Artur Mas lo dijo en Madrid, 48 horas después de la Diada: “Un mandato de la calle, de la población, no se puede ignorar, hay que escucharlo y encajarlo. Lo peor que puede hacer un gobernante es cortar las alas de la ilusión de un pueblo. Yo me identifico con el clamor popular”.
Las palabras están medidas: no se puede ignorar, hay que escucharlo, hay que encajarlo. Recordemos que encajar quiere decir fundamentalmente adaptarlo al espacio útil que tengamos a nuestra disposición.





