Lluis Bassets

El infierno de los dictadores

Por: | 25 de abril de 2011

Desde el 11 de febrero estamos esperando que caiga el siguiente. No pasó ni un mes entre la huída de Ben Ali, el 14 de enero, y la patada militar a Mubarak el 11 de febrero. La ingenua e ilusoria verdad es que muchos se habían hecho a la idea de que marzo sería para Gadafi, abril para el yemenita Saleh e incluso mayo para el sirio Assad. Demasiado perfecto para ser verdad. Las revueltas árabes, cada una distinta y todas desiguales en ritmos, ocuparán con las transiciones a que den lugar los próximos años y no se resolverán, ni mucho menos, en una sola temporada.

La factura que estamos pagando por la piel de Gadafi es muy alta y no sabemos todavía si hay fuerzas suficientes en esta alianza tan deshilachada para conseguir el objetivo: ahora ya no hay retroceso y cualquier cosa que no sea echar al loco amigo de Aznar será una catástrofe para todos y un estímulo para los otros dictadores. Tan lenta es la caída del libio y tanta su resistencia como para que el siguiente en cola esté ya a punto de superarle. Saleh, con sus 33 años de dictadura a sus espaldas, es un auténtico zorro que sigue intentando escaparse del acoso al que le someten los países del Consejo del Golfo, temerosos de que la revuelta se extienda a sus territorios. Admite ahora que debe dimitir, pero además de exigir la inmunidad quiere 30 días para hacer la mudanza. En su caso está ya claro que se va y menos claro si finalmente será con buenos modos o de mala manera.

En Siria, en cambio, lo único que está claro es el emperramiento del clan alauita de los Assad, que no ha dado ni un solo viso de debilidad y sigue matando con fría determinación. La dictadura siria es el modelo más rodado, capaz de manipular las diferencias religiosas y las identidades sectarias, así como de realizar las provocaciones y crímenes que haga falta para mantenerse en el poder. Tiene el apoyo callado pero firme de la República Islámica de Irán, que perdería un aliado y un glacis en territorio árabe en caso de que se iniciara una transición como las de Túnez y de Egipto. Pero veremos hasta dónde llega la resistencia de los manifestantes y la capacidad del régimen para seguir reprimiendo.

Para que se produzca un cambio de régimen se necesitan muchas cosas, pero hay una condición que es cada vez más difícil en este nuevo mundo donde incluso la justicia se halla globalizada: para que alguien se vaya hay que tenderle un puente de plata, como decía el dictum clásico. Pero ahora esto ya no es así, no hay garantía de inmunidad posible, por más que la pida Saleh para renunciar a la vara de mando. Mubarak confió en su ejército, pero ya está bajo arresto domiciliario y sus hijos en la perrera. Ben Ali está escondido bajo la chilaba de la familia Saud, probablemente el lugar más seguro por el momento.

Nuestro Baltasar Garzón algo tiene que ver con todo esto. Después de lo que le sucedió a Pinochet, es dudoso que otro dictador acceda a presidir una transición a cambio de blindarse jurídicamente. Saleh no debe acordarse de esta historia. Gadafi sabe muy bien cuál es el destino de los dictadores. Assad lo sabe todo, por algo estudió en Londres: el destino de Pinochet y el que le reserva la historia. Por eso van a seguir matando sin piedad, a la espera de que amaine.

Una de las buenas cosas que han sucedido en los últimos años es que hemos creado un infierno para los dictadores. El destino que les espera dificulta más la transición, es cierto, pero también debe tener algún valor disuasivo para las vocaciones que todavía no se han manifestado.

Hay 10 Comentarios

Sr. Bassets, usted siempre mareando la perdiz -para seguir con esa tan arraigada tradición de contar medias verdades, narrárnos una historia desde la mitad, y ocultando el fondo, los responsables directos, sus estrategias, su sistema, sus intenciones y sus métodos, usted analiza los resultados sin zambullirse.
Pretender que los jerifaldes, dictadores, déspotas, tiranos de todo tipo, directores de banco, jefes de estado y demás cabezas de turco visibles "trabajan" por cuenta propia, y sólo en beneficio de si mismos es una aproximación demasiado simple, y parece sugerir que éstos "lideres" son realmente casos de siquiatría, peligrosos sociópatas con apego al asesinato masivo, corruptos -que lo son- pero no se desvelan las verdaderas razones.
Pero, ¿Cuales son las causas?, el nacionalismo, el fervor -o fanatismo- religioso, la desmedida ambición -personal-, arrogancia, acaparar valores materiales, títulos, reconocimiento u otros privilegios, sadismo, ignoráncia, y más; todas son preguntas que no tienen una clara respuesta.
A los que no permitimos que se sorprenda nuestra buena fe, nos gustaría que el titular que resumiría la mayoría de lo problemas fuese: Los resultados de adorar al único dios: El Poder, y cuya religión -la herramienta favorita para conseguirlo- es el soborno o las amenazas -o ámbas-.
Cuando un ejército no funciona, lo lógico sería estudiar su cúpula, no solamente desde el rey -o presidente, ministro o jefe de estado, sino también del grupo de intereses que están DETRÁS de éstos- hasta el último soldado, y no hablar sólamente de ciertos oficiales, desde coroneles hacia abajo.
Tomemos concretamente el caso de Libia y Gadafi, no le parece un tanto simplificado e incompleto decir que es un sangriento sátrapa que roba y asesina a su propio pueblo -acusaciones ciertamente análogas a las que se hicieron en su día contra Sadam -y otros- y que fueron convenientemente silenciadas durante años, mientras se armaba y apoyaba al dictador para que combatiese a los "enemigos" -¿De quién?. ¿Y cuales han sido los resultados de ésta política?
La historia se repite, como si nada hubiese cambiado, pero en corto se puede resumir que siempre pagan los destrozos los más inocentes, los pobres, los débiles, los oprimidos; mientras tanto los ricos y poderosos, despues de sacrificar a uno de sus "bálanos", naturalmente se van de rositas, y a rey muerto, rey puesto, y que siga la fiesta, claro que en bastantes casos la medicina es peór que la enfermedad, como fué el caso de Irán, que cambió al Shah por Jumeini, y el resultado está a la vista. Y no es una excepción, sino más bien la regla. Un saludo

¨Observante¨, podríamos hablar de Fruit & Company, Somoza o de Nestlé y Idi Amin, segun toque a cada parte.

Usted puede llamar república bananera a Chile, o a Brasil, si lo desea. No se preocupe, el ejemplo de Lula demuestra que se puede escapar del tópico, aunque les quede mucho.

Pero el asunto de fondo es evidente:

Muchos países en desarrollo tienen una relativa desconfianza hacia el Occidente, sea Atlántico o Europeo.

Una desconfianza sana, teniendo en cuenta que muchas de nuestras multinacionales tienen mucho más poder que varios paises pequeños.
Y nuestros gobiernos rara vez ponen trabas a la actuación de las multinacionales, más bien nuestra influencia pervive a través de ella.

Ni todo es blanco ni todo es negro.

No viene mal saber que existe el gris. Basta ver la tibieza de estadounidenses y europeos frente a las revueltas libertarias en Oriente Medio. A pesar de todo, los ciudadanos europeos, desgastados por la crisis economica, apoyamos las revueltas. Deseamos que triunfen. En el fondo, hay un deseo de renovación de la promesa de la democracia.

Obama sabe muy bien lo que dice cuando menciona que la superpotencia no puede estar en todos los sitios donde se la requiere.

Menos aún una Europa sin la capacidad logística estadounidense, capaz de sostener varios frentes a la vez, un esfuerzo bélico carísimo, solo posible con un presupuesto que dobla varias veces la de Japón (o la de la UE en conjunto).

De todos modos, hèlas, nos piden que entremos a pie a combatir en Libia.

Y es cierto, no quedará más remedio.

Yo ya lo anticipaba cuando vi la declaración de los líderes de la OTAN al entrar en guerra, después de tres semanas de combates en Libia entre el dictador y los rebledes.

La pregunta es cómo, si Francia, el país con más tropas europeas,ya está combatiendo junto con la ONU para apoyar al presidente electo de un país africano.

La realidad, es que Gadaffi tiene más tropas en tierra de las que podríamos poner nosotros ahora mismo allí.

Sospecho que ese es el motivo de la timorata actitud europea.

Pero, ¿habría sido deseable dejar que Gadaffi aplastara a la oposición? ¿Qué ejemplo supondría eso?

De resto, quizá la mejor opción es que Gadaffi "desaparezca" a través de la Unión Africana. Me repugna, pero quizá sería una salida a este conflicto.

¿Matar a Gadaffi con un misil? No me interesa convertirlo en mártir...

Aunque desde luego, habrá hecho meritos para sentarse frente al Tribunal de la Haya, probablemente.

Las dos guerras mundiales se iniciaron en Europa,el foco caliente esta ahora en oriente proximo y no tiene visos de solucionarse,todo lo contrario.La ubicua Europa desencadenara un conflicto global similar a las dos guerras del siglo veinte,con la diferencia que las armas han cambiado.Las perspectivas son funestas. a veces,no muchas veces hay que dejar a los pueblos y sus dictadores.Paradojas de la vida Europa ,el pueblo Europeo pide ha gritos dirigente dictatoriales.Veremos que pasa...

Las dos guerras mundiales se iniciaron en Europa,el foco caliente esta ahora en oriente proximo y no tiene visos de solucionarse,todo lo contrario.La ubicua Europa desencadenara un conflicto global similar a las dos guerras del siglo veinte,con la diferencia que las armas han cambiado.Las perspectivas son funestas. a veces,no muchas veces hay que dejar a los pueblos y sus dictadores.Paradojas de la vida Europa ,el pueblo Europeo pide ha gritos dirigente dictatoriales.Veremos que pasa...

LAMBDA: usted habla como un europeo, o sea, sin decir nada!! ¿que es esa 'desconfianza' de unas republiquetas bananeras a EEUU? ¿de que 'practicas empresariales' pueden hablar esos vendedores de bananas? No lo sabemos porque usted habla como un europeo: SIN DECIRNOS NADA!!

Lógica Reversa, ni Europa, ni EEUU son completamente inocentes.

Hay muchas regiones en Sudamérica con abierta desconfianza hacia EEUU, por la postura que tuvo en los 50 y 60 con ellos, e incluso por algunas prácticas empresariales.

Europa es mirada con una dualidad extraña en Africa. Por un lado, se la mira como un destino al cual emigrar, y por otro, como una gran injerente económica y rémora neocolonial. Lo cual es cierto.

Pero no menos cierto es que gran parte de esos paises que aspiran a emerger del marasmo del subdesarrollo, todavía necesitan de mucho conocimiento técnico, gran voluntad y firme patriotismo ciudadano para salir a flote.

Eso si logran reducir su corrupción rampante y mantener en raya a las multinacionales.

Ni Europa merece la destrucción gratuita, ni tampoco EEUU.

A todo esto, China sigue infiltrándose economicamente en Africa, tanto en infraestructuras como en productos, buscando a cambio materias primas a bajo coste.

Por lo pronto, la mayoría de los regímenes africanos la consideran un socio económico neutral.

Vamos a ver si sigue siendo así dentro de una década.

A mí lo que me interesa es que me expliquen el "por qué" la Gran Armada Invencible de la Otan-menos-Usa es incapaz de doblegar a "un loco amigo de Aznar" quien comanda un ejercito miniatura, armado con equipo ruso obsoleto, sin disciplina militar real, sin estrategias ni tácticas.

¿Y ahora qué hacemos? ¿Habrá que pedirle a Obama que suelte los perros de la guerra, de esos perros que si guerrean?

De lo que nunca nadie podrá convencerme es de las buenas intenciones de los europeos. Una vez más han demostrado su vena racista, asesina, y abusadora de los derechos de los desposeídos. Todo lo que predican, hablan, sueñan, y escriben es falso e hipócrita. Nada es cierto, nada es verdad.

Europa merece su futuro: Destrucción y olvido.

"La factura que estamos pagando por la piel de Gadafi es muy alta" Esto es verdad en su caso. Usted se ha desprestigiado completamente al apoyar esta guerra "justa".

No debimos hacerlo por el mismo motivo por el que usted tendrá que callar en la proxima guerra; porque después de todas las tonterías que hemos hecho en los últimos diez años estamos completamente desprestigiados.

Decía Aznar que Gadafi había aprendido de la lección que Bush le propinó a Sadam. Falso. La mejor prueba de ello es la situación que vivimos hoy. Libia está siendo castigada duramente y pese a ello Siria aprovecha la coyuntura para aumentar su represión brutal. Sabe que la coalición no puede apretar dos tuercas a la vez. Gadafi no se hizo bueno por ver el bigote de Sadam recortar sino porque posiblemente conseguía más de sus amigos extravagantes por las buenas que por las malas, es decir, que es más probable que fueran los cruzados de la causa ilegal quienes, a la vista del fiasco de Irak, rebajaran sus exigencias y se ofrecieran a precio de saldo al tirano libio. Así sí me cuadrarían las cuentas, no como las tergiversa el ex presidente.

El amigo de Aznar... Baltasar Garzon...Veo que usted no deja escapar una oportunidad para hacer campaña. Aunque no vega a cuento en su artículo. Solo le falta justificar los ERES andaluces en este mismo artículo

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es periodista. Director adjunto de EL PAÍS. Se ocupa de las páginas y artículos de Opinión. Escribe una columna semanal sobre temas de política internacional.

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