Dream arcades ha anunciado el lanzamiento y disponibilidad inmediata de Octane 120, "the ultimate home arcade driving cabinet", una cabina simuladora para coches que fusiona, en un solo concepto, las tres patas sobre las que se asienta el Nirvana del consolero: un habitáculo arcade añejo, conexión con consolas de última generación y un grifo de cerveza para disfrutar del paseo.
Que decimos un grifo ¡dos!, para que los amigos miren y también calmen su sed. "Incluso tenemos el interfaz de usuario conectado a YouTube para que puedas ver clásicos de los 80 como "El equipo A" en su proyector incorporado". Así lo vende Michael Ware, presidente de Dream Arcades, que pretende que el gamer no sólo repose sino que, directamente, viva sentado en el Octane 120.


Si este
cacharro funciona como asegura su inventor puede dar al traste con la industria
vitivinícola tal y como la conocemos. Aparentemente es una vulgar cubeta para
enfriar pero lo que puedes ver en la imagen es una sofisticada máquina de
ultrasonidos que consigue envejecer el vino mediante la colisión de las
moléculas de alcohol dentro de la botella. Según su inventor, el británico
Casey Jones, logra en 30 minutos el trabajo de décadas de una barrica de roble
o, en otros términos, convierte un vino cosechero en un gran reserva. También
funciona con el whisky, otra bebida que mejora con la edad: “Una botella de
whisky del montón se convierte en un malta de 8 años” después de pasar por el
Ultrasonic Wine Ager.






