Aunque después del cara a cara Rubalcaba-Rajoy ningún debate parezca ya merecer la atención de los focos, lo cierto es que hay otro en la televisión pública en esta campaña, y con más voces. Para compensar a los partidos minoritarios, TVE ha organizado un debate a cinco que se celebra hoy a las 22.00. Los cuatro primeros invitados están claros: Ramón Jáuregui (PSOE), Alberto Ruiz-Gallardón (PP), Pere Macias (CiU) y Josu Erkoreka (PNV). El quinto era anoche, aún, una incógnita. IU y ERC se disputan ese sillón. Los dos han comunicado a TVE el nombre de la persona que los representará. Pero solo hay sitio para uno. Si ninguno da su brazo a torcer, los responsables de la cadena van a tener un problema esta noche. Pero, aunque todo se arregle a última hora, el pulso esconde una cuestión de fondo.
IU-ICV representa a un millón de votantes en el Congreso. "Somos la tercera fuerza política española, eso no está en discusión", sostiene con cierta irritación el responsable de su campaña, Ramón Luque, cansado de tener que reivindicar el título. "En ese debate tiene que estar nuestro representante: Gaspar Llamazares".Pero IU-ICV, con su millón de votantes, solo tiene dos escaños.
ERC representa a 300.000 votantes. La Ley Electoral no le castiga como a IU, así que tiene tres escaños. "Somos la quinta fuerza política del Estado español", interpreta Lluís Salvadó, vicesecretario general de los independentistas catalanes. Y, como el debate es a cinco, sostiene, ahí estarán ellos, representados por Alfred Bosch.
Dos cifras distintas, dos conclusiones distintas. En medio, la Ley Electoral. Y la casa sin barrer, porque el debate es dentro de unas horas y se supone que, el que asista, debe preparárselo antes.
TVE no ha invitado a partidos, sino a grupos parlamentarios. Les pasa la pelota a ellos: que los grupos decidan a quién mandan al debate. IU-ICV y ERC comparten grupo desde 2008, cuando ambos se desplomaron en votos y perdieron el grupo parlamentario propio. Eso les ha generado muchos problemas: menos dinero, un sudoku que cuadrar para repartirse portavocías, intervenciones e iniciativas... Y ahora, en plena campaña, una lucha desesperada por llevar su voz y sus propuestas a la televisión pública.
La solución, esta noche en plató.