Algunos de los males que se atribuyen a la izquierda en Europa, los sufre la derecha en Estados Unidos. De entrada, una lectura equivocada de las demandas del electorado y más específicamente de una sociedad en plena transformación. Luego, una estrategia electoral, precedida por su estrategia de oposición, abiertamente equivocada. Finalmente, una dificultad innata para encontrar a los dirigentes con la personalidad, las ideas y el carácter que les permita obtener la victoria.





