Lluis Bassets

Tropezar con Rusia

Por: | 23 de abril de 2015

Cualquier cosa que Bruselas quiera hacer, tropieza con Rusia. Y todos sabemos que nunca sale gratis. Lo sabe Bruselas y lo sabe Washington. Por ejemplo, a la hora de frenar la huida masiva de refugiados desde las costas de África hacia los puertos europeos.

La guerra civil a varias bandas que está destrozando Siria no terminará sin la ayuda de Rusia, potencia que sostiene y apoya al régimen de Bachar El Asad. Allí está el epicentro activo de un seísmo con réplicas colosales como la amenaza creciente del Estado Islámico y el consiguiente movimiento centrífugo de población que huye de la barbarie y de la muerte. La resolución del Consejo de Seguridad que España promueve para inutilizar las barcazas en la costa antes de que partan, una intervención militar al fin y al cabo, no se puede hacer sin la aquiescencia de Moscú.

Europa debe incluso mirar al Kremlin por el rabillo del ojo mientras resuelve la crisis griega. Y todavía más en la negociación para evitar el arma nuclear iraní: véase cómo ha roto el embargo antes de que culmine la negociación con la venta a Teherán de misiles S-300 que dificultarían el ataque a sus instalaciones nucleares en caso de incumplimiento.

No es extraño que la Unión Europea tropiece con Rusia a cualquier paso. A ojo de pájaro geopolítico, Europa es solo un extremo de la gran masa continental euroasiática que tiene a Rusia como potencia central con una vocación hegemónica. Ahora está en recesión por la caída del precio del petróleo, sus proyecciones demográficas son penosas y su economía está corroída por la corrupción política y la ineficiencia. Pero tiene el arma nuclear, el derecho de veto en el Consejo de Seguridad y un tipo con pretensiones imperiales al frente.

Hay que contar con Rusia, pero sus abusos no pueden quedar sin respuesta. Donde debiera estar más claro es en Ucrania, donde ha violado y viola casi a diario la regla de juego. Lo hizo con la anexión de Crimea; luego con su descarado apoyo a las milicias prorrusas que se han hecho fuertes en la cuenca de Donbas; y lo puede hacer de nuevo esta primavera, como temen los ucranios, con una ofensiva para abrir un corredor terrestre hasta Crimea.

No hay que esperar a la tercera agresión para incrementar las sanciones contra Putin. Esta vez la Comisión Europea ha querido tropezar con Rusia, como demuestra el proceso abierto contra Gazprom en Bruselas por abuso de posición dominante. Y lo ha hecho cargándose de razón y de razones, en un territorio que le es propicio, como es el de la competencia, es decir, el del mercado único, donde la UE demuestra que cuando quiere es poderosa y sabe enfrentarse con todos, sea Google, sea Gazprom. Europa no puede suministrar armas a Ucrania, tal como pide Kiev, pues es una competencia exclusiva de cada uno de los 28 socios, pero puede hacer otras cosas.

Rusia obliga a Bruselas, y también a Washington, a la contorsión que significa buscar a la vez los acuerdos y castigar los abusos. Veremos si sabrán sostenerla.

Hay 38 Comentarios

Periodismo please.


Permítame fijar algunas cuestiones.


Lo que digo es lo que a mi me sugiere “periodismo please” no digo que fuera su intención. Pero si reclama “algo” de periodismo, volvemos a las cualidades cuantitativas, algo, poco, mucho, más, menos…Para mi es importante resaltar las cualidades del periodismo, que pueden ser propia de una época. No hay un solo tipo de periodismo que crece o decrece, sino varios o muchos. Asumiendo el riesgo de los ejemplos, no es lo mismo el periodismo freelance que el asalariado. Como no es lo mismo John Reed, Sartre o Bernard-Henry Lévy. Ni siquiera digo que un tipo sea mejor que otro, lo que digo es que son diferentes.


Con la democracia ocurre exactamente lo mismo, no podemos demandar mas democracia, sino preguntarnos por la que estamos construyendo, y si es esto lo que queremos. No es lo mismo la democracia de la antigua Grecia que la de la actual o la de Israel.


Y en tercer lugar sobre el discurso del consenso. Vuelvo a repetir que este no gira entorno a la democracia ni a los derechos humanos, estos son elementos con los que se construye la retórica. El discurso, en un sistema eminentemente capitalista no lo podemos negar, gira entorno a la idea fundamental de crear relatos coherentes entorno a los poderes políticos y económicos, para qué y básicamente aceptemos los efectos de estas políticas en el mundo. Para lograr este consenso se utilizan argumentos como la democracia o los DDHH, que sin embargo la praxis económica-político-militar viola diariamente. El consenso es aceptar como normal que usted o yo tengamos, 14 pagas mientras hay millones de personas que viven con menos de 1€ al día. Aceptando esto es posible aceptar casi todo lo demás que a la postre es consecuencia de ello. El objetivo de las guerras modernas es destruir las estructuras sociales y militares para crear el caos que propicia el saqueo. Olvídese de guerras quirúrgicas y bombas inteligentes. Un pueblo o país caótico, es fácil saquear. Un pueblo o país organizado es más complicado.

orin.
Pues no, la respuesta no está en mi firma. Hubiese podido estar si ésta habría sido "more periodismo please". Sólo en ese caso se podría entender que estoy demandando más periodismo, pero como la firma es "periodismo please" en todo caso podría entenderse que lo que estoy reclamando es algo de periodismo donde no lo hay. Lo que hay es propaganda, llamemos a las cosas por su nombre. Según mi criterio, y después de leer sus comentarios entiendo que también el suyo, lo que nos encontramos en los grandes medios son acciones que tratan de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos, propagar doctrinas, opiniones, etc... Ésta es la definición que hace la RAE de propaganda, no de periodismo. En cualquier caso, no escogí ese nombre de usuario porque pretendiera realizar ninguna petición de enmienda a aquellos que escriben en los medios de difusión masiva, teniendo en cuenta la consideración de instrumentos al servicio de la propaganda de los grandes intereses económicos que estos supuestos periodistas me merecen, sería totalmente absurdo. El nombre escogido tan sólo pretende ser un sarcasmo.
Estoy completamente de acuerdo con usted sobre las razones que conducen al consenso existente en los grandes medios sobre un sin fin de asuntos, y de cómo intentan, y la mayoría de las ocasiones consiguen, manipular a una gran parte de los destinatarios de su propaganda, pero no así en lo tocante a los consensos sociales.
Es usted muy libre de creer que son los intereses del gran capital que financia estos medios los que han impulsado consensos sociales en el primer mundo en torno a la Democracia (aunque sea tan limitada como la actualmente existente), los derechos humanos, la ilegalidad de la esclavitud, del trabajo infantil o de la explotación hasta la muerte de personas de razas inferiores, etc..., pero creo que existen numerosas evidencias históricas que demuestran que ninguno de estos avances han sido impulsados desde el monopolio del discurso ejercido por los grandes medios de comunicación. Si yo disfruto hoy en día de vacaciones pagadas, 14 pagas, jornadas de 8 horas o del derecho a una pensión al jubilarme no será porque los dueños de los grandes medios han decidido crear consensos favorables a ninguna de estas medidas desde su control de la propaganda mediática.
Aunque la propaganda ha existido siempre, los niveles de sofisticación y de inversión económica que ha alcanzado en el último siglo son una consecuencia directa de la necesidad de influir masivamente en la población, causada por la implantación de la democracia en la práctica totalidad de los países desarrollados y no al revés. Es precisamente la posibilidad que tienen los ciudadanos de elegir a sus gobernantes, y al menos teóricamente, las políticas que estos van a impulsar la que hace que sea imprescindible para los grandes poderes económicos influir de forma mucho más masiva que antes en la opinión pública. Los niveles de democracia alcanzados, por escasos que sean, suponen una limitación a la hora de imponer políticas para los grandes intereses del capital sin antes haber convencido a la mayoría de la población. Una vez comprendido eso es difícil pensar que el impulso que nos ha permitido llegar hasta los actuales niveles de democracia y bienestar hayan partido de las elites que tienen el poder económico.
Eso sí, desde el mismo momento en que entienden que no es posible ir frontalmente contra un consenso social que no les resulta conveniente, comienzan a utilizar los medios de persuasión a su alcance para tratar de convencernos de que se realizan determinado tipo de actos o políticas porque éstos están al servicio de los principios mayoritariamente aceptados por la sociedad en lugar de para su propio beneficio. Es ahí donde aparecen los "bombardeos humanitarios" o las guerras al servicio de la "libertad" y "los valores democráticos". En palabras de Giuseppe Tomasi di Lampedusa sería aceptar que "algo tiene que cambiar para que nada cambie".

¡¡¡Cuidado con el pisco que produce alucinaciones, delirio, y demencia!!! ¿Grecia vetar qué? Ni que fuese... Alemania. El año que viene Grecia será colonia turca.

Periodismo please.


En su firma está la respuesta. Porque usted parece demandar más-periodismo como aquellos otros que imploran más-democracia, como si estas fueran magnitudes absolutas y cuantitativas. El periodismo, como la democracia, es una magnitud cualitativa, es decir, el periodismo que existe hoy día, con excepciones autodidactas escasas, es un tipo de periodismo concreto y atributivo. No estamos frente a mas o menos periodismo sino a un tipo de periodismo, que nunca podrá atender a su demanda de, “periodismo please”. Acaso debería usted preguntarse si reconoce al periodismo que existe hoy en día y sus relaciones con el poder. Hoy el periodismo que existe no está para informar, asépticamente con veracidad, de los hechos que se producen sino para comunicar estos en función de un enfoque que tienen que ver con los intereses de los dueños del emporio mediático al que obedecen. Todas las instituciones, gobiernos, partidos políticos, etc, tienen en nómina periodistas en sus “gabinetes de prensa” desde donde se cocina la información y se hacen los comunicados. A otro nivel los periodistas que trabajan en las grandes corporaciones mediáticas, se han convertido a su vez en portavoces de estas, cocinando la información antes de presentarla al público, para dominar el discurso con el enfoque que a ellos interesa dar. Si esto se entiende se llega rápidamente a comprender el resto de cuestiones.


Llegados a este punto, es fácil comprender que el consenso de los medios ante una idea, atiende a los intereses de sus dueños. Como por otro lado la pluralidad no existe pues todos sus dueños son emporios de capitales o capitalistas con ambiciones identicas, es comprensible que emitan todos un discurso unidireccional sin más complicaciones.


La democracia y los derechos humanos son parte de la retórica para crear consenso, que no gira entorno a estos valores (al contrario muchas veces van contra ellos), sino ante otras ideas más inconfesables. Solo tienen que preguntarse si los acontecimiento acaecidos en Libia, Irak, Afganistán, por citar algunos, son la consecuencia de las prácticas democráticas de países que los patrocinaron con sus “bombardeos humanitarios o su “guerra necesaria” respetuosos con los derechos humanos de aquellos a los que supuestamente iban a proteger del “tirano” para hacerlos entrar en el reino de los cielos de la libertad y la democracia. Como ve esto es solo parte de la retórica necesaria para crear el consenso, que como dije tiene el objetivo de que aceptemos las desigualdades, las injusticias y la explotación.


Así es como funcionan las cosas y esta es la explicación de que existan las injusticias, las desigualdades y las guerras que hipócritamente todos rechazamos pero que consentimos, básicamente en nuestro propio beneficio también lo que es ya absolutamente inaceptable desde nuestra moral cristiana. Para montar nuestro teatro de operaciones morales, necesitamos por lo tanto demonios e infiernos, ejes de mal, así como individuos a los que los emporios mediáticos asignan el papel de “crueles dictadores que oprimen y subyugan a su pueblo” a los cuales lincharemos en plaza pública mientras el pueblo se hace selfis con su cadáver, en un acto moderno y orgiástico. Y así nosotros los adalides de la democracia y la libertad nos arrobamos la responsabilidad de proteger al pueblo. Pero es muy sospechoso que cuando el escenario del teatro de operaciones militares y mediáticas se desmonta (y nunca totalmente), el sacrosanto pueblo queda desnudo, en unas condiciones infinitamente peores de las que tenía antes de que nosotros llegásemos. En este punto el periodismo asalariado, nos exonera de los sentimientos de culpabilidad que pudiéramos anidar en nuestro corazón cristiano, susurrándonos al oído que somos buenas personas y que todo aquello es fruto del azar y del destino.

orin.
Magnífico análisis sobre la realidad actual de los grandes medios de comunicación que suscribo casi punto por punto. Llevo tanto tiempo haciendo un discurso similar sobre el tema que por momentos me ha dado la impresión de que podría haberlo escrito yo mismo. Eso sí, desconozco porque ha decidido dedicarme estas reflexiones a mí, aunque supongo que la razón estará relacionada con el nombre que he escogido para publicar mis comentarios.
El único matiz que yo introduciría a su comentario estaría relacionado con la supuesta capacidad para monopolizar el relato de los hechos que poseen los medios de comunicación masivos. Para su desgracia existen una serie de consensos que dificultan enormemente este monopolio.
Dice usted que "si estos medios deciden, por causas que a nadie escapa, dar una determinada forma y enfoque a los hechos, será este discurso el que prevalezca incluso, contradiciendo los hechos mismos", pero la realidad es que hoy por hoy nadie puede hacer un discurso en Europa claramente contrario a los Derechos humanos o a la Democracia si quiere ejercer una gran influencia sobre la mayor parte de la población. Hace un siglo los grandes medios no tenían ninguna dificultad a la hora de promover una intervención armada por motivos imperialistas. Resultaba muy fácil convencer a sus ciudadanos para que se embarcaran en aventuras militares cuyo único objeto era expandir el poder político o económico de su nación, en otras palabras, de sus clases dirigentes. Hoy eso ya no es posible y precisamente por eso los grandes medios han tenido que modular su discurso para tratar de convencernos de que detrás de las intervenciones militares hay causas humanitarias. El consenso existente en torno a los Derechos humanos, aunque no se cumplan, les ha arrebatado la capacidad de elegir en qué términos nos van a "vender la moto", en definitiva, les ha arrebatado el monopolio de dar una determinada forma y enfoque a los hechos. Aunque su capacidad de manipulación continua siendo enorme la existencia de una serie de acuerdos sociales prácticamente unánimes sobre algunos temas otorga a los ciudadanos una enorme capacidad de modificar la sociedad.
Si mañana existiera un consenso similar al que he puesto como ejemplo sobre la igualdad económica, los grandes medios podrían tratar de convencernos de que determinado tipo de medidas son buenas para conseguir ese fin, aunque no lo sean, pero ya no tendrían la posibilidad de tratar de convencernos de que la desigualdad no es positiva para el bien general.

Sólo una pequeña duda:


Si están tratando como paria y casi como delincuente al gobierno griego, amenazando todos los días con cortarle la liquidez a su banca, no deberían esperar que Grecia apoye la nueva ronda de sanciones que propongan contra Rusia. Es más, cuando venzan las actuales sanciones (que duran sólo 1 año) es de esperar que Grecia vete su continuidad, salvo que cedan a las demandas económicas del gobierno griego, algo que es tan improbable como que las vacas vuelen. Los alemanes quieren sacar a Grecia del euro y convertirla en chivo expiatorio de todos los males que aquejan a Europa desde el inicio de la Gran Austeridad. Lo que no saben es quie el boomerang se volverá en su contra.


Cuando se trata a un país como esclavo (Grecia) o como enemigo (Rusia) no se puede esperar que le hagan a uno favores. Espérense para el próximo invierno europeo, en que las sanciones contra Rusia vencen. Le adelanto que no se renovarán de ninguna manera.


A Grecia pueden echarla de la zona euro (cortándole la liquidez a su sistema bancario fuerzan la salida del euro en un par de días), pero no de la UE, porque no existe un procedimiento formal para expulsar a un país de la Unión Europea. Si Grecia se va de la zona euro, olvídense de cualquier bloqueo contra Rusia porque Grecia vetará todas y cada una de las sanciones.


Acuérdense, españolitos. En un año más Bassets escribirá una columna llamada "Tropezar con Grecia", y le echará la culpa a Syruza de la inmigración ilegal, el terrorismo de Al Qaed, la sequía en Australia y la guerra civil del Congo.

Periodismo please.


Tendría usted que saber que los medios masivos monopolizan el relato de los hechos. Si estos medios deciden, por causas que a nadie escapa, dar una determinada forma y enfoque a los hechos, será este discurso el que prevalezca incluso, contradiciendo los hechos mismos de los que pretendidamente informan. Tengamos en cuenta que son unas seis grandes corporaciones, las manejan toda la información que circula en el planeta. Este hecho contrastado pone en duda la propia pluralidad de la que presumen. Por tanto, los medios de comunicación de masas se han convertido en grandes empresas, en manos de capitalistas o emporios de capitales. La mayoría de los periodistas son, en consecuencia, portavoces de las empresas en las que trabajan. Es decir, el periodismo moderno, con honrosas excepciones, ha dejado de informar a los lectores de noticias y hechos que acontecen, para dedicarse a comunicarlos desde los gabinetes de prensa de las empresas que les pagan.


No podemos negar nosotros la única realidad tangible de lo que son los medios diciendo que las cosas deberían ser de otra manera, que los periodistas deberían dedicarse a vigilar al poder y no a servirlo. Hay que entender la sociedad en la que vivimos y su complejidad, de la que estos periodistas y medios forman parte importante. Dada la complejidad del mundo en el que vivimos debemos entender bien estas relaciones de poder, y creo que en el fondo la gente lo entiende a poco que se pare a pensar sobre ello, incluso sin hacerlo tácitamente queda sobreentendido. Cuando usted abra un diario, lea un artículo o escuche las noticias debe por tanto tener muy presente que, aquello que le están a usted contando es un comunicado de prensa y no una información. No podemos prescindir de los medios porque los necesitamos para entender el mundo que nos rodea, pero la complejidad de este, nos obliga a un análisis continuo, también complejo, de lo que nos rodea, de lo que oímos y leemos.


Otro dato que nos ayuda a entender esta realidad es el hecho de que muchos de estos diarios y empresas de comunicación son económicamente inviables, sin embargo siguen en la brecha porque sus dueños no pueden consentir perder el monopolio del discurso. Poseer el discurso de los hechos reporta más beneficios al capital que la venta de periódicos o las ganancias en publicidad.


El beneficio principal, por tanto, de los medios de comunicación de masas es crear un consenso y una aceptación entorno a una idea. Esta idea puede ser, por ejemplo, ayudar a la población a que acepte una intervención en Libia, en Irak, en Afganistán o como ahora en Yemen. Aunque esta población se pronuncie mayoritariamente contraria a la guerra. Para provocar este consenso a veces se tiene que forzar el lenguaje hasta límites insospechados, permutando los términos para crear una idea falsa de las verdaderas intenciones. Así llegamos a los bombardeos humanitarios.


Aunque resulte duro admitirlo los medios nos ayudan a que admitamos la desigualdad, las injusticias, la explotación y la guerra. Cuando los objetivos se han alcanzado, los de las bombas humanitarias también, se desmonta el escenario que se había creado para la ocasión y aparece la cruda realidad. El siguiente trabajo que el periodista tiene es desactivar en nosotros el sentimiento de culpabilidad, convencernos de que nosotros y por lo tanto los gobernantes a los que votamos, no son culpables. Fíjese que los culpables siempre son otros, Rusia, China, Gadafi o Bashar el Asad, pero nunca nosotros. Incluso cuando admitimos errores, como en Libia, los medios vuelven a repetir que el objetivo de la fuerza era “humanitaria” y que simplemente algo inesperado sobrevino.

"Cualquier cosa que Bruselas quiera hacer, tropieza con Rusia". Efectivamente Lluís, la UE está en todas las salsas. Está en Siria, en Irak, en Afganistán, en Libia y ha participado o al menos bendecido los golpes de estado en Egipto y Ucrania e intervenciones militares como la que estamos viendo en Yemen por parte de países como Arabia Saudí, principal financiador del islamismo suní, incluido ISIS. Basta con echar un vistazo al mapa para ver que los países miembros de la UE tienen muchas más tropas desplegadas fuera de su territorio que Rusia. Los "tropezones" a los que haces referencia básicamente consisten en tratar de limitar nuestro intervencionismo militar, algo que por lo que se ve apoyas sin reservas, en lugar de tratar de incrementar su presencia de tropas fuera de Rusia. Rusia ni ha intervenido militarmente en Irak, Afganistán o Libia, ni ha pretendido hacerlo en Siria o Yemen. Es la UE la que responde a ese patrón de relaciones internacionales basadas en el intervencionismo militar.
Respecto a Ucrania, deberías recordar que quienes dieron un apoyo descarado a los que ocupaban edificios oficiales, como el ayuntamiento de Kiev, fueron los representantes de países miembros de la UE desfilando durante meses por el Maidán. Yo no recuerdo una actitud similar por parte de las autoridades rusas, ni entonces en Kiev, ni ahora en Donetsk. El actual gobierno ucraniano es producto de un golpe de estado que culminó con la ocupación del parlamento ucraniano en febrero de 2014. Debo reconocer que me sorprende percibir tanto entusiasmo respecto a estos hechos en alguien que constantemente ha descalificado el proceso independentista catalán por su supuesta ilegalidad.
La última parte del artículo ya es un puro delirio. La UE no debe esperar una tercera agresión (nadie la ha agredido que yo sepa) para incrementar las sanciones contra Putin (Rusia igual a Putin. Mi no comprender). La fórmula elegida para poner a semejante desalmado en su sitio es la utilización de las normas sobre competencia de la UE, cargándose de razones, eso sí. Vale, que Gazprom sigue haciendo lo de siempre, pero ahora de repente nos hemos dado cuenta de que no es legal porque la UE no puede suministrar armas a Ucrania. Pedazo razonamiento, sí señor. A partir de ahora vas a tener mucha, pero que mucha credibilidad cuando nos hables de legalidad. Eso sí, te recomendaría que le des un repasillo a la definición del término cinismo antes de escribir cosas como ésta.

Desde Pedro “El Grande”, Rusia ha venido interviniendo como un actor más en el escenario europeo. No es que Rusia haya desempeñado un papel diferente al de los países occidentales sino que, como todos ellos, ha participado en esa pieza secular del teatro continental que se conoce como preminencia geoestratégica. Napoleón, Hitler y Stalin son ejemplos de un mismo tipo de comportamiento político basado en la expansión nacional y en la alternancia periódica de alianzas y conflictos, destinadostodos a un mismo fin: el predominio de unos sobre otros para mejor servir al mantenimiento de estructuras de poder. Así como Napoleón recibió la ayuda de Prusia y Austria para vencer a Rusia, Hitler no tuvo mejor aliado que Stalin para poner en marcha sus designios hegemónicos en el oeste prolongando y agravando de paso el conflicto mundial. Ocurre, sin embargo, que Europa, tras el desastre que culminó en 1945, ha aprendido de sus errores y ha reducido, junto con su papel imperialista, el nivel de las discordias internas hasta el mínimo que se recuerde; un impulso político que está de acuerdo con los tiempos que vivimos y con la evolución cultural y sociológica de la Humanidad. Rusia, en cambio, -todo sea dicho, al igual que gran parte del mundo musulmán- atenazada por el hábito de un despotismo que ha hallado en Putin un representante desinhibido de la nostalgia, ha escogido el sentido contrario, el del retorno a los esquemas periclitados del siglo XIX. Por eso parece haber un contraste tan acusado entre las formas del occidente europeo y quienes se sitúan tras ese sucedáneo de “Telón de Acero” sociopolítico creado por la nueva nomeklatura rusa. Los sucesivos desencuentros con Rusia son el producto tanto de las carencias de la clase dirigente neozarista como de la caduca mentalidad de gran parte de su tan castigada como manipulada población.

Adiós Zbigniew Brzezinski. Su gran sueño hegemónico del gran tablero de ajedrez se acabó.

Puede que Putin no sea similar al borracho explicito de Yelsin, como indica Polette, pero esto no significa que sea suicida y que no sepa hasta dónde puede llegar con su bravuconería.
No es ningún merito estratégico ser insolente y bravucón con la Europa actual; debilitada, dedicada a los placeres, negocios y que no ha invertido adecuadamente en su defensa y seguridad, sin embargo es ilusorio pensar que llegado el caso sea occidente el que disparará primero. De seguir el ritmo actual, es necesario que Putin dispare primero de forma que sea Rusia la que selle el destino del pueblo ruso, pues ellos le han elegido, alientan y apoyan en su insolencia- independientemente de los prosélitos y propagandistas por el mundo que ni siquiera viven la realidad rusa. Respecto de esto se puede disentir, pero desatada la guerra el pueblo no podrá alegar inocencia si han sido participes y se han deleitado en sus gobernantes. Cosas de la democracia.
Además, Putin conoce en detalle las vulnerabilidades endémicas de Rusia, solamente mencionaré el hambre como amenaza histórica permanente que aceleró el colapso y caída de la URSS. Sobre esto, muy mala jugada de Putin el haber alejado sus líneas de suministros de alimentos fuera de Europa - sin antes asegurar el stock necesario y suficiente - las hizo poco fiables y en extremo vulnerables.
Además, ni China ni India pueden evitar que Rusia provoque su propia ruina económica con algo de ayuda de occidente, el hambre y de ninguna manera participarán de su vulnerabilidad, a lo más le aconsejarán a no disparar primero - aunque ya no tenga alternativa- y evitar a como dé lugar, bombardear Alemania pues la fortaleza de Alemania no reside en sus edificios y equipamiento en suelo germano.


Hace 50 años que se rodaba en la España de Franco, Doctor Zhivago. En la escena de una manifestación duramente reprimida por la guardia zarista, los extras españoles iban cantando La Internacional Socialista por exigencias del guión. La policía española asistía perpleja al hecho sin saber distinguir si se trataba de ficción o realidad. Por si acaso tomaron nombre de los extras, no fuera que estuvieran cometiendo algún delito.


Este acontecimiento tragicómico ocurría hace 50 años, cuando ya habían pasado casi otros 50 de los hechos notables que el pueblo ruso protagonizara, derrocando al régimen zarista de Nicolás II. La Revolución Rusa fue un acto audaz que marcó el devenir de nuestra era, los tiempos modernos. Un siglo de revolución y sus enseñanzas, no han sido suficientes para acabar con la España del régimen de Franco. El régimen del 78 fue una impostura de la que hoy nos lamemos las heridas. Con el anhelo de encontrar la felicidad, hemos practicado el ejercicio del olvido, la borrachera del idiota, propia de los pueblos bárbaros.


Este fue el primer tropiezo notable de Europa con Rusia. Aquellos hechos eran un atentado contra el poder establecido y no solo en Rusia, puesto que la Revolución Rusa nació con ambiciones universales que ponían en peligro a todo un sistema. Este reaccionó violentamente intentado destruir ese sueño revolucionario e incendiando Europa por los cuatro costados. Aquellas fuerzas hoy se han reagrupado utilizando herramientas modernas surgidas de aquella revolución, como la democracia y la libertad, para someter a la gente desde la “legitimidad popular” todo un contra sentido. La tragicomedia continua. Un gran tropiezo parece estar a punto de ocurrir.

No deja de ser curioso que la UE haya decidido enfrentarse con Gazprom a pocos días de que llegue el calorcito. Una crisis del gas para que pueda ser útil, para que pueda servir para algo, hay que provocarla en Septiembre y no al comenzar la Primavera.

Bienaventurados sean los olvidadizos ya que vuelven a tropezar con la misma piedra.


Rusia es la piedra donde tropieza Europa. Es también una palabra hipnótica de la que, los europeos, hemos olvidado su contenido. No existe otra explicación que justifique nuestro continuo tropezar con Rusia. “Bienaventurado es el que olvida porque a él pertenece el paraíso”. Europeos insignes olvidaron su contenido hipnotizados por el vocablo “Rusia”. Napoleón y Hitler probaron la medicina del olvido, aquella que te lleva al paraíso por el camino más corto. El corazón de Europa no ha dejado nunca de ser, el corazón de un pueblo de bárbaros, en lo límites de la civilización. El Renacimiento y Al-Aldalus apenas un destello, legado de la antigua civilización Oriental, de la que Rusia es heredera.

Tengo que agradecerle a putin que me haya hecho regresar a mis sueños de infancia, de ver documentales en la televisión rusa donde los jóvenes anhelan experimentar los buenos tiempos de la grandeza soviética, de gozar la libertad de expresión y el derecho de estar en contra, de tener una sociedad donde todos eran igual y nunca se llevaron a cabo deportaciones, detenciones, ni masacres; de vivir en un país donde las perversidades de occidente como la homosexualidad no existían.
Tengo que agradecerle a putin que me haya devuelto mis miedos de adolescente por una gran guerra nuclear que aniquilarían a la humanidad entera, que nunca se llevó, ni se llevará a cabo.
Tengo que agradecerle a putin que haya revivido el antiamericanismo de mi generación para ofrecer su versión de una sociedad más justa, donde no existen abusos de poder, ni conflicto de interés, donde los oligarcas no manipulan a los políticos, y donde la valores sociales y religiosos están bien protegidos por el estado.
He de agradecer a putin que me haya abierto los ojos para descubrir que no es el inglés, ni el chino, sino el ruso la lengua del futuro, que el rublo será la moneda del futuro, que el vodka será la bebida del futuro y que morir de cirrosis a las 64 años será la nueva expectivativa de vida para los hombres la misma que gozan los hombres rusos.

Europa siempre tropezará con Rusia, y así se lo dijo Putin a la Merkel en la cumbre de Australia, en estas cadenas españolas no dijeron nada, pero en la conversación que tuvieron que duró 4 horas entre los dos, la Merkel le dijo a putin que tenia que abandonar Ucrania, a lo que Putin la contesto que eso era una idea absurada de Alemania y EEUU, y que si tendria que entrar en guerra se entraria, y que los misiles que saliesen de Rusia, no sabia si llegarian todos a EEUU, pero lo que si que estaba seguro que a Alemania si que llegarian, entonces la Sra. Merkel se levantó sin decir nada, y, Putin regreso a su país. Putin no es el borracho de Yelsin.

Los sistemas S-300 que Rusia acaba de ofrecer a Irán no son armamento letal sin o meramente defensivo, ya que están diseñados para interceptar aviones enemigos o misiles balísticos disparados contra el territorio que defienden. Las sanciones internacionales en ninguna parte prohiben la entrega de armanento defensivo a Irán, por lo que si Rusia quiere entregarle esos sistemas a Irán puede hacerlo sin problemas. EEUU entrega armas a grupos armados o Estados cuyos territorios se encuentran en plena guerra civil, como Siria o Yemen, al igual que lo hicieron antes con Libia (desencadenando un inmenso flujo de migrantes cuya culpa Bas.ets se la adjudica... ¡¡¡a Rusia!!! jajajaja).


Por lo demás, pedirle a Rusia que obedezca sin chistar lo que le exige la UE es bastante inconsecuente, habida cuenta de las sanciones que la misma UE ha creado contra Rusia. Si uno trata a un país como enemigo, no puede esperar mucha colaboración de él. Eso es bastante lógico.


Ahora bien, no me explico la esquizofrenia de los israelíes, que por un lado dicen que todo el armento ruso es basura pero por el otro ponen el grito en el cielo cuando esa "basura" va a parar a Irán. Si realmente todo lo que exporta Rusia es basura, no veo por qué tendrían que preocuparse israelíes, europeos y norteamericanos por los acuerdos a los que puedan llegar Rusia e Irán. Mal que mal es basura lo que les está llegando, ¿o no es así?

No olvidemos que las guerras de los EEUU desde la II GM han sido para defender sus intereses nacionales, o así por lo menos las justifican, a saber intereses económicos de mercado y control de los recursos energéticos principalmente.

No creo que nadie en el mundo se atreviera declarar la guerra con los EE UU en territorio americano, y nadie lo ha hecho hasta ahora salvo los ataques del 11S, cuya autoría y motivos dejarán algún día de ser clasificados y a algunos les sorprenderán los hechos. Ahora defenderse contra el agresor en sus propios países es más que lícito.

Las guerras en Oriente Próximo son políticas y no quiero mencionar a Israel como participen ellas y para el control de los recursos energéticos en su dominio.
Siria alberga una cuarta parte del petróleo y más de la tercera parte de la reserva mundial del gas natural. Lo comenté una vez en este mismo blog. Les remito a leer sobre el proyecto de Nabuco.
En Yemen se ha revelado el 16 pasado que alberga el 34% del petróleo. De hecho Arabia Saudi les ofreció 10.000 millones de dólares anuales durante 50 años como derechos de explotación de estas reservas que comparten los dos países cerca de la región Al Jouf. El gobierno yemení lo rechazó.
Ya hemos visto la nefasta mentira de Occidente detrás de las razones de la innecesaria, injusta e inhumana guerra de Irak. La de Libia y bajo el pretexto de protección de la población fuimos europeos y estadounidenses a derrocar al régimen de Gaddafi, sabiendo todas las consecuencias de desatar al terrorismo cerca de nuestras fronteras al sur y las oleadas de “refugiados” y no emigrantes que desafían la muerte cerca de nuestras costas.

Saquen ustedes las conclusiones.

Si Italia tuviera un primer ministro con talla y con garra, iría a la UE y a la ONU y diría claramente que los responsables de la crisis que se vive en Libia son EEUU, Gran Bretaña y Francia y que deben ser ellos los que se hagan cargo de los inmigrantes. Y que a partir de ahora, y ante cada intervención en los asuntos de otros país, el que interviene se tiene que hacer responsable de los destrozos.
Pero es que Renzi es un don nadie.

La única culpa que es indiscutible que tienen los rusos y los chinos es haberse abstenido en el consejo de seguridad cuando occidente pidió autorización para la zona de exclusión aérea que luego se convirtió en otra cosa muy diferente ya que fue el instrumento para destruir el régimen y el estado libio. De aquellos polvos, estos lodos.
Creo que rusos y chinos han dicho a partir de entonces que se acabaron las autorizaciones.

Solo del desconocimiento más absoluto o desde la manifiesta voluntad de engañar se puede decir que el IS es chiíta. El IS es sunnita y está financiado por quien está financiado.
En Libia, los jihadistas del IS que asesinan a personas inocentes porque no creen en la verdadera religión y en el Dios único, son sunnitas y están apoyados por Turquía y Arabia Saudita.
En Europa, los musulmanes que corren a apoyar al IS y que luego vuelven y atentan aquí, son TODOS sunnitas.
Así que o desconocimiento total o descarada mala fe.

Yo creo que lo que alguno llama adoradores y admiradores del Putinismo es simplemente hartazgo de los destrozos y del caos que están generando las continuas intervenciones de EEUU y sus amigos en países como Irak, Libia, Siria y Ucrania, mientras se cruzan cínicamente de brazos ante la tragedia humanitaria que los prosees de sus amigos saudíes, qataríes y turcos están provocando en media Africa y que ya nos está empezando a afectar a nosotros.

Puesto que Rusia ya no puede representar el papel de superpotencia, tiene que hacerse presente como amenaza en su vecindad inmediata para no caer en la irrelevancia internacional. La incapacidad de Rusia para aprovechar sus inmensos recursos, su inmenso territorio y su numerosa aunque declinante población no proviene de cortapisas externas sino que a todas luces es el resultado tanto de la estructura del poder como de la naturaleza de la sociedad surgida de tantos años de despotismo. Siria, Ucrania, Irán, el Cáucaso, el Báltico… se hallan en la vecindad inmediata del país de un Putin, que pretende extraer del disminuido rol de potencia regional el relumbrón necesario para apuntalar su poder de neozar, manipulando a su gusto el fuerte sentimiento nacionalista de los rusos.


Por otra parte, la economía rusa se encuentra en franca recesión, el rublo apenas puede ser sostenido por las menguantes reservas de divisas de la autoridad monetaria, la inflación está ya en el 16% después de doblarse en sólo un año, los salarios reales en consecuencia está disminuyendo al 7% de manera que el ciudadano corriente dedica hasta el 50% de sus ingresos a comprar comida (el 13% en España), la escasez general de productos propiciada por las malas cosechas y las sanciones alcanza a productos tan básicos, por ejemplo, como las patatas… Hay, por tanto, un fuerte incentivo interno a la desviación del sentimiento popular hacia el exterior, a la apelación propagandística basada en los valores intangibles de la dignidad nacional y la perversidad del extranjero.



Putin podría salir del pozo en que ha metido a Rusia reculando en sus posiciones y llegando a acuerdos sensatos con Europa y EEUU sobre Ucrania; sin embargo, no es esa la idiosincrasia que caracteriza a los líderes con ínfulas autocráticas. Como bien dice don Lluís, el riesgo de un recrudecimiento de la situación en el frente de Mariupol es evidente. Ultimamente están llegando noticias de un reforzamiento del armamento pesado en el sector ruso de Dombas con un incremento de material antiaéreo; una iniciativa que no tendría sentido si no se pensara en proteger la progresión por tierra de una fuerza de choque. La multitud de nichos abiertos en el escenario internacional dispersa la capacidad de respuesta de un Occidente muy dependiente de la consecución de consesos penosamente trabajados. Es frente a esa dificultad para la acción del contrario donde la audacia incontestable del liderazgo autocrático tiene ventaja; lo sucedido en Crimea es un buen ejemplo.



En suma, no son la sensatez y la responsabilidad por el bienestar de la población los elementos rectores de las decisiones del neozar sino principios más básicos de la “Realpolitik”. Irán y Siria forman parte del mismo "Gran Juego".

Angela Merkel: "Vamos a dar ayuda a Italia, pero Roma tiene que registrar y acoger a los refugiados. Existen desacuerdos sobre la operación en el mar." Cameron: "Daremos más fondos, pero los inmigrantes no son bienvenidos en Gran Bretaña"

Con "amigos" como éstos, ¿quién necesita enemigos? Berlusconi tenía razón, Italia debe salir de la Eu. Vaya lote de sinvergüenzas.

Me gusta como se debate aquí quién es el mejor pita o bucanero, cual ladrón le roba a cual ladrón, hasta salen a colación las últimas colonias españolas y los malos Usa que las LIBERARON. Basta notar que la renta per capita de Puerto Rico DOBLA por lo menos a la siguiente más alta en hispanoamerica, y hace temblar a España. Me imagino que es la "herencia" española o el tropezón con Usa. De Cuba, pues es ejemplo de lo que puede hacer un gallego comunista.

Por lo menos en el Medio Oriente no se sabe quién es quién, ni quién va con quién. Basta ver a los 5 dementes "negociando" con los ayatolas mientras se enfrentan la Marina Iraní con los portaaviones obamicos. Bueno, ya no. Los iraní huyeron. Creo que les entró el miedo a Alah cuando vieron 19 buques de guerra de verdad esperándolos.

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es periodista. Director adjunto y columnista de EL PAÍS. Tiene a su cargo la edición de Cataluña.

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