Zapatero ya se ocupa del ancho mundo
Zapatero ha querido, al parecer, cumplir al pie de la letra una regla no escrita por la que el presidente del Gobierno español no se ocupa personalmente y a fondo de la política exterior hasta su segundo mandato. No sé muy bien quién la ha establecido ni a que se debe tal fórmula de comportamiento, pero debe ser cierto que ha actuado como pauta para el propio diseño de los equipos humanos de Moncloa después del 9 de marzo y, sobre todo, para la agenda de actuaciones. El lunes se produjo la primera de una cierta solemnidad, un discurso pronunciado ante un selecto público nada menos que en el Museo del Prado. Habrán leído ya los lectores la crónica del corresponsal diplomático de El País, Miguel González. Si clican aquí podrán leer el discurso entero. En él se incluyen anuncios de actividades futuras del presidente, que ha decidido viajar por el mundo con una intensidad desconocida en su primera legislatura.
