A partir de1 de julio, la “Gran Moscú” ya es una realidad y – al menos desde el punto de vista administrativo--, se ha cumplido la voluntad de Dmitri Medvédev, quien en junio de 2011, siendo aún presidente de Rusia, se pronunció por la ampliación de la capital a costa de parte de la provincia circundante. Según los planes, varias instituciones oficiales que se concentran en torno al Kremlin se trasladarán a los nuevos territorios, lo que en teoría contribuirá a descongestionar esta urbe vibrante, anárquica y sofocada por el tráfico.
Así pues, la capital de Rusia, con 107.000 hectáreas y 11,5 millones de habitantes, absorbió el pasado domingo 150.000 hectáreas suplementarias y otras 250.000 personas, que se convertirán en “moskvichi”. Esta categoría da acceso a múltiples beneficios sociales en relación a los habitantes de la provincia (pluses salariales y de pensiones y transportes gratuitos para los jubilados, entre ellos).