Sobre la autora

Paloma Bravo
Soy madrastra, periodista y autora de “La novia de papá” (Plaza&Janés). Este blog no lo escribo yo, lo escribe Sol Beramendi, la protagonista de mi novela. O sea, que es ficción y, por lo tanto, absolutamente real.

Paloma Bravo

SOBRE EL BLOG

Según la RAE, madrastra es una “cosa que incomoda o daña”. ¡Y una mierda! “Tía buena (buena en todos los sentidos), lista e inmejorable” es lo que debería decir. ¿O no? El caso es que me ofrecieron crear una plataforma de “madrastras sin fronteras”, pero mis bestias me necesitan en casa, así que nos hemos quedado en un blog. Para hablar de vuestras familias y otros animales.

TWITTER

25 abr 2013

Stand by

Por: Paloma Bravo

El 1 de diciembre de 2010 empecé este blog a lo burro: contándolo todo, contando de todo. Madrastras y madres, novios y padres, hijos propios y ajenos, amor y cuernos, desamor y sexo, amigos, amigos y amigos. Empecé escribiendo todos los días, luego menos, después más y, por fin, muchísimo menos.

¿Por qué?

Porque tenía mucho trabajo del que me da de comer, y mucha vida de la que me da felicidad. Porque, en mis horas de insomnio, necesitaba inventar otras cosas y otras vidas, inventarme un mundo que sí se pudiera cambiar. 

El caso es que, ahora, que ya no está aquí el gurú con el que hice el blog ("para" el que hice el blog), que sale ya "La piel de Mica", que -cuando debería estar durmiendo- escribo otras novelas, un ensayo y un libro de cuentos; ahora que "La novia de papá" va a ser una película y una obra de teatro; ahora que ya no quiero ser la madrastra oficial del reino, necesito dejar el blog, este blog, durante un tiempo.

Lo dejo en stand by.

No sé cuánto, no sé cómo, pero no me voy: para el que quiera, estaré en twitter (sin certezas, lo siento, no me quedan) y en mi web (que incluye un blog sin autocensura ni etiquetas). En mis novelas. En facebook. Y, por supuesto, en la piel, en "La piel de Mica".

Ha sido un placer, y, sobre todo, ha sido un lujo.

Gracias.

Os dejo con "Stand by" de Extremoduro, un grupo que a mí me ayuda a gritar en voz baja, y a seguir resistiendo. 

 

 

P.D.: "La piel de Mica" se presenta el 9 de mayo, Espíritu Santo, 23, Madrid, a las 20:00. Estáis todos invitados.

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

11 abr 2013

El llorar se va a acabar

Por: Paloma Bravo

Claveles

Supongo que estábamos muy borrachos, porque nos hizo llorar de risa una frase idiota que se nos ocurrió de repente.

El llorar se va a acabar!", gritaba yo, y S. se lo ponía como estado de whatsapp, y los demás nos miraban intentando compartir las carcajadas, los hipidos y las lágrimas de felicidad que nos habían invadido así, tonta, estrepitosa y deliciosamente.

Porque había llegado la primavera, porque estábamos en una casa llena de amor, porque había drogas legales e ilegales (¡hasta libros teníamos!), porque estábamos juntos, porque no habían podido con nosotros los malos y, desde luego, nunca podrían los tontos...

Es verdad que habíamos llegado a la cena sin risas y sin ganas; es verdad que al irnos nos llevamos una resaca descomunal; es verdad que, como dice mi Pedro favorito, las vacaciones duran ahora sólo unos segundos: "en cuanto uno vuelve, se siente ya como todos, tenso, cansado, deprimido, cabreado".

"Desesperanzado", le matizo. "Pero estoy segura de que después del estupor, el miedo y la rabia vienen la acción y la construcción; que ya estamos".

Así estamos: reconstruyendo, reconstruyéndonos.

Así estábamos en casa de una pareja que demuestra que el amor no sólo es posible, sino que es bueno. Así salimos, muy perjudicados, para volver a esta revolución que es la nuestra y que no espera.

Tenemos amor, tenemos amigos, tenemos risas, tenemos razón.

Tenemos resaca.

Tenemos, también, toda la primavera.

 

P.D.: este post es para el grupo del 12 de septiembre. Ellos saben quienes son, y, si no se acuerdan, S. les saca la agenda. Y, ya puestos, también para los del 6 de abril, siempre y cuando vengan a conocer a Mica el 9 de mayo.


 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

21 mar 2013

Acción y poesía

Por: Paloma Bravo

Accion poetica

(La imagen es de este tumblr de acción poética).

Cuando de pequeño juegas a hacer rimas no llegas a saber que un día lo importante no será el encaje sonoro (esa simpleza: encaje con engranaje, paraíso con piso, soy tonto y así me lo monto). No.

Lo importante, un día, hoy, ayer, mañana, pasado, será la belleza, la belleza del fondo y la forma, la belleza del significado y el significado de la belleza.

Lo importante será, ya es, siempre ha sido, el crear, el hacer y el construir.

Por eso existe la acción poética. Por eso existe la acción.

- ¿Y tú qué haces?

- Yo hago versos.

- ¿Y tú?

- Yo grito poemas.

Pinta un poema en el coche de tu jefe. Grítalo en la calle. Tatúate su nombre (el de ella) y su verso favorito. Escribe algo en el contenedor amarillo, o en el azul, el que ya nunca se llena. Hazte una camiseta con tus recuerdos y unas zapatillas decoradas con tus sueños. Construye la luna y múdate. Grita, quiere, ríe y hazlo bien. Hazlo con versos, con palabras, con hechos, con significado. Hazlo y síguelo haciendo.

Dicen que es acción poética y no, es también, y solo, y además, nuestra única forma de resistencia: crear belleza y cambiar el mundo, cambiar el mundo creando belleza. Y emociones.

Aquí, como ejemplo e inspiración, algunos poemas que podéis (podemos) poner en acción:

  • Para empezar el día queriendo. Desayuno de Luis Alberto de cuenca. 
  • Para dejarlos (a jefes, ministros y parejas). Ya no, de Idea Vilariño
  • Para superar la solemnidad de los tontos. Nicanor Parra.
  • Para los que piensen y sienten. Los perros románticos. Roberto Bolaño.
  • Para resistentes ("Estamos en derrota, nunca en doma"). Lo que no es sueño. Claudio Rodríguez.
  • Para envejecer. "Que la vida iba en serio...". Jaime Gil de Biedma
  • Para los que (las/los) quieren libres. Agustín García Calvo.
  • El imprescindible. Me basta así. Ángel González. Que también dice esto: "...cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca, / cuando no sepas qué hacer vente conmigo / -pero luego no digas que no sabes lo que haces." 
  • El sabio, Borges, al que le duele una mujer en todo el cuerpo. El amenazado.


Y más, en foto: Hölderlin; PeCasCor, esa pasión por el genio que Belén y yo compartimos, y Juan Carlos Maestre, que descuadra los balances burgueses (las fotos son de Belén, si no la seguís en twitter, perdéis vida y poesía).


Hölderlin

  PeCasCor

Juan Carlos Mestre


Y todo esto porque hoy es el día internacional de la poesía. Todo esto porque hoy es cualquier día. Todo esto porque si encuentras tus poetas te tienes a ti mismo. Todo esto porque los poemas cambian el mundo. Todo esto porque sí.  

Todo esto porque cualquier acción que construye es poesía.

 

P.D.: el cierre se lo dejamos, claro, a Roger Wolfe.

Roger Wolfe

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

18 mar 2013

Anticipo

Por: Paloma Bravo

Anticipo del post del jueves, que es día de acción y poesía. De momento, Luis Alberto de Cuenca. 

 

Luis Alberto de Cuenca

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

14 mar 2013

¿No se acuerdan de cómo se llaman?

Por: Paloma Bravo

  Estilo_a_medida_679353900_667x387

Me cuenta mi prima Mica su conversación con Ana y la comparto en todos los sentidos, en el de estar de acuerdo y en el de difundirla por tierra, mar, aire y todos los medios sociales que en el mundo han sido y que pronto dejarán de ser para que inventemos otros nuevos.

La comparto, también, porque la semana pasada fue el día de la mujer y es una mierda que exista (que tenga que existir, además, para no servir de nada), porque la soberbia es empobrecedora, porque las iniciales son estúpidas y porque escribo esto, mareada y cabreada, después de haberme fumado un pitillo virtual* con Raquel en preparación de un viaje que haremos fumadas y queriéndonos, o sin fumar pero queriéndonos más, queriéndonos todo el rato.

La comparto también porque he crecido en una casa de hombres sin iniciales y con corazón.

La comparto porque sí. Porque yo tampoco entiendo a todos esos ejecutivos de mirada torva y barriga cultivada a cargo de la empresa que siempre igual, siempre los mismos, se bordan las iniciales en la camisa.

 

Ana y yo hablamos mucho de las camisas bordadas, no entendíamos nada y eso que nos habíamos criado cerca de ellas, las dos en colegios pijos, cada una a su manera.


-      ¿Pero por qué se las bordan?

-      ¿No se acuerdan de cómo se llaman?

-      ¿Viven con otros hombres con camisas idénticas?

 

Un día nos pilló mi hermano Jon y nos lo aclaró: “Parecéis idiotas. Es todo más fácil: quieren que se note que esas camisas tienen un toque artesanal porque ellos pueden pagarlo”.

"Pues la idea de un montón de hombres compartiendo armario era mucho más bonita…", insistió Ana.

 

No comparten armario, no. Algunos (y algunas, que el egoísmo no entiende de sexos) sólo comparten sus miedos, sus miserias y sus mierdas . Ellos con las camisas bordadas, nosotras (y los hombres con corazón), trabajando y cambiando el mundo.

 

P.D.*: la receta para el pitillo virtual es conseguir que te quiera Raquel e iniciar una conversación por whatsapp. No nos podemos ver, pero nos podemos tocar. Y ella sabe siempre donde toca. Eso sí, el pitillo hay que pedírselo a Tomás, otro grande, indómito y talentoso, que jamás se bordaría en la camisa nada que no fuera el escudo del Athletic.

 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

07 mar 2013

Pereceando

Por: Paloma Bravo

 

Perezoso

 

El otro día leí un libro escrito en colombiano y flipé (flipé que, supongo, es un verbo español tirando a madrileño). Es lo que tiene el idioma, que se le imponen normas y límites, y se rebela: para sobrevivir, enriquecerse y multiplicarse. Es lo que tiene el colombiano, que es más alegre, más vivo y más bonito que el español.

De hecho, ayer mismo me enamoré (otra vez) de un verbo. Pereceaba el protagonista de la novela y yo pensé en la cantidad de gente que tengo alrededor pereceando. No en lo emocional, no; en lo profesional.

Perecear

(De pereza).

1. tr. coloq. Dilatar, retardar, diferir algo por flojedad, negligencia o pereza.

 

Perecean los que no dimiten, perecean los que no gobiernan, perecean los que no se manifiestan, perecean los que no hacen, perecean los que echan la culpa a los demás, perecean los que no crean, perecean los que gritan, perecean los que postergan, perecean los que no se mojan, perecean los que no se exigen...

Y dejan pasar el tiempo, que el tiempo siempre pasa. Y entonces llega uno, un clásico, un maestro de los chascarrillos, y te dice eso de "Esto es como lo de los dos montones de Franco: el de los problemas que se solucionan con el tiempo y el de los problemas que no se solucionan ni con tiempo". Y perecean más, y nos aburren peor, y nos cansan.

Pereceamos todos a veces.

Como yo. Que la semana pasada no actualicé este blog, y... Y, en realidad, lo que me pasa es que voy a publicar una novela y tengo miedo. Pero como me dijeron el otro día, "todo concepto es ya exageración": ni pereceo tanto ni tengo tanto miedo.

Así que perecead lo justo, perecead con alguien, en una playa, en una cama, en un sofá, y luego leed y cambiad el mundo.

Leed a Keret, y a Sepúlveda, y a Lerner, y a cualquiera. Leed, que, como dice mi amiga Belén citando "Stoner", de John Williams, «La verdad, el bien, la belleza... están justo al doblar la esquina, en el pasillo de al lado, están en el próximo libro».

 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

21 feb 2013

El lector

Por: Paloma Bravo

 

El-lector

(En la foto, la versión cinematográfica "El lector").

 

Mi amigo M. se ha convertido en el asesor personal de varias mujeres que conozco, probablemente de las mejores mujeres que le rodean profesionalmente hablando. Tiene la voz del locutor de radio que fue y del actor que debería haber sido, una voz capaz de hacerte vivir todas las vidas que te quedan y todas las que abandonaste.

Por eso, cuando entra S. en su despacho, pálida y enamorada, M. agarra un libro de Héctor Abad y recita:

 

"Tal vez aún no lo sepas, pero a alguno tú haces perder el sueño, el apetito. Él te ha visto una vez y sin embargo, es como si de siempre te estuviera buscando, y como si en un momento de deslumbramiento, al verte, al fin, te hubiera hallado. Como por efecto de una memoria ancestral te reconoce y es a ti, sólo a ti, a quien él buscaba. Tú tal vez no lo sabes, pero en algún rincón de la tierra, hay un hombre que te está buscando". 

 

Entonces S. se deja engañar, y llora, y le enseña una foto y M. le dice: "Sobre esta foto podrías firmar un contrato". Y S. llora más. 

Menos mal que llego yo, que soy bruta y no creo en el amor, y le arranco a M. el libro y leo el principio de esa misma página, dedicada a una mujer que... "¿Que eres fea? Perdóname si supongo, más bien, que eres ignorante...".

 

- O sea, que le llenas la cabeza de cursiladas y encima son para feas e ignorantes. Ya te vale, M....

- Rica, este texto es bestial.

 

Odio que M. me llame "rica" (odio eso y, en cambio, me gusta que me diga que he crecido porque, sí, he crecido), pero M. me va a hacer de canguro esta noche, un canguro atípico y divertido, y así podremos ir con S. y más mujeres, y más hombres, y menos lágrimas, a un concierto que promete.

S. ya no llora: acaba de leer otra página y el libro no le gusta; lo que le gusta es la voz de M. Es importante acotar tus ilusiones: España va mal, S. va bien: M. ha jurado no volver a leerle nada en voz alta y ella no se va a enamorar.

 

P.D.: la peli se basa en una novela: "El lector", de Bernhard Schlink. El libro que leía M. (y que todavía guarda en su despacho para seguir recitándonoslo a traición) es "Tratado de culinaria para mujeres tristes". Yo no soy una mujer triste: estoy escuchando a Extremoduro y leyendo a Carrére.

 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

14 feb 2013

Amor (y taumaturgia)

Por: Paloma Bravo

Amor-Haneke-Criticos-Los-Angeles--644x362


- Hay tres tipos de personas: los que no saben quién es Haneke ni les importa, los que sólo piensan en ver "Amor" y los que creen que no soportarán la película porque tendrán que comparar todas sus relaciones pasadas, presentes y futuras con una definitiva, radicalmente definitoria...

 

Este que habla no se ha asomado nunca al blog porque no estoy demasiado orgullosa de mi lado intelectual: es mi amigo el pedante, más amigo que pedante, más pedante que persona.

 

- ...les da miedo la decadencia, les da miedo el desgarro, les da miedo el amor, les da miedo la soledad, les da miedo, en realidad, mirarse en un espejo y verse sin contexto, verse a sí mismos, sin aditivos ni excusas, verse en lo que son y en lo que no han llegado a ser...

 

Mi amigo se puso tan cansaalmas, que acabamos por no ir al cine. La ficción es la mejor terapia hasta que algún intenso pide a gritos una buena ginebra.

El alcohol le ayudó a resumir: su tesis es que cincuenta años de amor es una eternidad en el peor sentido de la palabra. Yo le dije, por decir algo, que no hay dos eternidades iguales, o sea, no le dije nada. Pero después, con el pedante ya calmado y mucho más presentable, nos fuimos a cenar con más gente, para continuar la terapia de ginebrización y humanización.

Fue el pedante, hombre de letras que no renuncia a las ciencias, quien hizo el cálculo rápido: todos los comensales vivíamos con segundas, terceras, cuartas y quintas parejas; con hijos, cuñados y perros ajenos, sin tiempo ya para cincuenta años de nada.

¿Y...?

Y tan contentos (o sea, tan puteados por los rancios e ineficaces que nos gobiernan como los emparejados de larga duración). Porque, con o sin Haneke, los finales son también, y siempre, y menos mal, nuevos principios. 

Entonces mi amigo el pedante se relajó y me enseñó una palabra: "taumaturgia", la facultad de realizar prodigios.

No le pregunté cuál era el prodigio por si acaso me contestaba, que a mí me gusta estar callada y, también, para variar, que se callen un poco a mi alrededor. 

 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

07 feb 2013

El hombre tranquilo

Por: Paloma Bravo

EL HOMBRE TRANQUILO.01

 

"El hombre tranquilo" es una de mis pelis favoritas y es también el mote perfecto para uno de los amigos con los que me tomé una copa el otro día (bueno, ellos una copa y yo un poleo, que los médicos no me dejan beber porque saben que me sienta bien).

El hombre del que hablo no es John Wayne ni falta que le hace: vive sereno y feliz, con o sin pelirroja tormentosa, por una razón sencilla: no tiene whatsapp. Quiero decir que tiene un iPhone, trabaja, lee, disfruta, se informe ríe y está razonablemente integrado en la sociedad; sin embargo, no se ha descargado la aplicación de mensajería gratuita que nos ha amargado a todos la vida.

Éramos cuatro en la mesa, todos con el móvil cerca, controlando la intensidad de vibración, y él nos miraba, mordisqueando las bolitas de enebro del gintonic, con una curiosidad desapasionada mientras nosotros tres nos turnábamos para comprobar más o menos disimuladamente los mensajes que necesitábamos y no habían llegado, los mensajes que nos sobraban y no paraban de llegar.

Al hombre tranquilo, en cambio, sólo le faltaba un segundo gol de su equipo.

Empató su equipo, ganó él.

Nos ganó.

Ni entendía nuestras explicaciones ni le interesaban demasiado. "En el pecado lleváis la penitencia y que cada palo aguante su vela", hubiera dicho de ser político y adicto a los refranes y las frases huecas. Pero no, insisto, es un hombre tranquilo y sabio. No nos dijo nada, no nos recriminó, y tampoco quiso comprendernos: "ni lo necesito ni lo quiero. No me contéis lo de la hora de conexión, la pérdida de intimidad, los celos patológicos...".

Para él el post que más le gusta a D. ("¿En tu whatsapp o en el mío?") y este corto que retrata a todos los que sufrimos el exceso de mensajes tontos y la ausencia de los básicos: "Doble check".

Que la paz sea con vosotros y que el dios del whatsapp os sea favorable.

 

 

 

 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

31 ene 2013

Palermo

Por: Paloma Bravo

Freedom

 

Érase una vez un local escondido en el que pinchaban la música que importa y sólo dejaban entrar a la gente buena. Sin mirarles la marca de la ropa, el reparto de la carne sobre los huesos, ni el tamaño del coche (inversamente proporcional, casi siempre, al tamaño del corazón). Mirándoles a los ojos, eso sí. Dentro, música, futbolín, dardos. La conversación la llevan los clientes o, si no, la pone el camarero, que conoce bien a Iggy Pop y sabe pincharlo.

Allí es donde estamos esos días en los que el mundo se acaba, porque el mundo se acaba; allí es donde empezamos a construir uno nuevo. Allí, hasta las cinco de la mañana. Sed felices, bailad e inventaros una vida que sea verdad, que no tenga sus mentiras.

Y si no conocéis el Palermo, montaos uno en casa, o en la casa de un amigo, que todos tenéis amigos buenos.

 

 

Compartir

  • Eskup
  • Compartir en Facebook
  • Tuenti
  • Meneame
  • Bitacoras
  • iGoogle
  • My Yahoo
  • My Live

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal