Lluis Bassets

De la calle árabe a la plaza de la democracia

Por: | 30 de enero de 2011

El mito de la 'calle árabe', que ha condicionado la actitud de Estados Unidos y Europa Occidental durante el último siglo hacia estos países, ha empezado a tambalearse. A partir de Túnez, desde Argelia hasta Yemen, se extienden unas movilizaciones ciudadanas que nada tienen que ver con las protestas y las ‘masas’ exaltadas de antaño. El periodista de origen iraní, ahora afincado en Nueva York, Amir Taheri ha explicado con precisión en qué consiste este mito: “La calle se manifiesta contra algo, con frecuencia naciones extranjeras o minorías étnicas y religiosas con un espíritu de intolerancia. Organizadas y manipuladas desde el poder, parece con frecuencia la turba medieval en las ejecuciones públicas. A veces es literalmente así, cuando déspotas como Sadam Hussein invitaba en Irak a la calle a que contemplara la ejecución de judíos, kurdos y chiitas. La tradicional calle árabe está compuesta sólo por hombres airados, con barbas o mostachos parecidos a los del rais o caudillo. La calle pide antes que le quiten a alguien la libertad y no que su propia libertad se ensanche”.

Las imágenes que nos llegan de todo el mundo árabe revelan la incorporación de las mujeres jóvenes a las protestas. La espontaneidad con que se organizan tiene que ver muy directamente con la cultura y la tecnología de unas nuevas generaciones globalizadas, a las que les inspira mucho más Barack Obama que cualquiera de los pretendidos líderes fundamentalistas locales. Es Al Jazeera, claro está, pero también las redes sociales y los móviles incidiendo en una plétora demográfica que los viejos poderes son incapaces de controlar.

No sabemos todavía si la revolución democrática tunecina tendrá suficiente fuerza como para alcanzar una democracia homologable con las nuestras. No hay duda de que eso es lo que quieren los manifestantes. Pero esta revolución ya ha triunfado. Ahora ya es una evidencia que los árabes también derrocan a los tiranos. El miedo que les atenazaba bajo la bota de la dictadura ahora ha cambiado de bando: es el miedo de quienes temen ser derrocados. Más: las dictaduras no se heredan. Será muy difícil que triunfen nuevas sucesiones como la de Siria, será dificil que los hijos de Mubarak y Gaddafi puedan sucederles. Además: la alternativa a la dictadura no es otra dictadura, esta islámica, sino la democracia. Y un corolario para occidentales: nuestro apoyo occidental a los vigilantes corruptos de la estabilidad, además de inmoral, es insostenible.

A los poderes establecidos, a Estados Unidos y sus aliados, a Israel y a la Unión Europea, les costará acomodarse a la nueva realidad inaugurada por los jóvenes tunecinos. Pero deberán hacerlo. El destino de la calle árabe es convertirse en la plaza pública, democrática y civilizada de la libertad.

Hay 18 Comentarios

Que pedazo de alcornoque que hasta se le olvida cambiar su nick y luego anda por ahí diciendo que él no, que él es incapaz. Que imbécil la vedad! No me extrañaría que se insultara a sí mismo y construyera sus propios diálogos para “divertirse” cuando las manos ya las tiene cansadas y llenas de callos.

En mi último post tuve que convenir en que la historia declarará a George Bush en una especie de Lafayete, paladín, peón o padrastro de la primavera democrática en el Mundo Arabe, porque aniquiló a las fuerzas de la reacción en las calles de Bagdad, y gracias a ello, las mujeres quedaron libres, como sucedió en Occidente durante la I Guerra Mundial, que reunió al talibán en las principales ciudades de Europa.

Hugo, charlatán y vago del demonio, a nadie engañas. Tu vulgaridad e ignorancia te delatan. La mona aunque se vista de seda… No porque te hayas cambiado el nick por el de “J. Matamoros” dejas de ser el parasito que todos conocen. Cada palabra que garabateas hiede a analfabetismo, ordinariez, amargura. Ni siquiera das cólera sino pena. Que triste y solitaria debe ser tu existencia para venir aquí con el solo propósito de estropear los comentarios de los demás.

Pero si el dueño del blog permite a Hugo, alias J Matamoros, todo esto, allá él….

Una maravilla es que Oblabla inspira a las nuevas generaciones "globalizadas" árabes, ya que en USA no inspira a nadie, como prueban las elecciones recién pasadas. Si mantiene la "inspiración" en Túnez, tendrá país a donde huir cuando pierda las elecciones del 2012 por 30% (como el PSOE y el PP.)

Lástima para Oblabla que los globalizados árabes del medio oriente no votan en las elecciones de USA.

Pretender que protestas populares desemboquen en un democracia, es más un deseo colectivo que una posible realidad. La instauración de la democracia en Europa, fué el resultado de un largo y sangriento proceso, que dejó montáñas de cadáveres y centenares de ciudades destruídas.
No cabe duda que el cine y la televisión ha jugado un papel importante en la educación de las masas, y en la creación de mitos y sueños. El problema es que las imágenes dan pié a interpretaciones que pueden ser muy diferentes, dependiendo de la cultura, mentalidad, inteligencia, modo de pensar y valores de todo tipo de los espectadores. Cuando la juventud de los países pobres miran a la de los paises ricos, es normal que los primeros deseén para si lo mismo, pero la realidad es otra. Los problemas de los países del tercer mundo no se solucionan con la democracia, sino con otros factores, que los países del tercer mundo jamás podrán alcanzar, a causa de falta de medios, de conocimientos, de tectica, de capital, de organización, de infraestructura, y los países ricos -casi todos occidentales- monopolizan todo ésto, y evitan la competencia, a base de fomentar la corrupción, las guerras -para vender su material bélico- y una larga serie de tretas y argucias, legales o ilegales, que finalmente son un buen lastre que impide a los demás países prosperar.
No voy a explayarme en el tema, pero en cuanto a los árabes, os recomiendo la lectura de un sobrio y acertado artículo aparecido hoy en este mismo periódico, escrito por Juan Goytisolo titulado "No créas en lo que ven tus ojos".
En suma, como decía el viejo lider chino Mao tsedong, el poder se encuentra en la punta de un fusil, y como es ya tradicional, el ejército se hará cargo del poder, y se impondrán la fuerza de las armas.
La voluntad popular puede ser muy grande y más si padece hambre, desempléo y dificultades, pero la brutalidad siempre se impuso ante la razón. Los viejos poderes -militares, eclesiásticos, económicos, etc.- tienen la sartén por el mango, controlan casi todo, y por lo general se suelen salir con la suya. Son demasiado primitivos para entender que todos pertenecemos a la misma raza, que nuestros sueños, necesidades, deseos, sentimientos,etc. Son iguales, y que el equilibrio fundamental para que las cosas funcionen racionalmente pasa por una igualdad de derechos y deberes. No véo otra solución.

Son tantas decenas de miles los asesinados y torturados en Argelia en nombre de Occidente que da verdadero asco la hipocresia de franceses y americanos. Si lo que viene no les gusta la opción está clara: asesinatos, encarcelamientos, torturas, mutilaciones, represión a todos los niveles. Todo en nombre de Occidente.

Ya sucedió antes. En Argelia ganaron los islamistas del FIS con un programa económico liberal poco después de la caída de la URSS. Poco después de llegar al Gobierno el FLN argelino que ha gobernado el país con mano de hierro durante décadas, derrocó al Gobierno elegido democráticamente y desde entonces ha continuado una políticda de sangrienta represión donde han asesinado a cientos de miles de inocentes sólo por el hecho de no apoyar a la brutal Dictadura argelina. Está claro que si los elegidos por el Pueblo no son los que apoyan franceses o americanos, los asesinarán como ratas, y también a miles de sus electores. Los encarcelarán, mutilarán, torturarán...No importa, que todo sea por Occidente.

"El ciudadano medio europeo nunca había oído ninguna queja del presidente tunecino, los medios no denunciaban que aquello fuera una dictadura, los parlamentos no aprobaban resoluciones de condena contra aquel gobierno, no se escuchaban acusaciones contra la falta de libertad de expresión en ese país. Incluso la ONU celebró una cumbre sobre el derecho a la información en su capital, en la capital de un país donde no se puede acceder a youtube, pero nadie nos lo había contado....
Los diarios, incluso cuando un clamor ciudadano se levanta indignado contra el dictador, no lo califican de “dictador” como siempre hacen con los gobernantes de los citados países de izquierda. Para El País (14-1-2011), Ben Alí es “presidente”, “mandatario”, o se refiere a él como “el que es presidente del país desde hace 23 años”. El día anterior, la agencia Efe y el diario Público seguía dirigiéndose a Ben Alí como presidente, nunca como dictador...
...El 14 de enero, antes de la caída del gobierno, el diario El País reproducía una noticia de apoyo titulada: “La UE celebra la decisión de Ben Alí”. Decía el texto que “la diplomacia de la UE ha celebrado hoy el anuncio de Ben Ali de no presentarse a una quinta reelección a la presidencia de Túnez en 2014”. Curiosa reacción la de los gobernantes europeos. Si Ben Alí no es un dictador y sus elecciones son limpias, ¿por qué no se puede volver a presentar a las elecciones? Y si es un dictador que se ha mantenido en el poder mediante fraudes electorales, ¿por qué lo aceptan en la Internacional Socialista?..."

Pascual Serrano "Pero había dictadura en Tunez" http://www.pascualserrano.net/noticias/bfpero-habia-una-dictadura-en-tunez

Dos preguntas: ¿Se imagina alguien una rebelión del jazmín en Arabia Saudi? ¿Cuántos europeos conocen la lengua árabe?

Una reflexión: Desde hace un tiempo se nos habla de la subida en el precio de los alimentos Parece que la dificultades económicas favorecen la especulación a gran escala con alimentos y materias primas.

Otras dos preguntas ¿No estarán las rebeliones populares en países árabes espoleadas por la subida de los precios de alimentos básicos e indirectamente por las consecuencias de la crisis financiera y económica? ¿No resulta sintomático que el joven inmolado que hizo prender la chispa en Túnez fuera un vendedor de comida ambulante?

REntiendo lo que decís, entiendo que somos iguales y entiendo que en una situación como la suya no pediríamos libertad sino que bajara el precio del pan...(recordar lo que decía Azaña, la libertad no nos hace mas felices, nos hace hombres). No soy tan iluso de creer que de un plumazo vamos a asistir a la caída de sistemas intrínsecamente injustos ( y no me comparéis esta situación con el bloque comunista, por favor). Se, que en esas sociedades hay personas que piden cambios, cambios radicales, pero me temo que son una minoría y nada organizados, si no ¿ donde están ahora? ¿O es que entendéis que que alguien que venga de fuera, por ejemplo de Suiza, con las manos en los bolsillos, va a arreglar algo?. Por lo que leo los únicos organizados son los hermanos musulmanes y esto, que queréis que os diga, no me dan mucha confianza. No soy derrotista ( o no lo creo) pero tampoco iluso, para que suceda lo que queremos que suceda,se tienen que dar en sociedades en las que exista un o varios núcleos de activistas que estén lo suficientemente preparados y organizados, para asumir compromisos de poder, que exista una clase media potente que los apoye y que exista un descontento general (que es lo único que esta sucediendo)
Soy nuevo en estos blogs (podríamos cambiar el nombrecito), y desconozco si habéis hablado de la incorporación de Túnez a la CEE, si es que no, me gustaría que se abriese ese debate. Y ya se que es otro tema.

A finales de la década de los setenta se evidenció el emerger del fundamentalismo dentro de las religiones cristiana, judía y musulmana. El denominador común fue la reacción ante los retos disociadores de la modernidad y la búsqueda de un reencuentro con las certidumbres inmutables de los textos sagrados. Ello representó un rechazo al secularismo dominante y un intento por afirmar la primacía de lo religioso sobre las demás esferas de la vida social, con particular referencia a la política. Como fenómeno fue expresión de las tres religiones monoteístas citadas, por el simple hecho de que respondía a una interpretación literal de los textos y cánones sagrados: el Corán y la Shaira para los musulmanes, la Torah para los judíos y la Biblia para los cristianos. Dicho literalismo no encontraba sustento en otras religiones. En definitiva, el fundamentalismo entiende la "verdad revelada" en forma textual y desprovista de su carácter simbólico.

El islamismo, sinónimo de fundamentalismo musulmán, se consagró con el triunfo de la revolución de Jomeini en Irán y tomó cuerpo en años subsiguientes a través de un conjunto de agrupaciones diversas, varias de las cuales se adentraron por la ruta del terrorismo. El fundamentalismo judío se expresó básicamente a través de los movimientos Gush Emunim y Haredim. El fundamentalismo cristiano, por su parte, fue esencialmente protestante, evangelista y de raigambre estadounidense, expandiéndose luego hacia otras regiones del globo. En palabras de Karen Armstrong: "El asalto fundamentalista tomó a los secularistas por sorpresa. Éstos habían asumido que la religión nunca volvería a jugar un papel relevante en la política, pero durante el período final de los setenta se produjo una explosión militante de fe... En lugar de recurrir a alguna de las ideologías modernas, estos tradicionalistas radicales citaban a las escrituras, así como a leyes y principios arcaicos que resultaban por entero ajenos al discurso político del siglo XX" (The Battle for God, London, 2000).

También el catolicismo evidenció un marcado retorno al tradicionalismo al finalizar la década de los setenta, con la elección de Juan Pablo II. Si bien éste resultó un evangelizador y ecumenista sin par, su pontificado adentró a la Iglesia por la ruta del integrismo (que no ya del fundamentalismo). Abandonando el espíritu de colegialidad derivado del Concilio Vaticano II, Wojtyla retomó los cauces del Concilio Vaticano I de 1869. Su anclaje en la ortodoxia generó una insalvable distancia entre el relativismo moral propio de la modernidad y el absolutismo de la "verdad revelada". Su sucesor, Ratzinger, acrecentó esta tendencia.

Para Fernando Savater: "La radicalización integrista de la Iglesia católica es evidente... Se trata de un fenómeno que Díaz-Salazar llama la 'repolitización de la religión'". Según Savater, la Iglesia busca "recuperar cierta tutela ideológica y una especie de capacidad legitimadora del poder sobre las atemorizadas democracias" ("Fe religiosa y libertad cívica", El País, 26 enero 2008). Dentro de las tres creencias monoteístas se evidencia un intento de superposición de la religión sobre el ámbito de la política, mediante la reafirmación de la tradición.

En Occidente nos encanta ver la paja en el ojo ajeno. Me parece ridículo hablar de “democracias homologables” o “democracias avanzadas”. Basta ver lo que sucede en Italia o inclusive en este país (en ciertas regiones). Solo porque el hambre o la desesperación económica no han llegado al nivel de la “calle árabe” nos sentimos a gustos y seguros. Que ilusos somos!

Si, Juan Carlos, tienes razón. La juventud tunecina y egipcia solo están luchando por la instauración de estados islámicos en sus respectivos países. Quieren que la ley islámica (Sharia) sea elevada a la categoría de ley nacional, para de este modo forzar a las mujeres a usar la burka, impedir que vayan a las escuelas y exigirles que se queden en sus casas para atender a los machos alfa de sus clanes. Los hombres, por su parte, estarán impedidos de afeitarse sus barbas y deberán asistir a las oraciones prescritas por la autoridad teocrática. La televisión y la radio, el teatro y los cines, estarán prohibidos por ser invenciones del gran Satán.

Y todo esto lo harán porque nosotros los occidentales sabemos que los árabes son una categoría inferior de humanos, incapaces de asimilar conceptos como democracia, libertad de prensa, de expresión, etc., o sea todo ese conjunto de valores que es patrimonio de las razas superiores (o sea nosotros). Por esta razón necesitamos imponer dictaduras para contener a estas hordas animales que sólo piensan en religión, por eso financiamos a estos dictadores con millones de dólares y le brindamos apoyo diplomático. Y lo hacemos solo para mantener la estabilidad. Nada tiene que ver el hecho de que estas dictaduras permiten a nuestras transnacionales saquear sus recursos naturales y a su población, o que sean parte del gran esquema geopolítico para mantener el control sobre las riquezas petrolíferas del medio oriente. Nosotros somos desinteresados, claro. Ellos son el problema.

Santo Cristo, ¿y tú te consideras civilizado?

Que a los jóvenes egipcios los inspire mas Obama que los supuestos "fundamentalistas" es algo que se debe probar.
Y que el único modelo de organización política, económica y social sean las "democracias" occidentales es mas que discutible. Los mayores violadores de los derechos humanos, derecho internaciones y de lasoberanía de los países son Israel y los EEUU.
Desde mi lejano Chile, queda en evidencia la preocupación selectiva de los occidentales frente a los sátrapas y criminales de este mundo. Hasta ayer,a Mubarak y Ben Ali prácticamente no se los criticaba en los medios. Si a Hugo Chávez, Cristina Fernandez, Evo Morales y Fidel.
EEUU y la UE tienen solo intereses. Intereses que no son los nuestros.

quando chegará o dia dos líbios derrubarem Kadafi?

Vistos los acontecimientos desde este lado del Atlántico (escribo desde EE UU), han puesto al descubierto, si es que hace falta que se ponga una vez más al descubierto, el engaño un millón de veces mortal de la invasión norteamericana de Irak.
La democracia en Oriente Medio vendrá, si es que viene, de dentro y desde abajo y si no es de ahí no vendrá o será otra cosa, algo menos que democracia.
Ahora, resulta curioso y algún tanto alarmante el contraste entre el planteamiento de la prensa nuestra, que sobre todo en las últimas veinticuatro horas tiende a subrayar el caos y la anarquía en la calle, y la europea, que pone la nota en el empuje democrático y las aspiraciones de los manifestantes. Y Al Yazira no digamos, porque la distancia entre los planteamientos de esta empresa y la mayor parte de la prensa norteamericana es sideral.

Creo que muchos de los comentarios que estamos escribiendo, incluidos por supuesto los de los periodistas profesionales, no parten de un conocimiento sobre el terreno y estan demasiado mediatizados por aquello que vemos o leemos en los mass-media... Deberíamos en general tratar de ganar algo de distancia. En primer lugar admitir que aun no sabemos realmente lo que esta sucediendo en las trastiendas de estos acontecimientos, ni tan sólo cual es el peso que
diferentes organizaciones políticas tienen en este momento en cada una de las protestas...Opinar via satelital, por las fotos que vemos y por profesionales de la noticia me temo que es insuficiente.

De otro lado está el factor historico: el cercano y el lejano. Cercano: no podemos olvidar el papel de las potencias occidentales en la historia reciente de estos paises, en su periodo colonial, en su mutacion neocolonial, en el manteniento de un status quo favorable a los intereses geoestrategicos de Europa y USA,...
Ahora los dirigentes de las grandes potencias se declaran a favor de las reformas y procesos democraticos que antes han ayudado a reprimir. Pero de otro lado se imaginan con poca simpatia el resultado final de este proceso: formación de gobiernos populares, gran influencia del islam asambleario, disolución de las fronteras coloniales,..y aparición de nuevas entidades politicas no sumisas: gran maghreb, oriente proximo, etc...

De otro lado, el de una consideración historica más lejana, de nuevo se olvidan hechos historicos y se aplican plantillas estereotipadas. ..sobre todo por lo que respecta al Islam...civilización que no sufrio acontecimientos historicos de la dimensión del Holocausto,...En este sentido por ejemplo es bueno recordar que en paises como Siria exiten alrededor de 27 minorias religiosas...
¿De verdad insistiremos todavia en dar lecciones de democracia y tolerancia, creemos relamente que esta actitud es creíble?.

Ya lo estaba diciendo el otro día, un estado islamico ( lo siento pero no se como se ponen acentos aquí y los puestos son por la puta maquinita) es incompatible con una democracia tal como la entendemos en Occidente, no se trata de votar cada cierto tiempo, se trata de respetar a minorías, de separar poderes, de que no este el poder civil subordinado al religioso...en fin.
Me llama la atención en el articulo que se interprete las peticiones de los manifestantes con esa facilidad. De verdad que piden libertades? De verdad que piden instituciones democráticas? No será que necesitan que baje el precio de los alimentos
básicos, o que tengan mas trabajos o que se larguen los corruptos?
Insisto, tienen un problema...y gordo, e inmediato y no pasa por una sociedad de libertades y bla, bla. Occidente y el resto del mundo islamico tiene un compromiso con ellos, con todos los que pasan por
esas circunstancias ( ayudar en lo inmediato y mejorar su futuro económico), pero son ellos, y solo ellos, los que deben solucionar sus problemas de fondo, ni lo han pedido ni aceptarían ayuda (sobre todo de nosotros). No seamos ilusos, no confundamos lo que nos gustaria que fuese de los que es en realidad...y sobre todo, no intentemos dar una explicación occidental a lo que es simplemente un hartazgo de las instituciones que los rodean, de la corrupción, de las desigualdades. Pero creo que estén hartos de su forma de organizar la sociedad, de sus escalas de valores, de sus creencias básicas. Y si fuere así, ya os digo que peor para ellos, ya que entonces si se le vendría encima el peso de todo el mundo islamico.

Este tipo de revoluciones tienen bajo mi punto de vista un elemento que debe ser digno de mención, como son las condiciones generales de desempleo y pobreza, que las originan.
Resulta paradógico que en el primer mundo nos manifestemos con ropa de Zara por los derechos humanos mientras que en regímenes dictatoriales los más pobres sacan carteles a las televisiones públicas que proclaman una libertad anglosajona, mal calculada y definida, donde resulta necesario para conocer en toda su dimensión el problema extrapolar bien los acontecimientos.

Las revueltas árabes, protagonizadas cada vez más por menores de treinta años, se deben en parte a esa sociedad cada vez más globalizada en donde cada persona es temporalmente cada vez menos de un lugar y más de todos los lugares posibles.

El reciente efecto migratorio hacia europa y estados unidos facilita dentro de una comunicación cada vez más pública y globalizada, por necesidades propia de la economía, que quienes pudieran ser actores principales del desarrollo de ámbitos de libertad y progreso entre sus países tengan que en primer lugar manifestar su pobreza ante una élite gobernante más que satisfecha.

Por eso tienen mayor mérito las protestas.

El precio del crudo va a subir. O posiblemente suba.

La respuesta de la Unión Europea ha sido prudente. Prudente dentro de la prudencia que siempre ha musitado entre la Unión Europea.

Se espera que estos incidentes se reproduzcan a partir de ahora. Sólo basta con que ahora mismo caiga Mubarack después de haberlo hecho Ben Ali, para que tarde o temprano, si desde las sociedades árabes no se desarrollan los cambios adecuados, acabe sucediendo lo mismo.

La cooperación extranjera europea en estos momentos puede ser decisiva. Y yo me inclino hacia que en estos países se deberían desarrollar programas de economía social junto a reformas democráticas, garantizando en todo momento el control de las fuerzas de seguridad y facilitando transitoriamente un control político de la élite goberannte a través no de la represión sino de un estado de derecho.

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es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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