Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

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19 jun 2011

Los gritos del silencio

Por: Paloma Bravo

Medium_el grito de los simpsons
(Para quien no los reconozca, Homer está gritando con Edvard Munch).


Este post de domingo, casi de puntillas, es para la gente que grita y que ladra. También para los que no escuchan. Y para los que no respetan. Y para ... (y, aquí, que el que quiera rellene su propia línea de puntos).

Este post es para todos los que no entienden que el 15-M ha sido y es un movimiento pacífico, tolerante y constructivo.

Este post es porque #soy15M y #soy19J.

 

P.D.: "Los gritos del silencio" es el título que se dio en España a "The Killing Fields". Gran peli.

 

 


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18 jun 2011

Estaciones

Por: Paloma Bravo

Estaciones2

(La foto es de aquí).

 

No tengo término medio: de las botas a las chanclas. Quiero decir que en cuanto hace calor, a mí lo que me pide el cuerpo es tumbarme en la playa o en la hierba, con mi chico y un zumo de piña. Por eso me he estado arrastrando toda la primavera, intentando fingir que mi cabeza está aún en el despacho. Pero no: ni está ni se la espera. Y hoy, que es sábado, la he buscado en casa y tampoco la encuentro.


Soy mucho mejor en septiembre. Me pongo el primer jersey y, como cuando era pequeña, me juro que este curso será diferente, que me convertiré en mi mejor versión, que no tocaré las pelotas a nadie, que seré prudente, que... Que nada. Aunque en cuanto empieza el cole, ya me he peleado con el mundo.

Quizá debería plantarme este verano, quedarme en mi novio, en mi mundo, en mi isla, y no volver; que las estaciones pasen sin mí.

 


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17 jun 2011

Preferiría no hacerlo

Por: Paloma Bravo

Moby-Dick

(Arriba, la gran ballena blanca. Porque el título del post es una frase de "Bartleby, el escribiente", una obra básica de Melville a quien todos conocemos más y mejor por "Moby Dick").

 

Sé que estoy muy pesada con el tema. Ya he colado otras dos entradas del blog con el cuento (primera y segunda), y creo que a estas alturas me toca ser sincera y rematar, que el tema cansa y el gurú me presiona: ¿voy o no voy a escribir este verano un consultorio de sexo?.

La verdad es que, como Bartleby, "preferiría no hacerlo".

Teniendo el no de todo mi entorno (novio, padres, hijastras, amigos...), teniendo mi propio no, me faltaba una última consulta: mi editor.

Mi editor es un tipo discreto, tranquilo y maravilloso. Un hombre que nunca se altera y piensa mucho las respuestas. Sin embargo, en este caso ha sido rápido y contundente: "que no, que no y que no, que te encasilla, Sol, que tú tienes más talento que todo eso, que tú eres una buena escritora aunque te las des de frívola, que puedes llegar a ser grande, que... Mira, no me hagas citar ejemplos... Y eso por no hablar de que me tienes que entregar un libro en otoño..."

Cierto. Le tengo que entregar un libro en otoño. Un libro que no es sobre sexo, por cierto.

El recuento de votos es radical: frente al gurú y algunos lectores sádicos, en mi casa y en mi mundo todo son "noes". Quiero decir que gana el "no" por goleada y, aún así, no me siento capaz de negarle nada al gurú (nada es nada, y quizá me sirva como atenuante el "terror reverencial" que creo que estudié en su momento y que ya no encuentro en una revisión superficial del Código Penal).

Es en este momento cuando me toca recurrir a la táctica de mi amigo M2 (conocido en este blog por su "buena educación"). Cuando a M2 le hacen una oferta laboral que no le convence (y esto pasaba más hace años, claro, en los buenos tiempos), empieza a exigir condiciones improbables, imposibles y/o directamente extravagantes. "Por ejemplo, que me dejen llevar al perro al trabajo o que me garanticen un cambio de ordenador cada seis meses, que la ventana de mi despacho tenga luz exterior y sin vistas de asfalto... Pijadas de todo tipo. Si me lo firman, es que está de Dios que acepte, Sol, y yo me resigno como un niño bueno...", y sonríe a su manera, que no es la del gurú pero también es perversa.

Bien entrenada por M2, empiezo con mis exigencias, gurú:

1. Quiero un espacio diario en la portada. Aún en perjuicio de esos maravillosos blogs de los redactores de EL PAÍS que me han arrinconado. Pero no digo para el consultorio de sexo, digo para el blog de "La novia" o cualquier otro blog que tenga a bien escribir sin tus sabias presiones.

2. Quiero que me garantices una columna semanal en el periódico (soy una romántica y me gusta el papel, qué le vamos a hacer).

3. Quiero que consigas que libre uno o dos días por semana para poder hacerte el consultorio en horario laboral, y no de madrugada como este pobre blog. Y que me lo mantegas después del verano, claro, ya sin consultorio y sólo porque sí.

4. Quiero que me pagues y/o me invites a unas vacaciones en Menorca (tres días en la playa por cada quince de consultorio puede ser una buena proporción).

5. Quiero que me pongas una bici de empresa.

6. Quiero que me dejes ponerme un seudónimo y que finjamos que el consultorio de sexo lo escribe otra (alguien, a ser posible, que me caiga mal o, mejor, nos caiga mal a los dos).

7. Quiero que me quieras de verdad.

8. Quiero que me instales un ordenador desde el que trabajar con dignidad.

9. Quiero que me obligues a hacer más viajes de trabajo (o que lo parezcan) con la excusa de buscar documentación.

10. Quiero que me ayudes a vivir sin jefes, sin gurús y sin tonterías.

11. Quiero que me garantices una hora diaria de yoga.

12. Quiero que me sigas queriendo.

Pon tu nombre (y el de tu notario, que no me fío de ti ni un poquito) al pie de este post impreso, y empezamos.

 

 

Y, como os podéis imaginar, el gurú ni quiere ni puede firmarme este listado delirante. De la misma manera que yo ni quiero ni puedo hacer un consultorio de sexo. Pero habría tenido su punto. A los que estábais a favor, os diría que os olvidéis de teorías y consultas y os dediquéis a la práctica. A los que estábais en contra, exactamente lo mismo. Y al gurú... la próxima conversación en privado.

 


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16 jun 2011

Amores básicos

Por: Paloma Bravo

Abuelo-y-su-nieta

(La foto es de aquí).

 

Debe haber sido la luna. Porque las historias vuestras que acaban llegando al blog han sido casi siempre de abandonos, desengaños, infidelidades y demás, pero hoy no: hoy son dos historias en una y las dos de amor del bueno, del que no acaba bien porque sigue maravillosamente. 

Bueno, luna o no luna, aquí va la historia de Mayte.

Mayte me habla de amor y yo me identifico porque empieza hablando de su primer amor, el básico, y coincide con el mío: para ella, su abuelo; para mí, mi abuela. Yo no estoy preparada para compartirla, porque mi abuela fue todo y más. Mayte, sin embargo, es más generosa:

Mi abuelo materno falleció hace ahora un año. Él fue quien me enseñó a dibujar y a disfrutar de la lectura y de la vida.

Su mujer, mi abuela, tiene alzheimer desde hace cuatro años y él pasó los tres primeros sin apartarse de su lado, igual que había estado con ella los cincuenta años anteriores. En enero de 2010 entraron en una residencia preciosa y él andaba ilusionado: por fin podrían estar juntos con la tranquilidad de saber que ella iba a estar perfectamente atendida. Además, hizo varios amigos y salía a pasear cada día.

Pero esta felicidad poco exigente no le duró: a los tres meses de entrar, salió al hospital y ya no volvió. Y aún así yo creo que tuvo suerte, que tuvimos suerte: yo era su nieta favorita y justo conocí a mi novia medio año antes de que él muriera. Ella es médico y mi abuelo la adoraba.

No hizo falta una explicación, ningún tipo de 'outing': mi abuelo sabía querer y sabía quererme. Por eso quiso a mi chica. El otro día soñé con él y pude contarle que Sandra y yo somos muy felices juntas, que nos vamos a casar. Mi abuelo sonreía en el sueño como en la vida real.

Empecé diciendo que me enseñó a dibujar; ahora sé que también me enseñó a querer, a quererme, a ser feliz.

 

P.D.: a Maite le mando la novela, claro.

 

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15 jun 2011

Autoengaño

Por: Paloma Bravo

Elefantes-1

(La ilustración la he encontrado aquí).

Rebeca, a cambio de una novela, me pide que hablemos de lo que parece amor y no lo es. O, mejor dicho, Rebeca quiere hablar directamente del autoengaño, del provocado por el amor, del provocado por el desamor y del provocado porque sí.

Dice que está harta, que no puede más, de ver cómo sus amigos (amigos y amigas) se cuentan mil batallas para justificar que una historia no da más de sí.

 
¿Qué nos pasa? ¿Por qué nos cuesta tanto encajar nuestros fracasos amorosos? ¿Por qué tenemos que adornar, justificar, y excusar una realidad que nos molesta? ¿Por qué nuestro entorno nos tolera todo ese engaño y no nos dice la verdad: se-ha-a-ca-ba-do?

Que sí, que ha sido muy bonito, has conocido a alguien, habéis compartido tiempo, cañas, cariño, cama, cines, llamadas y, sin más, la historia se ralentiza. "Hoy no puedo", "Yo te llamo" y, por fin, en el mejor de los casos, directamente un "Esto no es lo que quiero", "No eres tú, soy yo", "Quiero intentarlo con mi ex"...

 Y entre el abandonado y su equipo de apoyo, empiezan las especulaciones: "no sabe lo que quiere", "ya te echará de menos", "Está pasando una mala racha en el trabajo", No te merecía"...

Que no, hombre, que no: que la historia no da para más y punto. Que no te ha engañado, porque sí que le apeteció conocerte, pero ya no quiere más.

Lo que quiero es usar tu blog, por favor, para decir a los hombres y mujeres que andan por ahí como almas en pena, que la vida es así: si no os ha vuelto a llamar, si os ha dejado, si os está dando largas para quedar... Es porque no le gustáis lo suficiente.

Y a otra cosa, joder.

 

Los comentarios, please, a Rebeca, que yo sólo le he prestado el altavoz. Claro que, si tengo que opinar, creo que lleva bastante razón.

 

 

 

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14 jun 2011

To sex or not to sex

Por: Paloma Bravo

Hamlet48


(Más allá de la clásica duda de Hamlet, por favor no dejéis de ver una de las mejores y más divertidas pelis de la historia: "To be or not to be", de Ernst Lubitsch).

 

Este post es la continuación de este otro. Aún no he sido capaz de llegar a una respuesta para el gurú, y no será porque no lo haya pensado y no lo haya consultado. Y que conste que lo que me decís vosotros me parece un poquillo egoísta, la verdad, "Ah, qué divertido, un consultorio de sexo, y mantienes 'La novia'..." (digo los que me leéis por gusto y no por masoquismo, como algunos de los comentaristas que aparecen de vez en cuando).

Si todavía estuviera José trabajando conmigo, haría un power point espectacular con los 'pros y cons' del consultorio de sexo (así llaman los "cursis del marketing" a las 'ventajas y desventajas' de toda la vida, y lo de "los cursis del marketing" no es un grupo de rock sino una triste realidad que me pilla demasiado cerca), pero José me ha abandonado porque no le gusta tener una jefa que sabe menos que él. Normal.

En cualquier caso, y por ir centrándome, si yo escribo sobre sexo me arriesgo a...

  • Que en el trabajo unos me miren siempre a los pies, avergonzados porque creen poder imaginarme en otro ámbito, y otros, directamente, me señalen con la mirada un cuarto de baño, para un "quickie" facilito. Porque yo curro en un sitio donde el 95% de los que me superan en rango son tíos. Y son muchos (o sea, que habría de todo, incluso comprensión, empatía y apoyo, para que no se diga).
  • Que en mi casa mi padre pierda la poca esperanza que le quedaba conmigo. Mi padre siempre creyó en mi talento literario. Por eso le repatea que yo ande escribiendo frivolidades que sabe que, en otras circunstancias, ni siquiera leería. Papá, asúmelo, no doy para más.
  • Que mi novio me retire la palabra y bloquee mi blog a todos sus amigos. Ya lo hemos hablado. "Sol, ¿vas a contar tu pasado o tu futuro? Sólo por saberlo...". "Nada propio, sólo lo que me cuenten otros...". "Sí, claro, como si no nos conociéramos, si tú eres capaz de perderme por un buen post...".
  • Que mis amigos se aparten de mí como si fuera una apestada. Algunos ya me acusan de ser una parásita y de chupar vidas ajenas, pero, vamos, que lo de las camas ajenas les va a parecer demasiado.

Y yo, con tan poca experiencia (menos de la que quisiera, más de la que algunos me presumen), me veo leyendo sin parar a Philip Roth en busca de inspiración de calidad.

Y en éstas ando cuando vuelve a mi despacho el gurú, un poco menos sonriente que la otra vez, un poco más él...

- Sol, bonita, hay bofetadas por publicar en EL PAÍS y tú te lo estás pensando desde el viernes...

- Joder, es que no es fácil.

- Facilísimo: sí o no. Y si es un 'no' ya sabes a lo que te arriesgas.

- ¿A qué?

- A perder tu espacio...

- ¿Qué espacio? Si nunca me ponéis en la home.

- Cierto. Tenemos otros compromisos.

- Ni por variar.

- Tenemos otros compromisos, te digo...

- ¿Entonces qué espacio pierdo? ¿Me vas a quitar un blog que te sale gratis y funciona bien?

- No, ya sabes que no. Soy gurú, pero no gilipollas.

- ¿Entonces...?

- Dejaré de ser tu gurú.

Se va y yo me quedo pensando otra vez... Cada vez tengo más claro lo que pierdo, pero no consigo ver lo que gano.

Continuará...

 

P.D.: este post es para José. Te echaremos de menos.

 


 

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13 jun 2011

Cuestión de estilo

Por: Paloma Bravo

MinistrasVogue2

 

(En verano de 2004, las primeras ocho ministras de ZP posaron para Vogue, muy guapas, muy cool, muy femeninas... Las pusieron a caer de un burro).

 

El otro día tuve una larguísima entrevista de trabajo (he dicho ya que no, así que no os preocupéis por la reacción de mi jefe; bastante tiene él con enterarse ahora de que aún no me voy).

Buscaban justo a alguien como yo. No lo digo por ponerme flores, sino porque me lo contaron ellos en las tres primeras fases de la selección: con mi edad, mis estudios, mi experiencia y, probablemente, hasta mi carácter.

Era un trabajo bonito, además. Aunque -y esto no se lo dije- no me gustaba tanto como el que tengo. Así que fui pasando todos los filtros: head hunter, recursos humanos local, recursos humanos internacional, director general y...

Y el Presidente tira porque le toca. Que me quiere conocer.

- Vale.

Y me ponen un billete de avión, y un coche de cristales tintados en el aeropuerto, y un despacho del tamaño de un campo de fútbol, y... Y me presentan a un tipo que fuma porque es su empresa y que me echa el humo a la cara. Es un presidente con ganas de ser guay: un presidente joven, alternativo, en tejanos.

¿Y yo?

Pues yo, la verdad, pienso mejor en pantalones, porque las medias siempre me han dado claustrofobia. Y un poco mejor también en vaqueros, porque tengo la misma torpeza de los ocho años y rompo y mancho todo tejido delicado que se ponga a mi alcance. Y, la verdad, igual por eso me dedico a la publicidad, porque nadie mira demasiado lo que llevas puesto salvo que te vistas precisamente para ser mirado.

El caso es que la head hunter lo contaba muerta de risa: el presidente alternativo tuvo una gran bronca con los ingleses por mi culpa. A ellos no les molestaban mis pantalones; a él sí.

- ¿Pero la habéis visto?

- Monísima, con una chaqueta estilosa, sus vaqueros y sus botas. Sí. Pero, sobre todo, la hemos escuchado: es una tía que vale.

- Pero iba en vaqueros...

Esa es la conversación que me reproduce la head hunter cuando le digo que no, que no quiero el puesto. Que el tipo me pareció un soberbio, un cantamañanas. "Pero si no les gusta ni a sus socios. Dales tiempo que se desharán de él. Ellos te quieren a toda costa..". Ya, pero es que no tengo ganas, no tengo tiempo ni espacio mental, no me da la vida para pensar en cómo vestirme, ya sea para tranquilizar a un imbécil, ya sea para provocarlo.

Que se compre una ministra, que se compre el Vogue.

 

P.D.: perdón por la calidad de la foto. No la he encontrado mejor.

 


 

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12 jun 2011

La primera vez

Por: Paloma Bravo

 

Bradybunch1

(En la foto, "La tribu de los Brady").

Mi expatriado favorito le ha puesto un título engañoso a este post. Aquí estaréis todos, como buitres, pensando que vamos a hablar otra vez de sexo (no me extraña, vaya semanita...), y no: vamos a hablar de una primera vez más estresante.

¿Cómo y cuándo conocer a los hijos de tu pareja?

Glups. ¿Se puede no conocerlos?

Pues no, no se puede.

Y si uno hace caso a mi expatriado, es todo fácil (ya os digo yo que no). Primero me lía con los números, que si él tenía dos hijos, que si su chica otros tres, que si ahora son cinco niños, que si son siete en total, que si... Casi mejor le dejo a él:


Decidimos que lo mejor era encontrarnos 'casualmente' en la hamburguesería de la bolera. Como si nada, llevé nuestras bandejas a la mesa donde ellos estaban comiendo, saludé, acerqué tres sillas más y nos sentamos para que, en apenas cinco minutos, mis pequeños adoptaran a mi novia.

Los suyo, más grandes, hablaron algo menos. Pero sé que al llegar a casa el mayor preguntó "¿Mama, saldremos otro día con ellos?"

- ¿Por qué?

- Porque me gusta, sabe cosas y tú te ríes mucho con él mamá. ¿Por qué no le pides que sea tu novio? ¿Está soltero?

- Sí.

- Pues díselo.

 ¿Cómo lo hicieron otros, Sol? Lo puedes preguntar en el blog, que tengo curiosidad...

 

Yo cuento mi primera vez en "La novia de papa", pero he de admitir que no he tenido una, sino mil primeras veces: como en el día de la marmota, Eva y Tere me devuelven cuando les da la gana a la casilla de salida. Aunque a estas alturas, creo que ya sólo lo hacen por chincharme, y que me chinchan porque me quieren.

 

P.D.: y a mi expatriado, le mandaré la novela. Él la ha leído, pero quiere regalársela a su chica.


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11 jun 2011

Mis egoísmos

Por: Paloma Bravo

Gintonic1
La revolución bien entendida, empieza por uno mismo.

Así que como nadie nos devuelve la sociedad, yo he decidido ser egoísta y revolucionar mi mundo: esta noche vienen mis amigos a casa. A acampar. Y no les voy a dejar irse.

Como siempre, Manolo pondrá buen rollo y Marta le añadirá paz; Koldo, Mario, Zoe y María se beberán las Alhambras; Charlie, Laura y Mon sonreirán desde una bondad inalcanzable; Pedro y Carlinhos se ocuparán de la música mientras ilustran el desorden... Y alguno más que no quiere ser citado, y alguno menos que me debe una cena en Kabuki por su ausencia... No están todos, pero son suficientes: una gozada.

Os dejo que tengo que comprar cervezas, ganchitos y servilletas de Pocoyó, que somos como niños.

 

 

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10 jun 2011

El gran gurú (del sexo)

Por: Paloma Bravo

Schwartzman

(En la foto, Jason Schwartzman disfrazado de gurú en un anuncio de la app para iPad de The New Yorker).

 

Perdonad este post titubeante. Aún estoy temblando.

El gran gurú de esta web, un tipo que ya ha salido en el blog (a veces con su consentimiento y su sentido del humor, otras tentando a la suerte y a su ira) acaba de dignarse a visitarme. Es la primera vez. Es nuestra primera vez.

Emocionante, intensa, apasionada.

Este gurú es un tipo brillante y justiciero; o sea, un borde de cojones, pero a mí me cae bien y creo que yo también a él. Hablamos del mismo tipo que a finales de 2010 sentenció: "Siéntete afortunada de tener este blog. Escribe cada día. Sométete a nuestras putadas y nuestros desprecios. Aguanta el no cobrar".

- ¿Por qué?- le pregunté yo entonces.

- Porque yo soy gurú y tú no.

Y ahí quedó la cosa: él como gurú, yo humillada y esclavizada; sometida a sus sabios designios, y a sus inspirados caprichos.

Desde entonces, y como una pringada, he escrito cada día y he aguantado de todo: en casa, en el trabajo, en las cenas de amigos y, por supuesto, en los comentarios del blog. Pero los deseos de un gurú son sagrados, y él quería ponerme a prueba.

Creo que la he superado. Si no, no me explico que hoy haya subido a mi humilde despacho, deshecho en sonrisas, intentando endulzar una proposición claramente deshonesta.

- Sooool- (imaginaos una voz suave e insinuante, la voz de un malo inteligente)- he pensado que..

Y aquí yo he caído hipnotizada y no os puedo reproducir literalmente su discurso. Sólo he conseguido reaccionar media hora después de que desapareciera porque...

Porque va el tío y me dice que quiere que dedique el verano a escribir un consultorio de sexo. También sin cobrar, claro. También todos los días, obvio. También porque a él le da la gana, faltaría más.

Le he llamado después para, lejos del efecto magnético de su presencia, aclarar algunos puntos básicos:

- ¿Y yo qué demonios sé de sexo?- le he preguntado perpleja.

- A ver, guapa- y ya me he relajado porque este tono displicente le pega más y lo tengo controlado- tú follas, ¿no? Pues además de follar, que lo hacemos muchos, tú escribes sin cortarte y eso no lo hace casi nadie. El sexo es tuyo si lo quieres.

- Joder, gurú, qué argumentos...

- Mira, rica, tú quieres vender novelas, yo quiero conseguir usuarios. Así son las cosas.

Os ahorro el resto de la conversación y me quedo con mis pensamientos. Tengo que reflexionar un poco antes de tomar una decisión tan dramática.

Continuará...

 

P.D.: a los que habéis insinuado que esta semanita "erótico-festiva" sólo demuestra lo de "dime de qué presumes y te diré de qué careces", os contesto que sí, que toda la razón, pero también os recuerdo mi frase favorita de El Quijote: "ladran, Sancho, luego cabalgamos". (Por cierto, mirad los comentarios: me dicen que la frase no es de El Quijote. Da igual; es buena).

 

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El País

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