Lluis Bassets

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto de EL PAÍS. Se ocupa de las páginas y artículos de Opinión. Escribe una columna semanal sobre temas de política internacional.

Eskup

TWITTER

Lluis Bassets

Mis libros

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

Últimas entradas

Un mundo sin El Asad

Por: | 26 de julio de 2012

Pronto caerá el quinto, el más joven, sanguinario y duro de pelar. El único civil, ajeno al oficio de las armas. El único también que no llegó al poder en circunstancias violentas o fruto de un golpe de Estado. Los dos primeros cayeron fácilmente: Ben Ali, el ambicioso policía que desplazó a Habib Burguiba, en un golpe palaciego en 1987, aguantó 28 días desde que empezaron las manifestaciones; Mubarak, que sucedió a Sadat a su muerte en atentado en 1981, fue todavía más débil en su resistencia de 18 días. Mayor fue la resistencia de Gadafi, en el poder desde 1979, y el yemení Saleh, presidente desde 1978: el primero perdió el poder a los seis meses, y la vida, linchado por los rebeldes, dos meses más tarde y con una guerra civil por medio; el segundo tardó trece meses en ceder, después de un atentado y de caracolear en una negociación llena de engaños y fintas.

Seguir leyendo »

Un mundo sin El Asad

Por: | 26 de julio de 2012

Pronto caerá el quinto, el más joven, sanguinario y duro de pelar. El único civil, ajeno al oficio de las armas. El único también que no llegó al poder en circunstancias violentas o fruto de un golpe de Estado. Los dos primeros cayeron fácilmente: Ben Ali, el ambicioso policía que desplazó a Habib Burguiba, en un golpe palaciego en 1987, aguantó 28 días desde que empezaron las manifestaciones; Mubarak, que sucedió a Sadat a su muerte en atentado en 1981, fue todavía más débil en su resistencia de 18 días. Mayor fue la resistencia de Gadafi, en el poder desde 1979, y el yemení Saleh, presidente desde 1978: el primero perdió el poder a los seis meses, y la vida, linchado por los rebeldes, dos meses más tarde y con una guerra civil por medio; el segundo tardó trece meses en ceder, después de un atentado y de caracolear en una negociación llena de engaños y fintas.

Seguir leyendo »

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal