Desaceleración o crisis, rescate o gordo de la lotería, la tormenta económica también descarga en las cumbres del monte Parnaso. Fin del poema. La Fundación Nobel anunció el lunes que reducía un 20% la dotación de sus premios, los más prestigiosos del mundo. Que no se alarme ningún candidato. Nadie quedará en la indigencia: el recorte –en español de España, ajuste- supone que en lugar de 1,1 millones de euros, el próximo otoño los galardones irán acompañados de un incentivo de 876.785. Nada comparado con lo que se lleva un banquero en retirada, pero así están las cosas de la austeridad.
Por traer el ascua de los porcentajes a la sardina nacional, tal vez la decisión de Estocolmo sirva de ejemplo en Madrid (Barcelona y alrededores). Dicho en plata: tal vez haya llegado la hora de plantearse si, en medio de un tijeretazo que -por no salir del ministerio del ramo de flores (Educación, Cultura y Deportes)- tiene temblando a las escuelas, las bibliotecas y los museos, es sensato que la mayoría de los premios que concede cada año ese mismo ministerio siga teniendo dotación económica.
¿Alguien cree que el Cervantes tendría menos prestigio si estuviera dotado con 1 euro en lugar de con 125.000? Y donde dice Cervantes vale decir Nacional de Loquesea. Si así fuera, algo andaría mal. Aunque algunos pagarían por entrar en la Historia, cobrar por hacerlo parece excesivo. Sobre todo si tenemos en cuenta el provecho económico que genera un galardón de los grandes: publicidad, reediciones, traducciones, lecturas, conferencias, jurados, bolos, bodas, bautizos y comuniones. ¿Hacen falta además dos huevos duros?
Las entidades privadas pueden, por supuesto, hacer lo que quieran con su dinero. A menos que estén intervenidas, rescatadas, recauchutadas o reseteadas. Las entidades públicas deberían pensárselo. ¿El chocolate del loro? Que se lo digan a los maestros o a los bibliotecarios que acercan a los lectores la obra de los premiados.
Algunos políticos creyeron durante años que doblar la dotación de un premio era lo mismo que doblar su prestigio. Luego se preguntaban por qué “aquello” no acababa “de arrancar”. Entretanto, ahí siguen galardones como los de la Crítica, que cada año consagra un puñado de obras sin darles más que su bendita mano. Y si miramos a “los países de nuestro entorno”, todo el mundo sabe el efecto multiplicador (de ventas y laureles) que en Francia y parte de Europa sigue teniendo el Premio Goncourt. Su dotación: 10 euros. ¿Alguien tiene suelto?
Hay 9 Comentarios
Me parece que estamos pasando por alto algo muy importante. Los premios son elementos publicitarios para los escritores a los que se los otorgan y para las propias instituciones. No tienen nada que ver con la calidad de las obras. ¿Prestigio para premios que se dan entre amigos?No hay prestigio en ellos, solo endogamia y mucha ignorancia por parte del publico.
Publicado por: Carmen | 13/06/2012 19:01:11
SIN €UROS, SIN MIEDOS…
Publicado por: JUNGLERX | 13/06/2012 17:25:40
Hola, amigos. ¡Qué buen tema! Me gustaría tener el ingenio suficiente como para defender mi punto de vista. Porque la cosa parece que va un poco de chiste. Que a los premios como el Cervantes se les recorte la cuantía, vaya y venga. En el mundo económico estamos y las estrecheces nos afectan a todos. Pero que se lo quiera reducir o se piense en ello, hasta rebajarlo a un precio simbólico de un euro, como si eso salvara todo el prestigio del mismo, me parece una patochada. Si a un futbolista le pagan millones por dar patadas a un balón, ¿por qué no se le va a dar un buen billete a quien seguramente lo necesita y se lo ha ganado a pulso, en el mundo en que vivimos? ¿Por qué un buen poeta tiene que ser un pobretón, como si esto le hiciera más poeta? Recuerdo a Neruda, en la película El Cartero, charlando con el repartidor de cartas, sobre el premio Nobel: se sabía de memoria la cantidad exacta de coronas que se podía embolsillar si se lo concedían. ¿Pesetero Neruda? ¡No digamos pendejadas!
Cordial saludo
Publicado por: francisco tostón de la calle | 13/06/2012 16:29:21
Es cierto que la dotación económica no "dota" de mayor prestigio al premio. Pero hay que tener en cuenta que no todos los premiados son precisamente millonarios. El premio Nobel ha significado una aportación de dinero (directa y en forma de ventas) muy importante para ciertos autores que se enfrentaban a una situación económica no muy desahogada. No sé (habría que repasar la nómina de premiados) si habrá ocurrido lo mismo alguna vez con el Cervantes, o con el Príncipe de Asturias, o con el Nacional de las Letras.
Que haya una rebaja en la cuantía de los premios puede resultar razonable según andan las cosas. Pero los premios (los institucionales y los comerciales) son una fuente de ingresos fundamental para los creadores, más aún cuando vivir de los derechos de autor es cada día una tarea más complicada.
No seamos tan exigentes con los escritores y tan generosos con otra gente que aportando un valor muy reducido a la sociedad obtiene una recompensa económica desmedida (y si no lo pensáis así, poned la televisión y veréis de lo que hablo)
@Elviajerolento
Publicado por: Miguel Herranz Farelo | 13/06/2012 16:08:58
Un detalle respecto al premio Cervantes: ¿para cuándo la desaparición de la absurda "norma no escrita" que dispone que un año se dé a un español y otro a un hispanoamericano, igualando así a las nueve décimas partes de los hablantes del idioma con el décimo restante? Y conste que yo soy español. Es sólo que el patrioterismo absurdo me parece eso, absurdo.
Publicado por: a. ladino | 13/06/2012 14:27:42
Hablando de los motivos de prestigio de un premio: Se ha puesto en un delicado compromiso el de los Nobel; habrá algún premiado que se sienta ofendido al considerarse a su disciplina como Obama a la Paz.
Publicado por: Nana | 13/06/2012 14:07:05
La dotación económica no es indicador del prestigio del premio. El prestigio de un premio es el prestigio de la institución que lo otorga, es el prestigio de los miembros del comité que escoge a los premiados y es el prestigio de los que han recibido tal premio en el pasado.
Publicado por: Nana | 13/06/2012 14:00:45
Un premio vale lo que uno quiera. Personalmente creo que un galardón debe ser un reconocimiento a algo bien hecho. Sin más. Si alguien se presenta por dinero es un mal asunto. Que hagan la prueba. Que formalicen un premio con un nombre importante y reconocido, pero sin dotación económica. Se presentarán los mismos.
Si alguien quiere cobrar por darle un premio que lo deje. Que me lo den a mi. Me presentaré de gratis. De hecho estoy trabajando y publicando en mi blog de gratis. Mi reconpensa es que me lean y el disfrute de poder escribir.
Publicado por: Toni | 13/06/2012 13:47:55
Yo creo que los premios no deberían ir acompañados de una dotación económica, un premio de este tipo, por ejemplo Cervantes, da prestyigio y no se debería pagar a nadie por concederselo.
Más de uno seguramente renunciaría a la dotación económica si se lo concedieran.
Publicado por: Jose Manuel | 13/06/2012 13:29:12