Lluis Bassets

Sobre el autor

es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

Eskup

Archivo

diciembre 2016

Lun. Mar. Mie. Jue. Vie. Sáb. Dom.
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Mis libros

Cinc minuts abans de decidir

Cinc minuts abans de decidir

Enmig del vendaval independentista

Un llibre que explica, qüestiona i contextualitza com s’ha esdevingut, setmana a setmana, el canvi radical que els darrers quatre anys ha sotragat Catalunya. Des d’abans de la sentència del Tribunal Constitucional, fins avui, quan l’independentisme és en primer pla del debat polític i social.

L'any de la revolució

L'any de la revolució

Com els àrabs estan enderrocant els seus tirans

Crònica, anàlisi i atlas de les revoltes de la dignitat, que van conmocionar al món àrab durant 2011, amb referències i comentaris a tots els països on els joves van aixecar-se en protesta contra l'autoritarisme i les dictadures. Amb un nou epíleg per l'edició catalana.

El último que apague la luz

El último que apague la luz

Sobre la extinción del periodismo

Una reflexión sobre los últimos años de la industria de la prensa escrita, las dificultades para seguir haciendo periodismo de calidad y la indisoluble relación entre periodismo y democracia.

El año de la Revolución

El año de la Revolución

Cómo los árabes están derrocando a sus tiranos

Balance, atlas político y análisis de las causas de las revueltas de 2011, que han derrocado a cuatro dictadores, encendido enfrentamientos civiles y provocado reformas y convulsiones políticas en la entera geografía árabe.

¿AUN PODEMOS ENTENDERNOS?

¿Aun podemos entendernos?

Conversaciones sobre Cataluña, España y Europa
REIVINDICACION DE LA POLÍTICA

Reivindicación de la política

Veinte años de relaciones internacionales
La oca del señor Bush

La oca del señor Bush

Como la Casa Blanca ha destruido el orden internacional

Nube de tags

Últimas entradas

Camino de Enlloc

Por: | 28 de abril de 2014

No pregunten dónde está Enlloc. Podría ser el nombre de un santuario: Santa Maria d'Enlloc, o de una remota localidad comarcal: Enlloc de l'Empordà, d'Urgell o de La Sagarra. Yo no sé dónde está, aunque muchos pretendan saberlo ahora mismo, empezando por el presidente de la Generalitat. Me hablan de tal lugar cada día. Cada día pretenden indicarme el sitio que ocupará en el mapa y en la historia. Enlloc, ya saben, quiere decir en castellano en ningún lado o en ninguna parte. Es hacia donde vamos con absoluta certeza y con un grado de resolución y convencimiento realmente admirables. Novelerías.

En cualquier caso, no lo sabe Artur Mas, por más que diga, pero tampoco lo sabe Oriol Junqueras, aunque esté último parezca más convincente cuando finge saberlo. No saben cómo se va. Pero tampoco saben ni siquiera por dónde cae. Si al menos ellos tuvieran alguna idea e incluso certeza suficiente de que existe un lugar tan anhelado, al menos ya habríamos avanzado algo. Pero la verdad es que ni ellos, por más que lo oculten, ni nosotros, crédulos o incrédulos, ilusos o escépticos, sabemos que exista e incluso tenemos suficientes datos para pensar que ni siquiera pueda existir a estas alturas. Una palabra vacía. Vamos rumbo a lo desconocido, como dijo prematura y premonitoriamente el propio presidente. Por eso podemos darle el nombre de Enlloc, aunque otros le busquen otros nombres más bellos y acordes con la hipótesis tan improbable de su existencia.

Seguir leyendo »

Siempre hay margen para quien lo busca

Por: | 26 de abril de 2014

Quienes daban por amortizado a Mahmud Abbas, el presidente de la Autoridad Palestina, han quedado con un palmo de narices. Probablemente no hay líder político en el mundo más débil e inerme. Su mandato está caducado. Sus 79 años no le permiten pensar en librar una batalla para presentarse de nuevo en caso de que pueda convocar unas elecciones. Lo que tiene entre manos es menos que un Gobierno regional europeo de un país intervenido por la troika. El suyo está ocupado militarmente, dependiente de la liquidez que le proporciona el ocupante y de las ayudas que le llegan de los donantes internacionales. No controla la franja de Gaza, bajo administración de Hamás, el partido islamista que ganó las elecciones parlamentarias en 2006. Nada ha conseguido desde que llegó a la presidencia, ni siquiera el pleno reconocimiento de Palestina por Naciones Unidas, tal como había prometido.

Y, sin embargo, amortizado y sin aparente margen de maniobra, Abbas se ha sacado de la manga una iniciativa que a todos ha cogido por sorpresa. Del presidente palestino se esperaban dos iniciativas: o su renuncia e incluso la disolución de la Autoridad Palestina y la devolución de las llaves de Cisjordania a Netanyahu, o un paso más en la firma de acuerdos internacionales, hasta llevar a Israel ante la Corte Penal Internacional por su ocupación ilegal de los territorios. La ya muy próxima fecha del 29 de abril, día en que vencían los nueve meses de negociaciones de paz patrocinadas por el secretario de Estado John Kerry, hacía temer la inminencia de una de las dos opciones cuando Abbas ha salido con una tercera. Siempre hay margen político para quien quiere buscarlo.

Seguir leyendo »

Moda revolucionaria

Por: | 24 de abril de 2014

A todos nos cuesta tomar conciencia del desplazamiento de poder que se ha producido en el mundo. Le cuesta a Obama, que en 2012 declaró el pivote asiático como su prioridad en política exterior y hasta esta semana misma no dedicará una semana entera a cultivar las relaciones con sus socios del inmenso continente. Y nos cuesta a todos, principalmente a los europeos, cada vez más metidos en los aprietos de nuestras habitaciones interiores y menos concentrados en organizarnos, ya no para un futuro incierto, sino sobre todo para este presente tan delicuescente.

Un buen ejemplo del laberinto en el que andamos perdidos lo ofrece la socialdemocracia, condenada una y otra vez en cuanto gobierna a la adopción de políticas ajenas, Tony Blair las de Margaret Thatcher, Manuel Valls ahora las de Angela Merkel. Su tragedia de fondo es que se ha quedado sin el sujeto histórico que le había dado sentido y fuerza. La clase obrera ha desaparecido. O mejor, se ha ido. Está en Asia, garantizando con sus bajos costes salariales el desproporcionado aumento de la riqueza de los últimos treinta años que proporciona la masiva deslocalización manufacturera.

Seguir leyendo »

El gigante aturdido

Por: | 19 de abril de 2014

Las revoluciones exigen algunas condiciones. Una de las más claras, una abundante población joven, formada pero desempleada, y por tanto sin ilusión ni futuro. No le falta a Argelia: el 47 por ciento de la población tiene menos de 25 años. Las condiciones ya se dieron en 1988, cuando las revueltas liquidaron el régimen de partido único construido según el modelo soviético un año antes de que cayera el Muro de Berlín, aunque al final desembocaron en la guerra civil que costó 200.000 vidas e inmunizó a los argelinos hasta ahora mismo respecto a los impulsos revolucionarios.

Nunca se sabe de Argelia si es un país avanzado o el furgón de cola. Fue precursor de la primavera árabe, pero también del ascenso islamista y de la reacción militar que en 1991 interrumpió las elecciones entre la primera y la segunda vuelta para cerrar el camino al poder del Frente Islámico de Salvación, todo en la línea de lo que acaba de pasar en Egipto. En cambio, en las elecciones de este pasado jueves, de resultados previsibles pero todavía desconocidos cuando escribo estas líneas, muchas cosas se parecen a las elecciones presidenciales que celebraban Ben Ali o Mubarak, los dictadores derrocados en 2011.

Seguir leyendo »

Vista a la derecha

Por: | 17 de abril de 2014

No todo son intereses. El suministro y el precio del gas cuentan. También las inversiones de los magnates en la City, los clubes de fútbol o la Costa del Sol. Pesan las balanzas comerciales entre el tercer socio comercial de la UE que es Rusia y el primero de Rusia que es la UE. Y no hablemos de diplomacia, porque entonces se diría que estamos encadenados: para el control del programa nuclear de Irán, el desmantelamiento del arsenal químico de Siria y, todavía más, terminar la guerra entre El Asad y la fragmentada oposición armada, e incluso imaginar algún paso adelante en la bloqueada relación entre Israel y Palestina. Todo este entramado constituye la red de interdependencias que blindan a Putin cuando avanza sus peones y alfiles en el tablero de Ucrania. Pero luego están las ideas y los valores, que también pesan a la hora de buscar sintonías más o menos explícitas en las capitales occidentales.

Seguir leyendo »

Una sentencia de Josep Pla

Por: | 14 de abril de 2014

Ha pasado una semana y nadie ha citado la famosa frase atribuida Josep Pla: “Nada se parece más a un español de derechas que un español de izquierdas”. No ha hecho falta porque hay coincidencia entre los comentaristas más conspicuos del soberanismo y del antisoberanismo: a la hora de encarar la propuesta de consulta sobre la independencia de Cataluña en el Congreso de los Diputados, Rajoy y Rubalcaba son dos gotas de agua. Unos lo denuncian y otros lo celebran, pero ambos coinciden en lo sustancial, la denegación de la transferencia de competencia para efectuar la consulta les une a ambos, incluso en los aplausos cosechados por los diputados, al menos de algunos populares para el líder socialista.

¿Hubo diferencias que desmientan la frase supuestamente planiana? Las hubo en los discursos y en los argumentos. En el diagnóstico: para Rajoy todo es un lío del que son responsables quienes lo han creado; para Rubalcaba hay un problema real de desentendimiento, del que en buena parte es responsable el propio Rajoy. En la solución: Rajoy propone la inmovilidad; Rubalcaba sugiere una reforma constitucional que pueda ser refrendada luego por los catalanes. Pero al final, lo que cuenta es el voto, y ahí no hubo variaciones.

Seguir leyendo »

Ciudad sin Estado

Por: | 12 de abril de 2014

Esta es una ciudad extraña. Con vocación de capital, pero sin gobierno y ni siquiera Estado que la tome en consideración durante siglos. Provinciana solo administrativamente, ha sido abierta, europea y cosmopolita incluso en sus épocas más oscuras. El alejamiento de la milicia, la justicia y la administración es un hecho normal en larguísimas etapas de su historia. La gente iba a lo suyo, a sus negocios particulares, ajenos a los empleos y presupuestos públicos. Se diría casi una sociedad sin Estado o sin apenas vocación de tenerlo, propensa al individualismo burgués y a la anarquía proletaria.

Es verdad que últimamente ha cambiado. Tiene Gobierno, aunque no colme su ambición de autogobernarse; funcionarios propios, entre los que descuellan esos policías de los que históricamente había carecido; su lengua y su cultura, que brillan en lo más alto, reconocidas y difundidas como nunca en su historia, a pesar de que algunos las vean arrastradas por el barro; presupuesto y ahora mismo endeudamiento; y muchas cosas más, buenas y malas.

Seguir leyendo »

China sigilosa

Por: | 10 de abril de 2014

La fricción se produce en la frontera occidental, pero la futura correlación de fuerzas se juega en Asia central y la frontera oriental con China. Una de las mayores incógnitas que suscita la crisis de Crimea la ofrece la actitud de Pekín, inicialmente prudente y sigilosa, posteriormente equidistante y siempre objeto de cortejo por parte de todos, tanto de Moscú como de Washington. Vislumbrar la posición china respecto a esta nueva Rusia anexionista es crucial para orientarse respecto al mapa geopolítico que saldrá de la sorda confrontación que tiene lugar sobre el mapa de Ucrania.

Hay un móvil muy directo en la acción de Vladimir Putin, que suscita sin duda la simpatía de Xi Jinping, y es su temor a la expansión desde la vecina Ucrania del modelo de sociedad abierta, elecciones competitivas y libertades públicas que la Unión Europea sigue ofreciendo y exigiendo a quienes se le acercan, a pesar de inquietantes retrocesos como el de la Hungría de Orban. Pero también hay un ensueño imperial que funciona en dirección contraria y evoca la tensión sino-soviética de la guerra fría, cuando China era un país del Tercer Mundo que solo superaba a Rusia en población, en vez de la pujante segunda economía mundial que es ahora.

Seguir leyendo »

Proliferación de armas digitales

Por: | 05 de abril de 2014

Sin darnos cuenta estamos presenciando una nueva proliferación armamentística. A las armas químicas que empezaron a utilizarse en la Primera Guerra Mundial, las nucleares que clausuraron la Segunda y crearon el equilibrio del terror durante la guerra fría o las biológicas usadas en Vietnam se les solapan ahora unas nuevas armas que proliferan y penetran en nuestras propias vidas y hogares porque se confunden con multitud de aparatos, mecanismos y sistemas que sirven para que nuestras sociedades funcionen.

No se trata solo de los ejércitos de gusanos y virus informáticos que penetran los sistemas de comunicaciones y transportes del enemigo en las ciberguerras. La idea de unas armas que pertenecen al mundo digital en el mismo sentido que había otros que pertenecían al mundo de las bacterias, la fisión nuclear o las reacciones químicas se queda corta. Gracias a las revelaciones del exespía Edward Snowden acerca de la vigilancia masiva sabemos que todo tiene potencialmente un doble uso en nuestras vidas digitalizadas. El móvil es un mecanismo de identificación y localización geoestacionaria. Los mensajes digitales y la actividad en Internet y en las redes sociales son protocolos que registran comportamientos públicos e incluso privados.

Seguir leyendo »

El final de la calle

Por: | 03 de abril de 2014

Nadie creía en estas nuevas conversaciones de paz cuando empezaron hace nueve meses con el propósito de alcanzar el acuerdo definitivo a mitad de 2014; nadie ha creído en ellas mientras se ha mantenido la apariencia de que se negociaba; y cuando están a punto de romperse definitivamente, apenas el secretario de Estado John Kerry cree todavía en la posibilidad de que israelíes y palestinos prorroguen las conversaciones más allá de la fecha del 29 de abril, y menos que sean capaces de alcanzar un acuerdo ni ahora ni nunca sobre el reconocimiento de los dos Estados, uno para los palestinos y otro para los judíos, viviendo en paz y seguridad.

Es el final de la calle. Lo que viene después no se conoce. Las circunstancias serán distintas. Rusia juega con otro reglamento y otras ambiciones tras la anexión de Crimea: poco se puede esperar del futuro en la región del Cuarteto, la formación diplomática que la incluye junto a Estados Unidos, Unión Europea y Reino Unido. El mundo árabe ha mutado, fruto de la primavera y luego del invierno militar. Los occidentales disminuyen en peso e influencia a ojos vista. Con un Irán reconocido internacionalmente como ya se atisba, perderán pie los radicales palestinos. El presidente palestino Mahmud Abbas, con 80 años a cuestas y sin legitimidad (las últimas elecciones presidenciales fueron en 2005) prepara el portazo que salve su dignidad.

Seguir leyendo »

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal