La Doctora Shora

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Un espacio en donde la medicina se asoma en sus múltiples formas: Para asombrarnos con sus maravillas, para concienciarnos con sus limitaciones, para aprender con sus descubrimientos y para cuidarnos con sus conocimientos. Porque si la salud es lo más importante, conocer las herramientas con las que podemos mantenerla es indispensable.

Demasiada medicina

Por: | 15 de marzo de 2013

MedicamentosLa prestigiosa revista científica British Medical Journal (BMJ) lanza una campaña informativa contra uno de los problemas más acuciantes en la sanidad de muchos países desarrollados: el sobrediagnóstico y el sobretratamiento de los pacientes. Esta campaña llamada Too much medicine (demasiada medicina) busca principalmente concienciar a los profesionales sanitarios y a la población sobre los riesgos de hacer pruebas y tratamientos médicos cuando no están justificados, medicalizando así a la población sana e incrementando los costes sanitarios de forma significativa.

Hace poco más de diez años, fue el propio BMJ quién se preguntaba tímidamente en una editorial la cuestión: "¿demasiada medicina?". Por aquel entonces las tendencias medicalizadoras no eran tan exageradas como lo son ahora y la evidencia científica sobre el exceso de diagnósticos y tratamientos era bastante limitada. Ahora hay muy pocas dudas sobre ello. Por eso, la revista médica ya lo afirma directamente: el sobrediagnóstico y el sobretratamiento es un hecho y si no se hace algo para cortar esta tendencia irá cada vez a más (como lo ha hecho hasta ahora).

 

Con esta campaña también se busca fomentar el debate y la investigación científica sobre este problema sanitario. Por un lado, con la editorial "Rebobinando los daños de demasiada medicina" se está creando una discusión pública entre profesionales sanitarios compartiendo su experiencia y conocimiento sobre la medicalización excesiva. Además, entre los próximos pasos a seguir se encuentra la organización de una conferencia científica internacional "Previniendo el sobrediagnóstico" , que tendrá lugar en septiembre de 2013. En esta conferencia, se recogerá la evidencia científica más reciente sobre este gran conflicto para la salud pública, valorando los problemas y tratando de encontrar soluciones, al tiempo que se tratará de llevar el asunto a la opinión pública.

 

La vorágine medicalizadora

Existe un chascarrillo interno en medicina que dice "No existen sujetos sanos, simplemente no han sido lo suficientemente estudiados".  La realidad tras esta frase es peligrosa y se trata de que conforme más pruebas diagnósticas reciba una persona (analíticas sanguíneas, radiografías, TACs, marcadores tumorales...) más probabilidades hay de encontrar algo que haga que consideremos a una persona, que hasta entonces estaba sana, en enferma (o incluso pre-enferma).

El límite entre la salud y la enfermedad es un concepto muy difuso y difícil de definir, que no sólo depende de la medicina sino también de la sociedad. Este límite, por tanto, está en constante evolución. El problema llega cuando este límite va estrechando cada vez más el cerco a la salud y la enfermedad lo abarca casi todo. ¿La razón? Una vorágine medicalizadora en el que participan conjuntamente médicos, empresas con intereses en sanidad, pacientes y sociedad, ya sea de forma consciente o inconsciente. 

Los médicos, con cada vez menos tiempo y recursos para atender a sus pacientes, tienden más hacia una medicina abundante en pruebas de laboratorio y de imagen y, también, hacia una medicina defensiva para evitar denuncias (a un médico le pueden juzgar por infradiagnosticar o infratratar, pero casi nunca por sobrediagnosticar o sobretratar). Esto implica test médicos a discreción, que descubren hallazgos casuales e inesperados que, a su vez, obligan a realizar más pruebas o tratamientos. Muchos de estos hallazgos, de no ser descubiertos mediante pruebas mal indicadas, no requerirían ninguna actuación adicional por no tener importancia (como los incidentalomas). Sin embargo, una vez descubierta esa "anomalía" obliga a seguir actuando.

Al otro lado están los pacientes, que también suelen esperar (y, a veces, exigir) pruebas médicas y tratamiento ante cualquier problema de salud. Rara vez un paciente criticará a un médico por hacerle demasiadas analíticas o demasiados TACs o por darle un tratamiento que en realidad está injustificado para su dolencia. Sin embargo, pobre del médico que se niegue a realizar pruebas o tratamientos porque no están justificados para el problema del paciente. Éste inmediatamente se considerará desatendido por su doctor, a pesar de que su actuación esté médicamente justificada. 

Las empresas con intereses en sanidad (farmacéuticas principalmente, pero también fabricantes de aparatos diagnósticos, etc...) también tienen un papel clave en la vorágine medicalizadora. No sólo influyen en la sociedad mediante campañas más o menos subliminales que tratan de ampliar los límites de la enfermedad y/o expandir los tratamientos (haciendo campañas de sensibilización), también han participado activamente en la invención de enfermedades, para vender medicamentos que las traten. Su presión no es sólo sobre la sociedad, también influyen con fuerza entre los médicos, al actuar sobre su formación continuada, establecer guías de tratamientos, intervenir en la literatura médica o contactar con médicos "líderes de opinión" para influir sobre el resto de facultativos.

El resultado de lo anterior es una medicalización en las múltiples facetas de la vida humana: el nacimiento, la muerte, el sexo, la menopausia, el embarazo y muchos problemas de la vida cotidiana. En esta vorágine medicalizadora donde el "más es mejor" se trata de un dogma tiene que llegar cuanto antes una corriente crítica que frene tal descontrol y se pregunte: "¿Seguro? ¡Pongámoslo a prueba!"

Hay 15 Comentarios

excelente artículo.
muchas gracias
sds

Cuando uno es feliz y vive tranquilo, muchas enfermedades se evaporan solas.

Bueno ASDF, me parece muy lógico que cuando los médicos estén de huelga haya menos muertes, al menos muertes oficiales, porque los médicos son quienes firman los certificados de defunción, y si están de huelga y no los firman, las funerarias no pueden enterrar a nadie........ Bastante lógico.

Cuando hablamos de empresas que tiene intereses económicos, las tendemos a describir como ajenas a los médicos clínicos y no nos olvidemos que sin esos clínicos "lideres de opinión" no podrían conseguir lo que logran: bajar las cifras de control de colesterol, de glucemia, de tension, de glicosilada, etc para conseguir más dianas para sus productos. Debemos hacer autocrítica y darnos cuenta hasta qué punto llegamos a colaborar en esa estrategia

Oscar, el artículo del que probablemente hayas oído hablar, si no me equivoco es http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1127364/. Sin embargo creo que es un artículo más periodístico que científico (es una encuesta a funerarias). En España el gran difusor de este artículo ha sido Juan Gérvas que además le gusta mucho salir en los medios y será por lo que lo has leído. En mi opinión es un tipo peligroso en el sentido de que está siempre en la frontera de la ciencia y la pseuciencia, unas veces más allá y otras más acá, otras veces se queda sólo con lo que le interesa y nunca saber a qué atenerte con él.

Un pequeño review más serio es http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0277953608005066, donde especulan que puede deberse a la reducción del número de cirugías hechas, y también comentan que los estudios no permiten extraer conclusiones a largo plazo porque las huelgas tenían una duración limitada y algunos estudios son en áreas reducidas. Concluyen que efectivamente existe esa caída, pero que la mortalidad no es un buen indicador. Como curiosidad, uno de los papers revisados en este artículo es en Barcelona http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1553-2712.2001.tb00210.x/abstract.

Oscar: ¿Podrías referenciarme el articulo que describes?

Yo lei que se hizo un estudio en zonas con huelgas de medicos y las tasas de mortalidad bajaban durante esas huelgas .

Si ha aumentado la esperanza de vida es mas por el agua potable , por la mayor higiene , confort , cultura del deporte etc .. que por la medicina .

Realmente es un tema que genera discusión debido al mal uso que se le da aveces a los medicamentos, muchas gracias por la información brindada! Esperemos ver mas de estos temas! Saludos

Bueno, es cierto que en algunos casos hay demasiada medicalización, pero cuando hablamos de medicalizar cosas como los nacimientos o la muerte, deberiamos perguntarnos si es mejor lo que hacemos ahora , consiguiendo unas tasas de muerte infantil y materna bajísimas, que hacerlo de forma "natural", en casa, con tasas de mortalidad eltísimas. Hemos de preguntarnos si es mejor morir en ccasa, de forma "natural", que hacerlo con medidas médicas que minimicen, o eliminen el dolor y el sufrimiento. Todo eso no es malo, es bueno.
Por otro lado, la tecnología nos hace descubrir a veces cosas que no sospechabamos. Eso no significa necesariamente que lo tengamos que tratar o investigar más, pero es algo que hemosd de considerar.

ramon: Y combinar demasiada poca medicina para unas cosas con demasiada medicina para otras es aún peor (y se da, desafortunadamente). Espero que tú y yo veamos algún día la aplicación de la MEB de forma sistemática en los servicios de salud.

Carla: Aún en plena época de recortes sanitarios, siguen existiendo muchas prácticas médicas que se realizan en exceso (aunque suene paradójico, lo primero no es obstáculo para lo segundo). Por ejemplo: las cesáreas. La OMS ya nos ha dado más de un toque de atención que no es posible que exista justificación médica para un porcentaje tan elevado de cesáreas.

Crisis: Te excedes en tus críticas llegando a la exageración. La absoluta mayoría de médicos son honestos y no cobran de las farmacéuticas por recetar. Por otro lado, si no tomas casi fármacos porque es un negocio, no sé qué haces teniendo un ordenador, una conexión a internet, o electricidad cuando son unos negocios de la leche.

Demasiada medicina es un problema, aunque probablemente no tan grande como demasiado poca medicina.... cuesta muchas vidas....http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/03/13/actualidad/1363191830_155705.html

En una época en la que se recortan los servicios sanitarios, en la que para realizar pruebas diagnósticas se necesitan semanas, sino meses, en la que las lista de espera para operaciones son kilométricas, este artículo parece reflejar la situación de la medicina en otro planeta.

Carla

La solución a este problema es bastante simple, aunque al mismo tiempo complicada, consiste en ejercer le medicina basada en la evidencia.

Hay un libro que trata de la invención de enfermedades, ahora no recuerdo título y autor. En él se relata la invención de un fármaco para la fobia social y como empiezan a plantearlo como tratamiento para la timidez. Como el porcentaje de población que se considera tímida es bastante amplio, diseñan una estrategia en prensa para hacer creer que la fobia social es cualquier caso de timidez. Bayer también celebró su aniversario comprando espacios de prensa y planteando poco menos que son ellos los inventores de la aspirina.
El libro también habla de la medicalización de la mujer: cuando es adolescente, cuando regla, cuando tiene la menopausia... Suculento negocio.
Yo no tomo casi ningún fármaco. La farmacia y la medicina me parecen gigantescos negocios para gente sin escrúpulos. Lo que se dice en este artículo de la presión que reciben los médicos para medicalizar y hacer más pruebas no es así. Pienso que los médicos encargan cerros de pruebas innecesarias para cubrirse las espaldas; también recetan excesivamente porque cobran de las farmaceúticas. Hoy por hoy, no confío en los médicos o antes que un médico prefiero un chamán.

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Sobre la autora

Esther Samper

"Shora" (Esther Samper) es médica y divulgadora científica especializada en temas de salud. Su principal objetivo: acercar la medicina a todos los públicos y en todas sus formas (avances médicos, consejos de salud, tratamientos, prevención...).

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