La novia de papá

04 abr 2011

Mi primer libro de sexo

Por: Paloma Bravo

La foto

Ayer tuve una intensa y angustiosa conversación con Eva (12) y Teresa (9) sobre sexo, así en general. Me pilló a mí sola en casa. Me pilló sin su padre. Pero las casualidades no existen, que ya lo dicen los psicólogos, sólo las "causalidades", y por eso las niñas aprovechan las ausencias de Pablo para hacer preguntas difíciles y obtener respuestas concretas. Muy monas ellas.

Y, como casi todo lo que pasa con las hijas de mi chico, me devuelve a mi infancia y a mis maravillosos padres.

Mis padres (que no son los modelos de esta ilustración) siempre han sido unos progres pragmáticos.

Mejor pecar de exceso de información, mejor aún si la información se puede consultar sin preguntar. Especialmente en temas de sexo.

Porque son pragmaticos y también tímidos, incluso vergonzosos.

 Por eso yo creo que este libro, "¿De dónde venimos?", lo debieron comprar y poner a la vista justo el día que se casaron, nueve meses antes de que naciera su primera hija.

Es un libro maravilloso, un libro que no caduca porque, afortunadamente, tampoco caduca el sexo. Y tiene la enorme ventaja de haber sido escrito por Peter Maley, un publicitario de los buenos. Eso quiere decir que el tío no se escaquea de ninguna pregunta y las encara todas con humor y valentía.

Yo lo leí mil veces entre los 5 y los 15 años, y otras mil desde entonces.

Porque es un libro delicioso: explica cómo y por qué nacen los niños sin licencias poéticas. No hay cigüeñas ni abejitas; hay sexo, amor, penes, espermas, vaginas y embarazos.

Mola.

Eso sí, un aviso importante: es para explicar el "origen", pero no para evitarlo. No sirve para adolescentes con necesidad de información precisa sobre las virtudes y riesgos del sexo, y el tema de los anticonceptivos hay que buscarlo en otro lado.

Incluyo una parte de su versión en youtube, para los nativos digitales que ya son padres. Incluyo también una de las mil encerronas sexuales que me ha tocado vivir con mis hijastras. Y ya iré incluyendo las que me quedan:

 

 

 


 

Tengo siete días para que vuelvan y toque zafarrancho. “¿Tanto?”, le pregunto a Pablo, “¿de verdad una palabra con zeta y cuatro sílabas para preparar el equipaje de un campamento?”.

 

- “Y más”.

 

Es cierto. Vuelven de pasar otra quincena con su madre y, como es la primera noche, cenamos fuera y celebramos el cumpleaños de Eva. Le damos su iPod, sin sorpresa, y Eva me mira retadora. “Algo más, ¿no, Sol?” Vale. Ahora ya sé que Teresa –a quien quise hacer cómplice- se lo ha soltado todo. La miro yo y se encoge de hombros: “Siempre nos pides que nos llevemos bien”. Claro, pobres hermanitas santas.

 

En fin… Eva tiene su móvil con cámara y da saltos, literalmente, a mi alrededor, gritando que le meta números de teléfono, que le enseñe a usarlo, que le cuente cómo van los mensajes, que… Me hace una pregunta, me da el móvil y me lo arranca de las manos sin que pueda programarlo. Eva ha cumplido su promesa; es absolutamente feliz.

 

Lo que se le ha olvidado es el plazo. A la mañana siguiente, cuando toca comprar gel, champú antipiojos, jabón de manos, colonia, etiquetas para la ropa, kit de costura y un interminable listado de objetos que Pablo, genéticamente, es incapaz de encontrar en el hipermercado, los nervios de Eva tienen un tono manifiestamente infeliz. Buen contrapunto al miedo de Teresa. “Sol, que yo no quiero ir, que no conozco a nadie”.

 

 

Pablo está trabajando. A mí, solidaria, o mera madre suplente, me ha tocado pedir el día libre. Lo sabía, sabía que toda palabra con “zeta” tiene su truco: Pablo se ha zafado y me ha dejado el zafarrancho. Y una aclaración: Marina no está ni se la espera en todo esto. Al fin y al cabo, el campamento lo paga Pablo y, por tanto, el campamento lo organiza Pablo. O la persona en quien él delegue. O sea, la pringada. O sea, yo.

 

“Es curioso”, pienso al llegar a casa, “el escaso desarrollo que han tenido las etiquetas para marcar la ropa desde que yo era pequeña”. Siguen existiendo dos únicos sistemas. Las que se planchan y, por lo tanto, se despegan; y las que hay que coser y, por lo tanto, se descosen. Se lo comento a Eva y a Teresa pero a ellas no les resulta igual de fascinante mi digresión.

 

- “Sol, que queda mogollón. Falta toda la ropa que no es de uniforme. Un pantalón corto, que no tengo; una camiseta, que no me gustan las que tengo; un bañador, que no quiero porque quiero un bikini…”

 

Son las seis de la tarde y ya no distingo sus voces ni sus peticiones. Hasta que Eva me pide condones.

 

- “¿¡Condones!?”

 

Recordatorio: Eva acaba de cumplir los 12 años.

 

- “Sí, me ha dicho mi madre que es lo mejor, que es lo que usa ella, pero me tienes que enseñar a ponérmelos”.

 

Alucino. Pero antes de desmayarme, respiro hondo y repaso la conversación hasta que descubro un hueco.

 

-      “¿Cómo que ponértelos? ¿Ponértelos a ti?”

 

-      “Sol, pareces tonta. Que tú también tienes. Por si me viene la regla en el campamento, que ya tengo doce y nunca se sabe”.

 

-      “¿Pero qué es lo que me has pedido?”

 

-      “Condones”.

 

-      “¿No serán tampones?”

 

-      “Sí, eso”.

 

Joder. Es que no es lo mismo. Y, con un poquillo más de tranquilidad nos metemos las tres en mi cuarto de baño y las dejo abrir e investigar Tampax de distintos grosores.

 

A partir de ahí, clase práctica. A puerta cerrada

 

Luego, y por si acaso, hago que las dos busquen la palabra “condón” en el diccionario. Pero la RAE es pudorosa y confusa: “Preservativo. Funda elástica”, grita Teresa triunfante.

 

- “¿Funda de qué, Sol?”

 

- “Buscad preservativo, que es donde os manda”.

 

Y Teresa lo lee muy solemne: “Que tiene virtud o eficacia de preservar. Funda fina y elástica para cubrir el pene durante el coito, a fin de evitar la fecundación o el posible contagio de enfermedades”.

 

En realidad, Teresa no ha entendido nada. Eva sí: “¡Tere…! ¡Que le he pedido una cosa para follar!”

 

Y se parten. Y nos partimos. Cosas de chicas. Con dos cojones.

 

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Hay 26 Comentarios

os que puta

Ayer a mi hija con 11 años le vino la regla por primera vez y por la noche compartimos confidencias. Me quedé literalmente "ojiplatica", cuando me contó que una niña de su clase le dijo que no podía dar besos a los chicos teniendo la regla porque se podía quedar embarazada........... pero ¿es que a esos padres no les han dicho que tener información es bueno?, ¿que el sexo es maravilloso y tiene que ser un tema más en la familia?. No me podía creer que en el año que estamos una mujercita, ésta tiene ya 12 años, diga que un beso puede provocar un embarazo...... menos mal que mi hija desde hace mucho tiempo habla conmigo de cualquier tema. Por favor, aprendamos a charlar con nuestros hijos para que estén preparados y haya la relación se base en la confianza.

Pero esto de la educacion sexual no es solo dentro de la familia, el lugar y la cultura donde vives tambien influye....
Yo que como aquel que dice me tope un dia a los 13 años con la menstruacion me dieron una compresa y ya esta, y el resto lo tuve que aprender en la biblioteca con la enciclopedia, pense que a mis hijos los tenia que educar en el tema yo misma, que para eso era progre y no queria que mis hijos tuvieran que buscar en una enciclopedia lo que mis padres no me contaron....
Pues bueno de pequeñitos conversaciones y libros adecuados a su edad.... y cuando llegan adolescentes mas libros y conversaciones mas adecuadas para su edad y ... resulta que mi hijo de 14 años tuvo algunas dudas y para hablar de ello tuvimos una conversacion en la que el miraba a una pared y yo a otra para que no le diera verguenza.... Y mi hija ha escondido los libros en el fondo del armario que no sea que sus amigas vengan a casa y lo vean.... porque aqui donde vivo (Canada) no es cool hablar con los padres de estas cosas!!!!?????

Si tu hijastra con 12 años confunde los tampones con los condones, estás de suerte, ¡es una santa!

Y ¿cómo se las apañan todos los hombres para escaquearse de esas engorrosas tareas? Como te descuides, te veo yendo a las tutorías en el colegio. ¡No te dejes!

Un abrazo.

Ese libro también lo tenía yo de pequeña y está en casa de mi madre esperando que que mi hermana o yo tengamos hijos/as que puedan heredarlo.
Ahora tengo 32 años y aún me encanta ese libro!

Hace ya casi treinta años que en la escuela de EGB (así se llamaba entonces) en la que fui director hemos difundido los vídeos (están en internet) de ambos libros. Siempre gustaron a los niños y son muy,muy educativos. Los recomiendo a padres y educadores

Por fin una madrastra sin verrugas que no encierra a Lasniñas en torres ni prohibe ir a bailes!! Aleluya! Reconforta saber que existis y que sois legión...que nunca se sabe. Enhorabuena por el blog!

Mi padre llegó una tarde a casa con este libro y otro parecido y nos los explicó de un tirón a mi hermano (que tenía 9 años) y a mí (que tenía 5), y lo entendimos a la primera. Luego nos advirtió que no lo explicáramos a otros niños, porque a lo mejor a sus padres no les parecía bien. Obedecí y nunca lo expliqué detalladamente a ningún otro niño, pero no pude contenerme de preguntarle a una amiga: ¿Sabes de dónde vienen los niños? Ésta me respondió: Te tomas un jarabe y luego te salen por la barriga. Y yo le dije: Pues pregúntale a tu madre, porque no es así. Al cabo de unos días volvió diciéndome que "mi madre ha dicho que te tomas un jarabe y que no hagas más preguntas estúpidas". No le dije nada más al respecto, pero sentí cierta pena por ella, y una gran satisfacción de saber que mis padres me habían contado la verdad.

Conozco ese libro, lo tengo en casa. Curiosamente, nada más nacer mi hijo hice acopio de literatura para la posteridad. No sé exactamente lo que me pasa con esta obra, ya que la idea es buena, pero le falta gracia. Quieren hacerse los simpáticos todo el tiempo y parece muy forzado. Además tiene demasiada letra y mezcla frases de un infantilismo recalcitrante con otras con ínfulas científicas e incluso algún tecnicismo. Es una miscelánea que al final no sabes muy bien a quién va dirigida. Bueno, sí, a padres nostálgicos que no quieren olvidar que tuvieron 10 años. No lo recomiendo a gente exigente y fina, sí a los que tragan con todo.

No conocía el libro pero me lo reservo para estar preparada para cuando mis hijos empiecen a preguntar o simplemente preguntarse.

No conocía el libro pero me lo reservo para estar preparada para cuando mis hijos empiecen a preguntar o simplemente preguntarse.

No conocía el libro pero me lo reservo para estar preparada para cuando mis hijos empiecen a preguntar o simplemente preguntarse.

No conocía el libro pero me lo reservo para estar preparada para cuando mis hijos empiecen a preguntar o simplemente preguntarse.

No conocía el libro pero me lo reservo para estar preparada para cuando mis hijos empiecen a preguntar o simplemente preguntarse.

Hola el segundo libro se llama "que me esta pasando" es sobre los cambios en la adolescencia.

Yo también tuve ese libro. Y ahora son mis hijas las que de vez en cuando quieren que lo lea a la hora de la cena (es nuestra hora de charlar sobre lo divino y lo humano). Con un poco de suerte creo que aguantará para que lo lean mis nietos.

Es difícil hablar a los hijos de sexo si, pero es cierto que ayudan mucho los libros y los vídeos, ahora si, yo creo que esto debe ser un apoyo no la únifa explicación, nada como una buena conversación con los hijos...

Ese libro también estaba en mi casa, a mi me encantaba, era de mi hermana mayor y luego fue mio, hace ya un tiempo se lo llevó para mi sobrino, en algún momento se lo quitaraé yo para los mios. El libro es estupendo, mis padres también han sido muy progres, así que además si que nos explicaron el tema, pero con el libro, como que es más visual.

Ese libro lo tienen mis padres y ha pasado por los tres hermanos y está empezando a pasar por el primer nieto q cumple 11 años esta semana, pero no quiere ni abrirlo, mira q es pudoroso!!! Mis padres a un primer vistazo son conservadores, pero tienen ese libro q nos enseñaron bien pequeños a todos, nos han hablado de sexo, de drogas y de peligros varios exponiendonos las consecuencias y sin amenazas; tiene una hija separada q soy yo, y me han apoyado a muerte, por eso óle por el librito q me ha llevado a la inocente adolescencia y me ha sacado una sonrisa en estos momentos de dudas y penas y óle por mis padres, un pequeño homenaje para ellos.

Si llevara sombrero me lo estaría quitando en muestra de aprecio a lo que me gusta como escribes. Pero claro, también se me habría caído de la risa(la capacidad de acumular información de los niños me fascina y también me hace reir, si sólo la mitad de los adultos fueran tan espabilados como los niños...)

Pues eso, que tenga usted una buena semana :)

Qué bueno, a mi de pequeña me pusieron ese vídeo!! No sé por dónde andara...

Qué bueno, a mi de pequeña me pusieron ese vídeo!! No sé por dónde andara...

De dónde venimos también fue el mío. Creo que este libro ha pasado por todas las generaciones ^^

creo recordar que en mi casa había uno que se llamaba "no fue la cigüeña" o algo así. También recuerdo que me lo leía sola, por lo que imagino que mis padres también decidieron que era mejor comprar el libro y dejarlo a la vista que no andar dando explicaciones a los hijos.


Sobre la confusión entre tampón y condón, muy buena, falta ver si el lapsus lo sufrió Eva o su madre para poner a Sol en un aprieto jejeje

Fabuloso post, fabuloso capítulo señorita Escarlata. "A Dios pongo por testigo que no volveré a poner SEXO en el título de un post".

Bien hecho, porque... ¡Vale la pena! ¡Qué recuerdos!
Si no me equivoco, había un segundo libro cuyo título no recuerdo. A mí me los regaló un tío mío y me encantaron, de hecho, creo que es de los pocos libros que conservo de aquella época. Sí, ese, Colmillo Blanco y el Duende a Rayas.

Feliz lunes

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Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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