Los ciclistas son un
coñazo. Son esos tipos y tipas que es escurren entre el tráfico, a veces
circulan a contrasentido y no siempre respetan los semáforos. Son una amenaza
para la carretera. Atendiendo a las estadísticas, ese comportamiento, que se
asume como norma, en realidad difiere del de la mayoría de los pedaleantes. En
España, nueve de cada diez ciclistas urbanos aseguran respetar la normativa mientras que
un 79% de ellos nunca ha tenido un accidente. ¿Por qué, a pesar de ello, pesa
sobre el colectivo ciclista una opinión relativamente negativa?
