Zapatero no va a ganar muchos votos gracias al viaje del Rey a Ceuta y Melilla. Es difícil creer que la planificación de esta operación se haya hecho por cálculo electoral. Tampoco creo que el Ministerio de Asuntos Exteriores español haya recibido con grandes alharacas el anuncio de un viaje que introduce un factor de distorsión al intento de reequilibrar la política española en el Magreb protagonizado por Miguel Angel Moratinos. No es fácil explicar el por qué de esta visita con simples elementos políticos de la agenda del Gobierno. Hay que acudir a cuestiones históricas y de contexto más complejas para intentar entender lo que está sucediendo. Mi idea es que si es una provocación, como pretenden los marroquíes, quien ha ideado la provocación y está en el origen de la idea es precisamente el monarca español, su amado pariente, que se llamaba hermano con Hassan II.
