Categorías

26/03/08

La llama de la libertad

Hay tres formas de encarar la espinosa ecuación que plantean los derechos humanos cuando se sitúan en función de los intereses económicos y políticos. La más sencilla es la separación según conveniencia propia, sin coartadas ni rubores. La más difícil la que establece una estrecha relación de condicionalidad. La más incomprensible la que lo deja en suspenso, en función de un ‘depende’ coyuntural o personalista. Bush representa la primera, por eso ha comunicado que irá a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos. Merkel representa la segunda: por eso no irá. Curiosamente, Sarkozy, el héroe de la sinceridad, la tercera: irá si le conviene y en cualquiera de los casos buscará la explicación más conveniente a sus intereses.

Continuar leyendo "La llama de la libertad" »

17/03/08

Libertad para el Tíbet

Hay una nueva forma de acción política, directamente vinculada a la globalización y a las nuevas tecnologías. Se puede ilustrar con numerosos casos pero el que me importa traer hoy a colación es el de la revuelta del Tíbet, en el 49 aniversario de otra revuelta que llevó al Dalai Lama al exilio. El régimen de Pekín, a diferencia de lo que sucedió en otros casos, cuenta con el auxilio de fuerzas muy potentes: nadie quiere desestabilizar hoy en día a la República Popular China, una de las locomotoras de la economía mundial, que proporciona mano de obra barata a la nueva economía capitalista y utiliza sus ahorros para financiar el déficit norteamericano. Buena prueba de esta excelente disposición hacia el régimen de Pekín son las declaraciones y actitudes del Comité Olímpico Internacional, cuyo principal interés estriba en la celebración de los Juegos este próximo verano, sin que importen mucho ni la actual protesta tibetana, ni el apoyo al régimen sudanés, ni por supuesto la libertad de expresión y de movimientos de los atletas.

Continuar leyendo "Libertad para el Tíbet" »

19/10/07

Títulos para hablar con el Dalai Lama

El Dalai Lama en Washington. En el Congreso de los Estados Unidos, que le otorga su mayor distinción, la Medalla de Oro. Impecable, magnífico. Se lo merece. Y quien se lo da -a pesar de la escasa popularidad de los congresistas entre los ciudadanos nortamericanos, meros humanos muy por debajo de las instituciones-, el parlamento de la más antigua democracia, también merece dar estas distinciones a alguien que lucha por sus ideas y por la causa de su pueblo meramente con la palabra y el comportamiento. Es una condecoración que honra a quien la da y a quien la recibe: ambos la merecen.

Continuar leyendo "Títulos para hablar con el Dalai Lama" »

Prisacom S.A. - Ribera del Sena S/N - Edificio APOT - Madrid [España]