Ladrones de fuego

El amante de Marguerite Duras

Por: | 10 de diciembre de 2012

MARGUERITE DURAS    (1914-1996)

Margarite Duras2


     A mediados de los noventa le escribí a Marguerite Duras para solicitar de ella una entrevista. No hubo respuesta. Un año o dos después llegó la noticia de su muerte. En este momento recuerdo con acucioso placer su novela breve El amante... 
    Su tema principal refiere la relación entre una chica francesa de 15 años y medio, con un joven chino de 25. Ella era blanca, hija de franceses, vivía con su madre y dos hermanos, y eran pobres. El chino era hijo de un banquero, vivía en la abundancia. La historia se desarrolla en Indochina, donde la propia Marguerite, autora del libro, había nacido. Tenemos ante nuestros ojos el fondo geográfico de Saigón, Hanoi, Sadec, las orillas del Mekong, las montañas de Siam.
    Junto a lo atrayente de esa relación figuran los otros componentes familiares de la autora. Es asombrosa y espeluznante la presencia del hermano mayor de Marguerite. Lo sigue a través de los años y cuenta su periplo de mezquindad asquerosa. Pero lo cuenta con tal precisión que nos conmueve, porque no solo es la vida de su hermano la que decae, son los demás de la familia (madre, hermano menor, ella misma) quienes se ven rozados impunemente en esa caída. 
    Sobre esos dos núcleos pivota la obra. Cuando sentimos una cierta congoja por el devenir de su madre y hermanos, Marguerite se mete dentro de aquella niña que fue y trae a la página la relación con aquel joven chino, el primer hombre que se acercó a su cuerpo. Esa relación amorosa es tan fuerte, con tanto poder evocador que uno quiere que todo el libro se vea envuelto a lo largo y a lo ancho en esa atmósfera. Desde la habitación de deshonra (como la llama la autora), tras las cortinas, se ve la ciudad; hasta la habitación llegan olores a cacahuetes tostados, a sopa china, a caramelos, a carne asada, hierbas, jazmines, incienso...
    La relación sexual entre los dos jóvenes amantes es complejísima. Los contactos físicos están descritos con una frialdad artística fuera de lo común. El todo nos llega como de un vuelo profundo, de lo más soñado de la escritora, porque se ha penetrado a través del pensamiento inacabable. Lo que leemos no está escrito en ningún texto conocido. No hay filosofías previas. Todo nos viene de la vida que Marguerite vivió; ella lo ha confeccionado para nosotros removiendo sus fibras vitales.
    Así como en la relación con el amante comprendemos cada instante, cada silencio, cada gesto ya sea de amor o de desprecio, en las relaciones con su madre y hermanos, y su familia (sobre todo con éstos), ahí vemos que lo escrito no llega a nosotros con total nitidez, ya que en ocasiones son estados más que vividos, son estados entrevistos, y por eso solo pueden ser percibidos por ella; su trascripción es imposible. 
    En esta novela, la autora hace probaturas sintácticas que apenas se perciben. Juego con el tiempo. Va hacia delante y vuelve al pasado. Percibimos su intención poética en la escuetez de algunas frases. Pero da suma importancia a las palabras únicas, que lo marcan todo. En conjunto queda el aroma de la gran poesía. La belleza de lo perverso. Es un libro pequeño que se agranda al leerlo y releerlo. Para un mayor envolvimiento alterna los tiempos en primera y en segunda persona.
    Al referirse a las mujeres, ella sabía que no son los vestidos los que hacen a una mujer más o menos hermosa. “Ni los tratamientos de belleza ni el precio de los potingues, ni la rareza o el precio de los atavíos. Sé que el problema está en otra parte. No sé dónde. Sólo sé que no está donde las mujeres creen”, señalaba con sutileza de femenísima duda. 

                                        [siguiente personaje Javier Tomeo: 17-12-2012]

Hay 11 Comentarios

Este artículo me parece el ejemplo perfecto de lo que debe ser un artículo sobre una obra de Marguerite Duras. A diferencia de lo que suelen hacer muchos, el autor de este artículo realmente se adentró en la lectura, se percibe en la minuciosidad de los detalles. Y sobre el libro, creo que es el mejor ó uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Realmente, me trastoco en su momento (hace 5 meses); el estilo minimalista y confesional de la narración realmente te llega, incluso a seres más insensibles ó poco versados en literatura, sin mencionar que es un canto poético, mágico, intenso, profundamente erótico sin llegar a la vulgaridad.

Antonio Rosales Morales

Me ha fascinado tu post. Aquí os dejo el mío de El Amante
http://lidiaherbada.com/el-amante-de-marguerite-duras/

Esa frase final del articulo revela la inteligente y sensible mirada de su autor. Mirada profunda, imprescindible para adentrarse en el ser femenino en el cual la duda es parte de su esencia. Duda, inseguridad, misterios que surgen en la adolescencia cuando la mujer se hace consciente de la trascendencia de su cuerpo, convertida de pronto en un vulnerable objeto y sujeto de dolor, placer y deseo, en generadora, sin quererlo, de vida.
Y el mundo, encima, se pone en su contra, porque tanto el machismo imperante en todos los ámbitos como la sociedad de consumo se aprovechan de esa vulnerabilidad, y convierten un íntimo sentimiento en algo superfluo, creando así roles y estereotipos que nos costará mucho, todavía, hacer desaparecer.
Entiendo que desde este punto de vista, la escritora quiso describir, eligiendo un acertado y sugerente estilo narrativo, la autoafirmación de una adolescente a través de su sexualidad mediante la que la que descubrió sus más profundos sentimientos y la trayectoria que quería dar a su vida.
Toda el alma de la mujer está marcada de esas huellas de dolor y dudas que el descubrimiento del placer y el amor provocan, todo ser indaga en sí mismo en qué ha de consistir el amor y la vida. Todo eso se percibe a través de un espontáneo gesto femenino.

Recordaba vagamente el libro que leí hace mucho tiempo. Jose Luis me ha hecho reflexionar (una vez más) sobre un aspecto que siempre me remueve e inquieta: lo que de autobiográfico vierte el escritor en sus libros. Es necesaria mucha valentía para desnudarse ante la página en blanco. Supongo no obstante, que este ejercicio de osadía produce unos efectos catárquicos. Sin duda los lectores agradecemos el esfuerzo.

El articulo de esta semana es de una particular agudeza, profundidad y elevadísimo nivel de cítica literaria.
A mí me ha conmovido especialmente porque ha convocado y celebrado a la vez la novela de Duras y el tiempo en el que la leí. No recordaba los detalles de la trama pero la sensación turbadora permanecía intacta en mi atesorado equipaje de lecturas queridas, y al leer el artículo, como un fuego fatuo, ha vuelto, reconfortándome, para recuperar aquella emoción primera y aquel tiempo pasado. Porque si somos lo que amamos, aunque haya pasado, no desaparece nunca, sino que, estratificado, nos edifica incesantemente y nos mantiene intactos.
Y como la mente es caprichosa en sus fetiches, si hay una palabra que para mí simboliza "El amante" y siempre que la oigo o la leo pienso automáticamente en la novela de Duras, ésa es "Mekong": en ella se aglutina todo ese Sudeste Asiático que resulta un personaje más y encierra el misterio embriagador que exhala todo el texto.
Más tarde, queriendo volver a sentir la misma fascinación, leí "Le ravissement de Lol V. Stein" que me impactó, pero de manera diferente, menos profunda, y "Le marin de Gilbaltar" que me decepcionó. No he vuelto a releer "El amante", porque no quería que la magia primera se evaporara, pero el artículo de Merino creo que me dice que ya va siendo hora, que tal vez se sume otra magia a la anterior, la que encierra la vida hoy.
Porque, de hecho y parafraseando, aunque divergiendo, a Omar Khayyam, de toda la eternidad no nos pertenece sólo el presente, sino también el difuso pero cierto reino de la memoria.

Me ha encantado el escrito, también los comentarios.
No se qué decir. ¿Cómo se puede comunicar tanto sin caer en la abstracción, sin destruir ni adolecer? Capas y capas de percepción que aparecen y se van abriendo paso como si timbrasen funciones de diferente amplitud.

Pensar en lo oculto, descifrar arcanos, verlo todo imposible pero fácil, caer en un lodazal y salir inmaculado, desvestirse y ponerse máscaras, cubrirse de pieles y vislumbrar el alma... tantas cosas se nos escapan en el nudo de las incomprensiones humanas que el acto más pueril puede ser el más sabio y dejarse llevar es dejarse volar.
Quien desnuda su alma se sabe prisionero de sus intenciones.

Amigo José Luis, es un escrito excelente. Plagado de erotismo y de buena escritura.
Hace varios años leí El amante, ahora con tus comentarios su lectura cobra un nuevo y poderoso valor. He releído nuevamente algunas páginas y me he encontrado con una nueva novela. Gracias José Luis.
La foto de Marguerite es deliciosa, recuerda a la mujer parisina de los años 20-30. Un rostro pícaro pero cándido al mismo tiempo. Una belleza serena esperando el futuro. París, siempre París. Y es que pocas ciudades han sido el centro de la creatividad mundial en una escala tan intensa como lo fue París en los años de la Gran Guerra. Esa juventud que magníficamente refleja el rostro de Marguerite, en la fotografía, dibuja a una persona feliz, pretendiendo saciar sus apetitos de esparcimiento tras los duros tiempos de la severidad y estrecheces que debieron pasar los parisinos en pos de la libertad.
Tu escrito, José Luis, acompaña ese momento; quiero reseñar especialmente tu evocador y sensual párrafo: “Desde la habitación de deshonra (como la llama la autora), tras las cortinas, se ve la ciudad; hasta la habitación llegan olores a cacahuetes tostados, a sopa china, a caramelos, a carne asada, hierbas, jazmines, incienso...”

Marguerite es una escritora total, como muy bien reflejan sus pensamientos:
- “Escribir: es lo único que llenaba mi vida y la hechizaba. Lo he hecho. La escritura nunca me ha abandonado”
- "Mi problema es que no puedo dejar de escribir, nunca, ni un instante"
- “Para abordar la escritura hay que ser más fuerte que uno mismo, hay que ser más fuerte que lo que se escribe”
- “Digo cualquier cosa, y después olvido. Tú lo sabes —sonríes—, pero yo sigo a tu lado en la desesperación que te procuro”
- “La escritura llega como el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida”
- “Alrededor de la persona que escribe libro siempre debe haber una separación de los demás. Es una soledad. Es la soledad del autor, la del escribir”
Ella mismo fue capaz de beberse a grandes tragos los sorbos de vida:
“El mejor modo de llenar el tiempo es gastándolo."
"Cuando se tiene cierta moral de combate, de poder, hace falta muy poco para dejarse llevar, para pasar a la embriaguez, al exceso."
"Vendrá un tiempo en que no sabremos que nombre dar a lo que nos una. Su nombre se irá borrando poco a poco de nuestra memoria y luego desaparecerá por completo"

Su enorme talento para construir potentes y evocadores diálogos la llevó a trabajar para el teatro, el cine, con guiones cómo los de “Hiroshima mon amour”
Un saludo
Santi

Merino evoca a través de las palabras de Duras una vida pasada de ésta en la que el amor se desprende de la edad, de la raza y de la condición social para entregarse a la verdad de los sentimientos. En “El Amante”, la francesa dibuja con asombrosa pericia la geografía de un amor sin nombres, un amor inoportuno que molesta porque implica conflictos familiares no resueltos y colonialismos hirientes. Sin embargo, sus personajes sin nombre no son sinónimo de anonimato: por el contrario sirven para defender una historia autobiográfica que la autora publicó en su vejez cuando ya no se temen los juicios de la sociedad.

http://nelygarcia.wordpress.com. Creo que todo escritor/a, está condicionado/a por sus vivencias y las plasma en sus personajes de una forma inconsciente; algunas escapan a su conocimiento, por encontrarse en estado latente y emergen en circunstancias propicias para el desarrollo de la historia. Ahí me parece que reside la fascinación de escribir.

http://www.facebook.com/pages/Nely-Garc%C3%ADa/368054793274553?ref=hl

Esta vez José Luis ha utilizado esa maestría en describir a los artistas, para hacernos llegar toda la magia, la poesía, el misterio y la emoción de un libro. Llegamos a Duras a través de todas las sutilezas que capta magistralmente Merino. No todos los hombres tienen esa capacidad de acercarse a un universo tan femenino. No voy a resolver la duda de Duras, pero diría que la hermosura de una mujer está en su mente y en la de los que la miran.

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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