I Love Bicis

I Love Bicis

I love bicis se acerca a la realidad de la bici urbana, sinónimo de modernidad, responsabilidad ambiental y otro tipo de movilidad. Carriles bicis, políticas de desarrollo, alforjas para ir a la última o las luces más cool. Todo con ganas de reivindicar los pedales.

Sobre el autor

Pablo LeónPablo León es reportero y ciclista urbano. Escribe en El País desde 2009 sobre viajes, tendencias, cómics y cultura urbana. Comenzó con la bici por las calles de Berlín y desde entonces pedalea en cada ciudad por la que pasa.

Eskup

La chica que soñaba con pedales y una bici de ciudad

Por: | 30 de octubre de 2010

Return 

Camino del Congreso de Bici Urbana de Sevilla me asalta el recuerdo de la Bicicrítica que se celebró el jueves en Madrid. La concentración, que se convoca el último jueves de cada mes y congrega a miles de defensores de la bicicleta para reivindicar una capital más adaptada a los ciclistas, cumplía seis años. Entre los asiduos, acostumbrados al recorrido, a los pitidos y a los choques verbales con ciertos conductores, llama la atención una joven. Manos apretadas en torno al manillar, una sonrisa que casi parece una mueca y el cuerpo rígido. No lo puede esconder: es una de las primeras veces que monta en bici por la ciudad. Un ligero y continuo tambaleo, y el titubeo al hablar mientras conduce, evidencian su inexperiencia. "Me regaló la bici mi novio y como no me atrevía a usarla nos animamos a venir aquí", cuenta la chica mientras intenta no perder el equilibrio. Cada vez que el grupo se para, ella pierde fuerza. Los comienzos son lo más difícil y lo que más le cuesta es arrancar. Eso sí, una vez que se pone, no quiere parar. Cada vez que el miedo invade su cara, su novio le da un empujocito y se pone de nuevo en marcha. Cuando se cansa, un par de amigos, que vienen con ella, le animan a seguir. Parece una metáfora de la bicicleta urbana y su implantación en España: cuesta arrancar y tiene que estar apoyada por gente que crea en ella de verdad. Una vez que se pone en marcha quiere ir rápido, muy rápido.

Seguir leyendo »

¿Por qué voy en bici?

Por: | 28 de octubre de 2010

Bici2
"Las bicicletas son para el verano", parafrasea a Fernando Fernán Gómez el portero de mi casa cuando me ve entrar con mi Kastel azul. Y, en un país como España, donde el uso de los pedales estaba relegado a los paseos, el deporte o el ocio, tiene algo de razón. Sin duda, las costumbres son difíciles de cambiar pero si Häagen Dazs consiguió vender sus helados en noviembre significa que no es imposible. Además, en Alemania, donde en invierno llegan a los menos 20 grados, se usan bicis todo el año. En Amsterdam, donde llueve un día sí y otro no, hay 1,1 bicicletas por habitante (algo menos que el ratio de líneas de móvil por persona en España, por cierto) y en China, donde en algunas ciudades la polución enturbia la visión, la bicicleta es estratégica (compartida y necesaria, de acuerdo, pero ahí está).

"Pero estás loco, cómo vienes en bicicleta al trabajo", me dijo mi jefe cuando descubrió que cada mañana aparcaba la bici en el parking del periódico. Es una pregunta recurrente. Lo cierto es que tardo menos, es más agradable que el metro y, en cada cuesta, los glúteos lo agradecen. En España, la hostilidad de las ciudades a las dos ruedas se manifiesta en la forma del archienemigo peligro acompañado de sus ayudantes, pero no por ello menos mencionadas, cuestas. La seguridad preocupa pero de todos los accidentes ocurridos en España en 2008, el 3% implicaban a bicicletas, según el observatorio de la DGT. En Nueva York, una ciudad con casi 9 millones de personas y un 11% de biciclistas, entre 1996 y 2005 las bicis se vieron implicadas en 3.700 incidentes con heridos. Las cuestas son otra cosa más difícil de rebatir. Sólo decir que una vez que te pones, pensar en el verano y en las horas de gym que se ahorran, ayuda.

Seguir leyendo »

El País

EDICIONES EL PAIS, S.L. - Miguel Yuste 40 – 28037 – Madrid [España] | Aviso Legal