Es una vieja música, conocida por todos. Pero la letra que ahora llega no puede ser más triste y trágica. Aquí se nos dan detalles de cómo es el infierno y cómo son las vidas de los condenados. Este es el cuadro donde desfilan las figuras de la culpa y la inocencia, las variaciones del horror y la locura, como en una tela del Bosco o en el infierno del Dante. Creíamos que lo sabíamos todo de Guantánamo, el campo de internamiento sin juicio por donde han pasado 779 presos sospechosos de terrorismo. Pero esta vieja canción de nuevo entonada siempre nos descubre un nuevo detalle del horror dentro de la acumulación de horrores.





