (tanto en interior como exterior) y su relación con el cáncer, este artículo explica de forma bastante extensa por qué se encuentran resultados contradictorios y por qué respaldarían la hipótesis de la hormesis: http://www.phyast.pitt.edu/~blc/LNT-1995.PDF

Enhorabuena por el artículo. Es muy profesional. Se plantea una hipótesis y se dan argumentos a favor y en contra. Es un tema fascinante. No se si será verdad, no soy médico, pero lo cierto es que si se termina demostrando una tesis o su contraria sus consecuencias son de una importancia absoluta para el futuro de la humanidad. Por eso es tan visceral la respuesta de algunas personas; si se demuestra que la hormesis existe, entonces la crítica a la energía nuclear se relativizaría mucho.
Por otro lado, lo que la hormesis podría tener sentido; la radiación ionizante no siempre ha sido igual sobre la tierra, y los seres vivos se han tenido que adaptar a sus cambios. Por otra parte el cuerpo humano se adapta en cierto grado a otras radiaciones, como la solar, y tiene mecanismos para defenderse de la misma como la generación de melanina en la piel. Que no conozcamos los mecanismos exactos que tiene el cuerpo humano para protegerse de la radiación no quiere decir que no existan.
En fin, no se si existe hormesis o no, lo cierto es que es de buen científico formularse preguntas sobre cuestiones que se creen aceptadas si existe una base para ello.

Por último una pregunta, doctora: ¿Se sabe que hay radiación de fondo en algunos sitios mayor que otra (presencia de radón, por ejemplo) se ha constatado alguna diferencia epidemiológica en la presencia de cancer?

Trurl: Sin duda, los resultados de estudios epidemiológicos deben tomarse con mucha cautela porque son un acercamiento con muchas limitaciones. Pero hay una gran diferencia entre los "supuestos" riesgos de la radiación no ionizante de la telefonía móvil y la hormesis: Que la segunda se ha podido comprobar experimentalmente en el laboratorio, mientras que con la radiación electromagnética a la potencia propia de la telefonía móvil no se ha podido encontrar en el laboratorio alteraciones que puedan suponer un riesgo para la salud. Por otro lado, es cierto que no sabemos muy bien a nivel molecular lo que ocurre, pero las enfermedades que pueden originarse como consecuencia de ello es lo más visible y el indicador más fácil de estudiar.

Felizísima Fortuna: Normalmente no es así. La absoluta mayoría de las cosas que se emplean en la vida cotidiana han demostrado un mayor beneficio que riesgo. Cierto es que hay excepciones: el tabaco, la talidomida, etc... Pero, desde luego, no son la norma.

TCR: Muchísimas gracias por la corrección. Espero no volver a cometerlo.

Pablo: No te inventes cosas para asustar al personal.


Bergante: Deberías saber 4 cosas. 1) Los teléfonos móviles y sus antenas no emiten radiación ionizante 2) Justo en los edificios debajo de una antena es donde menos radiación electromagnética hay 3) La radiación electromagnética a los niveles en los que se dan en telefonía móvil es segura 4) Dentro de la población general, 1 de cada 3 hombres y 1 de cada 4 mujeres padecerá cáncer a lo largo de su vida. Así que que un 20% de las personas de ese edificio haya desarrollado cáncer no es algo que se salga de lo normal. El cáncer es una de las principales causas de muerte.

Trurl: Yo tengo la hipótesis de que conforme más tiempo vaya escribiendo en el blog más se va seleccionando el público objetivo. De esta forma, los magufos que ya saben que aquí no les damos pábulo a las pseudociencias no se molestan en entrar a leer o lo hacen menos y también dejan menos comentarios. Por eso las críticas eran más furibundas al comienzo de este blog.

Francis: Muchas gracias por la referencia. Voy a ver si lo consigo, que tiene muy buena pinta :)

Las radiaciones ionisantes no te matan ahora a ti......lo hacen ha tu nueva generacion(s).....son (+)y(-)....!!!!!!!

Los vecinos de un edificio en cuya azotea se instaló un equipo de tecnología para telefonía celular,mas de un 20% contrajeron alguna forma de cáncer y fallecieron. Personas de todas las edades. Si estos equipos son de baja o alta radiación lo ignoro. Pero que son LETALES, si LO SON.

Muy interesante.
Ondas de todo tipo atraviesan a diario nuestro cuerpo en los lugares de trabajo y en nuestros hogares.
Tengo la impresión de que primero se experimenta con el cobaya humano, y después, se hacen los estudios sobre los posibles efectos negativos para la salud que aparecen con el tiempo.
No tiene mucho sentido.

Pues ahí tenemos un ejemplo de lo que los magufos consideran una serie de referencias bibliográficas que respaldan sus tesis. Sólo le ha faltado alguna comunicación publicada por el Dr. Tornasol en una aventura de Tin Tin.

Shora: no me estoy divirtiendo tanto como esperaba. Veo a los homeópatas algo flojos últimamente. Quizás a Boiron le haya salido un lote de producto defectuoso, digamos que con una dilución 29C en lugar de 30C, y eso está teniendo un efecto debilitante en la población.

(1) Enserink M, Newsmaker Interview: Luc Montagnier, French Nobelist Escapes "Intellectual Terror" to Pursue Radical Ideas in China. Science 24 December 2010: Vol. 330 no. 6012 p. 1732. DOI: 10.1126/science.330.6012.1732

(2) Ullman D. Homeopathic Medicine: Europe's #1 Alternative for Doctors. http://www.huffingtonpost.com/dana-ullman/homeopathic-medicine-euro_b_402490.html

(3) Linde L, Clausius N, Ramirez G, et al., "Are the Clinical Effects of Homoeopathy Placebo Effects? A Meta-analysis of Placebo-Controlled Trials," Lancet, September 20, 1997, 350:834-843.

(4) Lüdtke R, Rutten ALB. The conclusions on the effectiveness of homeopathy highly depend on the set of analyzed trials. Journal of Clinical Epidemiology. October 2008. doi: 10.1016/j.jclinepi.2008.06/015.

(5) Taylor, MA, Reilly, D, Llewellyn-Jones, RH, et al., Randomised controlled trial of homoeopathy versus placebo in perennial allergic rhinitis with overview of four trial Series, BMJ, August 19, 2000, 321:471-476.

(6) Ullman, D, Frass, M. A Review of Homeopathic Research in the Treatment of Respiratory Allergies. Alternative Medicine Review. 2010:15,1:48-58. http://www.thorne.com/altmedrev/.fulltext/15/1/48.pdf

(7) Vickers AJ. Homoeopathic Oscillococcinum for preventing and treating influenza and influenza-like syndromes. Cochrane Reviews. 2009.

(8) Bell IR, Lewis II DA, Brooks AJ, et al. Improved clinical status in fibromyalgia patients treated with individualized homeopathic remedies versus placebo, Rheumatology. 2004:1111-5.

(9) Fisher P, Greenwood A, Huskisson EC, et al., "Effect of Homoeopathic Treatment on Fibrositis (Primary Fibromyalgia)," BMJ, 299(August 5, 1989):365-6.

(10) Jonas, WB, Linde, Klaus, and Ramirez, Gilbert, "Homeopathy and Rheumatic Disease," Rheumatic Disease Clinics of North America, February 2000,1:117-123.

(11) Jacobs J, Jonas WB, Jimenez-Perez M, Crothers D, Homeopathy for Childhood Diarrhea: Combined Results and Metaanalysis from Three Randomized, Controlled Clinical Trials, Pediatr Infect Dis J, 2003;22:229-34.

(12) Barnes, J, Resch, KL, Ernst, E, "Homeopathy for Post-Operative Ileus: A Meta-Analysis," Journal of Clinical Gastroenterology, 1997, 25: 628-633.

(13) M, Thurneysen A. Homeopathic treatment of children with attention deficit hyperactivity disorder: a randomised, double blind, placebo controlled crossover trial. Eur J Pediatr. 2005 Dec;164(12):758-67. Epub 2005 Jul 27.

(14) Kassab S, Cummings M, Berkovitz S, van Haselen R, Fisher P. Homeopathic medicines for adverse effects of cancer treatments. Cochrane Database of Systematic Reviews 2009, Issue 2.

(15) Witt CM, Bluth M, Albrecht H, Weisshuhn TE, Baumgartner S, Willich SN. The in vitro evidence for an effect of high homeopathic potencies--a systematic review of the literature. Complement Ther Med. 2007 Jun;15(2):128-38. Epub 2007 Mar 28.

(16) Endler PC, Thieves K, Reich C, Matthiessen P, Bonamin L, Scherr C, Baumgartner S. Repetitions of fundamental research models for homeopathically prepared dilutions beyond 10-23: a bibliometric study. Homeopathy, 2010; 99: 25-36.

(17) Luc Montagnier, Jamal Aissa, Stéphane Ferris, Jean-Luc Montagnier, Claude Lavallee, Electromagnetic Signals Are Produced by Aqueous Nanostructures Derived from Bacterial DNA Sequences. Interdiscip Sci Comput Life Sci (2009) 1: 81-90.
http://www.springerlink.com/content/0557v31188m3766x/fulltext.pdf

(18) Nobel laureate gives homeopathy a boost. The Australian. July 5, 2010. http://www.theaustralian.com.au/news/health-science/nobel-laureate-gives-homeopathy-a-boost/story-e6frg8y6-1225887772305

(19) Davenas E, Beauvais F, Amara J, et al. (June 1988). "Human basophil degranulation triggered by very dilute antiserum against IgE". Nature 333 (6176): 816-8.

(20) Maddox J (June 1988). "Can a Greek tragedy be avoided?". Nature 333 (6176): 795-7.

(21) Josephson, B. D., Letter, New Scientist, November 1, 1997.

(22) George A. Lone Voices special: Take nobody's word for it. New Scientist. December 9, 2006.

(23) Personal communication. Brian Josephson to Dana Ullman. January 5, 2011.

(24) Chikramane PS, Suresh AK, Bellare JR, and Govind S. Extreme homeopathic dilutions retain starting materials: A nanoparticulate perspective. Homeopathy. Volume 99, Issue 4, October 2010, 231-242.

(25) Human and Experimental Toxicology, July 2010: http://het.sagepub.com/content/vol29/issue7/

Shora, si tienes acceso online a la revista American Journal of Physics, el siguiente artículo será de tu interés: Richard Wilson, "Resource Letter EIRLD-2: Effects of Ionizing Radiation at Low Doses," American Journal of Physics -- April 2012 -- Volume 80, Issue 4, pp. 274

http://ajp.aapt.org/resource/1/ajpias/v80/i4/p274_s1

Abstract: "This Resource Letter provides a guide to the literature on the effects of ionizing radiation on people at low doses. Journal articles, books and web pages are provided for the following: data at high dose levels, effects of moderate to high doses (leukemia, solid cancer, lung cancer, childhood cancer, and non-cancer outcomes), effects of dose rate, relationship to background, supra linearity and hormesis, and policy implications."

Ha escrito usted:
"Estamos inmersos en una radiación natural, proviniente tanto desde el cosmos como desde nuestro interior..."
Verá, el adjetivo es PROVENIENTE que, según doña María Moliner es:
proveniente adj. Se aplica a lo que proviene de cierta cosa que se expresa.

Ana Perez: Si conocieras un poco las bases de la homeopatía sabrías que no tiene nada que ver con la hormesis. Pero os agarrais a cualquier clavo ardiendo para defender algo que nunca ha demostrado científicamente eficacia ninguna (aparte de destrozar las bases fundamentales de la física y la química). Y sí, las diluciones homeopáticas no tienen ningún sentido y no porque lo diga yo, sino porque lo dicen cientos de estudios.

Shora, al fin y al cabo estás llegando a reconocer indirectamente a la homeopatía. Tu que siempre la has denostado. Así que bajas dosis?.
Decías que las diluciones eran cosas inservibles.
A ver si ahora te dedicas un poco a aprender homeopatía antes de criticarla.

Verónica: No lo he mencionado por no liar más el asunto (porque habría que explicar las unidades y compararlo con referencias) pero a dosis bajas se refieren generalmente entre 1-50 cGy de dosis total absorbida (1-50 rad).

Por alusiones:

1) He puesto ionizante más veces a lo largo del artículo para que quede claro cristalino a que tipo de radiación nos referimos.

2) También he aclarado que la homeopatía no tiene nada que ver con este asunto (y después me dirán que yo me obsesiono con criticarla, si es que me paso de inocente..)

3) He enlazado a la información sobre los estudios adicionales sobre lo sucedido en Taiwán. Efectivamente, el primer estudio tuvo sus sesgos, como menciono, y la revista no aporta mucha credibilidad.

Trurl: Seguro que te lo estás pasando muy bien con esta irónica situación :P

Después de chatear un rato en el Twitter y de leer los enlaces, matizo lo que he dicho antes.
Me he confundido con el tono del artículo. Retiro lo del tufillo y todo eso que he dicho, pero... no me convence la hormesis porque siempre tendrá el sesgo de la muestra estadística. Además, según creo haber leído, a dosis bajas puede reducirse la aparición de cáncer... menos la leucemia, que sube igualmente.

Habría también que tener en cuenta los "Retornados" de Chernobil, esa población es sensiblemente más mayor que la muestra que menciona el estudio de Taiwan. Sin embargo, los rusos nos han publicado aún sus conclusiones aunque las haya. No bostante, hay que decir, que incluso ahí sería muy difícil constantar cualquier cosa, porque la radioactividad no es uniforme en el terreno y también habrá personas que se alimenten exclusivamente con productos de zonas afectadas y otras tendrán como productos comestibles, alimentos del exterior e interior. Aunque recuerdo que Stalin hizo estallar una bomba sobre población de una ciudad, que no recuerdo en este momento, sería cuestión de saber si ya ha caducado la "ley de secretos oficiales" para conocer también ahí el resultado a esa exposición.

Segun el CSN , 50mSv en 5 años seguidos expuesto a radioaciones ionizantes y trabajadores profesionales.
El publico en general, creo recordar andaba en 1 ó 2 mSv.
Aunque cualquier radiografia de rayos-x, supone una importante exposición a radiación.

Publico mi comentario, le doy a refrecar página y...

¿Qué te decía, Shora? Ya te estoy viendo como la sucesora de Samuel Hahnemann en la piel de toro, la referente de aquellos que están libres de ataduras intelectuales, la profeta que abrirá las mentes del establishment científico trabajando desde dentro...

Confiésalo: tu trayectoria hasta el día de hoy era todo ardid y fingimiento, verdad?

Por favor un poco de rigor. La revista en la que se ha publicado el artículo (Journal of American Physicians and Surgeons) ni siquiera está indexada en la base de datos PUBMED y además yo no he sido capaz de encontrar su "impact factor". Eso significa en la práctica que no tiene ninguna credibilidad y por tanto este estudio debería tomarse con MUCHÍSIMA cautela. Artículos con este tipo de conclusiones suelen ser estudios manipulados por las grandes multinacionales con intereses en el resultado final.
http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.es/2012/02/nuevos-datos-sobre-el-negacionismo.html

Pues estaba pensando lo mismo que Dani:con la alegría con la que los magufos confeccionan sus referencias, ya veo este artículo figurando en alguna de ellas. Qué ilusión, eh Shora? :-)

Es fundamental lo que se dice en otro comentario acerca de cómo se define una dosis baja. Si nos quedamos con "dosis baja" = "radiación ambiental natural", entonces hay estudios que correlacionan mayores índices de cáncer con la radiación ambiental. Por ejemplo, aquí en Galicia tenemos mucho granito, que acaba liberando Radón que a su vez tiende a acumularse en lugares con poca ventilación. Todo natural, Galicia Calidade. Pues se ha comprobado que el cáncer de pulmón es más frecuente entre los que habitan en viviendas construidas sobre suelo granítico.

Me parece contradictorio con el resto del artículo lo que se afirma al principio acerca de que se conocen muy bien los efectos de la radiación sobre el ser humano (se refiere a dosis medias y altas, pero en realidad eso es irrelevante: lo que se conoce "bien" son los efectos más fácilmente correlacionables con la exposición, que son los que se presentan a esas dosis, pero no se conocen bien otros efectos menos evidentes, que también pueden aparecer a dosis bajas). Ciertamente, si conociésemos bien los efectos de la radiación sobre el organismo no se escribirían artículos como este. Mi opinión personal es la contraria: sabemos muy poco. Porque, para empezar, se trata de conocer los efectos de un fenómeno perturbador sobre sistemas insuficientemente comprendidos, como son todos los relacionados con la Biología Molecular. Digamos mejor que se ha estudiado mucho sobre el tema, pero aún queda mucho más por aprender.

Lo de los estudios contradictorios me recuerda a un macro estudio acerca de los teléfonos móviles y el cáncer de cerebro: según los datos, publicados hace un años o dos, un uso diario de alrededor de media hora tenía un efecto protector. Por este detalle y algunos más, la conclusión realmente válida de ese experimento fue que la Epidemiología está lejos de ser una disciplina perfeccionada.

Existen frecuencias Bio-electromagneticas que están calibradas a la célula y sirven por tanto para mejorar la salud. Los RUSOS saben mucho de esto. Son frecuencias utilizadas por su agencia espacial y por la europea para neutralizar los efectos de las radiaciones ionizantes de los astronautas, equilibrando su pérdida de masa ósea por consecuencia de la ingravidez. Podemos con este tipo de frecuencias acelerar el metabolismo celular y la regeneración celular, acorde,-- eso sí, a la información genética que cada ser humano posee. Recuerden que la célula cancerígena funciona a 20 mili voltios, cuando una célula sana está entre 70 y 100 mili voltios. Así la célula cancerígena posee la energía suficiente para duplicarse, pero no tiene la energía suficiente para regenerarse y ese es el motivo de que tanta gente muera de cáncer. Si tratamos la célula como un ser vivo, autónomo y conectado entre si con otras células, le damos el equilibrio electromagnético necesario y también químico, se generaran 2 opciones, 1- muerte celular debido al estrés insoportable de la célula (muerte del cáncer). ò 2- regeneración celular (vida). En ambos casos ganamos. Creo que el 90% de los canceres en el mundo son curables en cualquier etapa (provienen de la emoción), hay que apoyar y confiar en nuestro sistema de regeneración y darle la materia prima y los estímulos necesarios para que se dé la regeneración del cuerpo. Recomiendo vean estudios de Nano-Biotecnología (Japón es la nº1), Sistemas de Bio-resonancia-cuántico (dispositivo médico alemán, de tecnología rusa, se usan en los hospitales germanos y rusos con un grandísimo exito).

Qué bueno Dra. Shora, que hay gente como usted investigando la célula y estoy seguro que muy pronto dará resultados positivos para la humanidad, implementando un buen protocolo que tenga más éxito, que las radiaciones y quimioterapias.

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Sobre la autora

Esther Samper

"Shora" (Esther Samper) es médica y divulgadora científica especializada en temas de salud. Su principal objetivo: acercar la medicina a todos los públicos y en todas sus formas (avances médicos, consejos de salud, tratamientos, prevención...).

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