Ladrones de fuego

Al amor de Venezia

Por: | 16 de diciembre de 2013

TERESA MERINO GUEREÑU

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      Está a punto de publicarse un libro de poemas de Teresa Merino Guereñu. Lleva por título El corazón del centinela (Editorial El Gallo de Oro). Teresa escribe poesía desde los once años. Y es en este momento cuando viene a la memoria la madre de Rudyard Kipling: “Hijo mío, en poesía no hay madres que valgan”. Comprendo. Debo limitarme a hacer preguntas a  la poeta. Vamos allá:   
    ¿Al poema le sobra lo que conocemos y le falta lo que desconocemos?
    
El poema media entre lo que conocemos y lo que desconocemos; lo conocido, la experiencia sensible, abre la puerta a lo desconocido, y nos permite admirar, con devoción, el tesoro que allá despliega las alas y resplandece. Pero eso sólo ocurre en contadas y afortunadas ocasiones. El mundo entero se nos ofrece como posibles llaves, y hay que estar siempre atento.
    ¿Es exagerado llamar al poeta mago de la inseguridad?
    
Como el albatros de Baudelaire, puede que, a primera vista, el poeta aparezca ante el mundo (y ante sí mismo) inseguro, incluso estéril, pero en el momento en el que abre esa puerta de la que hablábamos en la pregunta anterior, aunque no haya de cruzarla nunca, sólo con permanecer en el umbral y asomarse, se sentirá invencible, audaz y victorioso. Independientemente de cómo continúe viéndole el mundo.
    ¿Qué diferencias encuentras entre poesía y prosa, y cuáles entre poesía y música?
    
Tensando un poco los paralelismos, se podría decir que tal vez haya más parecido entre poesía y música que entre poesía y prosa. El vínculo entre las dos últimas es evidente: la palabra. Pero entre las dos primeras existen dos sutiles coincidencias: el ritmo y lo esencial. La música persigue la esencia mediante el ritmo y la abstracción. La poesía, en cambio, toma el ritmo para embellecerse, pero se acerca a la esencia mediante la inteligencia (la mente aguda y el corazón inflamado, indisolublemente unidos), que toma la forma de la palabra. Por eso llega mucho más lejos.
    ¿Detrás de las metáforas hay algo más que una sustitución ornamental de la realidad?
    
Detrás de las malas metáforas, sólo hay esa mera sustitución. Pero detrás de las buenas, de las insustituibles, sin las cuales el poema no sería el mismo, se encuentran las armas y el poder del poeta grande.
    ¿Qué quería significar la poeta Alejandra Pizarnik al asegurar que todo lo que se puede decir es mentira?
    
Tal vez que todo lo que se expresa mediante la palabra pertenece a la ensoñación, sin ligadura con la realidad. Pero creo, más bien, que la poesía es el único arte que consigue rozar, aunque nunca abarcar ni dominar, esa verdad inalcanzable que el hombre busca, debatiéndose, durante toda su vida, o durante toda una civilización. Y sólo muy pocos poetas, elegidos, tienen el privilegio de intuirla mejor y apuntar hacia ella, en ráfagas de lucidez. Y esas ráfagas son aún más fugaces e inaprehensibles para el lector. Así, la fugacidad se va multiplicando, hasta llegar a la aseveración de Alejandra Pizarnik. Tal aseveración sería, por tanto, el resultado de un proceso, y no una verdad instantánea.
    ¿Los poemas están de camino, rumbo hacia algo?
    
Los poemas son siempre el final de una etapa en el viaje que supone la búsqueda consustancial al hombre. Lo que ocurre es que, aunque se vislumbre, nunca se consigue dar sentido completo al logro alcanzado. El tesoro es la búsqueda en sí misma. Hay que conformarse con eso, debido a nuestra incompletud.
    ¿Te pones en diferente disposición cuando escribes en francés a cuando escribes en español?
    
Totalmente. Para mí, el francés es más sensitivo y hedonista. El castellano me resulta más austero y, paradójicamente, he de usar una palabra francesa, “perçant”.
    ¿Hay buenas palabras y malas palabras? ¿Algunas palabras son más poéticas que otras?
    Personalmente, no creo en la belleza construida con palabras menos bellas. La belleza necesita de palabras bellas como raíz. De ellas irán floreciendo (con fortuna) la inteligencia, la sensibilidad, el llegar un poco más allá.

    * Por razones de espacio, la entrevista ha sido reducida.

    ** En la imagen, la autora con su hija Venezia, destinataria del libro: "A mi hija Venezia, que redimió mi corazón cuando casi estaba perdido y lo inundó de luz pura y calor hondo, consiguiendo que el Universo entero reverbere, sereno, a su imagen" (firmó la fotografía la escultora Mariemi Otaola).

                                 [siguiente personaje Samuel Beckett: 23-12-2013]

 

 

Hay 10 Comentarios

Recuerdo que nos reunió el abecedario. Era la primera clase en el nuevo Instituto y Merino y Jurado debían compartir pupitre. Si la profesora hubiera dicho "Elijan compañera por afinidad cósmica" hubiera acertado igualmente. Era una muchacha sabia e ingenua a la vez con la que compartí cuatro maravillosos años de compañerismo y camaradería y una amistad que a pesar de la distancia y los avatares de la vida aún perdura. Teresa es muchas cosas, pero sobre todas las cosas Teresa es LUMINOSA. La echo mucho de menos aunque la tengo siempre presente. Paradójicamente desde que nació Venezia nos vemos menos pero yo sé que ahora estamos más cerca que nunca. Como dice Teresa: La maternidad redime y eso solo lo sabemos las madres. Nada me gustaría como saber cierto a qué o a quién tendré que agradecerle su amistad. Gracias Jose Luis por la entrevista (y por todo) y gracias, Teresita.

No puedo resistirme a trascribir, aunque sea sin su permiso, un poema precioso de Teresa:
El oro que el alma destila
Se esparce por la tierra
Convirtiendo en reino
El dulce abandono
De quien no necesita nada

“Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día, así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras”.
Así comienza Don de la ebriedad de Claudio Rodriguez, su primer y mejor libro de poemas.
Deduzco y afirmo que la poesía ocupa las cosas. No que las cosas estén habitadas por la poesía. Luego... no hay poesía en las cosas ni en la gente sino que es el punto de vista hondo y diáfano que la captura y la reposa en ellas. Esto lo ha de saber Teresa porque es poetisa de raza y corazón.
Si el día es el contenedor de la noche, la poesía es el vino que penetra en nuestra ceguera. Sólo ese vino abrirá las percepciones desacostumbradas y nutrientes a nuestros vendados ojos. Nutrientes que abonan la captación melancólica, o paranoica, o suicida, o lúcida de la poesía.
Nada es poesía. Pero todo es susceptible de ser amamantado por ella.

¡Cómo me ha gustado su explicación en cuanto a la relación entre poesía y música.
Y subrayo: "...La música persigue la esencia mediante el ritmo y la abstracción. La poesía, en cambio, toma el ritmo para embellecerse, pero se acerca a la esencia mediante la inteligencia (la mente aguda y el corazón inflamado, indisolublemente unidos), que toma la forma de la palabra..."


Estimada Teresa, un día escribiste una estrofa en los siguientes términos.
…………………….
Muchos pájaros vuelven hoy
Al prado sublime y pálido
En un tiempo corto
Como una estrella
……………..
Al leer estos versos me viene a la cabeza las reflexiones que un día escribiera Octavio Paz acerca de la poesía: “En fin, la poesía es útil de muchas maneras, pero sobre todo es instrumento para observarnos a nosotros mismos, como expresa el poeta y pintor chino Xingjian. Porque cuando se concentra la atención internamente surge la poesía y empieza la aventura emocional de la palabra”
Creo, sinceramente, que tú, Teresa, tienes en tu poder algo especial, que como todo en la vida has de regar con paciencia, cariño y emoción.
Y también deseo que esa pequeña “avecilla” que te acompaña en la foto pueda comprender un día, en toda su extensión, lo que significa el amor de una madre, al igual que el amor de tus padres hacia tí. Esos sentimientos son impagables, únicamente los poetas sois capaces de poner las palabras adecuadas para que nos brinquen los corazones. Deseo que tu(vuestra) Venecia siga alimentando el fuego poético de vuestra familia. Con cariño y afecto
Santi

Música y poesía, justamente eso es lo que irradia el blog esta semana. Me ha gustado mucho el modo en que Teresa responde desde su gran sensibilidad creativa a las penetrantes preguntas del abuelo de Venezia.
Esa foto tan espontánea y colorida, y la bellísima dedicatoria dirigida a esa niña que mira con sabiduría infantil a la cámara, reflejan un sentimiento intenso más allá incluso de lo que puede expresarse con palabras y que suena como la mejor de las músicas y poesías. No creo que pueda existir algo tan dulce y profundo como tener una madre poeta que sabe colocar el amor a su hija en el centro de todas las galaxias. Muchas felicidades a los tres.

Hoy tenemos un post Merino al cuadrado, yo diría que casi al cubo, porque Venezia, la hija, la nieta, es otro personaje muy importante en esta entrada. No en vano la ha mencionado en otras ocasiones José Luis y aparece en la instantánea junto con la sonrisa de su madre. Ella es la artífice de la sonrisa de Teresa Merino Guereñu, que es simplemente “Teresa”: amiga de hermana mayor, bilbaína y granjera infatigable de versos que planta en su jardín imaginario.
Los que dicen que los ojos transmiten la verdadera imagen de nuestra alma, se equivocan: es nuestra sonrisa la que nos delata. Hay gente a la que le está negada la risa, porque la infelicidad inunda sus vidas debido a la miseria, la soledad o la enfermedad. No es el caso de la sonrisa de Teresa, que es muy parlanchina: habla a la cámara y le cuenta retazos de experiencias vividas con Venezia que es felicidad encontrada, aprendizaje, sobresalto, calor y golosinas. Si escribir poesía es expresar lo esencial de uno mismo y del mundo, entonces Venezia es un poema en sí misma. Y su risa tímida ante la cámara es verso de niñez azucarada.

Cuando le tocó el turno a los poetas, los dioses reservaron para ellos un saco trenzado de helechos, introdujeron: gotas de rocío, trozos del arco iris, trinos de pájaros, gorjeo de criaturas, el canto de los arroyuelos saltarines,…. también angustias, sinsabores, desamores,….El poeta introducía su mano al azar y así construía sus poemas de acuerdo a las palabras y significados obtenidos. Los había tristes, alegres, profundos, livianos, rítmicos,…
Leyendo la entrevista de José Luis uno no puede por menos que envidiar al poeta. A esa persona tan sensible y a su pequeña-GRANDE Venezia.
Qué hermoso ser poeta!! ¿ qué es la poesía? Decía Dámaso Alonso que “ Un Poema es un nexo entre dos misterios: el del poeta y el del lector” y efectivamente después de leer la entrevista uno nota el nexo del que hablaba Alonso.


Enhorabuena José Luis y enhorabuena Teresa( las dos)
Un saludo
Santi

El arte en general es aquello que puede volar rompiendo moldes; Thomas Bernhard lo refleja en su obra "El malogrado". La poesía permite la evasión hacia universos desconocidos.
Le deseo éxito a la autora.

Gracias, José Luis, por esta ventana dulce y honesta a una mujer que lo es de sobra, aunque las palabras que más rápido acuden a mis dedos para definirla sean serena y profunda. Creo que la poesía es el arte más puro, y quienes tienen y cultivan ese don son seres excepcionales llenos de luz que iluminan nuestros rincones más oscuros. Impaciente por el nuevo libro, esperando ser iluminada.

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Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

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