Lluis Bassets

La república pretoriana

Por: | 18 de noviembre de 2012

La guerra modela a quienes la dirigen de forma muy similar en todas las épocas y regímenes. Hay muchas similitudes entre un general victorioso del imperio romano y otro de los imperios de nuestros días. Hay que tener una personalidad muy especial para manejar un poder directo que cambia fronteras, destruye naciones y ciudades y arrebata vidas, salud y haciendas a millares de personas por una mera orden ejecutiva. Y esta personalidad pretoriana suele proyectarse de forma similar en todas las situaciones y contextos.

Ni siquiera la democracia liberal y los Estados más evolucionados consiguen un perfecto sometimiento del poder militar al civil cuando hay generales victoriosos de por medio, envanecidos por sus victorias y vitoreados por los ciudadanos y, en nuestra época, por los medios de comunicación. Así es como se reproduce la tendencia que hemos visto proliferar en regímenes autoritarios a la creación de un mundo aparte, mimado por los presupuestos del Estado, lleno de prebendas y privilegios e intoxicado por una endogamia que se niega a someterse a las normas, al escrutinio y, en época de vacas flacas, a la dieta de adelgazamiento que afecta a todos.

La república pretoriana, cuando se consolida como un mundo aparte, funciona con reglas distintas e incluso contrapuestas a las del resto de la sociedad: es socialista en sistemas liberales o liberal en sistemas socialistas. Lo vimos en la desaparecida Unión Soviética, en la que la única economía que funcionó con eficacia hasta el último día fue la militar. Lo hemos visto en Egipto, donde un 30 por ciento de la economía del país está en manos de los militares, que hasta la llegada de Morsi a la presidencia pugnaban todavía con los Hermanos Musulmanes por conservar el derecho a inmiscuirse e incluso vetar las decisiones políticas del Gobierno.

También funciona como un mundo aparte en Estados Unidos, tal como nos va revelando poco a poco el caso Petraeus, que ya es también el caso Allen, donde lo menos interesante no son los devaneos sexuales o sentimentales de los generales sino el tren de vida y los privilegios que gozan estos personajes, idolatrados por la sociedad, temidos y respetados por los políticos, adulados por los periodistas y dispuestos a imponer sus puntos de vista y sus decisiones al propio Gobierno y al presidente.

Lo que importa en todo este escándalo no es conocer el tráfico erótico por los catres castrenses sino lo que refleja el impresionante tren de vida y la parafernalia que rodea a estos militares, reflejo de un poder inmenso capaz de imponer sus criterios sobre los poderes civiles, Gobierno y Congreso, en las decisiones sobre la guerra. Poco se ha hablado de esta cuestión preocupante, pero el culebrón alrededor de Petraeus, el general mimado, algo obligará a cambiar en la relación entre militares y civiles en Estados Unidos después de dos guerras que han alimentado hasta límites excesivos el poder de los primeros.

Hay 3 Comentarios

Excelente artículo

"Yo podía haber sido una leyenda, o una epopeya, si hubiéramos sido varios. Y armas no me han faltado", decía el feriante de una caseta de pim-pam-pum de aire comprimido en 'Amanece que no es poco'. Pues sí así piensa un inocente feriante, aunque sea de ficción, que no imaginará un tío embutido en entorchados y con una tanqueta de diez toneladas como arma corta. Solo una diferencia: aquel negociante del tiro regentaba su propio negocio, éstos otros se apropian de los ajenos, invadiendo competencias, que se conoce que una vez que se invaden países lo demás viene rodado.

Saludos a Lluis Bassets por su artículo que pone en evidencia el funcionamiento de los poderes fácticos, en especial, el relacionado con la casta militar en todos .los sistemas políticos, ya sean de derechas o de izquierdas. Y ese virus político-social es tan viejo como la propia historia. Un repaso de la historia nos remite a la Guardia Pretoriana de la antigua Roma.

Los comentarios de esta entrada están cerrados.

TrackBack

URL del Trackback para esta entrada:
http://www.typepad.com/services/trackback/6a00d8341bfb1653ef017ee554d6eb970d

Listed below are links to weblogs that reference La república pretoriana:

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

Eskup

Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

Últimas entradas

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal