Sorprende la parsimonia de Abu Sakar, jefe de la Brigada Omar al Faruq, uno de los grupos que combaten contra el régimen de Bachar el Asad. Asombra la calma con que despanzurra al soldado hasta sacarle la víscera y profiere las amenazas contra sus enemigos: “Juro por Dios que comeremos vuestros corazones y vuestros hígados, soldados del perro Bachar”. El acto repugnante de canibalismo queda bien acreditado en el vídeo, aunque se trate de un breve mordisco.
Profanar y devorar el cadáver del enemigo es una de las prácticas más ancestrales en la historia de la guerra, como lo es el secuestro y violación de sus mujeres. Es ancestral, pero compatible con la actual época de guerra tecnológica, en la que los guerreros se filman unos a otros con sus móviles y luego cuelgan las imágenes de YouTube.





