23 abr 2015

¿Salvamento o vigilancia?

Por: Iñaki Gabilondo

Hay 27 Comentarios

No trato de desviar la atención, ni de evitar el tema que nos ocupa. De verdad
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Los sondeos, lo que confirman, es que el escenario tras el 27S es el que radicalizará el voto de las generales hacia C’s, hacia la derechización, lo que beneficia la tensión derecha española contra independentismo catalán, lo que, por reacción, conducirá a la independencia de Catalunya en 18 meses desde el 27S, es decir, la tormenta perfecta que desencadenará todo lo contrario que “intenta evitar” C’s
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Su voluntad negociadora está en entredicho. Da la impresión de ser más inflexible que la ultraderecha nacionalista española

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Aparte la lideresa, la Espe, está de campaña y a todos les da la razón, todos tienen razón, esto es como un desmadre total, barra libre a toda propuesta y al día siguiente…¡ZAS!...lo que ya es costumbre en el Partido Popul(ist)ar, el método que nunca falla después de una noche o de una campaña de excesos, la píldora del día después como método anticonceptivo de las promesas de su programa electoral
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Si en campaña digo que bajo los impuestos, al día siguiente los subo por responsabilidad, la responsabilidad de los métodos anticonceptivos sin sentimiento de culpabilidad

Doña polette:

Desde que comenzó el alzamiento popular contra Gadafi hasta que se produjo la intervención internacional, las fuerzas del tirano libio emplearon todo tipo de violencias contra la población, incluidos los bombardeos aéreos. Hay quien parece olvidar que Gadafi no era sólo el gobernante exótico y carnavalesco que salía en las noticias como una vedette maquillada sino, sobre todo, el dictador férreo que había creado una corte de aduladores y sayones para sojuzgar cualquier disidencia y explotar sin el menor escrúpulo los recursos del país norteafricano con el fin de sufragar tanto un no escaso número de vicios como a un no menor número de movimientos terroristas antidemocráticos. Miles de personas murieron durante los primeros días de la revuelta y no fueron pocos los que entonces, incluso desde este mismo periódico, denunciaron la pusilanimidad de las naciones democráticas ante los sufrimientos del pueblo que pugnaba por desembarazarse de un espécimen político de tan subido despotismo.
http://elpais.com/diario/2011/03/07/opinion/1299452401_850215.html
http://elpais.com/diario/2011/03/20/opinion/1300575602_850215.html
Si, como algunos dijeron en su día, lo que interesaba a la coalición internacional era el control de los hidrocarburos libios, habría habido movimientos de tropas más evidentes para ocupar poner en producción instalaciones petrolíferas y portuarias. Tales iniciativas no se produjeron y, una vez derrocado el dictador –de la espantosa forma de todos conocida, que no tuvo que ver con otra cosa que no fuera el encono generado por sus sevicias como autócrata-, el curso de los acontecimientos respondió a la propia pugna interna entre las facciones tribales y religiosas durante tanto tiempo reprimidas.
http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/programas/energiacambioclimatico/publicaciones/comentario-escribano-libia-agita-mercado-petroleo
¿Cuál habría sido la alternativa a la campaña aérea contra Gadafi? Como sabemos, las fuerzas gubernamentales consiguieron en un determinado momento recuperar parte del terreno perdido así que no sería descabellado pensar que el dictador hubiera podido, a pesar de todo, mantenerse en el poder. ¿Hace falta recordar la respuesta de Sadam contra los chiíes de Basora tras la derrota del 91 para ilustrar cuál habría sido el nivel de las persecuciones y purgas que habría emprendido el régimen libio? ¿Le cabe a alguien duda alguna de que las desgraciadas muertes que se han producido en el Mediterráneo palidecerían ante la magnitud de las torturas y persecuciones desde Trípoli a Tobruk, desde Sirte hasta el Chad?

Si algo cabe reprochar a Occidente no es la intervención de entonces sino sus propias contradicciones internas, su hipocresía medrosa y la incapacidad para comprometer a fondo sus propios recursos en auxilio de quienes se alzan contra las más diversas dictaduras para lograr el progreso social y la libertad civil allí donde permanecían enquistadas la tiranía y la explotación practicada por nomeklaturas corruptas.

Sr. Mahatma. Tengo que discrepar con su comentario en lo que concierne a la estabilidad y Naciones Unidas:

La primera: Es que en Libia habia estabilidad, era un país donde los recursos naturales se aprovechaban la gran mayoria de ellos, en hacer Hospitales, escuelas, universidades, construir pueblos enteros y así un gran ecetera, y todo esto con el Sr. Gaddafi. Conclusión que era un país muy prospero y con futuro, donde habia miles de extranjeros trabajando en toda Libia ¿ Que tenemos ahora, Sr, Mahatma, destrucción, al igual que Irak, y todo por querer los recursos naturales. ¿ Qué voluntad politica puede haber cuando se bombardea un país? Pero como Usted bien dice, que son los mismos pueblos los que tienen que hacer el cambio politico, en eso estoy de acuerdo, pero no las naciones de fuera provocando movilizaciones, para derrocar a legitimos gobiernos, puestos por los mismos ciudadanos de su propio país, pueden ser lo que sean, pero ellos quieren ese gobierno. Y ahora tenemos el efecto de esa intervención, como de otras tantas.

Y tambien discrepo sobre las N.U. Que siempre se han callado ante tantas guerras provocadas a conciencia, y sabiendo la cantidad de millones de muertos, que han causado y siguen causando. Hasta el punto de quedarse muda ante el genocidio que se quiere implantar en Europa, ( Poner militares en las costas de Libia para retener la avalancha ) ¿ Pero cómo lo quieren hacer, a tiros contra las personas? Asesinan al presidente de Libia, que lo controlaba muy bien, y ahora los politicos quieren controlar a los inmigrantes desde las propias costas de Libia, porque ya no saben que hacer con tanta avalancha de personas que a diario entran en Europa, simplemente por todas las guerras provocadas, y guerras comerciales hacia esos paises, por lo tanto Sr. Mahatma, la voluntad politica siempre ha fracasado por intereses economicos, porque la realidad no es la voluntad, es el propio egoismo, y hay que decir las palabras concretas, aunque nos duela decirlo, y nos tendria que dar avergüenza, de los personajes que hemos votado, y seguimos votando hasta ahora, para después no tenernos que desgarrar las vestiduras ante las TV y las emisoras de radio, como la prensa. Ahora vamos entrando en conciencia, pero demasiado tarde Sr. Mahatma.

El reto, desde mi perspectiva, es la integración de estas personas con su propio entorno, es decir, con sus lugares de origen. Para conseguir eso, lo que necesitan es, esencialmente, dos cosas:
1) estabilidad política en sus países
2) acceso y control de sus propias fuentes de riqueza
Para ambas, hace falta voluntad política del mundo desarrollado. La primera condición requeriría un trabajo diplomático intenso combinado con el uso de la fuerza en algunos casos, para desalojar a quienes mal gobiernan, en aquellos países, en provecho propio o de una pequeña oligarquía local de amiguetes. Como aquí.
Democratizar, (labor nuestra) creando islas de excelencia y efectuar campañas de educación política en las poblaciones, considerando que el modelo de desarrollo occidental, no necesariamente tiene que ser el que les convenga adoptar.
Entenderlo es fundamental.
Su propia idiosincrasia y cultura, en el largo plazo, a su propio ritmo, habrá de decidir el modelo que desean. Siempre que la democracia sea el esqueleto mínimo adoptado. Por ellos, como forma de entender la organización social y por nosotros como norte del desarrollo del continente


La segunda condición pasa, obligadamente, por cortar de raíz la sustracción actual de los recursos que las multinacionales hacen, CONDICIONANDO políticamente esas corporaciones, en una ética mucho más centrada en los negocios ganar-ganar. Siempre que el país dueño de los recursos, democráticamente accediera a explotarlos.
Si bien, la lógica de esas corporaciones multinacionales, es de naturaleza neoliberal (económico-mercantil), los convenios entre las partes ha de ser considerando que, por otra parte, la lógica de esas naciones tiene como meta la felicidad de sus habitantes, sin que intervengan modelo foráneo en la obtención de ese “tipo de progreso”. En otras palabra, sobreponiendo el interés de esas naciones al de cualquier ente foráneo, por medio de un asesoramiento internacional continuado.


Naciones Unidas posee un enorme Know How disponible, para la obtención de resultados como los descritos, siempre que el esfuerzo internacional, y la voluntad política por una África política y educacionalmente estabilizada, sea concentradamente utilizada, en base al respeto de las diferencias enormes entre los que componen ese continente y, entre el mismo y el resto del mundo. Globalmente interesa un África ecológicamente cuidada. Básicamente es un problema de naturaleza política, que depende más de factores externos al continente, que de ellos.
Todo esto es más fácil de decir que de hacer. Pero mucho más barato de hacer que de dejar de hacerlo. Si solo miramos el economicismo, que es nuestra lógica tradicional.
Un África estable es tan importante como la mitigación del cambio climático. Y los enfoques actuales de nuestro entorno tradicional, no lo entiende.
Las personas salvadas ahora en el mediterráneo, pueden ser los “salvadores” del mañana en sus países de origen, si se invierte aquí en la educación e integración de ellos, bajo la premisa de que, ellos a su vez, lo entiendan así como proyecto de vida futura, y sea políticamente promovido y garantizado por nosotros.
Una vida actual digna para cada uno, a cambio de que se conviertan en la herramienta, para que otros también obtengan una vida mejor. Un pacto por una enorme palanca humanitaria.

¿y no podrían ser las dos cosas a la vez: el salvamento y la vigilancia? y por otra parte tomar conciencia desde las instituciones europeas del problema en sus países del sur y buscar una salida para todas estas personas, que podría ser que se les integrara no sólo en los países del sur, que son los que los reciben, sino en el resto de los países de la Unión, de manera que no sufrirían las consecuencias de estas inmigraciones sólo los países receptores, sería más difusa entre el resto de países y quizás hasta beneficiosa para sus economías si se estudia la forma de integrar a tantas personas en la sociedad.

Algunos de Ustedes, se han preguntado si África, necesita ayuda, segun mis conocimientos, no necesita ayuda, lo que necesita es que los africanos tengan acceso a sus propios recursos naturales, y que son suficientes para que todos los africanos vivan sin necesidad de emigrar a otros paises, Señores. Que se han invadido paises de África, por sus recursos y nada mas, y despues empobrecer a la sociedad, eso es lo que tendrian que pensar todos los politicos de la llamada Europa, solamente unida por el Euro y nada más, como dice el Sr. Iñaki que se proponen o quieren hacer, Salvar o Vigilar, para salvar y vigilar ya estaba el Sr. Gadafi, fuese lo que fuese, no vamos a entrar en esta dinamica, pero lo que hay que reconocer que controlaba todas las fronteras, pero claro tenia muchos recursos naturales y habia que quitarselos, y aqui tenemos las consecuencias, ¿ Tiene recursos ahora Europa, para sujetar toda esta avalncha de emigrantes ? ¿ Y tiene recursos y dinero para darles sanidad, educación, trabajo, y de comer a todos ? ¿ Y quien nos va ha salva a nosotros ? ¿ Y cómo se les vigilará dentro de nuestros paises ? Porque ya estamos viendo como se nos avecina una invasión agresiva, aunque no se diga por los medios convencionales, pero hay que reconocer y ser realistas que estan surgiendo muchos casos de violencia guerrista, desde Noruega, hasta Ceuta, ¿ Se podrá vigilar a todos los que se acogen en nuestros paises ?

Los europeos tenemos una doble moral. Al populacho le encanta colgar una foto en el face reclamando: "Bring Back Our Girls", con ello blanquean sus exiguas morales. Al populacho le gusta regocijarse en la condena de los degollamientos on-line del Estado Islámico, o la destrucción de símbolos milenarios, o el desprecio de los derechos de la mujer, o la intolerancia para con los cristianos, etc... Sin embargo esta condena tiene un límite: el límite de la acción. Todo lo que suceda es soportable si sucede a otros y sucede lejos. Si sucede a otros, pero cerca, es molesto y justifica disponer los medios para que vuelva a estar lejos: este es el caso de los recientes naufragios (miles de afectados). Si sucede lejos y a otros, a nadie interesa: este es el caso de la guerra en oriente (millones de afectados). Si alguien propone intervenir, como ha hecho Mr. Witness por motivos humanitarios, enseguida se le acusa de belicoso. Esta doble moral, les impide relacionar la guerra con los millones de desplazados. Para colmo, los más 'progres' de entre ellos se quejan de la "precariedad de los servicios públicos" con la boca grande, y piden la "libre entrada de los ilegales", con la boca pequeña.
Una cosa sobre la guerra parece clara: el Estado Islámico la está ganando... y si los europeos pensamos que vamos a vivir como los Hobbits en nuestra Comarca sin vernos afectados por esa suerte de organización medieval, nos equivocamos. Tarde o temprano, llamarán a nuestra puerta, ¿qué se puede hacer contra tal odio irracional?... ¡ poner un selfie en el Face !

A ver si PODEMOS y CIUDADANOS se ponen tan exigentes (que lo veo bien) con el PP tras las elecciones como se estan poniendo en Andalucia. Si siguen la misma regla tendran que exigirle para negociar una posible coalición, por ejemplo en Valencia, Madrid y media España, que dimitan los altos cargos imputados o con sospecha de cobrar sobresueldos,en ese partido. Solo así ser coherentes. Y lo tendran complicado.

Otra forma de redistribuir y regular la desigualdad mundial
del capital,en principio más pacifica,es obviamente la
inmigración.
Más que el desplazamiento del capital,que plantea toda
suerte de dificultades,a veces una solución más sencilla es dejar que el trabajo se desplace hacia lugares con salarios más altos.
La redistribución por inmigración no hace más que posponer un poco más el problema,pero no exime de instituir las regulaciones necesarias-ESTADO SOCIAL-IMPUESTO PROGRESIVO sobre el INGRESO y el
CAPITAL.
Thomas Piketty.

Witness | 23/04/2015 23:40:18
"En suma, una intervención armada y humanitaria en toda regla en las costas del Norte de África [...]."
.
¡Jajaja! De reír por no llorar. Intervención armada humanitaria como las de Irak o, ya puestos, como la nuestra de 1936 para limpiar del yugo comunista y bolchevique (y ya de paso todo vestigio republicano) a nuestra Patria. ¡Vivan las limpiezas étnicas! Este Witness cada día se supera y nos lo deja todo más clarito.

Muy buenas Iñaki: Te veo cada día con fruición y sin querer marcarte la agenda, me gustaría que hiciera algún comentario en torno a la tragedia que se está avecinando en las aguas de "mis" Islas Canarias". Mas que nada porque ha vuelto a actuar este desgobierno, como lo hicieron con el prestige( alejando el barco, en este caso, del muelle) y para que se le de más visibilidad de la que tiene. Muchas gracias por la atención.

Don Titiriteiro:


Pues sí, don Titiriteiro, acaso con unos cuantos millones de euros más, recolectados entre los europeos, pudiera extenderse el operativo de salvamento hasta la vecindad de las mismas costas norteafricanas pero, si fuera así, ¿no sería todavía más fácil poner sencillamente un ferry diario entre los diversos puertos europeos y los libios o sirios? Sin pedirles pasaporte ni asegurarles trabajo, sin poder discernir al refugiado de guerra del inmigrante por motivos económicos, los miles pronto se convertirían en millones que, por supuesto, en una elevada proporción, no querrían volver a las penalidades de sus países de origen -una vez que acaso éstos fueran estabilizados de una forma u otra- y, en cambio, sí actuarían de acicate para la generación de nuevas oleadas de ilegales formadas por quienes no pudieran acceder a un pasaje sufragado por el contribuyente occidental. Aparte de otras consideraciones sociológicas quizá de mayor enjundia, los números no son materia baladí en este asunto porque, a diferencia del Todopoderoso, ni el más avispado gobernante occidental podría obrar el milagro de los panes y los peces con subsidios, subvenciones y servicios para calmar a las angélicas conciencias de los europeos que se quejan también por no tener el bienestar público suficiente que les asegure la comodidad diaria desde la infancia hasta la vejez.


Aparte de los paliativos a largo plazo de la inmigración ilegal –porque no hay soluciones al deseo de encontrarse de la noche a la mañana en una sociedad moderna y próspera en lugar de luchar por ella donde apenas existe-, a corto plazo, quien esto escribe no vislumbra otra posibilidad que la de establecer centros de acogida y refugio en los mismos puntos de origen de la inmigración; centros que habría, claro, que proteger con las armas y proveer convenientemente en tanto se actúa simultáneamente para estabilizar el entorno inmediato. En suma, una intervención armada y humanitaria en toda regla en las costas del Norte de África para tratar de establecer en varios lugares, junto a los fundamentos de una vida digna, las bases para el control ordenado de los flujos migratorio. La pregunta es, ¿qué autoridad ampararía y qué países se avendrían a comprometerse con un plan semejante, que no sólo implicaría gastos y peligros, sino que sería mal entendido y probablemente mal aceptado tanto por el mundo árabe como por los propios europeos que claman por “hacer algo”?

Hasta donde yo puedo ver, no se trata de una cuestión de seguridad marítima, ni de inmigración ilegal. El problema es mucho más grave.
El problema es la guerra. El vacío de poder que ha dejado la "primavera árabe" en toda la región ha alentado a los señores de la guerra a entrar en una lucha sin cuartel donde solo puede ganar uno, como ha pasado ya en tantos lugares: Angola, América, los Balcanes, Oriente, etc...
https://www.youtube.com/watch?v=855gYBq-DIU
Varios países de hecho, ya son estados fallidos y la cantidad de etnias en liza hace del conflicto un galimatías de tal magnitud que no es fácil siquiera decidir a quien apoyar. Toda la región es un polvorín, donde además se entremezcla la cuestión judía, el conflicto atómico en Irán, los kurdos, el Estado Islámico y un largo etcétera de otros graves problemas. Europa decidió en un principio alentar la revolución, pero pronto caímos en la cuenta de que los sátrapas ejercían una importante función de control. El mundo occidental, descubrió con horror que debía volver a apoyar a Al Asad...
Pero... ¿Realmente nos incumben estos problemas? ¿Queremos convertirnos en la policía del mundo como los Yanquis?
https://www.youtube.com/watch?v=T1nI4yPZB_w
Por otra parte, una cosa es querer y otra bien distinta es poder... La Europa de la Defensa está en pañales... Y cualquier acción generará una reacción en el bloque que tenemos frente a nosotros.
¿Hemos hecho bien los europeos tratando de exportar nuestros modelos 'democráticos' a regiones que no estaban preparadas para ello?
Hoy el mundo es más inseguro. Las masas huyen despavoridas de sus países en guerra. Pero, ¿a donde ir?. En Europa se vive bien y no está lejos. Hoy el mundo es una aldea global. Lo bueno y lo malo se acercan; pero...
¿De verdad vamos a abordar el problema como si se tratase de una cuestión de seguridad marítima ó migratorio?

Decir que, la Operación Mare Nostrum, que disponía de unos medios excelentes, tenía un costo de 9 millones de euros al mes, que costeaba Italia. Sí, los resultados fueron buenos y, sí, se produjo el efecto llamada. Pero cuando Italia miró hacia atrás, es decir, a los otros países europeos para que le ayudasen a costear la operación, todos se llamaron andanas.
Así pues, Italia dijo que hasta aquí hemos llegado. Fue entonces cuando se montó la operación Tritón, que lo único que intentaba era que no pasase nadie, no que se socorriesen a los náufragos. Dicen ahora Alemania e Inglaterra que quieren comprometerse en el asunto, pues parece que está siendo grave. Ahora.
Todas estas reuniones de los mandamases europeos sirven para muy poco. Si tenemos en cuenta que Europa no se pone de acuerdo en lo fundamental para conseguir la verdadera Unión Europea porque cada país va por su lado, cómo vamos a creer que se pondrán de acuerdo para solucionar este problema a muchos ni les va ni les viene. Sí, han dicho que enviarán drones a bombardear las embarcaciones de las mafias. Hala.
El interés por erradicar las dictaduras de Taifas que existían en el Magreb y en Oriente Próximo han resultado ser un fracaso. La Primavera árabe ha sido un fiasco y los árabes no están preparados para la democracia, ni siquiera la quieren. Lo dicen ellos.
Tratar de solucionar los problemas in situ, es decir, allí donde se producen los desastres que llevan a las personas a refugiarse en otros países o a emigrar como consecuencia de las guerras, es prácticamente imposible. La guerra que está destruyendo Siria lleva cinco años y parece no tener fin. Lo que ocurre en Iraq o Libia no tiene solución desde el punto de vista occidental. ¿Cómo atajar, pues, de raíz el problema?

don irrelevante, QUIZÁS ALGUIEN CON PODER PARA SILENCIARME NUEVAMENTE IMPIDA FELICITARLE A USTED POR ARRANCAR SU COMENTARIO CON TAN MÍNIMA DEFINICIÓN.

Es un problema complejo con soluciones imposibles a corto plazo. Mientras, deberíamos acoger a los que huyen de la guerra, la miseria y el hambre, y se juegan la vida en el intento. Pero si no podemos, o no sabemos, o no queremos solucionar el problema en nuestra casa, con cerca de dos millones de hogares donde todos sus miembros estan en el paro, con riesgo de probeza, ¿de donde sacaríamos el dinero para dar cobijo a todos los refugiados que acogeríamos? No podemos dejarlos que mueran ahogados ni que malvivan en nuestra en nuestras calles; pero, entonces, habrá que repartir nuestra riqueza (los que la tienen, claro) entre todos los que la necesitan, de aquí o que se acogen aquí.

Al testigo impresenteble. Mejor como lo hace el ppsoe, con esmero acreditado su pp.

Un informe de varias organizaciones europeas de derechos humanos hecho público el miércoles alerta de que en al menos tres estados europeos --España, Italia y Chipre-- la aplicación de la conocida como 'directiva de la vergüenza', que permite a los países de la UE detener por periodos de hasta 18 meses a inmigrantes sin tarjeta de residencia, es todavía más dura de lo exigido por la Comisión Europea. De hecho, destacan que estos estados incumplen algunas de las supuestas garantías en el proceso de expulsión reguladas por la directiva, como el régimen de visitas, la atención sanitaria, la detención de menores o la frecuencia del recurso a las expulsiones.

La directiva fue aprobada en 2008 y un año después su contenido fue incluido en la reforma de la ley de Extranjería. El entonces presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, justificó el apoyo de su partido y su Ejecutivo a la directiva con el argumento de que ésta suponía “un paso adelante por incluir garantías que no existían antes”. Lo que dicen las asociaciones que han realizado el estudio -la red migreurop y sus contrapartes españolas SOS Racismo-Mugak y Acoge- es que en los tres países estudiados “se han aplicado más comunmente los aspectos más duros” de la directiva, y que en otros aspectos no sólo no se cumplen algunos de sus mandatos sino que se contraviene la Convención Europea de Derechos Humanos. El estudio no excluye que esto suceda en otros países, simplemente recoge las conclusiones de los equipos que han visitado centros de detención -CIE, como se les conoce en el Estado español- en estos tres estados.

Así, el informe destaca que en estos países el recurso a los internamientos y “los migrantes son privados de su libertad incluso en los casos en que las deportaciones no se pueden llevar a cabo (por ejemplo cuando el país en cuestión no los acepta)”. En el caso español, la ley abrió distintas formas de control de lo que sucede dentro de los CIE, como la creación de juzgados especiales de vigilancia y la concesión de permisos a ONG para la realización de visitas dentro de estos centros. Sobre estas últimas, el informe recuerda que “la extención de permisos para la visita está completamente sujeta a la discreción de las autoridades, lo cual puede llevar a arbitrariedades”. Y recuerdan que el reglamento que debería haber actualizado aspectos del funcionamiento de los CIE, como el régimen de visitas de las asociaciones, lleva tres años atascado cuando debería haberse aprobado en un plazo de 6 meses tras la Ley de Extranjería de 2009.

El informe también critica la “criminalización” que supone en estos países, y específicamente en el Estado español, el internamiento en los CIE y las llamadas por el ministerio de Interior “expulsiones cualificadas”, aquellas que se aplican a quienes han cometido supuestamente delitos considerados graves como actos terroristas o de violencia machista. Según denuncian, la creación de esta categoría de expulsiones -que Interior detalla anualmente desde la época de Rubalcaba en sus informes sobre control de fronteras- “refuerza la idea, en la opinión pública, de que la expulsión es una medida que sólo se toma contra los criminales. En la práctica, se usa comúnmente para expulsar a personas que sólo han infringido la ley de extranjería”. En este sentido, el informe rescata los datos difundidos por la Defensora del Pueblo, según los cuales de 11.325 personas detenidas en los CIE durante 2012, 6.645 habían sido interceptadas en la frontera y por tanto, “no pueden haber cometido un crimen” en territorio español.

La conocida como directiva de la vergüenza fue propuesta y aprobada en 2008 por la Comisión Europea. Oficialmente llamada directiva de retorno, su intención declarada era crear un marco normativo común para la detención y expulsión de inmigrantes sin permiso de residencia en países socios de la Unión Europea. Pronto recibió el apelativo por normalizar -y en algunos casos, agravarlo que para distintas organizaciones de inmigrantes, juristas, y grupos pro derechos humanos supone una discriminación: la detención y expulsión por algo -la mera estancia irregular-- que es apenas una falta administrativa en países como España.

Un continente tan maravilloso que es África, ¿por qué les vedemos armas en vez de maquinaria o libros para que ellos se labren su futuro?, esto sería salvamento y vigilancia a la vez.
Saludos… Félix.

El probelma es que España no tiene autoridad (por que se la han robado) para exigir a Europa en su conjunto que no nos deje el problema a nosotros y a Italia.
Los inmigrantes que huyen del hambre y la barbarie merecen ser recibidos por los que nos consideramos representates del mundo civilizado y evolucionado.
Pero cómo vamos a organizarnos para ayudar a estar personas, si o sabemos ni penalizar a los defraudadores que utilizan nuestros propios paraísos fiscales...

Sinceramente, no sé lo que pensar ni lo que decir ante este drama humanitario, que está alcanzando proporciones cada vez mayores y quizás de imposible solución. Mis pensamientos son encontrados, contradictorios y, algunos de ellos, seguro que éticamente incorrectos. Comprendo, por una parte, la trágica situación que viven en sus países de origen todas estas gentes que deciden huir y jugárselo todo ante la mera perspectiva de un mundo mejor y con mayores posibilidades. Pero, por otra parte, ¿podemos en Europa (y en España en particular) dar cabida dignamente a todo este flujo creciente de inmigración que huye en masa de la orilla sur del Mediterráneo, y que en gran parte proviene del Africa subsahariana y central, que está asistiendo a una gran explosión demográfica? La última Encuesta de Población Activa, conocida hoy mismo, cifra en más de 5.400.000 personas los parados en nuestro país, lo que supone casi un 24% de tasa de paro real. Son cifras muy preocupantes y muy altas, que van a perpetuarse en el tiempo, porque el sistema económico y productivo español es incapaz de absorberlo, por muchas pequeñas mejoras que se estén observando (más de maquillaje que realmente profundas) en nuestro mercado laboral en los últimos meses.
Estamos ante un grave problema global, no ya estrictamente europeo, que desborda nuestra capacidad de reacción. Y mucho me temo que, de seguir así las cosas, este fenómeno no sea más que el comienzo de algo mucho más grave y de dimensiones apocalípticas. La explosión demográfica de los países pobres, el creciente paro estructural de los países desarrollados o avanzados, la concentración excesiva de capital en manos privadas, la pérdida de poder y de capacidad económica de los estados, la desigualdad propiciada por la globalización, el automatismo y el uso masivo de nuevas tecnologías, la sobreexplotación de recursos naturales, y la inadecuada gestión de residuos de todo tipo, constituyen un cóctel extremadamente peligroso para la vida humana sobre el planeta. O se imponen acuerdos mundiales, con visión global y de futuro, o vamos todos derechos al caos. Y que Dios nos coja confesados.

La complejidad del asunto no necesita añadir demasiado énfasis; sin embargo, en el fondo, todo se reduce a la comprensible reticencia de los países desarrollados a convertir problemas externos en problemas internos. Si ya es difícil conllevar los primeros porque cualquier deseo de resolverlos en origen ha de enfrentar situaciones volátiles y caóticas, protegidas incluso por el derecho internacional y, en no menor medida, por los propios fantasmas de la Historia colonial europea, su transformación en elemento constitutivo de la propia sociedad occidental genera peligros y distorsiones de todo tipo a medio y largo plazo, que pueden exceder el simple desorden fronterizo. ¿Porqué unos jóvenes franceses, por ejemplo, hijos y nietos de emigrantes del otro lado del Mediterráneo, que viven en unas condiciones de bienestar muy superiores a las que padecen los africanos, se alzan contra una nación que fue y es paradigma europeo de la integración, son capaces de entregarse a una orgía de destrucción sin sentido y, en no pocas ocasiones, se convierten en enemigos mortales de la misma sociedad abierta que los acogiera?


André Glucksman hablaba de la “lógica del odio”; de la aparentemente coherencia entre el deseo personal de no ocupar una posición marginal y el impulso de destruir aquello que, aunque sostén vital, crea esos márgenes diferenciales en su mismo seno. En una situación ideal, la sociedad abierta ofrece igualdad de oportunidades para cuantos se esfuerzan por mejorar pero también establece un ámbito de derechos y deberes, con fundamentos culturales y filosóficos que producen sus propios disensos entre nativos y foráneos. La realidad es que existen cortapisas irracionales a la asunción generalizada del modo de vida occidental en quienes provienen de lugares como África u Oriente Próximo y ello acarrea no sólo tensiones económicas sino sociales y políticas cuya trascendencia futura los gobernantes no pueden ignorar. Europa no puede acoger a todo el mundo simplemente porque no puede asimilar a todo el mundo; a no ser que cambie y deje de ser la Europa que conocemos, un cambio que acaso no sería a mejor sino a peor.


Por otra parte, lo cierto es que tampoco nada apunta a que pueda haber una atemperación de la emigración desordenada en un horizonte temporal cercano; al contrario, sin estados viables que sirvan de tapón y controlen sus propias fronteras, las fuerzas del desorden y la explotación más desinhibida de la necesidad prosperarán en los santuarios de un corralito presuntamente soberano, protegido tanto por la laberíntica perspectiva que depararía cualquier solución militar como por la mala conciencia de los europeos atenazados por lo “políticamente correcto”. Como el problema es complejo, no hay soluciones fáciles. Lo que es seguro es que la mera piedad tampoco ofrece otra cosa que su amplificación exponencial.

Una pregunta muy ambigua que nos inquieta. Quizás los que mueven los hilos de la política global, podrían intentar algo para que no existan países marginados y desamparados.

Lo primero sería analizar las causas que impulsan la emigración masiva, y su vínculo con los países de que proceden los emigrantes. Son las. guerras y la perversa descolonización la principal causa de emigración. Las hambrunas o los actos de dios son mucho menos relevantes. Esta última causa de emigración debe enfrentarse a la luz de los derechos humanos y los gastos que comporta la ayuda necesaria para su atención en el marco de la solidaridad global. Las dos primeras razones, guerras y descolonización exigen analizar las responsabilidades de aquellos paises que les dieron origen y los gastos que se derivan de las soluciones que se adopten, deberían ser por cuenta de los países responsables.Por poner un ejemplo Libia o Siria han sido desestabilizados por fuerzas exteriores que deben ser responsabilizadas,para ello sería necesario reforzar el papel de las Naciones Unidas, que sabemos que no interesa a las potencias hegemónicas. El egoísmo es la causa fundamental de la injusticia y el manatial que alienta el capitalismo, es decir, la solidaridad y la responsabilidad que exigirían cualquier solución no forma parte del mundo en que vivimos, y por ello seguiremos sufriendo las consecuencias sin posible solución.

Hoy me ha pillado a contrapaso,quizá porque en mi opinión no hay soluciones locales para problemas globales.
La "desigualdad" global afecta en lo inmediato,más;a los que menos tienen en nuestro Occidente.
Apelamos a la conciencia de los que no tienen capacidad de ser solidarios.
Y los que no tienen capacidad de ser solidarios,siempre
han sido un ejemplo de solidaridad.

Las desgracias humanitarias que se están dando por causa de las guerras y de las hambrunas en el oriente próximo y en África, nos están obligando a pensar muy en serio en que tipo de civilización queremos ser los seres humanos en el planeta Tierra.
De ahora en adelante, a sabiendas de que cada día que pasa, todo el mundo estamos dotados de medios más potentes y peligrosos.
Son los muertos por las guerras fratricidas, gentes sin medios, masacrados por intereses de poder y de posesión de los recursos naturales.
Por señores de la guerra en minúsculas.
Las víctimas que perecen en la huida hacia otros lugares de esperanza, las familias desmembradas para siempre, la pérdida de confianza en las instituciones y en la justicia civilizada internacional.
La pérdida de confianza en los semejantes.
Y están luego los explotadores de todo este tipo, como aves carroñeras o rapaces, explotadores de situaciones y de los desequilibrios sociales, que a dos bandas exprimen a las gentes sacándoles del dinero.
Exigiendo un peaje a quienes se embarcan en busca de un destino mejor, por anticipado y luego a cobro revertido, una vez logran llegar a término.
Mano de obra barata y sin posibilidad de reclamación, con las manos y la boca amordazados por el hambre y las necesidades de todo tipo.
Y agradecidos aun por permitirles sobrevivir acurrucados al lado, aunque sea entre cartones, buscando chatarra o trabajando sin límite por lo que sea.
Cuando el mundo es global en todos los sentidos, y se consienten estos desmanes en contra de la raza humana, amparando las razones en causas de unos delincuentes particulares y minúsculas las apariencias.
Es que se nos está yendo la olla.
Demostrando una gran incapacidad para el cargo de gente civilizada, sin haber empezado siquiera a subir la cuesta del desarrollo con letras mayúsculas.
Por eso no podemos ver otras civilizaciones vecinas en el cosmos, porque somos aun una raza silvestre.
De una peligrosa inseguridad, que como una veleta gira en cualquier dirección, y dispara.
Dispara a todo lo que se mueve sin preguntar, y sin ninguna compasión.
Sin importar nada, ni humano ni divino.
Cuando se consienten esas desbandas de gentes que se han de ir de sus lugares de origen, sin que le importe un comino a nadie, mirando desde la responsabilidad siempre para otro lado.
Las fuerzas del orden a nivel planeta, se quedan en entre dicho por la incapacidad de no saber resolver.
Los problemas menores.

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