Los pequeños y medianos municipios se mueven en coche. Esa fue una de las conclusiones de Rete21 (Red de entidades del Alto Aragón por la Sostenibilidad). El encuentro, celebrado el jueves pasado en Huesca, en el que estuvo I love bicis para hablar sobre los pedales, fue una exposición de experiencias para que pueblos y ciudades medianas y pueblos reflexionaran sobre la manera en la que se mueven. La planificación en las grandes urbes está intentando dejar atrás el modelo de suburbio, distante, coche-dependiente y disperso, para intentar volver a los vecindarios de toda la vida. Se busca una cercanía con el entorno, servicios en un radio transitable a pie y fomentar la idea de comunidad. En el pueblo ya ocurre eso pero, influenciados por las capitales, en sus desarrollos urbanísticos y en sus ordenanzas permitieron que el coche violara centros históricos, que bloqueara estrechas calles y que circulara sin consideración por todas las avenidas. Querían imitar a las ciudades aunque su entorno, y sus movimientos, fueran completamente diferente y tuvieran muchos menos habitantes. Ahora, intentan recuperar sus calles para los peatones.
