Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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Ladrones de fuego

Rosa Chacel y las barras de carmín

Por: | 02 de julio de 2012

ROSA CHACEL   (1898-1994)

 

 

  chacel 2


     Poco antes de acabar la Guerra Civil, se le encarga al pintor Timoteo Pérez Rubio el envío fuera de España de las obras del Museo del Prado. Pérez Rubio estaba casado con la escritora vallisoletana Rosa Chacel. Bajo el estigma de perdedores, el matrimonio partió hacia el exilio con el hijo de ambos. Recorren varios países, Francia-Grecia-Brasil-Argentina. Muere Timoteo Pérez Rubio en 1977. La carrera literaria de Rosa Chacel abona 8 novelas, 5 libros de cuentos, 3 de poesía, 7 de ensayos y varios libros de biografías-autobiografías y diarios. Muestro mi entrevista con Rosa Chacel:

      ¿Escribimos para que nos quieran?
     Sí, evidentemente, para eso: tanto que, por poner en ello un empeño desmedido, conseguimos a veces que nos odien.
     Si lo exacto es lo bello, entonces, ¿qué es lo feo? ¿Lo feo es lo real?
     Lo bello es lo exacto de lo real... Lo real –la realidad– contiene lo bello en su exactitud y lo feo en su inexacta e indiscutible existencia.
     Una mujer escribió varios libros, y fue feliz. Otra mujer leyó muchos libros, y también fue feliz. Otra mujer vivió sin siquiera leer libro alguno y obviamente sin escribirlos, y, cosa rara para las almas exquisitas, fue muy feliz. Una cuarta mujer admiró a las tres mujeres descrita, sin conseguir llegar a ser feliz. ¿Cómo se explica la infelicidad de esa cuarta mujer?
    Es completamente imposible explicar la infelicidad de esa mujer ni de ninguna otra... La infelicidad o la felicidad no suelen tener relación estrecha con lo que se lee o deja de leer... Y, si por azar la tiene, pues ya está claro... por eso fue.
    ¿No podemos ahondar en la tristeza, porque estamos condenados a seguir viviendo? ¿Podría decirse lo contrario?
    Sí, se puede decir lo uno y lo otro, porque ni en la tristeza ni en la alegría se puede ahondar todo lo que se quisiera... En cuanto a lo de la condena, yo la acepto con toda mi alma o, si se quiere, con toda mi voluntad que –a pesar de todo lo imaginable– no me falta para seguir viviendo.
    ¿Dónde encontrar a estas horas el alma del mundo?
    El alma del mundo está a estas horas donde siempre estuvo. Quiero decir que el alma del mundo es lo mismo que siempre fue, pero no está lo mismo... Por esto, preguntar dónde está no tiene objeto porque su lugar no ha cambiado... Ahora, cómo está y por qué está así... Yo aconsejaría a los jóvenes interrogadores que no planteen jamás cuestiones semejantes, porque si el interrogado tiene la debilidad de responder con dos docenas de palabras, divulgará un comprimido de conceptos banales, que se deberían incluir entre las drogas peligrosas.
    ¿Poesía es el sueño de una creencia?
    Bueno, más o menos... También podríamos decir que es la evaporación o la exhalación de su esencia.
    ¿La barra de carmín es una fábrica de besos que la mujer se da a sí misma?
    No, absolutamente, no... Si la pregunta fuese: “¿La barra de carmín es el marchamo o reclamo de su fábrica de besos?”, se podría decir que sí, eso es, pero esto sería una afirmación trivial y, sobre todo, obvia... Esta pregunta, que parece una delicada indiscreción, es, por el contrario, el planteamiento de un tema profundísimo. Porque decir “no, no es eso”, resuelve el problema, pero si añadiésemos “es esto otro”, necesitaríamos quince o veinte folios para decir someramente lo que es. De modo que la pregunta, sumamente importante, queda sin una respuesta adecuada. Un artículo que ocupase media plana de un periódico valdría la pena de escribirlo, pero no habría ningún periódico que prestase tanto espacio a un tema que pasa por trivial.

*En la imagen: estatua de Rosa Chacel, sentada en un banco de la Plaza de Poniente de Valadolid (ciudad donde nació)

 

                                        [siguiente personaje Ernest Hemingway: 9-7-2012]]

El País

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