Lo difícil no es dejarse llevar. Nada requiere menos esfuerzo e inteligencia. El mérito consiste en frenar y cambiar de rumbo, en contra de las fuerzas que han trabajado en favor de esta inercia. Para dar el quiebro se necesita al menos a un héroe de la retirada, y mejor dos. ¿Recuerdan?
Hans Magnus Enzensberger acuñó el término en un artículo seminal así titulado, que tenía a Mijail Gorbachev en el centro del foco. Servía también para otros personajes, como Adolfo Suárez. Muchos años después Javier Cercas convirtió a tres de estos héroes, Carrillo, Gutiérrez Mellado y el propio Suárez en el reparto central de su Anatomía del Instante.





