Hay un debate muy polarizado sobre el derecho a poseer y portar armas en Estados Unidos. Estalla cada vez que se produce una matanza como la que perpetró James Holmes en un cine de Aurora (Colorado). También, en cuanto se presta atención a la guerra que mantienen los ejércitos del narco en México con armas de asalto compradas en su inmensa mayoría en el país vecino. Menos atención merecen las armas en la violencia cotidiana, aunque alcanza unas proporciones alarmantes. La tasa de homicidios con arma de fuego es la más alta entre los países desarrollados: 80 muertos al día.





