Escribo desde los pabellones de una feria agraria de Virginia, muy cerca de Richmond, la capital del Estado y la vieja capital confederal, derrotada en la guerra civil americana hace siglo y medio. Una gran pancarta anuncia ya el resultado de la elección presidencial en la entrada misma: Victory in Virginia. Dentro de dos horas mitineará Mitt Romney. Virginia es uno de los tres Estados considerados como decisivos, que votó a favor de Obama en 2008 pero se ha convertido ahora en un Estado bisagra o indeciso.





