Los martes, sentencias de muerte. Franco las firmaba mientras desayunaba. Barack Obama preside una comisión con la que repasa y decide a partir de las fichas, foto y biografía, sobre los candidatos a la pena capital. La firma del dictador español significaba que al día siguiente el preso era fusilado. La autorización del presidente estadounidense, que el sospechoso de terrorismo será atacado por un misil lanzado desde un avión teledirigido.





