Sobre el autor

Jose Luis Merino

Jose Luis Merino nació en Bilbao. Vive en esa ciudad. Es autor de 14 libros de arte y literatura. Trabaja en la actualidad en cuatro más, asimismo de arte y literatura. Ha tenido muchas edades. Ahora tiene la edad que representan sus palabras.

Sobre el blog

Como lo haría un fotógrafo de palabras, en este blog aparecerán retratos o semblanzas de gentes de la cultura. La mayoría de ellos son ladrones de fuego, en el sentido rimbaudiano del término. También se hablará de arte y poesía (el único ángel vivo sobre la tierra), en tanto se descubre cuánto hay de auténtico y de falso en esos dos universos.

Ladrones de fuego

"Los ladrones no acaban aquí" (JL Merino)

Por: | 08 de septiembre de 2014

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    Este blog se inició el 5 de diciembre de 2011, con la figura del escritor mexicano Juan Rulfo. Le siguieron 154 creadores de renombre nacional e internacional (los más), para dar por concluida esta enfelizada aventura con el actor Alex Angulo, este lunes 8 de septiembre de 2014.
     Debo agradecimiento a muchas personas por sus comentarios publicados en el blog, o por sus estímulos en privado. Todos ellos cercanos, cuyos nombres deletreo con placer: Rosi-Alicia-Guillermina-Erika-Alberto-Berni-Mikel-Belén-Nely-Beñat-Mercedes-Salvador-Hildegard-Maitena-Joseba-Amaia-Mariemi-Juan Manuel-Begoña-Kimiyo-Óscar-Konrado-María-Santi (el matemático)-Paloma-“grumete”-Germán-Mariasun- Cristina-Marta-Mariana-Santiago-Zuriñe-Josean-“tabaquería”... 
    Añado mi agradecimiento, no menos efusivo, para aquellos residentes en Francia (Zoé Valdés-Rosa Valverde), en México (Bárbara Jacobs-Fernando González Gortázar-Elena Poniatowska-Vicente Rojo-Cristina Pacheco), en Argentina (María Ester Correa y su taller literario), en Suiza (Beatriz Basenji), en Dubai (Noura al Noman, Cristina Jurado), en Brasil (Marcelo Andrade), junto a otros residentes en Canadá, Estados Unidos (pasan de la media docena), Inglaterra, Nicaragua, Italia, que no he podido retener sus nombres. También valoro y agradezco a quienes colocaron sus enlaces en el blog  ladrones de fuego, tales como la Enciclopedia Auñamendi, la Editorial Pepitas de Calabaza, la mezzosoprano eslovena Tina Silc. No quiero olvidarme del apoyo recibido por parte de la Foundation Severo Sarduy...

    La vida sigue. La vida es una aventura en sí misma. Lo sabían y saben bien los personajes no aparecidos aún en este blog, sobre los que trabajo desde hace muchos años. Estos son algunos de ellos (unos ya terminados y otros en fase preparatoria): Juan José Arreola / Richard Attenborough / W. G. Auden / Juan Benet / Joseph Beuys / Jorge Luis Borges / Elías Canetti / Paul Celan / E. M. Cioran / Juan-Eduardo Cirlot / René Char / Giorgio de Chirico / William Faulkner / Rafael Sánchez Ferlosio / Norman Foster / Fritz Rudolf Fries / Juan García Hortelano / Saturnino García / Gabriel García Márquez / Luis Gordillo / Juan Goytisolo / Baltasar Gracián / Stephen Hough (pianista) / Arata Isozaki / Juan Ramón Jiménez / James Joyce / Joseph Joubert / Anselm Kiefer / Paul Klee / Milan Kundera / Paul Léautaud / Norman Mailer / Juan Marsé / Carson McCullers / Manuel Mujica Lainez / Friedrich Nietzsche / Paul O'Dette (laudista) / Carlos Edmundo de Ory  / Mariemi Otaola / Jorge Oteiza / Octavio Paz / Emilio Pedro Gómez / Fernando Pessoa / Sylvia Plath / Raymond Queneau / Robert Rauschenberg / José Saramago / Andrés Sorel / Wallace Stevens / Susan Sontag / Dylan Thomas / José Ángel Valente / César Vallejo / Mario Vargas Llosa / Victor Vasarely / Andy Warhol / Orson Welles / Ludwig Wittgenstein / Thomas Wolfe / W. B. Yeats... 

    [Los post ya publicados podrán seguir consultándose, bajo el mismo título, ladrones de fuego, dado que quedarán inscritos en la hemeroteca de El País] .

    * La Editorial El Gallo de Oro tiene intención de publicar en libros de bolsillo una selección de los personajes de ladrones de fuego. Me lo advirtió uno de los editores:  "Serán unos libros pequeños, preciosos, pulidos y brillantes como una joya". 

    ** En la imagen JLM en la presentación de su útimo libro  Hablan los artistas  (entrevistas a 100 artistas alaveses-guipuzcoanos-navarros-vizcaínos) (junio de 2013))

Alex Angulo, inolvidable payaso

Por: | 01 de septiembre de 2014

Alex Angulo (1953-2014)

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    Tras la muerte del actor bilbaíno Alex Angulo, en  accidente automovilístico, se le tributó un homenaje público en el Teatro Campos de Bilbao, con un lleno hasta los casquillos de las lámparas del techo. Allí estaban presentes el alcalde de  la ciudad, Ibon Areso, junto a los que cuentan en el mundo de la cultura local, acompañando a la esposa del actor Mayda Zabala, y la hija de ambos, Dodo, entre otros familiares.
    Amigos de profesión de Alex Angulo glosaron su vida y sus obras. La velada de fúnebre alegría, rebosó cariño, dulcedumbre, risas-risotadas  y nostalgias en torno al hombre bueno,  generoso e inmejorable camarada.  Por un momento me pareció ver en uno de los palcos a Walter Brenan (el mejor actor secundario de la historia del cine), aplaudiendo con enfervorizado entusiasmo a su colega bilbaíno.  
    En aquel acto se resumían las muestras de afecto y dolor expresadas desde los medios de comunicación estatales.  Todos hicieron recuento de las intervenciones  interpretativas de Alex Angulo. A groso modo se contabilizaron 44 largometrajes (dirigido por Pedro Almodóvar-Alex de la Iglesia-Icíar Bollaín-Guillermo del Toro-Imanol Uribe-José Luis Cuerda-Fernando Colomo-Ernesto del Río-Javier Rebollo-Joaquín Trincado-Ramón Barea-José Luis  García Sánchez, Enrique Urbizu, entre otros), más 26 cortometrajes (realizados por Alex de la Iglesia-Iciar Bollaín-Chema de la Peña-Ramón Barea, y otros), además de 183 episodios televisivos (dirigido por Pedro Olea-Jesús Font-Belén Macías-Ana Murugarren, entre otros). A esto se añade su permanencia durante 20 años en el grupo de teatro Karraka, y la participación en programas radiofónicos.
    Antes de contar mi relación con el actor fallecido, pongamos atención a las sentidas palabras del director de algunas de sus mejores películas, Alex de la Iglesia: “Quiero presentaros al hombre que conquista y seduce con su generosidad apabullante, al amigo que convierte un rodaje de pesadilla en una taberna galáctica en la que te perderías para siempre... / ... Construía, sobre papeles escritos por un loco,  personajes de carne y alma” (El País,  22 de julio de 2014).
    Conocí a Alex Angulo en sus comienzos como actor. Fue en una Feria del Libro. Las casetas de las librerías se habían instalado en la vía pública bilbaína. De pronto, apareció un personaje vestido de payaso: pantalones y botas descomunales, la cara pintada de blanco, con ribetes negros, y la nariz roja en forma de patata. El personaje, como caído del cielo, se acercaba silencioso y se ponía al lado de quien estaba viendo los libros. Callado, con una expresión de alma desvalida, miraba los libros, miraba a los viandantes, miraba sin ver a todo y a todos. Y así durante un tiempo sin tiempo.
    En aquella acción de teatro de calle, organizada para animar la Feria del Libro del año 1974 (creo recordar), descubrí al actor Alex Angulo. En su expresión estaba cifrado su futuro. Había plasmado y dado vida al payaso triste que no quiere salir a escena...
    A los pocos días me visitó en la librería. Nos fuimos conociendo. Un día me preguntó, con todo el rubor imaginable, si podía escribir algo sobre él, porque pensaba solicitar una beca para estudiar arte dramático en París. Lo hice. Se lo merecía. Le concedieron la beca. Lo demás es de sobra conocido.

    * En la imagen, Alex Angulo fotografiado por Gorka Lejarcegi

[siguiente personaje José Luis Merino: 8-9-2014]

   

 

Viendo a Braque me acordé de Picasso

Por: | 28 de julio de 2014

Georges Braque (1882-1963)

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      En el Museo Guggenheim de Bilbao puede verse en estos momentos una reputada muestra antológica del pintor francés Georges Braque. La exposición permanecerá abierta hasta mediados de septiembre. 
     Hablar de Georges Braque es memorar el Cubismo e inmediatamente asociarlo a Pablo Picasso. Los dos artistas fueron los pilares  descollantes en la creación y gestación del Cubismo, lo mismo el analítico  como el sintético
     Para un mayor entendimiento de la relación Cubismo-Braque-Picasso, traigo a la página el recuerdo memorable de la exposición celebrada en 1989 en el MOMA de Nueva York. Se exhibían obras de Picasso y Braque pintando los mismos temas. Aunque las dos almas gemelas del nuevo ismo  tuvieran a Paul Cézanne (genuino adalid del arte contemporáneo) como referencia sustantiva, las diferencias entre ambos eran notables. Braque se inclinaba por el trazo de líneas geométricas precisas y ordenadas, además de ser más contenido en el color. Picasso daba orgiásticos saltos de fauno en un bosque intrincado de líneas quebradas y exuberantes coloraciones. El francés fue siempre tras la belleza, en tanto Picasso llevaba dentro de sí el anhelo por  la expresividad. Visto lo visto, pueden entenderse como improcedentes aquellas vejatorias-machistas-tabernarias puyas de Picasso contra Braque. En una de ellas decía el español: “Braque es mi mujer”. En otra advertía: “Braque pinta los mejores picassos del mundo”. 
     Detrás de esas violentadas sátiras se vislumbra el reconocimiento de Picasso por la bella factura de los cuadros de Braque.  Los veía refinados, con destellos sutiles en las líneas y suma dulcedumbre  en sus azules cobalto y los amarillos limón, entre otros  atributos. A juicio de Picasso, la finura de estilo de Braque la había adquirido en la École des Beaux-Arts, mientras que él seguía siendo el peligroso autodidacta de siempre. 
     En el palimpsesto cubista de Georges Braque destacan sus fértiles collages, donde las líneas angulosas, contenidas, y la profusión de colores apagados, terrosos, conforman una nómina de extraordinarias naturalezas muertas o bodegones.
     En cuanto a la obra gráfica, cuando toma como modelos temas griegos, ahí encuentra una buena manera de desarrollar su natural tendencia a lo ornamental y decorativo.
    Como broche triunfal de su vida artística, Braque pudo convertirse en el  primer cubista vivo  en exponer su obra en el Museo del Louvre.
    Al salir de la exposición de Georges Braque, ya estaba escribiendo estas líneas. Y en ellas el nombre de Picasso revoloteaba por mi cabeza como una gaviota fucsia, gaviotando de gozo sobre la Ría bilbaína (sus aguas pasan rozando el Guggenheim), para preguntarme una y otra vez, “¿cuándo veremos una muestra de Picasso en este museo?”, “¿a qué esperan?”.
    Por darme a pensar, pensé en el poeta Baudelaire (curiosamente francés) y en sus palabras sobre Goya: “El pintor de Fuendetodos funde la alegría, la jovialidad, la sátira española de los buenos tiempos de Cervantes, con un espíritu mucho más moderno, donde destaca el amor por lo inasible, el sentimiento de los contrastes violentos, de los espantos de la naturaleza y de las fisonomías humanas”.  Aunque el poeta se refería a Goya, esas palabras encajan a la perfección en la figura del propio Picasso. Y no digo más. Quien quiera entender que entienda.    

[siguiente personaje Alex Angulo: 1-9-2014]  

Cristina Peri Rossi: sobre la belleza...

Por: | 21 de julio de 2014

CRISTINA PERI ROSSI (1941)

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     Entrecruzamiento de ideas en torno a la belleza y otros arrebatos con Cristina Peri Rossi, poeta, narradora, traductora y ensayista uruguaya (Montevideo, 1941).
    Si a los caballos les fuera posible imaginar a Dios, ¿lo imaginarían como jinete o como pasto?
    
 Si los caballos tuvieran imaginación, creerían que Dios es una bella mujer desnuda que jamás los cabalgó.
    ¿En el instinto cognoscitivo la belleza resurge como poder?
    
La belleza es un poder frente al cual la única actitud espontánea es la contemplación. De inmediato, surge la fascinación. La belleza no se puede poseer, por lo tanto nos angustia: siempre está afuera, en lo otro a nosotros mismos. Sin embargo, para reconocerla, es necesario haberla tenido dentro, como memoria antigua, evocación o sueño.
    ¿En qué momento el cultufilisteismo y la cultura vienen a dar en la misma cosa?
    
En el momento en que en lugar de ser un continuo aprendizaje, una reflexión constante, nos convencen de que es un objeto.
    ¿Exagerar es síntoma de barbarie?
    
Exagerar es una forma de seducir
    ¿Has visto alguna vez la desgracia pintada sobre los automóviles
   
Yo sí, y J.G. Ballard también.
    ¿Peor que los que venden su cuerpo son los que tratan de comprar las almas?
    
En sociedades que hacen del consumo la única forma de vida y la única instancia de felicidad, las almas suelen estar vendidas aún antes que los cuerpos.
    ¿Es un error mayúsculo creer que la belleza contiene dentro felicidad a mares?>
    La belleza produce muchas cosas: éxtasis y también angustia. Por supuesto que nos proporciona felicidad, pero como esto sólo puede ser percibida de manera discontinua y por contraste, hay que decir que la belleza no es posible de resistir todo el tiempo: es necesario la fealdad, la desgracia para volver a ella.
    Cuando terminamos una obra, ¿empiezan los remordimientos?
    
Para un artista, una obra terminada es una obra muerta. No hay remordimiento, sino ansiedad: hay que gestar la próxima. El remordimiento, en todo caso, no es por la obra en sí sino por sus consecuencias: Goethe se arrepintió de haber escrito el Werther porque muchos de sus lectores se suicidaban. Siglos después podemos admirar la belleza de ese libro sin suicidarnos.
    ¿Podía decirse que uno escribe de manera más bella cuando acierta en la elección de las metáforas e imágenes? Sin embargo, ¿no es verdad que un cuidado excesivo en las metáforas y en las imágenes deja al descubierto y amordazado el sentido de la profundidad que habita cuando el pensamiento vaga libre y sin adornos?
    
La belleza de una idea no se puede separar de su forma de expresión. O por lo menos debe aspirar a ello. Cuando Bécquer dice: “Poesía eres tú” está sintetizando en un solo verso una vasta teoría estética y filosófica, la identificación de la mujer en el arte, pero lo que importa no es sólo el pensamiento sino la perfección de su fórmula verbal.
    ¿El ahora quiere ser eterno?
    
Ciertos ahora sí, por supuesto.
    ¿Por qué aquellos que escriben con facilidad creen que poseen más talento del que realmente tienen?
    
¿Y quién puede medir el talento? Escribir con facilidad es una clase de talento: hay que ver qué es lo que se hace con esa facilidad.

[siguiente personaje Georges Braque: 28-7-2014]

 

Lucio Anneo Séneca

Por: | 14 de julio de 2014

LUCIO ANNEO SÉNECA (4 a. C.- 65 d. C.)

 

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            En muchas ocasiones hemos quedado prendados para siempre por escritores como Cervantes, Quevedo, Góngora, Lope de Vega, Calderón (en lengua española) o por Montaigne, Racine, Rabelais, Voltaire (en lengua francesa) o por Shakespeare, Chaucer, Milton (en lengua inglesa) o por Bocaccio, Dante, Cavalcanti (en lengua italiana), sin olvidarnos de Goethe, Hölderlin, Schiller (en lengua alemana),  aduciendo que sus obras fueron escritas hace trescientos, cuatrocientos o quinientos años. Nos parece un tiempo enorme para tan caudaloso saber y sentir.
      Aun cuando cada uno de los mentados es una cima literaria, qué decir de las Cartas morales a Lucilio, del que es autor Lucio Anneo Séneca. Esos escritos fueron puestos al servicio de la Humanidad alrededor de dos mil años atrás.
     Séneca muestra en ese libro un compendio del mundo. Habla en él de todo. Nada  escapa a su atención. Apoyándose en sentencias y saberes del tiempo anterior al propio autor, trufado por fragmentos poéticos, llegan hasta nosotros ejemplificaciones de lo que debemos tener como guía para vivir en armonía con nosotros mismos. El filósofo estoico ofrece sus lecciones de moral como una manera, quizá la mejor, de atacar la corruptela frecuente instalada en el Imperio. Mas es consciente que sus lecciones pueden servir para cualquier tiempo y lugar. El siguiente fragmento lo explicita: “La verdad se ofrece a todos, aún no ha sido ocupada; mucha parte de ella se ha dejado a la posteridad”.
     La lectura de esta magnífica obra abre en nuestra mente muchos caminos y sugerencias. Abre incluso la puerta a una polémica respecto al concepto llamado barroco.  Modernamente, se habla del redescubrimiento del barroco ateniéndonos a una nueva mirada hacia el Siglo de Oro. También se menciona el estilo barroco implementado por escritores latinoamericanos, tales como Lezama Lima, Alejo Carpentier, Miguel Ángel Astiruas, García Márquez, al frente, y se dice de ellos que poseen una cultura clásica procedente del barroco del Siglo de Oro...
     Pues bien, en el libro de Séneca el estilo de lo que después llamaremos barroco es una constante. Todo el libro está impregnado del barroquismo más feroz, por mucho que el propio autor señale que con su estilo sólo pretende escribir llana y espontáneamente como quien habla mientras camina. Séneca se “pierde” gozosamente, se disgrega, se abarroca. Entrecruza ideas, al punto de que en un momento dado habla de frugalidad y lujo, para derivar hacia otros pensamientos, lo que le obliga a sincerarse al expresar: “Veo que esta materia no se acabaría nunca si yo no soy quien la termine”.
      Se aconseja estar atentos al ritmo pausado de Séneca. Toda prisa en la lectura es un atentado contra la inteligencia. Observe el lector cómo Séneca toca todo lo por tocar, pese a que, en el resumen final, su obsesión se vuelque en el quitar miedo a las enfermedades y a la muerte.
        El hecho de que Séneca no llevara a término aquello que predicaba, no resta mérito alguno a sus escritos. No obstante, su final sí fue estoico, aunque su vida no lo fuera.

[siguiente personaje Cristina Peri Rossi: 21-7-2014]

Los besos en el mundo de Corín Tellado

Por: | 07 de julio de 2014

CORÍN TELLADO   (1926-2009)

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            En 1965 Corín Tellado quedó consignada como “el escritor más leído de todos los tiempos, incluyendo a Miguel de Cervantes”, según certificaba en palabras Guillermo Cabrera Infante, ganador en 1997 del Premio Cervantes de Literatura.
     Refiriéndose a la escritura de Corín Tellado el escritor cubano lo expresaba así: “La pornografía es un arte inocente, nada consciente, y Corín Tellado, ya en las clasificaciones, es una naïve, una primitiva por sofisticar. Sus lectores o tienen esa inocencia o fracasan en su lectura” (Libro de ensayos, de título O, publicado por Seix-Barral en 1975).
     Víctor García de la Concha –director de la Real Academia Española, de 1998 a 2010, y actual director del Instituto Cervantes-, al presentar a Mario Vargas Llosa, en un encuentro literario, dijo, entre otras consideraciones, que el escritor peruano lo mismo sabía apreciar las mieles de Góngora, como los caramelos de Corín Tellado.
    ¿Qué vieron Cabrera Infante y Vargas Llosa en la literatura de Corín Tellado? ¿Quizá la antítesis de quienes se empeñan en dar un sentido más puro a las palabras de la tribu? ¿Tal vez les conmovía que la escritora asturiana, por ser tan obsesivamente fiel a su estilo sentimentalista, fuera capaz de dejarse matar en su imaginario por un millón de besos?
    En los primeros días de verano de 1981, le envié a Corín Tellado –a su domicilio gijonés–, un ramo de preguntas. El tratamiento preguntador era semejante al enviado a otros escritores considerados de primera fila.
    Recibí las respuestas correspondientes y una carta anexa, todo ello fechado un 25 de junio de 1981. Estas son algunas de sus respuestas:
     Los besos son la plataforma de la comprensión más afectiva /
    Toda persona que expresa en letras lo que siente y piensa es digna de ser leída, porque quizás...¡quizás! diga algo que ignoras... /
    
La mente humana es un foco de abismos hartamente conocidos y demencialmente desconocidos. Sigue leyendo y verás cómo el más vulgar autor te dice algo que tú ignoras... / 
    
Besos son nuestras creencias. Nuestra credibilidad ante la vida... A veces besas, a veces pisas. Todo es positivo y fraudulento... / 
    ...
así todos los humanos tenemos una meta: Vivir, sobrevivir, razonar... Cada uno lo hace según su mentalidad, su cultura, sus creencias, sus convicciones...
    
En la carta decía:
    "A la gente de hoy, tan materializada, lista (pienso que más que nosotros para disfrutar la existencia de cada día), déjalos vivir. Tienen derecho a ello. Y nosotros a escribir cosas plácidas, que lo filosófico queda para los antiguos... Los letrados, los inquietos intelectuales... / 
    Yo soy una escritora sentimental y ahí, punto. Lo demás queda para mí... / 
    Un abrazo de tu amiga asturiana, macho, que somos vecinos y mis hijos llevan un apellido vasco como una casa / 
    Hasta siempre."
    Hasta siempre, querida amiga. Que el Príncipe de los Besos te guarde muchos años.
      Y el citado príncipe le guardó hasta el 11 de abril de 2009. Ni un día de más, ni un beso de menos.

[siguiente personaje Lucio Anneo Séneca: 14-7-2014]

Eduardo Arroyo tenía que pensarlo

Por: | 30 de junio de 2014

EDUARDO ARROYO   (1937)

 

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            El pintor Eduardo Arroyo nació en Madrid en 1937. En 1958 se trasladó a vivir a París. Personaje polifacético, ha ejercido de periodista (es Licenciado en Periodismo) y de escenógrafo. Ha publicado varios libros, entre ellos una historia novelada de boxeo, en torno al púgil panameño Al Brown, que lleva por título “Panamá” Al Brown. Por su actitud crítica frente a la época anterior a la democracia, y el hecho mismo de residir en París, se convirtió en un desconocido para sus compatriotas. Se dio a conocer internacionalmente a partir de una gran exposición suya en el Centro Pompidou de la capital francesa (1982).
    En abril de 1997 le envié a su estudio madrileño una entrevista por escrito. Junto a las respuestas, venía una carta (Madrid 18/4/1997) donde reconocía en un pasaje, digno del ostinato rigore de Leonardo, “las preguntas son más vivas que las respuestas”.

     ¿El artista artistea para individualizarse y salir así de la masa, esto es, de la barbarie?
    
Para atenuar su propia barbarie.
    ¿Acertaba Mallarmé cuando decía que los fragmentos son los testimonios nupciales de la idea?
    
 Sin ellos no hay boda.
     ¿A veces pintar viene a ser como el tocar, que todo puede convertirse en sexo a poco que se toque?
    
 No me he divertido nunca pintando.
    ¿Quién habla de victorias? Sobreponerse, eso es todo. ¿O no?
    
 Sí. Sobreponerse a las victorias.
     Es absurdo que la mayor ambición de los artistas que rondan los 25 años de edad sea entrar en los museos. ¿No es más propio de esa edad que sus pesquisas consistan en hacer desaparecer del globo todos los museos del mundo?
    
 Sobre todo los museos tal como están concebidos hoy.
     ¿Pintar es iniciar una obra sobre una idea básica –un punto de apoyo–, y a partir de ahí todo va creciendo en su derredor, que es como decir en su crecedor?
    
 Sí, es exactamente eso, pero a veces lo que va creciendo es la desolación.
    ¿Hacer arte consiste en explorar dominios que no se comprenden, que se nos escapan?
    
 Debería ser así.
    ¿Sería capaz de definir la vida, entre otras cosas, tal como la definía Cioran: “esa chulería de la materia”?
    
 Francamente, nunca he sabido definir la vida.
    ¿El arte es eso que se hará mundo, y no lo que ya lo es?
    
Eso sería ideal, pero no es así.
    Muchos tienen el delirio de grandeza de creerse locos egregios, y son solo chiflados...
    
Es mejor estar chiflado.
    ¿Querer sintetizar la realidad es una manera de acercarla al sueño, al arte, a la poesía?
    
Tendría que pensarlo.

                                  [siguiente personaje Corín Tellado: 7-7-2014]

Todo Brasil en Jorge Amado

Por: | 23 de junio de 2014

JORGE AMADO   (1912-2003)

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            Pese a no tener ningún fundamento en qué basarme, veo a Jorge Amado como un espíritu gemelo al de Joan Brossa. De todos los escritores que he entrevistado en mi vida, en ellos dos se dan las respuestas más afines, en especial por el tono empleado. Quizá se deba a que los dos nacieron en la década anterior a los años veinte del pasado siglo. Una misma generación posee en común afinidades o añudamientos múltiples, no importa que en este caso el brasileño cultivara la narrativa y el español la poesía.
     La escritura de Jorge Amado se perfila como una visión crítica de la sociedad de su tiempo y de las duras condiciones de vida de los trabajadores, salpicado de elementos poéticos y fantásticos. Sus obras más conocidas se titulan El país del carnaval (1931), Cacao (1933), Jubiabá (1935) y Capitanes de arena (1937), conformantes de la serie Las novelas de Bahía. Después de esa compulsiva fiebre expresiva literaria, dio a la imprenta escalonadamente Las tierras del Sin Fin (1943), Gabriela, clavo y canela (1958), Doña Flor y sus dos maridos (1966), entre otras.
     El 6 de diciembre de 1989 recibí una carta de Jorge Amado, con unas respuestas suyas a un manojo de preguntas que le envié. Convenientemente traducida, decía en su misiva: “Querido amigo, recibo su carta del 25 de noviembre y hago una excepción al reposo absoluto que me condenan los médicos en este momento, para responder, aunque brevemente, a las preguntas de la entrevista, preguntas provocadoras y poéticas...”.
     “Utilice las respuestas que ahí van si las encuentra válidas o curiosas...”.
     “Con un abrazo y los votos de un Año Nuevo de paz y alegría. Cordialmente...”.
     Efectivamente, todas sus respuestas las encontré válidas y no pocas de ellas bastante curiosas. Estas son algunas:
     ¿La mejor línea escrita es aquella que sólo merece ser leída por una rosa y su noche?
    
 Por una rosa y su noche, por una luna llena y su cuadrilla de gatas en celo.
     ¿No importa tanto mentir, cuando esa mentira es nuestra verdad absoluta?
    
No veo mal en mentir. La mentira mantiene incólume el concepto de la verdad, absoluta o relativa.
     ¿Cada uno se encarga de hacer a su modo lo mejor para sí mismo?
    
 Es lo peor para los demás: así es la condición humana.
       ¿El arte no está en la parte opuesta a las ideas generales, puesto que solamente describe lo que es individual, porque sólo desea lo único?
    
 El arte es un sortilegio; cada individuo imagina su milagro, único y exclusivo. En cuanto a las ideas generales, ¡ay, Dios del cielo!
    ¿Además de ser el estilo una variación del idioma, también es una modulación y una tensión de todo lenguaje hacia el exterior?
    
Cuando el estilo existe es todo eso y mucho más. ¿Mas no será el estilo una invención de la crítica literaria?
     ¿Conoció a aquel cenizo que se cayó de espaldas y se partió la nariz?
    
Y al levantarse comprobó que había perdido las nalgas y los meniscos.

    N.- Jorge Amado murió el 6 de agosto de 2001, en Salvador de Bahía

[siguiente personaje Eduardo Arroyo: 30-6-2014]

 

     

Vuelos dadaístas de Yoko Ono

Por: | 16 de junio de 2014

Yoko Ono (1933)

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            No cambio una sola de mis palabras sobre la muestra de Yoko Ono en el Museo Guggenheim de Bilbao. Sin embargo, tras conocer un libro suyo, titulado Pomelo, valoro sus pensamientos dadaístas en vuelo. Selecciono una mínima parte de ese viaje por el interior de su imaginación. Lo presento en letra cursiva, y le doy una lúdica respuesta con mis propios vuelos, entresacados de algunos libros míos. Quedan todos invitados a pensar y jugar:  
    Corta un cuadro en trozos y deja que se los lleve el viento.
    El arte es la aventura de vivir lo que ignoramos.
    Cuenta las nubes, ponles un nombre.
    
Por eso me gustan los pájaros, el mar y el aire, porque son de todos y de nadie.
    Lanza una piedra al cielo tan alta que no vuelva.
    
Solo las palabras rebeldes serán capaces de edificarnos.
    Escucha los latidos de un corazón.
    
Los pasteles del alma son el alimento más nutritivo de los seres vivos.
    Mira el sol hasta que se ponga cuadrado.
    
Una bombilla es un sol que no creció. 
    
Junta tus sombras hasta hacerlas una.
    
Nací un día sin arco iris; el color lo fui tomando mientras me hacía hombre.
    Envía algo que no puedas contar.
   
 Las palabras son máscaras que propagamos, sin descubrir el enigma.
    Apaga la luz. Quédate de pie detrás de una persona durante cuatro horas.
    
Tocar un cuerpo en la oscuridad y aferrarse a él con todo el amor del mundo.
    
Escucha girar la tierra.
    
Tal vez la patria no pase de ser una pata de palo con un ejército de termitas dentro.
    
Dibuja un plano para perderte.
    
No hay otra opción: la soledad o la vulgaridad.
    El espejo se transforma en cuchilla cuando se rompe. El palo se transforma en flauta cuando se le toma cariño.
    
Debemos hacer de las equivocaciones decálogos perfectos.
    Busca una mano en la nieve.
    
Las mamás valientes en invierno solo pasan frío en una mano.
    Enciende una cerilla y obsérvala hasta que se apague. 
    
Un hombre fatuo es más tonto que dos idiotas.
    Envía los sonidos de la nieve a una persona querida. Cuenta todos los días las estrellas. 
    
Las estrellas son como los ojos enormes de aquellos a quienes amamos.
    Haz música solo con armónicos.
    
A la lluvia le gustan las matemáticas, no así a la mayoría de los niños.
    Envía el sonido de cien soles saliendo al mismo tiempo.
    
Pasan de mil los aplausos que caben en un pañuelo.
    Grita. 1. Contra el viento. 2. Contra la pared. 3. Contra el cielo.
    
Las flores enfermas no quieren ir al colegio, porque ahora los judíos son los palestinos.

    * Foto Erika Barahona Ede   © FMGB Guggenheim Bilbao, 2014

                          [siguiente personaje Jorge Amado: 23-6-2014]

 

Henry Moore en la calle

Por: | 09 de junio de 2014

Henry Moore (1898-1986)

    JL y Moore 1

  Son siete las obras en bronce del escultor británico Henry Moore instaladas en el parque de Doña Casilda Iturrizar (Bilbao). La muestra ha sido organizada por la Obra Social “la Caixa”, en colaboración con The Henry Moore Foundation, con la aquiescencia del Ayuntamiento bilbaíno...
     En la primera toma de contacto con las obras exhibidas, al espectador le llega una emanación de energía y vitalismo. Esa doble condición fue el motor creativo de su autor, Henry Moore, a lo largo de su vida, quien tuvo  como modelos en sus inicios a Picasso, Epstein, además del legado de antiguas civilizaciones (sumeria, mexicana, africana). Mención especial merece Constantin Brancusi, el mayor guía de la escultura contemporánea. De él aprendió a quitar toda la hojarasca-musgo-maleza de todo lo realizado hasta entonces en escultura, para ir tras la esencialidad de lo expresivo, “y a una toma de concienciación de la forma” (el entrecomillado corresponde a la voz del propio Henry Moore).
     Dos obras, tituladas Mujer e hijo reclinados y Figura reclinada, son harto  representativas de la marca Henry Moore. Viven en ellas diversos matices relacionados con la anatomía del cuerpo humano. En la segunda, uno de los brazos permanece firme y estático, en tanto el otro parece suspendido en el aire. En la primera, una de las piernas aparece más asentada, frente a la inestabilidad de la otra pierna. En una y otra esculturas sobresale el sabio recital de formas redondas, en armónica sintonía con los huecos-vacíos impostados para la culminación del todo. Y siempre bajo una sólida base cifrada en el dibujo, esa primera letra del alfabeto plástico.  La obra Figura reclinada en dos piezas, está ejecutada con trazos secos, al descuido (de formas paquidérmicas), carente de los registros de las piezas anteriores, otorgando preferencia a lo matérico.   
     En la pieza de título Formas conectadas reclinadas, enseña una suerte de levitación de la figura dentro del interior de la cueva-útero. Asentada o apoyada la superficie externa en tres puntos, el interior de esa figura se asienta o apoya también en tres puntos.
     Las dos piezas más aparatosas por su gran escala, Óvalo con puntos y Pieza de bloqueo, han sido gestadas a partir de bocetos minúsculos. Parecen provenir de una especie de “encontrismo”. Algo que el propio Moore ha reivindicado como fuente de creación; de ahí su mirada constante hacia el encuentro de guijarros, huesos, conchas, etc., recogidos en playas y acantilados. Se trata de una belleza no consciente, es decir, no hecha por el hombre sino por el discurrir del tiempo en la Naturaleza. 
     Mas ese “encontrismo” nunca será eficaz si le falta la latencia necesaria en todo creador. Y la latencia del escultor inglés es máxima. Un permanente estado latente en todo auténtico creador es clave para su vivir artístico o literario o musical y afines. La latencia es su vida. No hay creación posible sin latencia. Un ejemplo se evidencia en la escultura titulada Gran figura de pie (Filo de cuchillo). Por lo que parece, ante la imagen de la famosa Niké de Samotracia, la latencia permanente del escultor le impulsó a realizar su propia interpretación.
    Antes de hablar del montaje de la muestra, quiero significar un par de comentarios. En relación con el tamaño de las piezas grandes aludidas, Óvalo con puntos y Pieza de bloqueo, quiero advertir que en no pocas ocasiones el gigantismo por el gigantismo, en arte tiene un valor muy pequeño. El otro comentario alude al cambio de título en una pieza semejante fechada años antes. La de ahora, datada en 1976,  la llaman Gran figura de pie (Filo de cuchillo), en tanto la de 1961, se titula Figura de pie (Filo de cuchillo). Lo del filo del cuchillo no ha variado. 
    Ahora hablemos del montaje o colocación. Una idea estupenda, loable, digna de elogio, no se puede dejar en manos incompetentes su montaje. Han colocado en medio de los paseos tres de las esculturas de mayor volumen. Colocación torpe, autoritaria, impositiva. El arte no es una imposición, sino una proposición. El arte sugiere-propone, no impone. Dos piezas quedan un tanto orilladas. La del filo de cuchillo, la han situado al lado de un edificio, a dos metros y medio, cuando es la obra más necesitada de amplitud visual y “respiración” espacialista. Si llegan a encargarle el montaje a la señora de la limpieza de la Fundación Henry Moore, lo hubiera hecho mejor. 

    * La escultora Mariemi Otaola fotografió a JLMerino, ante la escultura Madre e hijo reclinados (la única obra colocada con acierto)

                      [siguiente personaje Yoko Ono de nuevo 16-6-2014]

 

El País

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