No hay complemento de la casa que guste más a un geek que un almohadón. El universo
cacharrero ha adoptado a este mullido elemento como uno de sus preferidos a la
hora de integrar tecnología en objetos comunes de la casa. Será que pasamos
demasiado tiempo sobre ellos, ya sea durmiendo, trabajando o gosando.
Lo último
es diseñar almohadas con temáticas divertidas, que no llevan cables pero que quedan
requetechulas para regalar en Navidad. Veamos las más curiosas de ambos mundos.
10- PerCushion, pegada a la
oreja
Una almohada con receptor bluetooh para que puedas hablar
por teléfono sin necesidad de levantarte de la cama. Los controles se esconden
debajo de la tela.
Ideal: para los
días de resaca o para consultar cosas con la almohada.
9- Almohada mesita, canela en rama.
Un diseño de Silja Kaeser y Jessica Müller-Wallraf, dos jóvenes alemanas que todavía recuerdan aquella final de Champions en la que
sus amigotes les dejaron la alfombra hecha un asco. Aunque el invento parece más bien dirigido a reuniones campestres improvisadas.
Ideal: para cenar delante de la tele
y olvidarnos de las inestables mesillas supletorias.
8- iPod Pillow, grande
y suave.
Sí, es una almohada que reproduce MP3 gracias a unos
altavoces integrados dentro de la espuma. Se coloca el iPod en un bolsillito
trasero y se maneja con los grandes controles tapizados. Qué cosas.
Ideal: Para aquellos
a los que les gusten los osos gigantes de peluche.
7- Pino
Cushion, para el blogger de pro.
Bueno, vale, nos la pedimos. Y todo por nuestro gusto por los
anillacos grandes que, a la postre, acaban marcados en las mejillas después de
una buena siesta sobre la mesa.
Ideal: Para aquellos que no pasen
por casa a la hora de comer.
6- Xip3,
transformable y reversible.
Esta almohada se convierte en chaqueta impermeable o en
cómoda mochila según las necesidades. El concepto “prenda híbrida” de entretiempo para
asistir a un soporífero mitin electoral. Una vuelta de goretex al chubasquero
de cintura de toda la vida.
Ideal: Para
montañeros, personal de la Copa América y turistas en general.
5- Horse Head Pillow, un
clásico.
Para despertar a tu productor preferido a la manera
Corleone. Es un artículo de la empresa Kropserkel,
especializada en réplicas y disfraces del mundo del cine. Vamos, que lo mismo
trabajan una armadura
conceptual Nazgûl que el garfio
del Capitán ídem.
Ideal: Para
graciosotes y amantes de “El Padrino” en general.
4- Pizza Pillow,
con extra de pepperoni.
Su bonita forma redonda y su estampado margarita harán las
delicias del gourmet más exigente. O llevará a los diablos a cualquier socio de
NaturHouse. El caso es que por una lado está la masa y por el otro, los
ingredientes.
Ideal: como cojín
para la vespino del repartidor de pizzas.
3- Fresh Salmon Pillow,
que asquito.
Estas cosas solo pueden tener éxito en Japón, país de comer
mucho pescado y luego, dormir poco. Juraríamos que es un salmón, pero no nos hagan
mucho caso. Y aunque parece una almohada recia, dicen que es muy mullidita.
Ideal: Para la alcoba del pescadero
(si es que nos lo ponen a huevo).
2- Glo Pillow,
la almohada que brilla.
40 minutos antes de la hora programada, el cojín empieza a
brillar poco a poco simulando el amanecer, logrando así un despertar más
natural. La hora se puede ver en la tela gracias a un LED viscoelástico.
Todavía es un proyecto (y así seguirá…).
Ideal: Para
aquellos que puedan despertarse con el lejano trino de un jilguero.
1- Blood Puddle Pillow,
que sustito.
Una divertida almohada con forma de charco de sangre. Ponla
en el suelo, échate una siestecita y que alguien que te avise tras unas
horas. Su grito actuará de impagable despertador. Es un proyecto de la
diseñadora keetra dean dixon.
Ideal: Para regalar a la novia en uno
de esos días.
Comentarios